divendres, 29 de juny de 2012

Cinco maneras en las que el gobierno puede ayudar al consumo colaborativo

Publicat al web de  Consum Colaboratiu



JUNIO 19, 2012 |  BY ALBERT CAÑIGUERAL  |  CATALUÑAINTRODUCCIÓNPOLÍTICASHAREABLE.NET i destacado | 




En la actualidad existe evidencia suficiente para demostrar que el consumo de colaboración puede ser bueno para la economía – ofrece muchos beneficios económicosambientales ysociales

A continuación se muestra una lista de cinco cosas que los gobiernos pueden hacer para ayudar al movimiento del consumo colaborativo (empezando por las intervenciones más fáciles de poner en práctica hasta las intervenciones que requieren más recursos).

Nota:El artículo original(CC BY-NC-SA) es de Shareable.net por lo que los ejemplos són americanos e ingleses. He adaptado algunos de los ejemplos y al final he añadido algunos comentarios propios.

1
Algunas de las actividades de consumo colaborativo se encuentran al margen de la economía formal y el gobierno puede desempeñar un papel en ayudar a aclarar los derechos y responsabilidades legales de las personas que participan en estos programas. Algunas personas en San Francisco se han convertido en un hotel de forma accidental al usar Airbnb para alquilar sus habitaciones disponibles o no saben que pueden ganar £4.250 de ingresos libres de impuestos gracias al programa Rent-a-Room en el Reino Unido.

¿Quién es responsable si usted pide prestado un taladro y se electrocuta? Si usted alquila una corta-césped de su vecino, ¿tiene que pagar impuestos? Hay una oportunidad para que los
gobiernos proporcionen aclaraciones sobre los impuestos, las responsabilidades legales y las normas para las personas que participan en estos modelos de negocio de la economía de la colaboración.

2
A fin de que el consumo colaborativo adquiera mayor escala, el gobierno puede desempeñar un papel en la sensibilización de los sistemas de consumo colaborativo tales como alentar a las empresas a utilizar las redes de reutilización de muebles, la promoción del uso del coche compartido para mejorar el tráfico y la reducción de las emisiones de carbono, o hacer que la gente comparta sus habilidades y conocimientos mediante redes peer-to-peer.

 En el Reino Unido, sólo el 14% de los muebles no deseados terminan siendo reutilizado y el resto termina en vertederos. En un país donde van a quedarse sin espacio en los vertederos en el año 2018
es de sentido común alentar a que la gente cambie de una mentalidad de tirar las cosas a otra de redistribuir de los objetos no deseados a otras personas/entidades que los necesitan. (nota: en España tenemos un buen ejemplo con Pont Solidari pero se orienta sólo a empresas del 3r sector y a países en desarrollo.)

3
Ha habido algunos buenos ejemplos de gobiernos que han abierto vías de colaboración o financiación para organizaciones/empresas que pueden impulsar la economía mediante el consumo colaborativo. El Consejo de Westminster ha invertido en el Hub de Westminster, y ello se ha traducido en un espacio de coworking próspero y que ayuda a promover el espíritu emprendedor en Londres. (nota: existe el HUB-Madrid pero desconozco el nivel de apoyo a nivel local/regional por parte del gobierno y la iniciativa para un HUB en Barcelona tampoco parece que tenga apoyo del gobierno)

A través de la asociación del Gobierno del Reino Unido con NESTA, fueron capaces de
proporcionar fondos a startups prometedoras en el campo de la economía colaborativa.Esto ha permitido que Streetbank haya desarrollado una plataforma para que más de 10.000 miembros puedan compartir objetos e intercambiar habilidades con los demás.

Nuevos modelos de negocio puede estimular la innovación, la inversión y la competencia en la economía.. El mayor minorista de reformas del hogar en Europa, B&Q, está trabajando en conjunto con el Gobierno del Reino Unido para poner a prueba nuevos modelos de negocio como el consumo colaborativo. Estas asociaciones pueden crear modelos de negocio disruptivos que promueven la sostenibilidad.

4
Dado que el consumo colaborativo introduce la nueva modalidad de transacciones peer-to-peer (entre personas), las regulaciones pueden llegar a ser obsoletas y necesitan ser actualizadas. Zopa es un ejemplo de ello, como sitio de préstamos de dinero entre particulares no se ajusta a los marcos regulatorios existentes del Reino Unido, que actualmente sólo cubre los prestamistas comerciales. Se enfrentan a cargas y costos adicionales, ya que son tratados bajo los reglamentos de la Agencia de Bienes. El gobierno puede desempeñar un papel importante mediante la actualización de los reglamentos obsoletos.

En California, la introducción de la AB 1871 permite a los propietarios de automóviles mantener su seguro si alquilan su coche a otro ciudadano (nota: en España eso no es posible y es por ello que SocialCar ha tenido que crear un seguro a medida. Ver entrevista). Esto ha ayudado sin duda a que al menos tres empresas de alquiler de coches en California hayan crecido y hayan podido atraer inversiones. Es otro ejemplo de cómo 
el gobierno puede ayudar al consumo colaborativo a través de la legislación.

Para avanzar hacia un mundo más sostenible, los gobiernos deben presionar a los fabricantes a diseñar productos más duraderos, de mejor calidad que pueden y diseñados para ser compartidos y reparados en lugar de tirarlos. Un reglamento en la materia impulsará a las empresas a innovar y fabricar productos más exitosos y sostenibles.

5
Por el momento, la mayoría de la gente no está acostumbrada a pensar como primera opción en    Snapgoods  (nota: loalkilorentamusmeloprestasCluus, etc.)  para pedir prestado artículos o a usar Taskrabbit para externalizar sus recados. Es una forma completamente diferente de comportarse y el gobierno puede desempeñar un papel en la creación de infraestructuras físicas para normalizar y favorecer las conductas de compartir.

Ejemplos famosos incluyen las bicicletas Bicing en Barcelona o en Londres las bicicletas “Boris”, que realizan unos 20.000 desplazamientos al día de promedio.

Se han invertido £8 millones de libras en el establecimiento de la mayor red mundial de reutilización en Londres, donde la gente puede 
enviar los objetos que tienen en casa y no desean a centros de recogida para que luego sean revendidos a los residentes y a los negocios locales. Se estima que se evitará que 17.000 toneladas de productos reutilizables acaben en los vertederos tras los dos primeros años del proyecto.

Esta idea final es la más costosa, pero
 os imagináis que las bibliotecas fueran utilizadas como centro para recoger/dejar objetos tomados en préstamo o que el gobierno ayudara a compartir un corta-césped en cada calle? La creación de infraestructuras como éstas podría sin duda ayudar a cambiar las conductas individualistas actuales y favorecer más las conductas a favor de la compartición. (nota: en España muchos ayuntamientos tienen un servicio de recogida de muebles y electrodomésticos viejos, pero en la mayoría de casos no acaban en ninguna red de redistribución)

Que la foto de portada (de SergeMelki en Flickr con licencia CC BY 2.0) muestre la plaza Sant Jaume con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña no es casualidad.
La mayoría de este apoyo gubernamental puede darse a escala local y/o regional: ¿puedo pagar la tasa de basuras dando muebles/electrodomésticos para que sean redistribuidos? ¿Puedo tener ITV gratuita si tengo mi coche en un sitio de alquiler de vehículos P2P? Otro ejemplo claro es dotar de funciones extras a espacios existentes como bibliotecas (herramientas?) o incluso poner algunos de los espacios públicos en alquiler dentro de Airbnb? Ideas no creo que falten y la mayoría de ellas tienen un coste mínimo, nulo o incluso pueden generar ingresos.. A nivel local/regional también es más eficaz el refuerzo de la comunidad. A nivel nacional deberían dejarse sólo temas de normativas de productos más fáciles de compartir/reparar/etc., IVA reducido para ciertas actividades, etc… pero no creo que sea eficaz empezar la casa por el tejado. También hay que evaluar el impacto en la recaudación de impuestos con la reducción del consumo “tradicional” en la medida que el consumo colaborativo vaya ganando terreno.
Como cualquier cosa con la administración/gobierno habrá que definir quién tiene la responsabilidad. Muchas de las iniciativas pueden requerir involucrar varios departamentos, eso siempre complica las cosas y es más probable que algún “responsable” diga que “eso no se puede hacer!”.
En el ámbito del consumo colaborativo el País Vasco parece llevar un poco de delantera respecto otras regiones, con Euskadi InnovaInnobasque o OpenIdeak (creo que no pertence al gobierno pero si recibe cierto apoyo). En Cataluña la Xarxa Innovació Pública (XIP) lleva ya un año en marcha y acaba de presentar su ideario. Aunque se trata de un grupo abierto en su mayoría es gente de la administración pública que dedican su tiempo libre a esta iniciativa. Creo que podría ser un buen grupo para hablar sobre consumo colaborativo y la administración pública. A ver cuanto tardamos en ver en alguna ciudad de España o América Latina el nivel de apoyo que el ayuntamiento de San Francisco ha demostrado: evento con el alcalde y emprendedores localescreación del Sharing Economy working group Todas estas ideas enlazan mucho con lo idea del “estado socio” que ya os comentamos

Vuestros comentarios e ideas son más que bienvenidos!


http://www.consumocolaborativo.com/wp-content/uploads/2012/06/twitter.jpgLa autora del artículo es Melissa O’Young, hizo una tesis sobre consumo colaborativo y terminó asesorando al Gobierno del Reino Unido en relación al tema. Ahora vive en Nueva York y usa sus capacidades de márqueting para difundir el consumo colaborativo.
La podéis seguir en Twitter: @melalicious

dimecres, 27 de juny de 2012

Més sobre l'economia del be comú


Article publicat a  El periodico el dimarts 26 de juny

La Economía del Bien Común llega a Europa para hacer negocios con ética

El modelo, diseñado por un grupo de economistas y analistas de Austria y Alemania, se basa en principios como la cooperación y el reparto justo de la riqueza

Martes, 26 de junio del 2012 - 21:53h. 

JUAN FERNÁNDEZ / Madrid
¿Se imaginan que el mundo de los negocios se midiera por magnitudes como la cooperación y el reparto justo de la riqueza, y no por la competencia y la acumulación de capitales? Suena utópico, pero en Europa ha nacido un movimiento que demuestra que es posible. Ya hay una universidad, tres bancos y 700 empresas apuntadas a la Economía del Bien Común.

Nadie querría tener por amigo a alguien que desea destruir al vecino, ni permitiría a su hijo que se mostrara insolidario con sus compañeros, ni desearía verle convertido en un avaro. Sin embargo, el actual sistema económico premia a las empresas que acaban con sus competidores, la bolsa aúpa a las compañías que mejoran sus balances cuando despiden a media plantilla y el ranking de milmillonarios es la vara de medir del éxito en los negocios. ¿Cómo es posible que los valores que gobiernan la economía sean los opuestos a los que guían las relaciones humanas? Si en nuestras vidas apreciamos la solidaridad, la cooperación y la generosidad, ¿por qué nos regimos por un sistema basado en la competencia, el ánimo de lucro y el egoísmo?
Christian Felber, promotor de la Economía del Bien Común, en una reciente visita a Madrid. JOSE LUIS ROCA
En Austria y Alemania, un grupo de economistas, analistas y estudiosos de distinto origen lleva varios años dándole vueltas a esta pasmosa contradicción. Tratan de dilucidar en qué momento la economía se divorció de la ética y si habría alguna manera de volver a reunirlas. A finales del 2010 diseñaron un modelo que pretende hacer compatible los asuntos del bolsillo con los de la moral. Lo llaman Economía del Bien Común y sus principios, que de lejos pueden sonar a utopía de un mundo feliz, tan ideal como irrealizable, están sustentados en referencias y cálculos reales, contantes y sonantes.
El filólogo, bailarín y profesor de Economía de la Universidad de Viena Christian Felber (Salzburgo, 1972), principal impulsor de este proyecto, lleva dos años viajando por Europa sin parar de mover los brazos como si fueran las aspas de un molino. Con ellos construye imaginarios gráficos en el aire para explicar la idea nuclear sobre la que se sustenta el cambio que propone: frente al modelo actual, en el que el éxito depende de la competitividad y la acumulación de dinero, la Economía del Bien Común entiende que las mejores empresas deberían ser aquellas que cooperan más con otras entidades y las que generan más beneficios para la comunidad.
Felber parte de lo inoperantes que resultan la mayoría de las variables que evalúan hoy a la economía: "El PIB, considerado el mayor objetivo, puede aumentar en países en guerra o que no respetan los derechos humanos. Las empresas se miden por sus balances, pero estos no dicen nada sobre las condiciones laborales de sus trabajadores, ni si cuidan o arrasan el medioambiente" , señala.Y añade: "La economía está basada en patrones diabólicos que permiten situaciones tan perversas como que los productos del comercio justo, elaborados con respeto a los derechos de los trabajadores y con sensibilidad ecológica, sean más caros e inaccesibles que los que contaminan y los que fabrica la mano de obra infantil".
Esta contradicción es fácil de observar, pero trasladar los valores humanos a las leyes del mercado no resulta tan intuitivo. Para lograrlo, Felber invita a sustituir los indicadores monetarios que hoy miden el éxito económico por otros de tipo social. Est nuevo modelo propone que tanto empresas como las economías nacionales sean auditadas en base a una lista de 17 variables que cuantifican aspectos como la calidad de las condiciones laborales, la igualdad de salarios entre hombres y mujeres, el reparto mesurado de la riqueza en las entidades, su nivel de democracia interna, lo cooperantes que sean con otras compañías similares y el valor social que aporta la labor que realizan.

Premiar la ética

"El siguiente paso sería premiar con ventajas fiscales y contratos preferentes con la Administración a las empresas que obtienen una puntuación alta en los indicadores del Bien Común y facilitar que sus productos sean más demandados por los consumidores. En igualdad de condiciones, ¿quién iba a preferir unos zapatos fabricados con normas esclavistas y cuya producción solo beneficia a un fondo de inversión, frente a otros que respetan los derechos laborales y el medioambiente y, además, reparten los beneficios de manera justa entre los trabajadores?", se plantea este economista.
El plan no pasa por alto el asunto de los salarios. Actualmente, el sueldo más elevado en Austria es 800 veces mayor que el más pequeño. ¿Suena injusto? Pues puede superarse: en Alemania esa diferencia es de 5.000 veces, y en Estados Unidos el múltiplo alcanza la escandalosa diferencia de 360.000. La Economía del Bien Común propone que dentro de una empresa el mayor salario nunca debería ser más de 10 veces mayor que el más pequeño. "La cifra no me la he inventado yo, es lo que han contestado las 50.000 personas de toda Europa a quienes he hecho esta pregunta. Es decir: es el tope máximo de diferencia salarial que la gente considera justo", aclara Felber.
La propuesta es revolucionaria, pero los instigadores de este nuevo régimen económico distan mucho de parecer bolcheviques llamando a las puertas del Palacio de Invierno. Aunque supone poner patas arriba el sistema financiero actual, el modelo que proponen no contradice dogmas básicos del capitalismo como el respeto a la propiedad privada y la generación de riqueza, pero cambia el orden de los factores. "Se trata de que el dinero sea el medio para generar beneficios en la comunidad, no un fin en sí mismo, como ocurre ahora", explica Felber. ¿Y cómo se lleva a la práctica? "De abajo arriba, empezando por las bases de la economía, y no imponiéndolo, sino invitando a que cada vez más personas, empresas y entidades apliquen esta regla", responde el gurú de este nuevo canon económico.
Este movimiento empezó tímidamente, pero la difusión de sus ideas no ha parado de crecer desde que las pusieron en circulación: en toda Europa ya hay 700 empresas dispuestas a aplicar estas nuevas reglas de juego, 100 de ellas radicadas en España, y en Alemania hay tres universidades, un banco y múltiples entidades públicas y privadas que se han interesado por esta otra forma de organizar los negocios.
Persuadidos por sondeos de opinión como el de la Fundación Bertelsmann, que revela que entre el 80 y el 90% de centroeuropeos desearía disponer de un sistema económico diferente al actual, proponen que los productos que se comercializan en el mercado cuenten con una pegatina, situada junto al código de barras, que indique en qué medida ese artículo y la empresa que lo ha fabricado cumplen con los baremos del Bien Común. "Si la gente empieza a preferir los productos que puntúan alto en ese código, las empresas y los países no tardarán en preocuparse por cumplirlo", advierte Felber, quien recientemente estuvo en España presentando el libro La economía del bien común (Deusto), donde explica las claves de este nuevo canon económico.
"Esto no es una utopía, es un sistema perfectamente calculado que puede llevarse a la práctica cuando las empresas y los ciudadanos lo decidamos", señala Francisco Álvarez Molina, antiguo vicepresidente de la Bolsa de París y exdirector de la de Valencia. Este exiliado del mundo de las finanzas tradicionales y actual consultor de ética corporativa se ha convertido en uno de los embajadores de este movimiento en España y viaja por todo el país ofreciendo talleres a empresarios e instituciones que han mostrado interés por estas nuevas normas. De momento, el ayuntamiento de Muro d¿Alcoi (Alicante), de 9.000 habitantes, ya ha anunciado que este año implantará el Balance del Bien Común. "Esto no es una aventura de cuatro ingenuos, sino algo real. Ya hay empresas organizándose mediante este sistema que, aparte de generar riqueza, es más justo y ético", señala el asesor.
José Manuel Ortiz, ingeniero técnico y propietario de la empresa de instalaciones para el hogar Install Flow, con sede en Sabadell, coincide con esa impresión. Tiene cinco empleados trabajando en Bélgica, debido a la caída de actividad que hay hoy en España, y asegura que desea aplicar en sus cuentas el Balance del Bien Común y que auditen si respeta los preceptos de este nuevo modelo económico. "Sería como cumplir con las normas ISO que hoy ya existen, pero estas orientadas hacia los aspectos éticos de los negocios, y animaría a la gente a preferir estas empresas a otras. Yo entiendo que en el mundo exista la avaricia, pero me resisto a admitir que el sistema esté organizado para premiar al avaro. Y muchos empresarios piensan como yo", dice este emprendedor de 41 años, que ya ha inscrito a su compañía entre las que dan apoyo a este movimiento.

El dogma liberal, por tierra

También lo ha hecho Jordi Bosch, informático de 31 años, quien a través de su empresa, Digital Age Service, radicada en Terrassa, trabaja con una red de colaboradores para ofrecer servicios informáticos y aplicaciones para móviles y páginas web. Su punto de vista echa por tierra el dogma liberal que considera a la competitividad una condición indispensable para que aflore la innovación. "Es falso. Lo que mata la creatividad es el actual modelo, que entierra los talentos en sistemas empresariales injustos que fomentan que la gente se acomode y no innove", opina este empresario. Al hilo de esta reflexión, Christian Felber cita uno de sus ejemplos favoritos: "Los años en los que Steve Jobs y Bill Gates eran más innovadores no fueron cuando dirigían multinacionales, sino cuando trabajaban en los garajes de sus casas".

Una tarea factible

¿Estamos ante un sueño idealista o frente a la revolución del siglo XXI? «El planteamiento de devolver la economía al redil de la ética tiene sentido. Lo que veo más complicado es cómo llevarlo a la práctica. Me chirría la idea de que el Estado premie o castigue a las empresas en función de cómo se porten», señala el periodista Antonio Baños, especializado en crítica económica. Sin embargo, para el autor de Posteconomía (Los libros del Lince), que resulte difícil implantar este modelo no significa que sea una tarea imposible. «Más utópico y artificial es, a priori, el capitalismo financiero, y es el sistema que tenemos. ¿A alguien se le ocurre algo más sofisticado que la prima de riesgo? Al menos, la solidaridad y los beneficios sociales sí son magnitudes reales», destaca este analista.
Baños encuentra una señal especialmente esperanzadora en este movimiento: pretenden empezar por las bases del sistema económico, como son las empresas, los consumidores y los ayuntamientos. "Este cambio no es para pasado mañana, hemos de ir poco a poco, y lo primero es convencer a los ciudadanos de que podemos organizar los negocios de otra manera", subraya Molina. "Al final, esto funcionará si la gente ve que es imprescindible que se aplique. Y hoy, con la crisis, son más los que piensan así", concluye Baños.

dilluns, 25 de juny de 2012

Rio+20: la necessària transformació ecològica, social i urgent de l’ONU


22 de juny, per  Ecologistes en Acció |

El text de Riu+20 és feble, però encara que hagués reflectit més acords també hauria estat un text incapaç de guiar el canvi necessari. A Rio 92, la lectura que es va fer ja era equivocada, en pensar que per aconseguir la sostenibilitat ambiental i l’equitat social feia falta més creixement econòmic. El text aprovat avui torna a fer contínues crides a la necessitat d’un creixement econòmic continuat cometent novament l’error de situar el creixement en el costat de les solucions en lloc d’en el de les causes.
El text arriba a afirmar que el desenvolupament sostenible no s’ha aconseguit perquè tot un seguit de crisis alimentària, econòmica, financera, etc. ho han impedit. Com si aquestes crisis fossin una mena de desastres naturals sobrevinguts i no estiguessin directament provocades per un sistema d’acumulació i concentració creixent de la riquesa que es diu capitalisme. "No és possible el creixement econòmic infinit en un planeta amb límits", afirma Erika González, portaveu de l’Aliança "Economia Verda? Futur impossible!"Ventana nueva. Aquesta és la veritat incòmoda que els líders mundials s’obstinen en no mirar a la cara.
Algunes ONG es lamenten que el text no hagi aconseguit introduir un concepte fort d’Economia verda com el motor principal per al desenvolupament sostenible. Des de l’Aliança "Economia Verda? Futur impossible!" no ho lamenten. "L’economia verda representa l’última coartada del capitalisme per incorporar al mercat els béns naturals i les funcions ecosistémicas. Però tampoc tenim motius per alegrar-nos per que no hi hagi una definició d’Economia verda com la que pretenien els països industrialitzats, els grans promotors de la idea. El capitalisme verd seguirà, malgrat Rio+20, el seu curs en l’agenda de les grans corporacions que la promouen i que es beneficiaran d’ella, encara que no hagin aconseguit el marc d’oficialitat que buscaven en aquesta conferència", segueix explicant Erika González.
Si alguna cosa ha deixat en evidència Rio+20 és el poder creixent que tenen les empreses transnacionals per prioritzar les seves agendes polítiques i econòmiques amb el suport dels governs nacionals i les institucions internacionals. En aquesta mateixa lògica també es posa en evidència la decreixent voluntat política que tenen els governs per defensar l’interès públic i el comú. L’Economia verda no és una economia que treballi per a la conservació del Planeta i l’equitat de les persones. "Del que es tracta és que les grans empreses transnacionals s’apropiïn dels boscos, les terres, la biodiversitat, etc., per crear nous mercats i gestionar, lucrant-se , no solament aquests recursos sinó també les pròpies funcions que els ecosistemes realitzen avui de forma gratuïta, com la captació de carboni, la depuració de l’aigua, la regulació del clima,..", denúncia Samuel Martín-Sosa.
Les Nacions Unides defensen que el procés ha estat transparent i participatiu, però això és fals. La participació no és aparentar un diàleg que no existeix, sinó que implica cedir poder de decisió. La Conferència oficial, no obstant això, ha estat sorda al que esdevenia a escassos quilòmetres a la Cimera dels Pobles on milers de persones clamaven per un canvi de paradigma davant la crisi civilizatòria global en què ens trobem. "Des de la societat civil hem denunciat les estretes relacions entre les corporacions i els governs i el propi sistema de Nacions Unides, que posen en dubte la seva legitimitat", conclou Samuel Martín-Sosa.
Mai abans les Nacions Unides havien estat un espai tan feble i qüestionat. Mai abans els governs havien demostrat tanta falta de capacitat política. Fa vint anys els governs semblaven, almenys, convençuts que calia fer alguna cosa urgent per solucionar la crisi social i ambiental. Ara la sensació que transmeten als ciutadans és la que no són ells els que prenen les decisions i que això els impedeix arribar a posicionaments forts. A qui representen les Nacions Unides?

diumenge, 17 de juny de 2012

El diner en el sistema capitalista

 Post publicat a la  la web Consumo Colaborativo

6 cosas que deberias saber sobre el dinero en nuestro sistema capitalista  

Con las crisis y el consumo colaborativo, mucha gente ha experimentado como sus necesidades pueden ser cubiertas con menos dinero y más amigos. Ello ha permitido iniciar la reflexión sobre el papel del dinero en nuestra sociedad.

Todos estamos de acuerdo el dinero ha asumido un papel demasiado central en nuestra economía, y a menudo se acusa al capitalismo, productivismo, financierismo, pero vamos a echar un vistazo de lo que hemos hecho con nuestros sistemas monetarios y las reglas con las que estamos jugando. Aquí hay 6 cosas que sin duda deberías saber sobre el dinero en nuestro sistema capitalista:

1 Es creado por los bancos privados

Desde hace algún tiempo la emisión de dinero ha cambiado del banco nacional a los bancos privados. A nivel europeo se ha sellado en dos ocasiones: en 1992, el artículo 104 del Tratado de Maastricht establece que los bancos nacionales no pueden emitir su moneda nacional, en 2005, el artículo 123 del Acuerdo de Lisboa vuelve a emfatizar esto.
Así que cuando los gobiernos, que representan al pueblo, tienen que pedir prestado el dinero en vez de crearlo, como solían hacer en el pasado, tienen que pedir prestado a los bancos privados y pagar intereses.

Conclusión: La creación de dinero, una de herramientas más importantes que existen, antes era democrática y ahora se ha convertido en privado. La consecuencia es que la mayoría de los países del mundo tiene que pagar intereses a los bancos privados, mientras que podian crear su propio dinero en el pasado.

2 Se emite como deuda con intereses compuestos

El dinero se crea cuando los créditos se emiten. El dinero es creado por una simple operación con la única restricción de la reserva fraccional disponible en el banco. El prestatario tendrá que pagar la parte principal del crédito y además encontrar una manera de pagar los intereses, que no han sido emitidos por el banco.
No hay suficiente dinero en el mundo para que podamos pagar nuestras deudas en el mismo momento, por lo que constantemente hay que hacer nuevos créditos para pagar los anteriores.
Creemos que sólo pagamos intereses cuando pedimos dinero prestado, pero como todo negocio ha pedido prestado el dinero en algun momento, pagamos el precio de los intereses en cada una de nuestras transacciones. (Podeis conocer más buscando los artículos de Margrit Kennedy “Ocupar el dinero” o “Occupy Money”).
El interés compuesto es difícil de entender para nuestro cerebro. Aquí hay una pequeña historia: ¿Qué le gusta más?
Opción 1: 10 000 € por semana durante un año
Opción 2: 1 centavo duplicando cada semana durante un año
Mientras que la primera opción parece ser más sexy debido a la posibilidad de tener obtener mucho dinero, 1 centavo duplicando cada semana durante un año llega a los 45 billones de € al final del año: una gran cantidad en comparación con el 520000 € que se pueden obtener con la opción 1. Vea el gráfico de Margrit Kennedy para entender la función exponencial de los intereses compuestos. Tan pronto como usted paga un 3% por año, tiene una función de crecimiento exponencial.


Conclusión: Debido a que se el dinero se emite como deuda con intereses compuestos, necesitamos un crecimiento infinito poder para cubrir los intereses infinitos. Sabemos que esto no es sostenible en un planeta finito con recursos limitados.

3 Sólo se preocupa de los beneficios a corto plazo y no se preocupa de la finalidad ética del proyecto

De la manera en como se crea el dinero, la única precaución que toman los bancos es en relación a la solvencia: si usted va a ser capaz de pagar su préstamo (y los intereses). El dinero no se crea en relación a aspectos éticos, proyectos ambientales o de desarrollo humano. Ésto lleva a una visión muy estrecha y a corto plazo en lo que se refiere a la creación de riqueza. Los banqueros siempre prefieren proyectos con grandes ingresos y una buena garantía de pago, pero sin preocuparse de la ética para nada.

Conclusión: Los únicos criterios se consideran en la creación de dinero son beneficios a corto plazo: el dinero capitalista no tiene criterios de selección respecto a los efectos del proyecto y ni sus consecuencias sobre el desarrollo humano o el medio ambiente. La creación de dinero está fuera del campo democrático en relación a sus finalidades ambiental.

4 Es escaso de una manera que se promueve la competencia para obtenerlo

Puesto que el dinero emitido es sólo la parte principal del préstamo, pero no los intereses, significa que a nivel sistémico todos tenemos que buscar una parte del dinero en el mercado para ser capaz de pagar nuestros préstamos.
Incluso tus amigos y/o familiares, en el mercado del dinero, son los enemigos que tratan de recuperar el dinero para pagar los intereses y devolver los préstamos. Este mecanismo fomenta la competencia y la escasez para todos nosotros, y nos hace actuar como rivales. El resultado es que competimos por dinero, porque no hay suficiente para todos nosotros.

Conclusión: Nosotros competimos todos los días para cazar el escaso dinero de la misma manera que los animales lo hacen para obtener su comida y mantener su territorio. Este es probablemente uno de los comportamientos más estúpidos que hemos desarrollado y que nos separa los unos del otros. No es nuestra intención, pero el diseño y la consecuencia sistémica del dinero capitalista crea y estimula este comportamiento.

5 Con la consecuencia de la concentración del dinero en pocas manos

El efecto sistémico de dinero capitalista, el efecto de Pareto, favorece la concentración de dinero: cuanto más tienes, más vas a obtener.
Creemos que todo el mundo paga intereses, por lo que debería ser un sistema igualitario, pero aunque es cierto que todo el mundo paga intereses los que se benefician más de los intereses pagados son aquellos que pueden hacer circular el dinero. Esto resulta en que, en muchos paises, el 10% de los más rico recibe los intereses pagados por el 80% de la población. Vea a continuación la comparación de los pagos de intereses domésticos y los retornos de interés en Alemania. Hubo una transferencia de 1 billón por día en las tasas de interés en 2001 en Alemania. Olivier Berruyer ha descubierto que en 2010 el 90% de la población francesa pagó 16 millones de € al segmento del 10% de los más ricos con el fin de pagar la deuda francesa. Esto es lo opuesto de una distribución justa del dinero y genera un desequilibrio de distribución de la riqueza en las democracias.

Conclusión: el dinero capitalista crea una corriente injusta de beneficios desde aquellos que pagan los intereses hacia aquellos que reciben los pagos [y que ya disponen de la mayoria del dinero], generando lo opuesto de una societat justa.

6 Resultando en múltiples crisis monetarias y bancarias, desigualdades de riqueza y representación no democrática

Debido a la inestabilidad de nuestro sistema, tenemos que reiniciar el sistema con regularidad cuando la parte pobre de la población no es capaz de pagar los interés. Esto es exactamente igual que el final de un juego de Monopoly, cuando es necesario redistribuir el dinero con el fin de poder seguir jugando ese juego. El Banco Mundial ha identificado no menos de 96 grandes crisis bancarias y 178 crisis monetarias en los últimos 25 años. Estamos llegando al final del juego, porque la mayor parte de la población, una gran cantidad de estados, y muchas empresas y hogares se ahogan bajo el peso de los intereses compuestos y no puede pagar más su deuda.
Hemos llegado a un nivel en el que 500 personas más ricas de la tierra tienen tanto dinero como los 500 millones de personas más pobres. La desigualdad de la riqueza nunca ha sido tan amplia.
En el ámbito del dinero las leyes que se hacen y las decisiones que se toman no son en ningún momento democráticas: BCE, OMC, el FMI por nombrar algunos de los organismos, no representan al pueblo. Hay una gran necesidad de llevar este tipo de cuestiones al ámbito democrático.

Conclusión: Las crisis monetarias son parte del diseño de nuestro crecimiento exponencial y que genera desigualdades en el modelo capitalista. Cada vez son más frecuentes y sus orígenes no se han atacado de manera adecuada ni se han estudiado las similitudes entre ellas. Nuestro dinero capitalista genera desigualdades de riqueza, crisis monetarias y, hasta el momento, se ha mantenido al márgen de los mecanismos democráticos.

El dinero capitalista, y tu ¿qué harás?

El dinero no es el problema, el problema son las reglas que utilizamos para gobernar nuestro sistema monetario: basado en la deuda emitida por bancos privados con interés de que se convierte en intereses compuestos y que ignoran los impactos sociales, en el medio ambiente o la ética del proyecto.
Podemos cambiar las reglas para jugar un juego diferente, un juego justo, que aumente la abundancia, que respete los límites de la tierra y que ponga a la raza humana en el centro. La gobernanza de este nuevo juego se debe discutir democráticamente tanto a nivel global como a nivel local con la participación de los distintos agentes económicos.
Ya existen algunas soluciones:

  • La banca libre de intereses, como JAK en Suecia
  • De arriba hacia abajo: favorecer que la renta básica venga de dinero creado por el banco central.
  • De abajo hacia arriba, monedas complementarias: Wörgl, Wir, Sistema de crédito mutuo, SOL, los Sistemas Locales de Intercambio Comercial (LETS),…
  • Con confianza: Tontines, intercambios sin dinero, economia del regalo (Gift Economy)
Vamos a entrar más en detalle en algunas de las soluciones en futuros artículos.
¿Sabías todo esto sobre el dinero? ¿Qué te interesa más? ¿Conoces ejemplos en España?

El artículo original (inglés, bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA 2.0), de Etienne Hayem, se puede encontrar en Zoupic

dimecres, 13 de juny de 2012

Carta al Excelentísimo Sr. Presidente del Gobierno de España, de part d'Antonio Turiel

Objecte de la carta : Exposar els problemes energètics greus a  Espanya que tindrem  aviat.
Extret del bloc d' Antonio Turiel  The Oil Crash

data: 11/05/2012

Excelentísimo Sr. Presidente del Gobierno de España,

Le ruego que me disculpe por robarle unos minutos de su tiempo, que sé que es escaso y valioso; y en virtud de ello supongo que apreciará que vaya directamente a la cuestión y no pierda el tiempo en formulismos.


Mi nombre es Antonio Turiel, y soy Científico Titular del CSIC, con destino en el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona. Soy físico y matemático de formación y doctor en Física Teórica con 14 años de experiencia postdoctoral. Trabajo en el Área de Recursos Naturales del CSIC y mi trabajo de investigación se centra en la explotación oceanográfica de los datos de satélite y el estudio de la turbulencia. Aparte de este trabajo de investigación, hago también una intensa tarea de formación y divulgación sobre los problemas de sostenibilidad de nuestra sociedad, y particularmente sobre los retos que supone el inevitable decrecimiento energético al que estamos ya abocados.

Le escribo porque, en mi calidad de servidor público, creo que una función importante que debo cumplir es la de alertar sobre los retos que deberá afrontar la sociedad española, especialmente aquellos que supongan riesgos mayores poco abordados. Y después de unos años investigando el problema de la creciente escasez de recursos energéticos estoy convencido de que no se está abordando correctamente desde las instancias públicas, en parte por las complejidades técnicas del problema, y en parte porque la nueva situación entra en profunda contradicción con las bases de nuestro sistema económico, financiero y productivo y por tanto se hace odiosa de aceptar por parte de los expertos económicos.

La situación es, al final, bastante simple. Hemos llegado a un punto en el cual no podemos aumentar mucho más la cantidad de energía disponible anualmente para las actividades humanas en este planeta. Peor aún, teniendo en cuenta que todas las materias energéticas no renovables (petróleo, gas natural, carbón y uranio) siguen una curva de explotación que siempre tiene una fase terminal de declino, que todas ellas están ya cerca de su máximo productivo -si no lo han pasado ya- y que las renovables no pueden ni de lejos ofrecer la misma cantidad de energía, estamos abocados a un descenso energético prolongado y de gran magnitud. En el caso del petróleo crudo, por fin en 2010  la propia Agencia Internacional de la Energía reconoció que superó su máximo productivo en 2006, y que actualmente la producción total de petróleo sólo puede crecer si lo hace la de petróleos sintéticos (arenas bituminosas, biocombustibles, líquidos del gas natural, petróleos de esquisto...), que son petróleos de menor poder energético, mayor coste energético de producción, menos versátiles para el refino y encima de producción limitada ya que dependen de la disponibilidad en grandes cantidades de otras materias, en particular gas y agua, cuyo flujo no siempre se puede aumentar.

Estos problemas con el petróleo crean una situación de impasse histórico. El petróleo no es fácilmente sustituible por otras fuentes de energía y el coche eléctrico nunca será desplegado a gran escala. Se espera además que el gas natural llegue a su máximo hacia 2020, incluso contando con los no convencionales (el más destacado actualmente el gas de esquisto o shale gas, el cual tiene muy baja rentabilidad energética y por tanto económica). El carbón llegará a su máximo productivo en esta década, y en cuanto al uranio su cenit productivo se espera para entre 2015 y 2035, aunque estudios recientes se decantan más por la primera fecha. Añádase a eso que el potencial eólico teórico de la Tierra en su conjunto no llega ni a la catorceava parte del consumo energético global, que las placas fotovoltaicas tienen un rendimiento energético insuficiente para mantener una sociedad (como se sabe, la energía que recupera una sociedad ha de ser unas 10 veces superior a la que se invierte en su extracción, so pena de entrar en una espiral de colapso económico), que la hidráulica ya está al límite de explotación en Occidente, que las otras renovables (geotérmica, mareomotriz, undimotriz,...) tienen un potencial limitadísimo, y que en materia energética no hay milagros a la vista. El panorama que se dibuja para los próximos años es, por tanto, muy sombrío, puesto que energía es economía y faltando energía esta crisis económica no acabará nunca.

No sólo los técnicos como yo están alertando del problema. Ya en 2010 la compañía aseguradora Lloyd's (la mayor del mundo) presentó un informe en la Chatham House británica alertando de una posible interrupción global del suministro de petróleo (y sus graves consecuencias) en 2013. Personalidades internacionalmente reputadas del mundo de los negocios (como el inversor Jeremy Grantham) alertan de que los problemas con el suministro de materias primas son estructurales e irresolubles. El propio Fondo Monetario Internacional ha comenzado a considerar que los problemas de suministro de petróleo no se resuelven mediante una mera regulación de oferta y demanda, sino que los factores geológicos modulan la respuesta y pueden inducir una recesión (como muestra un documento de trabajo reciente). Incluso en el Banco de España un estudio reciente sobre el problema de la energía neta llega a la conclusión de que la geología domina sobre las señales del mercado y que nos podemos estar adentrando en una época de escasez. Y por no hablar de los cientos de documentos en que se analiza el problema de la inminente escasez de petróleo por el Departamento de Energía de los EE.UU., el Servicio de Inteligencia Militar de los EE.UU. (y también el alemán) o diversos think tanks de la industria.

A nivel político los movimientos son amplios fuera de nuestro país. La última Administración Bush encargó el llamado Informe Hirsch, el cual analizaba el problema del Peak Oil y advertía de sus graves e inminentes consecuencias. La presente Administración Obama tomó muy en serio el reto, como se refleja en la elección del Secretario de Energía, el Dr. Steven Chu, premio Nobel de Física y director del Lawrence Berkeley National Laboratory hasta su nombramiento como Secretario de Energía; el trabajo del Dr. Chu se centraba en la seguridad energética de su país y ya en 2006 alertaba sobre la posible llegada del Peak Oil para 2010. Los movimientos en el Reino Unido son de especial amplitud, con una comisión parlamentaria especial para tratar de este problema y contactos frecuentes con la industria y los expertos. Incluso en Francia, el Primer Ministro François Fillon reconoció en la Asamblea Nacional en Abril del año pasado que la producción de petróleo ya sólo puede decrecer. En cuanto a España, el peak oil ha sido abordado en multitud de documentos públicos, desde el anterior Plan de la Energía de la Generalitat de Catalunya hasta en las deliberaciones de la Comisión Nacional de la Energía sobre la Ley de la Economía Sostenible presentada por el anterior Gobierno. Hay, literalmente, cientos de documentos donde se alerta sobre la inminencia y gravedad del problema, pero éste es un debate público pero no publicitado.

Y es precisamente esta falta de publicidad la que seguramente le está haciendo más daño hoy en día al debate político y desgastando en demasía a los gobiernos. Porque el problema del descenso energético no puede ser abordado de una manera convencional. Porque la crisis energética no se manifiesta como una escasez directa de energía, sino en una progresiva falta de capacidad de acceder a la misma y una destrucción económica continuada por falta de viabilidad de los negocios. La crisis energética, que ya está instalada entre nosotros, mina la viabilidad de nuestro sistema económico y por ende de nuestra sociedad.

Entiendo que sus asesores le aconsejan que tome más y más medidas de austeridad para garantizar el retorno a la senda del crecimiento, pero el problema es que el crecimiento es ya físicamente imposible, por escasez de la energía necesaria para ir a más; como mucho podemos aspirar a mantenernos y en el peor de los casos a ir decreciendo lentamente, arrastrados por el descenso energético. Resulta difícil refutar que el petróleo ha entrado en una nueva era, la del petróleo caro, la del petróleo difícil, la del petróleo incompatible con el desarrollo económico. Incluso el más entusiasta de sus asesores comprenderá que hay un grave problema estructural simplemente echándole un vistazo a la gráfica de elasticidad de la producción de petróleo (sacada, por cierto, de un artículo publicado en Nature este mismo año).

La realidad, Sr. Presidente, es que vivimos un momento histórico que nadie sabe de cierto cómo encarar, y que por ello mismo la actitud general delante de él es la de negarlo. Pero negarlo sólo nos hunde más y más en esta crisis económica que no puede acabar nunca. Y como por desgracia ya está comprobando a Vd., Sr. Presidente, le harán responsable de un proceso del que no tiene la culpa y contra el que no puede hacer nada con los medios convencionales, con los medios que hasta ahora se han adoptado. Pero delante de esta crisis última, la de los recursos, podemos reaccionar, podemos amortiguar sus efectos; podemos, sí, pero planteando las cosas de una manera muy diferente a como se ha hecho hasta ahora.

No puedo decirle qué es lo que debe hacer; es Vd. el Presidente y yo sólo un simple servidor público. Sólo me permito sugerirle que preste una atención preferente a la cuestión de la crisis energética y que comprenda hasta qué punto es la causa última y fundamental de las dificultades que estamos viviendo y de las que viviremos. Estoy seguro de que a partir de ahí entenderá más claramente por dónde debemos seguir.

Confío en Vd., Sr. Presidente. Nuestro futuro está en sus manos.

Atentamente,

Antonio Turiel

Científico Titular del CSIC

dilluns, 11 de juny de 2012

dimarts, 5 de juny de 2012

Jornada laboral de 21 hores

Anunci de la xerrada
    
Os invitamos a la charla con Florent Marcellesi, activista ecologista e investigador y coordinador de Ecopolítica,
sobre una propuesta laboral clara y concisa: 21 horas.
Viernes, 8 de junio a las 19h
ESPAI Icaria · c/ Arc de Sant Cristòfol, 11-23 · Barcelona


La reforma laboral supone un cambio de 180 grados en las políticas laborales desde hace 30 años. Más allá de la perdida de derechos que afecta claramente a los trabajadores, nos encontramos ante una lógica ultra-productivista. La combinación de esta apuesta por trabajar más con el “clima” de austeridad nos lleva a la formula: “trabajar más para cobrar menos”. Del mismo modo que esta reforma ignora la realidad social también ignora la sostenibilidad medioambiental. Defender un aumento de la productividad y del consumo, como en el modelo chino, en un planeta finito es de una gran irresponsabilidad. Ante esto, la New Economics Foundation de Londres ha elaborado una propuesta de modelo laboral y productivo redistribuyendo el trabajo y los beneficios. La introducción y la traducción al castellano ha ido a cargo de EcoPolítica.

21 HORAS [MÁS INFORMACIÓN]
Una semana laboral más corta para prosperar en el siglo XXI

Las economías de consumo ricas y altamente com petitivas prometen satisfacción para todo el mundo, pero en realidad tienden a propor cionar lo contrario. El sistema nos lleva a con sumir más allá de nuestras posibilidades econó micas y más allá de los recursos naturales. Es hora de revisar nuestra forma de entender el trabajo, el tiempo y las acti vi dades huma nas, y dejar de convertirlos en mercancías.
En contra de las actuales reformas laborales y de jubilación que empujan a tra bajar y con su mir más, pero ganar menos, nef y Eco po lí tica defienden una semana laboral de 21 horas. Por ello, esta propues ta es un cambio ambicioso, radical y sub ver sivo, que apela a una trans for mación socioecológica donde el buen vivir cuente más que el poder adquisitivo. Es un cam bio en el ritmo de nuestras vidas, una re for ma en nuestros hábitos y conven cio nes, para que a través de una transi ción amplia y gradual, con duzca hacia una soste nibilidad so cial, eco nó mica y medio am bien tal. ¿Por qué merece la pena pensar en ello? ¿Qué es lo que hace que esto sea posible? ¿Cuáles serían los efectos? Son algunos de los interro gantes en los que este libro profundiza y busca dar respuesta, tomando el caso del Reino Unido como ejemplo.

nef es un laboratorio de ideas inde pen diente que trabaja por una eco no mía justa y sostenible que con tri buya al bienestar humano. Su ob jetivo es mejorar la calidad de vi da desarrollando y promovien do soluciones innovadoras que cues tionan el pensamiento dominante en lo que a asuntos económicos, medio ambientales y sociales se refiere. Una economía que tenga en cuenta a las personas y el planeta.

Ecopolítica es un centro de re cursos, estudios y formación sobre Eco logía política. Tiene como ob jetivo dar a conocer y difundir los planteamientos y las propuestas concretas de esta teoría política así como abrir debates con tra dic to rios y realizar un traba jo de pros pectiva en torno a ella. A tra vés de la difusión de textos o la orga nización de seminarios, se dedica también a la formación de públicos especializados o no.

diumenge, 3 de juny de 2012

Videos: "Jornadas previas a Rio+20" celebrades a Barcelona

Seguiment en diferit de les jornades celebrades a Barcelona els dies 1,2,3 de juny de 2012. Trobareu el vídeos i documents en aquests 2 links :

http://alianzaeconomiaverdefuturonegro.blogspot.com.es/
http://alianzaeconomiaverdefuturonegro.blogspot.com.es/2012/03/video-llamada-para-la-cumbre-de-los.html





dissabte, 2 de juny de 2012

Economia VERDA? Futur NEGRE!


JORNADES INTERNACIONALS prèvies a RÍO+20
BARCELONA // 1-3 juny 2012
La propera Cimera de la Terra Rio+20, anomenada oficialment Conferència de les Nacions Unides sobre el Desenvolupament Sostenible, , se celebrarà del 20 al 22 de juny de 2012 a Rio de Janeiro, Brasil.
Vint anys després de la primera Cimera de la Terra (1992), el món és més injust, i l’atur, la pobresa i l’exclusió social han augmentat. Es continuen generant guerres i conflictes armats, i la militarització sembla que no té aturador. Així mateix, la situació ambiental del planeta és molt més insostenible i la degradació dels ecosistemes està arribant a extrems irreversibles. Ens trobem en una crisi global sense precedents.
La Conferència Rio+20 tindria una oportunitat rellevant d’imprimir a la política internacional un canvi de rumb que ens allunyés de manera radical de l’actual model que causa els greus desequilibris als que s’enfronta la humanitat. Però el concepte proposat per l’ONU i pels poders dominants per a Rio+20 és el d’Economia verda que, amb l’intent de maquillar de “verd” el capitalisme neoliberal, suposa una volta de clau més vers la privatització i la mercantilització dels béns comuns, de manera que dóna continuïtat a un sistema d’explotació i discriminació i generador d’injustícies. Problemes que ens afecten a Catalunya directament (com són el canvi climàtic, la privatització del cicle de l'aigua i els transvasaments, la dependència energètica, el control multinacional agroalimentari, la crisi agrària, la sobreexplotació pesquera, entre d'altres) s’agreujaran sota la liberalització comercial dels béns i dels serveis ambientals que pretén legitimar l'Economia Verda, a la qual cosa també contribuirà l'impuls de nous instruments de mercat i la creació de nous fons internacionals en benefici del sistema financer i corporatiu multinacional.
En oposició a la seva Economia Verda i com a procés d’articulació històrica i convergent de lluites locals, regionals i globals davant els processos de mercantilització i privatització del planeta, la societat civil global organitza la Cimera dels Pobles Río+20 per la Justicia Social i Ambiental (15-23 de juny). Aquesta cimera paral·lela pretén transformar Rio+20 en una oportunitat estratègica per denunciar els greus problemes del planeta i mostrar les alternatives per continuar ampliant la força política de la ciutadania organitzada.
En aquest marc de mobilització social global, organitzacions i xarxes de l’Estat espanyol hem constituït l'Aliança: ECONOMIA VERDA? FUTUR NEGRE!, Aliança per una alternativa ecològica, social i urgent al Capitalisme.
Per aprofundir en el debat sobre la crisi global i el concepte d’economia verda, desenvolupar estratègies per enfortir les lluites comunes i ampliar l’articulació social a l’Estat espanyol de cara a Rio+20 i més enllà, l'Aliança convoca a unes JORNADES INTERNACIONALS prèvies de l’1 al 3 de juny a Barcelona, així com a una assemblea de mobilització i estratègies (Local: Nova - c/ Plaça Catalunya, núm. 9, 4t 2a -cantonada Rambla de Catalunya).
A les jornades comptarem amb la participació d’activistes i organitzacions, tant de l’Estat com internacionals, amb qui es compartiran les crítiques, les resistències i les alternatives al concepte d’economia verda i a favor de la justícia social i ambiental.
Aquí podeu trobar-ne el PROGRAMA.
Per fer les inscripcions a les jornades (gratuïtes), cal omplir aquest formulari

A més, us volem convidar a sumar-vos a aquest procés a través de diverses opcions:
  • Adherint-vos a l'Aliança ECONOMIA VERDA? FUTUR NEGRE!, Aliança per una alternativa ecològica, social i urgent al Capitalisme (organitzadora de les jornades) enviant un correu a educacion@acsur.org o omplint aquest formulari
  • Participant a les jornades internacionals, i molt especialment a l’assemblea de mobilització i estratègies del 3 de juny.
  • Fent difusió del programa entre els vostres contactes.
Esperem poder comptar amb vosaltres. Per a qualsevol pregunta, no dubteu a contactar amb nosaltres.
Gràcies i una forta abraçada,
ECONOMIA VERDA? FUTUR NEGRE!
Aliança per una alternativa ecològica, social i urgent al Capitalisme

http://alianzaeconomiaverdefuturonegro.wordpress.com/