diumenge, 30 de setembre de 2012

Cooperatives en front la crisi

Article publicat al diari    El País

Cooperativas frente a la crisis

La asociación de trabajadores despunta como vía para evitar el cierre de empresas o crear nuevas

Desde 2008 se funda una empresa de este tipo cada tres días


Trabajadores de la Cooperativa Mec2010 de Sabadell.

Las cooperativas se están revelando como un modelo empresarial en auge en tiempos de crisis como los que corren, tanto para negocios de nueva creación, como en caso de sociedades limitadas que se transforman, como en proyectos de empresas abocadas al cierre que están salvando sus trabajadores. Desde 2008 se han fundado más de un centenar de cooperativas cada año. Solo de enero a agosto de este, ya se han creado 80, según datos de la Federación de Cooperativas de Trabajo de Cataluña.
Su presidente, Perfecto Alonso, defiende un modelo que, admite, “todavía es visto por alguna gente como una empresa trasnochada”, cuando defiende que es todo lo contrario: “Tiene los elementos que se exigen a las empresas punteras. Se gestiona el conocimiento en régimen de igualdad a través de mecanismos de participación directa en una gestión democrática de propiedad compartida”.
Alonso destaca que incluso perfiles que antes eran autónomos se están constituyendo en cooperativas, aunque sean pequeñas. “El autónomo es la estructura más débil del mundo empresarial; en cambio, si se constituyen en cooperativa tres o cuatro autónomos, pueden ser mucho más fuertes”. Ejemplo de ello son proyectos de sectores en los que este modelo empresarial no era nada frecuente, como ingenierías, nuevas tecnologías o empresas de energías limpias.
Las cooperativas tienen una larguísima historia en Cataluña. La repasa una novedad editorial, Las cooperativas obreras en Sants (1870-1939), editado por la Cooperativa La Ciutat Invisible, del mismo barrio. Uno de sus dos autores, el investigador en la materia Ivan Miró, defiende la validez de la economía cooperativa “siempre, porque es un modelo de gestión democrática y propiedad colectiva que resuelve solidariamente las necesidades humanas”. “Ahora”, dice, “con más de un 20% de paro y el retroceso del Estado de bienestar, surge de nuevo la necesidad de colaborar”. Miró asegura que reciben “a mucha gente interesada”, aunque, como con cualquier proyecto empresarial, “está costando, por la falta de financiación y la situación de crisis global y de consumo”.
“La cooperativa es flexible y transparente, elementos que favorecen la competitividad”
Miró recuerda que fue en Cataluña donde se crearon las primeras cooerativas de consumo en los años sesenta y setenta del siglo XIX. “El consumo de bienes de primera necesidad, lo más perentorio, originó cooperativas que crearon capitales colectivos y de servicios que la Administración no proporcionaba”, explica el experto.
Fue más adelante, a finales de siglo, cuando aparecieron las cooperativas de trabajo y producción, que vivieron un estallido con las leyes de la República. Pasada la Guerra Civil, a partir de 1939 “el franquismo las aniquiló y sufrieron un declive”, del que volvieron a resurgir en las décadas de 1960 y 1970, con cooperativas educativas o de vivienda, y en la de 1980, cuando cerraron industrias de forma masiva.
El director general de Economia Social y Cooperativa de la Generalitat, Xavier López, asegura que “como modelo empresarial las cooperativas tienen elementos clave de la competitividad que se exige a las empresas del siglo XIX”. Los resume: una gran flexibilidad —por su autogestión, tanto interna como hacia sus grupos de interés, clientes, proveedores, etcétera.—; transparencia, participación y democracia —“cuando las empresas tradicionales se rompen los cuernos para lograr implicar a sus empleados, en las cooperativas los socios se sienten suyo el proyecto”—, e innovación y cooperación. “No es un modelo obsoleto sino de futuro”, concluye.
La mayoría de las cooperativas que se crean, igual que suceden en el campo de las empresas, son pequeñas. “Es un modelo desconocido, pero que en Cataluña está muy presente en el día a día”, explica López, que cita varios ejemplos de cooperativas: la Federación Farmacéutica, el Hospital de Barcelona, Suara (servicios personales), Abacus y decenas de cooperativas agrarias.

dijous, 27 de setembre de 2012

Escalfament i crisi econòmica no són fenòmens independents


Article públicat al diari  El País  que resumeix l'informe  Climate Vulnerability Monitor  elaborat per la Fundació Dara

El clima calienta la crisis

La falta de acción ante el cambio climático causa 780.000 millones en pérdidas

Un informe señala a España como uno de los países más dañados por la sequía


Calentamiento global y crisis económica, con su modelo de desarrollo basado en los combustibles fósiles, no son fenómenos independientes. Y si ya de por sí cada uno tiene unos efectos económicos y en vidas humanas alarmante, la combinación de sus consecuencias es aún más devastadora: un billón de dólares (780.000 millones de euros) en pérdidas ya en 2010, con cinco millones de muertes, según el Monitor de vulnerabilidad climática que la Fundación Dara ha presentado en Nueva York, aprovechando la Asamblea General de la ONU. Y la inactividad (o la reducida voluntad para actuar, al menos) indica que estos desastres van a aumentar: 817.000 vidas más y un 3% del PIB mundial en 2030 se perderán por lo que llaman, para sintetizar ambos aspectos, crisis climática, según el documento, encargado por un grupo de 20 de los países —como Bangladesh, Ghana o Vietnam— más perjudicados por el calentamiento. España no es de los promotores del documento, pero aparece como uno de los lugares más afectados por la sequía.
“Los datos son los mayores que se han dado hasta ahora, pero eso es porque somos los primeros en estudiar ambos fenómenos a la vez”, ha explicado a EL PAÍS Matthew MacKinnon, autor principal del trabajo, desde Nueva York. “Caliente y contaminado son dos caras de la misma moneda. Nosotros combinamos los estudios económicos con los últimos datos sobre cambio climático, y nos centramos en algunas áreas muy concretas”, expone.

La subida del nivel del mar causará
 problemas a 250 millones de personas

El trabajo mide el efecto en dólares y vidas (directa o indirectamente afectadas) de 34 indicadores, desde las inundaciones y corrimientos de tierra por la variación de las condiciones climáticas (3.500 vidas y 73.359 millones de euros de pérdidas en 2030) hasta los problemas de salud por la contaminación debida al uso de combustibles derivados del carbono (petróleo, carbón y gas), con 2,1 millones de muertes.
Entre los indicadores nuevos, MacKinnon destaca la medición del “cambio de productividad”. “Con más calor y más días calurosos, las personas que trabajan al aire libre o en entornos que no tienen la temperatura regulada —y son muchos— van a producir menos”. “También va a haber un cambio hacia modelos de economía más industrializados”. “En cambio, las cifras de mortalidad son solo un 20% superiores a las que da la Organización Mundial de la Salud (OMS), porque se deben, sobre todo, a la contaminación”, añade.

La economía de EE UU verá frenado
en un 2% su PIB; la de India, un 5%

El informe, en el que se implicaron también investigaciones de campo en África y Asia, fue revisado por más de 50 científicos, economistas y expertos en políticas públicas de primer nivel, incluidos exjefes de Gobierno. Entre ellos están los españoles Teresa Ribera, exsecretaria de Estado para el Clima, y Javier Solana, ministro con Felipe González y ex alto representante para la Política Exterior de la UE.
En su doble vertiente, el estudio mide el impacto actual y la previsión a corto plazo. “Las pérdidas para los países más pobres son ya enormes”, expone. A los países más pobres (algunos de los más vulnerables tanto por su ubicación —ecuatoriales o tropicales, islas amenazadas por la subida del nivel de los océanos— como por su falta de recursos para poner medidas y su necesidad de un desarrollo a corto plazo, aunque ello suponga no tomar medidas preventivas ya), estos factores ya les cuestan el 7% de su PIB, dice el trabajo. Y llegará “a un 11% del PIB de promedio en el año 2030”.
Pero no es solo una cuestión de ricos y pobres. El tamaño tampoco es una garantía. En términos absolutos, parece lo contrario. China, India y Estados Unidos, por ejemplo, salen señalados como lugares especialmente problemáticos en muchos de los apartados. “Las principales economías mundiales se ven igualmente afectadas: en menos de 20 años, China soportará la mayor parte de las pérdidas, con más de 920.000 millones de euros; la economía de Estados Unidos verá su crecimiento frenado en un 2% del PIB; por su parte, el frenazo de India superará el 5% de su PIB”, afirma el trabajo. En conjunto, 250 millones de personas tendrán problemas por la subida del nivel del mar; 30 millones por el clima extremo, sobre todo las inundaciones; 25 millones por la fusión del permafrost, que dejará suelos inestables y enfangados; y 5 millones por la desertificación.

En el estudio pormenorizado de cada apartado, España aparece citada una vez: es el quinto país que más va a perder por culpa de la sequía. “Aunque el peso de la agricultura es solo del 3% frente al 30% que puede tener en países menos desarrollados, está en una zona, la del Sur de Europa, muy vulnerable”, añade MacKinnon. En concreto, el estudio afirma que las pérdidas por esta causa pueden ser de unos 154 millones de euros a 500 millones de euros en 2030.

Este panorama afecta a todos, en general, de una manera negativa. Hay alguna excepción, como Egipto, Bahréin, Jordania, Luxemburgo, Malta y Suiza, que son los únicos para los que se predice un impacto global bajo para el conjunto de los factores; Para España se vaticina un impacto entre bajo, por el clima, y medio, por la contaminación.

La solución es invertir en políticas de renovación energética y asumir reducciones de las emisiones. “Las pérdidas económicas hacen pequeños los costes de afrontar el cambio climático: la reducción de emisiones contraería el crecimiento del PIB en apenas un 0,5% durante la próxima década; por su parte, la ayuda requerida por los países más vulnerables rondaría los 116.000 millones de euros por año”, indica el trabajo.
“El Monitor muestra cómo la falta de acción ya ha causado daños sin precedentes a la economía mundial y amenaza la vida humana en todo el mundo. Con la inversión necesaria para resolver el cambio climático ya muy por debajo de los costes estimados de la inacción, no hay duda que esta es la ruta que vale la pena recorrer”, ha dicho José María Figueres, expresidente de Costa Rica y uno de los miembros del patronato de Dara.
 

No se salvan ni grandes ni pequeños

Casi nadie escapa a los efectos combinados de calentamiento y contaminación, si es que se puede establecer una barrera. Pero el informe Monitor de vulnerabilidad climática destaca el impacto en tres gigantes: China, India y Estados Unidos. Curiosamente, tres países que se han negado hasta ahora a imponer límites a sus emisiones.

China, camino de convertirse en la primera economía del planeta (ya es la que más gases de efecto invernadero emite), es de las que sale peor parada. Si no se hace nada para reducir la contaminación arriesga un 4,5% de su PIB, igual que Rusia. India llega al 11%, según el informe. Por ejemplo, China sería, económicamente, el más afectado por el cambio climático, seguida de India, México, Indonesia y Tailandia. También lo es en la lista de perjudicados por la contaminación, seguida de EE UU, Brasil, India e Indonesia. Y lidera la de países con más víctimas mortales por esta causa, por delante de India, Pakistán, Indonesia y Nigeria. Únicamente no figura en la lista de muertes por calentamiento, que encabeza India.

Pero no son solo los grandes los perjudicados. El informe se ha hecho a instancias de una veintena de países (Afganistán, Bangladesh, Bután, Costa Rica, Etiopía, Ghana, Kenia, Kiribati, Madagascar, Maldivas, Nepal, Filipinas, Ruanda, Santa Lucía, Tanzania, Timor Oriental, Tuvalu, Vanuatu y Vietnam). Ellos mismos se definen como algunos de los más afectados por la inactividad para frenar el impacto combinado de crisis y calentamiento. Por ejemplo, destacan varios Estados insulares del Pacífico y el Índico, que pueden, simplemente, desaparecer.

dimecres, 26 de setembre de 2012

ANUL•LACIÓ DE L'ACTE SOBRE SOBERANIA FINANCERA CIUTADANA


Per impossibilitat  de   Federico Mayor Zaragoza de participar en el debat i presentació del llibre de Susana Martin, queda anul·lat tot l'acte del divendres.
Ho sentim

dimarts, 18 de setembre de 2012

Idees davant la crisi

Reimaginar la economía

Filipa Pimentel, directora del 'hub' de grupos de transición en Londres, y Juan del Río, cofundador de Transición Sostenible Barcelona. | C.F.Filipa Pimentel, directora del 'hub' de grupos de transición en Londres, y Juan del Río, cofundador de Transición Sostenible Barcelona. | C.F.
  • Numerosas iniciativas buscan nuevas fórmulas para capear la crisis
  • Algunos grupos proponen replantearnos nuestras necesidades básicas
“Un problema no se puede solucionar con la misma mentalidad con la que se creó”, decía Einstein. Y sin embargo eso es lo que seguimos haciendo cuatro años después de la debacle financiera. Lejos de experimentar con nuevas ideas, los gobiernos reinciden en las fórmulas gastadas de la vieja economía y ahí estamos: asistiendo como meros espectadores al derrumbamiento de un sistema que nos arratra en plena caída.
Más allá de las manifestaciones callejeras, los ciudadanos de todos los países ricos –y los no tan ricos- se están organizando como nunca antes. La explosión de grupos e iniciativas ante la crisis es tal que podríamos hacer una serie diaria para dar espacio a sus protagonistas.
En el Reino Unido, el movimiento de la Transición –extendido ya a 34 países- ejerce cada vez más como el catalizador necesario de las respuestas aún incipientes. Este fin de semana se ha celebrado en Londres la sexta conferencia anual, con una nutrida representación española y bajo una consigna de traducción libre y múltiple: “REconomy” (algo así como Reimaginar, Reactivar y Relocalizar la economía).
“La era de la energía barata y del crédito barato ha quedado atrás”, advirtió el cofundador del movimiento, Rob Hopkins. “El sistema es como un viejo dinosaurio que está cayendo por su propio peso. Lo que necesitamos es una nueva manera de pensar, formas distintas para dinamizar la economía y construir comunidades resilientes y adaptadas a estos tiempos extraordinarios”.

Empezar por lo personal

Inderpaul Johar, confundador del Hub de Westminster, habló de los siete años de experiencia del laboratorio para el cambio y la nueva economía. Julie Brown, de Growing Comunities en Hackney, habló del avance imparable de la agricultura urbana. Susan Thomas, de Totally Locally en Slaithwaite, relató del poder transformador de 5.000 vecinos volcados en cuerpo y alma en “reactivar” sus comercios locales.
El Bzzzbnk ofreció esperanzadores ejemplos de “crowdfunding” para empresas sociales. La gente de Good for Nothing demostró el poder de la innovación y la colaboración, como antídoto a la competitividad extrema. Y Ugo Vallauri, fundador del Restart Project, vaticinó el fin de la cultura de “usar y tirar” y del valor de “reusar” ante lo que se avecina...
“Ha llegado el momento de repensar por completo la economía”, sostiene la portuguesa Filipa Pimentel, que coordina desde Bruselas todos los “hubs” de transición repartidos por el mundo. “Y tenemos que empezar desde lo personal, reevaluando nuestras necesidades básicas, incluida la “necesidad” de tener que usar dinero para todo”.
Filipa es una teórica y práctica de la “gift economy” (la “economía de dar”). En Portalegre, su patria chica, los “transicionistas” han creado un centro comunitario bajo un principio que parecía en principio utópico: “cero euros”. Unos ofrecen mano de obra gratis, otros llevan muebles, otros donan ropa vieja, telas, máquinas de coser... En poco tiempo, el centro (que antes era una tienda) ha generado un círculo de economía gratuita que poco a poco se va extendiendo por el pueblo de 10.000 habitantes.
“En momentos tan duros como los que estamos pasando, hay que abrirse necesariamente y buscar soluciones con imaginación”, añade Juan del Río, un joven formador ambiental mallorquín y miembro del primer 'hub' español de transición, creado este mismo año tras el primer encuentro nacional en Zarzalejo. “Pero lo peor que podemos hacer ante la crisis es cerrarnos y ofuscarnos, y pensar que esto no tiene solución”.

'REconomy Project'

Del Río participó en el seminario de “Transición en Tiempos de Austeridad” y admitió que la situación se está haciendo muy acuciante en España por culpa del paro y los precios de los alquileres: “Los problemas se van precipitando y ya empezamos a tener serios problemas para pagarnos la alimentación y otras necesidades básicas. La sociedad española responde con iniciativas como las cooperativas integrales, los grupos de “prosumidores”, los bancos de tiempo, las monedas sociales... Pero hay poco contacto entre los grupos, y una tendencia a marcar las diferencias, en vez de abrazar la diversidad”.
En cualquier caso, el terreno está más que abonado para adaptar a nuestras tierras el REconomy Project que ya se ha se puesto en marcha en Totnes (el epicentro de la Transición) y que pronto encontrará réplica en los más de mil grupos en todo el mundo, con la meta de cómo crear y alimentar “un nuevo tipo de economía local que beneficie a la gente y al planeta”.
“Nunca cambiarás las cosas luchando simplemente contra la realidad existente”, podía leerse en otro lema anónimo que circuló durante la conferencia. “Para cambiar algo, hay que construir algo de un modo totalmente nuevo que haga quedar obsoleto el modo viejo”.
 
Carlos Fresneda (corresponsal) a Londres
Publicat el 16/9/2012 al Diari  El Mundo

dissabte, 15 de setembre de 2012

Finances alternatives en època de crisi


Article aparegut al diari  Ara

FINANCES ALTERNATIVES
La crisi impulsa la creació d'alternatives a l'euro a Catalunya, com ja ha passat en altres 
països

Inventar-se una moneda per generar riquesa

A Girona i a Vilanova i la Geltrú es pot pagar amb monedes alternatives a l'euro. És una 
resposta a la crisi que pot crear ocupació i impulsar el comerç local i que s'estén per 
Catalunya.

DANI SÁNCHEZ UGART BARCELONA | Actualitzada el 02/09/2012 00:00

Als anys 80 les companyies aèries es van adonar que podien aprofitar els seients buits 
dels seus avions per generar més ingressos. Van crear les milles aèries, uns programes 
de fidelitat que consistien a regalar bitllets d'avió als clients regulars. Generaven nous 
ingressos sense fer pràcticament cap inversió, i van crear, d'aquesta manera, una moneda 
complementària, amb una finalitat purament empresarial, però que va acabar sent 
acceptada no només per aerolínies sinó també per supermercats o gasolineres, que 
oferien regals i descomptes a canvi d'aquests punts.
La crisi i l'atur estan provocant que sorgeixin a Catalunya una multitud d'iniciatives que 
repeteixen l'essència d'aquest model, però amb finalitats socials o per impulsar el comerç 
local. El fenomen de les monedes complementàries no és nou, però ha renascut amb 
l'eclosió dels moviments relacionats amb l'economia alternativa, i actualment hi ha una 
multitud d'exemples, com el res, a Girona; les turutes, a Vilanova i la Geltrú, i els bancs 
del temps. El funcionament de totes aquestes iniciatives es basa en la creació d'una xarxa 
d'intercanvi que no tingui com a únic mecanisme l'euro, sinó que incorpori el pagament 
amb la nova moneda.
"Sorgeixen per instint de supervivència", considera l'expert en política monetària i 
expresident de la divisió de pagament electrònic del Banc Central de Bèlgica, Bernard 
Lietaer. Ajuden a pal·liar la xacra de l'atur, que a Catalunya afecta el 22% de la població. I 
guanyen especial força en un moment en què l'euro està en dubte. "Cal un miracle per 
salvar-lo", considera Lietaer, que forma part del consell assessor del projecte Res i va 
participar en la creació de la unió monetària prèvia a la moneda única des del banc central 
belga. "Això ens ha donat molt de joc", admet la responsable de comunicació del projecte, 
impulsat per la Universitat de Girona, Elisabeth Blanch.
Diversos models
Però cadascun dels sistemes presents a Catalunya té un funcionament diferent. "El més 
estès és el sistema LETS, d'intercanvi entre particulars", considera Lietaer, que és 
membre del Club de Roma, i acaba de publicar en castellà el llibre Monedas regionales .
Aquest model permet als integrants de la xarxa oferir serveis o productes en els camps 
que dominin -des de classes d'anglès fins a arracades fetes a mà- a canvi de la nova moneda, que després podran fer servir en els comerços adherits, o podran intercanviar 
per aquest tipus de serveis. És el cas del projecte de Vilanova i la Geltrú, les turutes 
(vegeu el reportatge de la pàgina següent).
D'altres, però, com el res, a Girona, van encaminats a fomentar el comerç local i funcionen 
no tant com una associació sinó com una empresa, que es dirigeix tant a petites i mitjanes 
companyies com a particulars. Res va néixer fa més de 15 anys a Bèlgica i ja compta amb 
més de 100 pimes associades a Girona. Segons Elisabeth Blanch, l'experiència d'altres 
països és que els integrants de la xarxa incrementen les vendes entre un 4% i un 5%.
I ho fan de manera similar a les aerolínies: fidelitzant els clients. Cada res val un euro, 
però quan s'ingressa una quantitat d'euros en un compte res, automàticament es carrega 
un 10% més. O sigui que s'ofereix una bonificació instantània d'un euro per cada 10, que 
anima els clients a comprar als establiments que acceptin res. I com que només poden 
formar part d'aquesta xarxa empreses petites, es fomenta el comerç local i de proximitat.
"El sistema LETS és limitat -alerta Lietaer-, perquè només té capacitat per a unes 500 
persones". Per això ell defensa un model que vagi més enllà, i que seria capaç de generar 
capital social i llocs de treball. "Caldria una iniciativa a escala local o superior, amb el 
suport de les administracions", considera. Per Lietaer, el cop d'efecte definitiu per 
assegurar l'èxit d'una d'aquestes monedes i que sigui capaç de generar riquesa és que 
una administració obligui els ciutadans a pagar una part de les taxes en aquestes 
monedes. "La gent que no tingui feina podria fer treballs específics per aconseguir 
aquesta nova moneda, i els que sí que en tinguin l'haurien de comprar per pagar els 
impostos". D'aquesta manera es genera un nivell d'acceptació de la moneda que 
n'assegura el futur, perquè, recorda Lietaer, "l'única raó perquè tothom accepta euros és 
perquè el govern els exigeix per pagar impostos".
A més, segons l'expert, es fomenta un tipus d'economia més sostenible: "La clau de l'èxit 
de tot plegat és que el tipus de treballs que s'han de fer a canvi de la nova moneda 
s'escullin de manera democràtica". Així s'aconseguiria adaptar-los al perfil de la gent 
aturada i se'n podrien beneficiar els sectors més exclosos del sistema actual

divendres, 14 de setembre de 2012

F. Marcellesi, Cooperació al postdesenvolupament


Florent Marcellesi, autor del llibre, és entrevistat a  Noticias Positivas

Hacia una cooperación al desarrollo en clave ecológica

La sostenibilidad ha sido históricamente la hermana pobre de la cooperación al desarrollo, que no ha prestado la atención suficiente a cuestiones tan esenciales como los límites biofísicos del planeta, el cambio climático o la deuda ecológica. Así lo sostiene el activista e investigador ecologista Florent Marcellesi en su nuevo libro “Cooperación al posdesarrollo. Bases teóricas para la transformación ecológica de la cooperación al desarrollo”, editado por la asociación Bakeaz. En esta entrevista, el propio autor apuesta por la superación de lo que califica de modelo de mal-desarrollo económico para caminar hacia un nuevo marco que haga compatibles la justicia social y la justicia ambiental tanto en el Norte como en el Sur.
Noticias Positivas: Su nuevo libro se llama “Cooperación al posdesarrollo”. ¿Qué es lo que quiere decir con este concepto de posdesarrollo?
Florent Marcellesi: Dentro de las relaciones Norte-Sur, el concepto de desarrollo llegó de mano del presidente estadounidense Truman justo después de la Segunda Guerra Mundial. A partir de allí nos viene el sustrato de las teorías dominantes del desarrollo: las sociedades industriales son el objetivo terminal de cualquier evolución social y el medio incuestionable de esta transición es el crecimiento económico. Ante la profundísima crisis ecológica y de civilización, es hora de cerrar este ciclo que ha marcado desde entonces la tónica del desarrollo realmente existente (consumo de masas a costa de la naturaleza, del Sur, de las personas más pobres y de las generaciones futuras).
Sin renunciar a reciclar elementos valiosos del desarrollo humano sostenible, propongo cambiar de paradigma en torno al “posdesarrollo”. Más concretamente, defino este término como la “evolución progresiva de una comunidad o sociedad hacia niveles de vida acordes con los límites ecológicos del planeta y que cubren las necesidades básicas de sus componentes así como sus legítimas aspiraciones a la autonomía y a la felicidad”. Por tanto, la cooperación al posdesarrollo es la capacidad de obrar juntamente, de forma democrática y solidaria y, en general, con métodos coherentes con los fines, con otros para alcanzar el fin marcado por el posdesarrollo. Sobre todo, es una herramienta, entre muchas, de construcción de alternativas hacia la justicia ambiental y la supervivencia civilizada de la humanidad.
N+: ¿Es también el posdesarrollo un intento de compatibilizar la cooperación con los países empobrecidos y la teoría decrecentista? ¿hasta qué punto es posible aunar ambos conceptos?
FM: No hay otro camino que el de aunar la lucha por la justicia social y por la justicia ambiental: van de la mano. Vivimos una crisis ecológica, global, que afecta primero a las personas más empobrecidas, estén en el Norte o en el Sur, y mañana afectará a las generaciones venideras. En esta senda, todos los movimientos que reivindican que la Tierra es finita y que éste es un factor central para alcanzar justicia en el presente y en el futuro tienen que converger. Ya sea en el Norte con las iniciativas en transición, el decrecimiento, el ecologismo político y social, el movimiento Slow, el comercio justo, etc. o en el Sur con el buen vivir, los derechos de la naturaleza, la soberanía alimentaria, etc.
Todos comparten fundamentos comunes que les permiten representar una salida positiva a la crisis. Luego, ¿tendrán que decrecer los países empobrecidos? Mientras que los países industrializados y las élites del Sur tendrán sin duda que autolimitarse y reducir drásticamente su huella ecológica, muchas zonas del mundo tienen derecho a aumentar sus capacidades materiales. Eso sí, esta evolución hacia alto bienestar y baja huella ecológica no podrá pasar por la casilla de mal-desarrollo de los países occidentales y tendrá que hacerse dentro de los límites ecológicos del planeta.
N+: Usted denuncia en su libro que, veinte años después de la Cumbre de Río, la sostenibilidad sigue siendo la hermana pobre de la cooperación al desarrollo. ¿Por qué cuesta tanto armonizar ambas cuestiones?
FM: Tras la cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro, la comunidad internacional proponía para temáticas ambientales suministrar 125.000 millones de dólares por año a título de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), es decir, el 0,33% de la renta nacional bruta (RNB) de los principales países donantes. Sin embargo, en el 2009 la protección general del medio ambiente y las acciones relacionadas con el cambio climático dentro de la AOD representaban respectivamente solo un 0,02% y un 0,04% de la RNB de aquellos países…Está claro que primero no ha habido voluntad política y que la extraordinaria dinámica de los años noventa se ha ido apagando poco a poco hasta estrellarse 20 años más tarde a nivel institucional (véase los fracasos de Río+20 o las últimas cumbres contra el cambio climático). Pero también hay una razón más profunda, que es cultural y que toca la matriz de los movimientos transformadores. La mayoría de los actores sociales (y no solo políticos) siguen poniendo en un segundo nivel de importancia la sostenibilidad (aún más en tiempo de recesión), sin terminar de relacionarla con la situación tremenda de crisis económica y social que estamos viviendo. La crisis financiera de 2008 tiene una relación directa con el precio del petróleo (y la incapacidad de los hogares pobres de EEUU de hacer frente al aumento del precio de su gasolina y pagar a la vez su hipoteca), mientras que las crisis alimentarias son el resultado complejo de los precios del petróleo, de la influencia nefasta de los agrocombustibles, del cambio climático (que conlleva malas cosechas), de los sistemas productivos orientados a la exportación y de la especulación. En un mundo finito no es posible un crecimiento infinito, y no habrá salida posible a la crisis sin tener en cuenta que la “era del crecimiento” se ha acabado. La cooperación internacional, al igual que el resto de agentes sociales y de cambio, tiene que integrar esta realidad.
N+: En “Cooperación al posdesarrollo” afirma que el bienestar humano y la sostenibilidad son indisociables. Sin embargo, no resulta raro ver en multitud de medios de comunicación y en el discurso de determinados dirigentes políticos el planteamiento de un supuesto dilema entre ecología y empleo. Por ejemplo, cuando se señala que demoler un hotel en la costa para conservar el lugar provocará que se pierdan muchos posibles puestos de trabajo en la zona. ¿Qué piensa de este supuesto dilema?
FM: Sin duda, hay que superarlo: la ecología y el empleo no son enemigos. De hecho, es necesario recordar dos premisas. Primero, si se trata de construir una sociedad más justa y sostenible, no todos los empleos valen. ¿Cómo podemos justificar éticamente que para dar de comer a nuestra gente fabriquemos armas que luego servirán para guerras en el Sur y su sinfín de barbaridades? Segundo, que lo tengamos claro: una transición socio-ecológica creará muchísimos empleos, ¡más que los que aporta ahora el modelo productivista! Solo un ejemplo entre miles: mientras que la energía nuclear y del carbón suman conjuntamente unos 70.000 empleos, el sector de las energías renovables podría emplear en 2020 en España de forma directa e indirecta hasta 300.000 personas (contra 150.000 hoy). Lo que necesitamos ahora es un trabajo conjunto entre movimientos sociales, ecologistas y sindicatos para hacer (y poner en marcha) propuestas participativas de transición hacia el empleo verde donde también tienen un papel central la reducción de la jornada laboral y el reparto del trabajo.
N+: Usted detecta un claro déficit democrático en la cooperación al desarrollo, que en muchas ocasiones se plantea como ayuda enviada desde el Norte, que decide las prioridades y el tipo de ayuda, hacia el Sur, cuyo papel es demasiadas veces el de un mero receptor de fondos. ¿Se puede cambiar este modelo?
FM: Se puede cambiar este modelo cambiando las prioridades de la cooperación al desarrollo. De hecho, sabemos de sobra que sobredesarrollo en el Norte y subdesarrollo en el Sur son dos caras de la misma moneda. Por un lado, el desarrollo y crecimiento económicos de los países enriquecidos se sustentan en gran medida en los ecosistemas (y su mano de obra) de los países empobrecidos. Y por otro lado, es simplemente ecológicamente imposible que el Sur pueda y deba seguir y alcanzar algún día un modelo y nivel de (mal)desarrollo equivalente al del Norte: ya hemos superado en un 50% los límites de la Tierra. Por tanto, la mejor manera para ayudar de forma solidaria y sostenible al Sur (aunque no es única, ni suficiente) es trabajar en el Norte por un cambio estructural y cultural hacia un menor y mejor consumo y producción y por un decrecimiento de nuestra huella ecológica.
Eso supone a su vez que la cooperación al posdesarrollo se plantee luchar de forma prioritaria en nuestros territorios por la relocalización de la economía, la soberanía alimentaria y la agroecología, la promoción de lo común, la educación para vivir bien con menos, etc. Como estas luchas se dan también en el Sur, se trata al mismo tiempo de aunar fuerzas gracias a múltiples redes y foros de intercambio y de coordinación. La relocalización es un proyecto global y la cooperación simplemente un nodo más dentro de una red de alternativas donde aporta su grano de arena a la construcción de otros mundos posibles.
N+: A pesar de este panorama que nos dibuja, también hay que señalar que en las últimas cumbres internacionales sobre el clima, los países de África y América Latina han hecho muchos más esfuerzos para ser escuchados por las grandes potencias. ¿Espera que en el futuro puedan ser actores verdaderamente influyentes?
FM: Estamos asistiendo al auge de nuevos actores en las cumbres internacionales, como Bolivia o Ecuador. Les debemos, por ejemplo, haber puesto en la agenda social y política nuevas propuestas como el buen vivir o los derechos de la naturaleza, al igual que marcó un antes y un después la Cumbre de Cochabamba en 2010. Allí encontramos inspiración para nuevos objetivos y nuevas redes de transformación social. Eso sí, son actores con fuertes contradicciones internas, como lo prueba la posición cambiante según intereses del gobierno ecuatoriano en torno al proyecto Yasuní o el desencuentro del gobierno boliviano con los indígenas opuestos a la construcción de una carretera en territorio indígena. Desde luego tienen también muchos retos por delante. El más importante: no convertir sus movimientos en veladores de la “izquierda marrón”, es decir gobiernos con estrategias de desarrollo que pasan por financiar la justicia social en base a la intensa apropiación de recursos naturales y materias primas. Con su voluntad de explotar gas no convencional mediante fracking (una de las razones para la expropiación de Repsol), el gobierno de Argentina es un perfecto ejemplo de la insostenibilidad de este modelo.
N+: Ahora que tanto se habla de la deuda soberana de los países, en su libro usted hace hincapié en la llamada deuda ecológica. ¿A qué se refiere este concepto?
FM: La deuda ecológica pone en evidencia una dinámica histórica: el desarrollo de los países del Norte desde el inicio de la revolución industrial ha sido posible en gran parte gracias a la explotación por parte de las empresas y de los Estados del Norte de los recursos del Sur: tierras, recursos del subsuelo como las energías fósiles, etc. Sin estos recursos, adquiridos en el Sur a precios bajísimos o por medio de la violencia colonial, diplomática o comercial, el crecimiento del Norte, su estado de bienestar y el nivel de vida material de sus habitantes habrían sido mucho más débiles.
Para que nos hagamos una idea y si solo nos centramos en la deuda de carbono (la pata más estudiada de la deuda ecológica), vemos que desde 1850, el 80% de los gases de efecto invernadero emitidos en la atmósfera provienen de los países industrializados y éstos han emitido un total de 2.082 toneladas de gases de efecto invernadero por personas, mientras la media mundial es solo de 173 toneladas por persona… En España, la deuda de carbono hacia los países menos contaminadores era en 2000 de 12.000 millones de euros, ¡mientras que la deuda externa (lo que se adeudaba a España) llegaba a 11.800 millones de euros! O sea, nos podemos preguntar de forma legítima “¿quién debe a quién?”. En este sentido, la deuda ecológica es una potente herramienta social, política, ética y transfronteriza para impulsar el reconocimiento del desequilibrio en el uso de los recursos naturales y en la contaminación producida entre Norte y Sur. Pero sobre todo, es una forma de reclamar “justicia ambiental”, es decir que todas las personas de este mundo tengan los mismos derechos de uso, acceso y beneficios que provee la naturaleza.
N+: ¿Como investigador de la cooperación al desarrollo, qué valoración hace de los recortes a la misma en España?
FM: Los recortes suelen llegar primero para las políticas de solidaridad, aún más cuando se trata de personas o territorios que ni tienen voz en el Norte. Estos recortes ponen en peligro la continuidad de muchos proyectos y de nuestros compromisos a nivel internacional. Al mismo tiempo, tendría que impulsar a la cooperación al desarrollo a reinventarse. Ella también ha vivido años dorados gracias a su particular “burbuja solidaria”. Por ejemplo, es un excelente momento para redefinir sus nueves fuentes de financiación para no depender tanto de subvenciones públicas. Es también necesario pugnar por dotarse de una base activa y comprometida, que participa en la elaboración de la estrategia, los proyectos y las campañas de las organizaciones, se implica en su gestión, lo defiende en su vida diaria y actúa en coherencia con sus principios. Pero sobre todo, como lo apuntaba anteriormente, la cooperación al posdesarrollo es solo un nodo más dentro de esta nebulosa hacia el cambio. Por tanto, es importante tener presente que es un instrumento al servicio de un objetivo mayor (la justicia social y ambiental) y, por esta razón, que es una parte proactiva de un movimiento de transformación social mucho más amplio que le engloba. La cooperación al posdesarrollo necesita “desectorializarse” y mezclarse de forma aún más pronunciada dentro de plataformas y redes capaces de federar esfuerzos, objetivos, ideas, campañas, proyectos, e, incluso, estructuras y personal. Es a la vez una forma de tener más potencial de reflexión y de incidencia social y política, y una estrategia pragmática de reorganización ante la crisis económica y los recortes.
DATOS DE CONTACTO:

dijous, 6 de setembre de 2012

Lietaer, propostes per gestionar la crisi sistèmica bancària


Document per a  l'Acadèmia mundial d'Arts i Ciències (WAAS) Hyderabad, India, 19 Octubre 2008
http://www.lietaer.com/images/Opciones_en_espa_ol.pdf

Opciones para gestionar la crisis sistémica de la Banca
Bernard Lietaer (blietaer@earthlink.net)
con Dr. Robert Ulanowicz (ulan@cbl.umces.edu)
& Dr. Sally Goerner (sgoerner@mindspring.com) 

Resumen

La crisis financiera que sufrimos no es el resultado de un fallo cíclico o de gestión, sino que es
estructural. Parte de la evidencia para esta afirmación es que ya ha habido más de 96
importantes crisis bancarias en los últimos 20 años, y que ese tipo de incidentes han
ocurrido incluso bajo muy diferentes sistemas de regulación y en diferentes estadios de
desarrollo económico.
Necesitamos urgentemente encontrar mejores soluciones porque la última vez que nos
enfrentamos a un fallo de esta magnitud, la gran Depresión de los años 30 acabó con una ola
de fascismo y con la 2ª guerra mundial. Porque aplicando las soluciones convencionales,
(nacionalización de activos problemáticos, como en el original rescate de Paulson, o la
nacionalización de los bancos (como en Europa), sólo estamos tratando los síntomas, no la
causa estructural de la crisis bancaria actual. Análogamente, la regulación financiera que
está en la agenda política de todos, como mucho reducirá la frecuencia de este tipo de crisis,
pero no evitará su recurrencia.
La buena noticia es que ahora disponemos de una comprensión sistémica y de soluciones
técnicas para lograr que estas crisis se conviertan en un fenómeno del pasado.
Un descubrimiento conceptual reciente que proviene de la observación de los ecosistemas,
equilibrados, con una estructura razonable, y altamente funcionales, prueba que cualquier
sistema complejo, incluidos nuestros sistemas monetarios y financieros, se vuelven
estructuralmente inestables cuando se sobre-enfatiza la eficiencia a expensas de la
diversidad, la inter-conectividad y la crucial resiliencia que estas proveen. La sorprendente
“a-ha” sistémica es que una vitalidad sostenible implica diversificar nuestros tipos de moneda
e instituciones, introduciendo otros que estén específicamente diseñados para incrementar la
disponibilidad de dinero en su función primaria como medio de intercambio, más que para
ahorro o especulación.
Además, esas monedas se diseñan expresamente para conectar lo que de otra manera
quedarían como recursos sin usar y necesidades no cubiertas dentro de una comunidad,
región o país. Este tipo de monedas se conocen como “complementarias” porque no
reemplazan a la moneda nacional convencional, sino que más bien operan en paralelo con
ella.
La manera más efectiva para los gobiernos de apoyar esta estrategia de una ecología
monetaria más diversa y sostenible, sería aceptar una robusta y bien elegida moneda local
para el pago parcial de impuestos, durante el período en que los bancos no estén en situación
de financiar totalmente la economía real. La elección de qué moneda complementaria
aceptar, refleja tanto un aspecto técnico (robustez y resiliencia contra el fraude) como un
asunto político (qué tipo de actividades se quieren apoyar).
Recomendamos como un primer candidato para este papel, una moneda complementaria
para intercambio entre profesiones, negocio por negocio (B2B), según el modelo del sistema
WIR que ha funcionado bien durante 75 años en Suiza, implicando a la cuarta parte de los
negocios del país. Este sistema ha sido acreditado por un análisis econométrico americano,
como un significante factor estabilizador contra cíclico, que explica la proverbial estabilidad de
la economía suiza.

Este documento comienza con un pequeño cuento metafórico, seguido de las siete secciones
siguientes:
I La crisis de 2008
II ¿Por qué salvar a los Bancos?
III Re- regulación del sector financiero
IV Soluciones convencionales: Nacionalizaciones
a Nacionalizar los “activos tóxicos”
b Nacionalizar los Bancos
c Problemas no resueltos
d Nacionalizar el proceso de crear dinero
V Estabilidad sistémica y Vitalidad económica
a Más allá del juego de la culpa
b La estabilidad de sistemas complejos
c Aplicación a otros sistemas
d Aplicación a sistemas financieros
e La solución sistémica
VI Nuestra propuesta
a El sector de los negocios. Otro cuento
b Gobiernos nacionales
c Ciudades y gobiernos locales
d Algunas consideraciones prácticas
e Respuesta a algunas objeciones
f Algunas ventajas
VII Conclusión: Tabla sintetizada de opciones
Un cuento metafórico

El dinero es como un anillo metálico que ponemos en nuestra nariz.
Es lo que nos está llevando a donde él quiere.
Hemos olvidado que fuimos nosotros quienes lo inventamos.
Mark Kinney
A principios de los 80 los ciudadanos más prominentes de una pequeña ciudad del oeste de
Alemania estaban cenando juntos. El grupo incluía a los notables hombres de negocios, al
alcalde y al juez. Habían tomado mucho vino en la cena y después tomaron algunas copas,
así que se sentían un poco borrachos. En la plaza delante del restaurante había unas
atracciones con un tiovivo de sillas voladoras. Cuando el grupo dejó el restaurante ya era
media noche y la plaza estaba vacía. Uno de ellos pensó que sería divertido montarse en el
tiovivo, y pronto todos siguieron su ejemplo. Cada uno se colocó en una silla mientras que
uno de ellos puso el motor en marcha y saltó rápidamente a su silla que ya empezaba a girar.
Sin embargo, las risas se acabaron después de unos minutos de dar vueltas cuando se dieron
cuenta, uno por uno, que no podían parar la máquina: el botón de control estaba ahora fuera
de su alcance y parecía muy peligroso bajarse de las sillas a aquella velocidad. Pudieron
poner la máquina en marcha desde su posición inicial, pero perdieron su capacidad de
manejarla una vez que estaba en pleno funcionamiento.
Empezaron a gritar más y más fuerte pidiendo ayuda pero nadie les oía. No fue hasta las 6 de
la mañana siguiente que alguien pasó por allí y llamó a los bomberos y la policía que pararon
la máquina. Para entonces uno había muerto de un ataque al corazón y tres acabaron
inconscientes en el hospital. Uno de ellos se retiró a una oscura secta religiosa. Todos
sufrieron daño psicológico que tardaron años en curar.

Esta es una historia real.1
Es también una metáfora
de dónde estamos ahora
con el estado del sistema
monetario internacional, en
que todos estamos
embarcados en una enorme
máquina planetaria
funcionando con el piloto
automático. Y nosotros
parece que hemos perdido
la capacidad de detenerla
sin arriesgarnos a un
colapso.

I. La crisis de 2008
En este momento, todo el mundo sabe que hemos entrado en una crisis financiera global
importante. De hecho, la infame “crisis subprime” que impactó por primera vez en el sistema
bancario americano en agosto 2007, se ha extendido internacionalmente. Alcanzó un nuevo
nivel de contagio sistémico bancario global en septiembre 2008. La cuestión que se debate es
la profundidad y el alcance de la crisis, si puede llegar a ser tan mala como la de la depresión
de los años 30. Por ejemplo, Alan Greenspan, el antiguo presidente de la Reserva Federal de
US, afirmó públicamente: Hay que reconocer que esto es un tipo de evento que puede ocurrir
cada 50 o cada100 años.2
Las causas de esta crisis se debatirán durante los años venideros. Algunos echarán la culpa a
la codicia sin restricciones, otros dirán que es un problema de “aprendiz de brujo” en que la
ingeniería financiera creó productos demasiado complejos incluso para sus creadores, algunos
otros condenarán la excesiva desregulación financiera, o la incompetencia de los banqueros
y/o los reguladores. Lo que nadie está discutiendo es que el sector financiero se ha apuntado
pérdidas simultáneas a una escala sin precedentes. Esto es una muestra de lo que ha sido
reconocido oficialmente a mediados de agosto 2008:
Lehman Brothers (USA) - $17 billion (bancarrota en Sept. 15, 2008)
• Morgan Stanley (USA) - $12 billion
• Merrill Lynch (USA) - $46 billion (adquirido por Bank of America en Sept. 15, 2008)
• Citigroup (USA) - $47 billion
• Bank of America - $7 billion
• JP Morgan (USA) - $5 billion
• Goldman Sachs (USA) - $3.8 billion
• Bear Stearns (USA) - $3.2 billion (bancarrota en Marzo 2008)
• Wachovia (USA) - $6 billion
• UBS (Swiss) - $37 billion
• Credit Suisse (Swiss) - $6 billion
• Northern Rock Bank (UK) – £50 billion + (bancarrota en Febrero 2008)
• Royal Bank of Scotland (UK) - $11.8 billion
• Barclays Bank (UK) - $9.9 billion
• HSBC (Bank, UK) - $6 billion
• HBOS (Bank, UK) - $2 billion
• Lloyds TSB Bank (UK) - $1.7 billion
• Deutsche Bank (Germany) - $10 billion
• BayernLB (Germany) - $3 billion
• IKB (Germany) - $2.6 billion
• Commerzbank (Germany) - $1.1 billion
• WestLB (Germany) - $1.5 billion
• Credit Agricole (France) - $7 billion
• Societe Generale (France) - $6 billion
• Nataxis (France) - $4.3 billion
• UniCredit (Italy) - $1.6 billion
• National Australia Bank - $1 billion (1billon= mil millones en español)
1 Fuente: Peter Sloterdijk: Aus Herbstschrift 1, Steierischer Herbst 1990
2 Entrevista de Greenspan en ABC canal de television por Stephanopoulos en September 14, 2008
Ver http://blogs.abcnews.com/politicalradar/2008/09/greenspan-to-st.html

El total de pérdidas simultáneas hasta ahora alcanza la cifra record de 348.000 millones de
dólares USA, (US$ 348 billions), que han sido reconocidas. Estimamos, sin embargo, que esto
representa menos de la mitad del total del asunto de los préstamos subprime. De hecho, la
pérdida total para el sistema financiero debido a la crisis subprime es de al menos 1200.000
millones de dólares USA. (US$ 1.2Trillion) 3 Las subprime son solamente la punta del iceberg,
ya que las mismas prácticas poco estrictas que se aplicaron a las hipotecas se usaban en
préstamos para coches o para estudiantes, y especialmente para deuda de tarjetas de crédito
en los Estados Unidos.
Lo que todo esto significa, en la práctica, es que hemos entrado en un período de
inestabilidad financiera sin precedente, como predije en mi libro “El futuro del dinero” 4. Lo
más probable es que la crisis que se avecina tenderá al clásico patrón de dos pasos hacia
adelante y ocho o nueve para atrás. Cada pequeño paso adelante (p.e. cualquier mejora
temporal) será aclamado, naturalmente, como el “final de la crisis”. Es bastante comprensible
porqué los gobiernos, los bancos y los reguladores harán tales afirmaciones simplemente
porque diciendo otra cosa sólo empeoraría la situación.
La próxima fase lógica en la crisis sistémica está ahora desarrollándose con el piloto
automático. Hagan lo que hagan los gobiernos, los bancos y otras instituciones financieras
querrán recortar drásticamente su cartera de préstamos donde sea posible, para tratar de
reconstruir sus balances después de las enormes pérdidas financieras. Esto, a su vez,
debilitará la economía mundial hasta el punto de la recesión, que a su vez golpeará los libros
de balance de los bancos, y así seguirá bajando en un círculo vicioso hacia una posible
depresión. Así, aunque recortar los préstamos es una reacción lógica para el banco, cuando
lo hacen todos a la vez, se hace más profundo el pozo que están cavando colectivamente
para la economía mundial y en último extremo para el propio sistema financiero.
No estamos solos en esta visión. El diario londinense The Independent recogió las opiniones
sobre la crisis actual de una serie de destacadas personalidades: 5
“Esta recesión será larga, horrible, dolorosa y profunda. La pérdida de crédito
asociada a ella, se acerca a 2.000.000 de millones de dólares ($2 trillion),
llevándonos a la más severa crisis del sistema financiero y de la banca desde la
Gran Depresión. La credibilidad y la viabilidad del más sofisticado sistema
financiero está ahora en juego, ya que la mayoría de este sistema está en camino
hacia una insolvencia o bancarrota sustancial y formal. (Nouriel Roubini, profesor
de economía y negocios internacionales, Universidad de Nueva York)
USA es una nación que está consumiendo demasiado, y la respuesta de la
administración Bush ha sido decir a la gente que consuma más. La idea de que los
bancos pueden auto-regularse, confiando en sus sistemas de gestión de riesgo y
en las agencias de elaboración de índices, es absurda. Hemos perdido la
perspectiva de por qué la regulación es necesaria. El problema es que los
reguladores están demasiado cerca de la gente que tienen que regular. Había una
fiesta y nadie quería ser un aguafiestas. (Joseph Stiglitz, profesor de la universidad
de Columbia y Nobel de economía en 2001)
La segunda etapa de esta crisis económica es un intento de los bancos de reducir
sus pérdidas y tratar de reducir los préstamos, lo cual ayuda a llevar la economía
hacia la recesión. Esto se retroalimenta con las deudas incobrables e impacta en la
solidez del capital de los bancos, y veremos un círculo vicioso de banca débil que
crea una economía débil, que a su vez crea una banca más débil. (Charles
Goodhart, profesor emérito de la Escuela de Economía de Londres)
3. Esta estimación aproximada está basada en los siguientes hechos:
- El total de hipotecas residenciales en USA tiene un volumen de 10.000.000 de millones de dólares (US$ 10 Trillion)
Ver estadísticas de deudas extraordinarias para hipotecas de casas en:
http://www.federalreserve.gov/releases/z1/Current/Coded/coded-2.pdf
- de los cuales unos US$ 6 Trillion han sido empaquetados en derivados, llamados técnicamente COD’s
- El mercado interbancario descuenta esos instrumentos al menos un 20%, ya que se estima que un 20% del pago
de las hipotecas no será realizado. El descuento bancario en cambio real es de hecho del 40 al 60%. Siendo
conservador aplicando sólo el 20% de descuento tenemos el 20% de (6 Trillion =1.2 Trillion).
4. Lietaer Bernard: The Future of Money: Creating new Wealth, Work and a Wiser World (London:Random
House/Century, 2001).
5 Todas las siguientes citas en esta sección vienen de The Independent (Business Section) August 5, 2008

Hay una super burbuja que ha funcionado durante unos 25 años y que empezó en
1980 cuando Margaret Thatcher llegó a Primera Ministra y Ronald Reagan a
Presidente. Fue entonces cuando la creencia de que el Mercado es mejor dejarlo a
sus propios mecanismos, se convirtió en la creencia dominante. Basado en ello
entramos en una nueva fase de globalización y liberalización del mercado
financiero. La idea es falsa. Los Mercados no se corrigen a sí mismos para tender al
equilibrio. “La estructura entera, esta poderosa estructura financiera, se ha
construido sobre falsos cimientos”.
Por primera vez el sistema entero se ha visto implicado en esta crisis económica “George
Soros, financiero global y filántropo”. En pocas palabras, nuestro sistema financiero tiene
problemas por donde quiera que te lo mires.
The Economist en su editorial principal del 11 de Octubre de 2008 dice: La confianza es todo
en las finanzas... Con un diagnóstico erróneo de las causas de la crisis sería bastante
sorprendente que muchos diseñadores de políticas hayan llegado a comprender su evolución”
6 Este documento muestra que esta historia es de hecho la realidad, aunque aún más grave
de lo que el propio The Economist cree.
La última vez que tratamos con una crisis de esta escala, en los años 30, acabó creando un
totalitarismo generalizado y después la segunda guerra mundial. La pregunta del millón es:
¿Cómo podemos hacerlo mejor esta vez?
¿Cuáles son las estrategias que evitarán que caigamos en el remolino?
¿Cuáles son todas las opciones disponibles para manejar una crisis bancaria sistémica
de gran escala?

II. ¿Porqué salvar los bancos?
Desde el momento en que la respuesta inicial de los gobiernos ha sido rescatar a los bancos y
otras instituciones financieras, la primera pregunta debe ser: ¿Porqué los gobiernos y los
contribuyentes deben implicarse prioritariamente en salvar a los bancos? Después de todo
cuando un negocio particular se hunde, se considera parte de la “selección natural” que
caracteriza al sistema capitalista. Pero cuando caen los grandes bancos, de alguna manera
esto no parece aplicarse, como estamos viendo estos días.
La respuesta sencilla de porqué se rescatan los bancos es el miedo de que la pesadilla de la
Depresión de 1930 se haga realidad de nuevo.
6. The Economist October 11, 2008 pg 13.

Desde que los bancos disfrutan del monopolio de crear dinero en el momento de conceder
préstamos, su bancarrota significa la merma del crédito y como resultado la falta de dinero
para el resto de la economía. Sin acceso al capital, las empresas y los medios de producción
se contraen, lo que causa desempleo masivo y una multitud de problemas sociales
colaterales. De esta manera, cuando los bancos tienen problemas, pueden hacer estallar la
llamada “segunda ola” de la crisis, un feroz círculo vicioso que toma como víctima a la
economía real: Mal balance de los bancos> restricción del crédito> recesión> peor balance de
los bancos> más restricción del crédito y así la espiral hacia abajo...
Tal vortex es tan indeseable que los gobiernos se sienten con la necesidad de apuntalar los
balances de los bancos. Esta práctica se está haciendo actualmente. Por ejemplo, algunos de
los grandes bancos pudieron refinanciarse a sí mismos antes de 2008, principalmente usando
los fondos soberanos, pero conforme el agujero se hizo más evidente, fue más difícil hacerlo.
Los bancos centrales ayudarán ofreciendo una curva de rendimiento de intereses que haga
fácil para las instituciones financieras devengar un montón de dinero sin arriesgar nada.7
El próximo paso lógico es también una fórmula: Siempre que un banco “demasiado grande
para caer” tiene problemas, la receta siempre ha sido la misma, al menos desde los años 30:
los contribuyentes acaban pagando la factura de rescatar a los bancos, para que puedan
empezar a funcionar otra vez. De las 96 grandes crisis bancarias mundiales que el Banco
Mundial ha constatado en los últimos 25 años,8 la carga para los contribuyentes ha sido la
respuesta en todos los casos. Por ejemplo, el gobierno USA que fundó la “Reconstruction
Finance Corporation”, para la reconstrucción financiera durante el período de 1932-53. Repitió
lo mismo con la “Resolution Trust Corporation for the Savings and Loan” Corporación para
devolver la confianza en el ahorro y el crédito en la crisis del período de 1989-95.
Otros ejemplos más recientes incluyen el “Swedish Bank Support Authority (1992-96)” y el
“Japanese Resolution and Collection Corporation” que empezó en 1996 y todavía funciona. En
la actual crisis internacional, las primeras instituciones que fueron salvadas de esta manera
incluyen Bear Steams en USA y la nacionalización del Northern Rock en UK. A mediados de
octubre de 2008 los gobiernos europeos prometieron (1.873 trillion Euros) 1.873.000.000
millones de € combinando garantía de créditos e inyecciones de capital a los bancos,
basándose en la estrategia que utilizó por primera vez UK. 9
Estos rescates acaban siendo caros para el contribuyente y para la economía en general. Una
excepción ha sido Suecia, que acabó costando sólo 3,6% del PNB porque una parte
importante de la cartera de acciones podían recuperarse más tarde en mejores condiciones
de las que había cuando se adquirieron los activos originalmente. 10
• Sweden 1992-96 3.6%
• USA 1988 3.7%
Spain 1977-85: 16.8%
• Venezuela 1994-5 18%
• Mexico 1994 19.3%
• Japan 1997 24%
• Chile 1981-83 41.2%
• Thailand 1997-2000 45%
• Malaysia 1997-2000 45%
• Argentina 1980-82: 55.3%
• South Korea 1997-2000 60%
7. Los bancos centrales promoverán bajos intereses para el corto plazo y más altos para el largo plazo, lo que da a
los bancos la posibilidad de tomar prestado de los clientes y los mercados a bajo coste, e invertir en bonos del
gobierno a largo plazo. Esto se hizo por ejemplo en USA a finales de los 80, y funcionó como estaba previsto.
Permitió a los bancos reconstruir sus balances. Sin embargo, incluso esta relativamente moderada crisis (que
representaba un rescate del 3,7% del PNB) tarda más de 6 años en ser absorbida.
8 Caprio and Klingelbiel, “Bank Insolvencies: Cross Country Experience,” Policy Research Working Papers no.1620
(Washington, DC: World Bank, Policy and Research Department, 1996).
9 Front page headline in the Financial Times Tuesday, October 14, 2008 pg. 1.
10 The Economist September 27, 2008, pg 79 as well as the earlier Caprio and Klingelbiel “Bank
Insolvencies: Cross Country Experience,” Policy Research Working Papers no.1620 (Washington, DC: World Bank,
Policy and Research Department, 1996).

En el momento de escribir este documento, la crisis en USA ha costado ya el 5,8% del PNB 11
del país, una estimación conservadora es que acabará costando al menos un 10%. Los
gobiernos de todo el mundo, se han desangrado a sí mismos en una medida sin precedentes,
sólo para salvar el sistema bancario. Hasta tal punto que el Financial Times se pregunta si el
pánico mundial en las bolsas en Octubre 2008 “no está relacionado con la fe en los bancos,
sino en la fe de que los gobiernos los salvarán”12
Esto lleva a la pregunta: ¿Qué pasa cuando los costes de rescatar el sistema bancario se
vuelven irracionales? Los gobiernos aprendieron en los años 30 que ellos no pueden
permitirse dejar que el sistema bancario quiebre, ya que esto arrastra consigo el sistema
económico entero. Lo que podrían aprenden en nuestro tiempo es que no pueden permitirse
salvar el sistema bancario.13
Por ejemplo, la escala de los compromisos que han hecho los países europeos para rescatar al
sistema bancario no tiene precedentes, y representa potencialmente mucho más que el GDP
anual. Para dar una idea de qué es con lo que estamos tratando, esta es la proporción de los
activos de los tres bancos más grandes de cada país que fueron garantizados por sus
respectivos gobiernos.
Esta proporción representa un 130% del GDP para Alemania, un 142% del GDP para Italia,
un 147% del GDP para Portugal, un 218% del GDP para España, un 257% del GDP para
Francia, una 253% del GDP para Irlanda, un 317% del GDP para UK, un 490% del GDP para
Holanda (2 grandes bancos), un 528% del GDP para Bélgica-Luxemburgo, un 773% del GDP
para Suiza (dos grandes bancos), y un 1079% del GDP para Islandia (el primer país que
entró oficialmente en bancarrota. 14

III. Re-regulación del Sector financiero
La primera estrategia, re-regulación del sector financiero, estará previsiblemente en la
agenda política de todo el mundo, particularmente para la nueva administración USA. El
debate sobre cómo y qué regular será intenso. La historia muestra, sin embargo, que
estamos metidos en el mismo juego del gato y el ratón entre reguladores y bancos que
hemos estado durante algunos siglos, desde el principio de la privatización de la función de
emisión del dinero por el sistema bancario. Para ser preciso, aunque tales re-regulaciones
puedan evitar la repetición de las mismas trampas y abusos la próxima vez, con el tiempo se
descubrirán o crearán nuevos trucos, desembocando en una variación de la misma típica
crisis bancaria. 15
Alguna re-regulación es, en este momento, políticamente inevitable, y coincidimos con el
consenso general de que es también necesario. Demostraré más adelante, sin embargo, por
qué esta solución servirá como mucho para reducir la frecuencia de tales crashes, pero no su
repetición. Incluso, una regulación más estricta puede también alargar el período necesario
para que los bancos mejoren sus balances, lo cual simplemente hará más profundo y largo el
problema de la “segunda ola”

IV. Soluciones convencionales: Nacionalizaciones
Para los gobiernos, hay dos maneras convencionales de apuntalar el balance de los bancos,
los dos implican una forma de nacionalización. La primera es nacionalizar lo que Ben
Bernanke llamó en su presentación ante el Congreso USA “los activos tóxicos del sistema
bancario”, la segunda es nacionalizar el banco mismo. Exploremos brevemente las ventajas y
los inconvenientes de ambas.
11 Valores de Septiembre 15, 2008. Esto incluye US$ 700 Billion del rescate Paulson, US$ 85 Billion para
AIG, y 25 Billion para Bear Sterns. No incluye el probable coste de los paquetes Freddie Mac and Fannie Mae
que poseen o garantizan unos US$ 5,400 Billion en hipotecas, o cualquier garantia proporcionada que no sea de
público conocimiento en la fecha de este escrito
12 Gillian Tett “Leaders at wits’ acaban como mercados después de unas cuantas rabietas. Financial Times
October11/12, 2008. pg 1 and 2.
13 The Financial Times apunta que el pánico mundial en los mercados de valores en Octubre de 2008 “no tiene que
ver con la fe en los bancos sino en la fe en que los gobiernos los salven”
14 Todos los porcentajes contados a partir de datos del mapa en the Financial Times Septiembre 30, 2008 page 3
15 Ver los clásicos en el tema, como Charles Kindleberger Manias, Panics and Crashes: A History of
Financial Crises (New York: Basic Books, 1985).

a. Nacionalizar los activos tóxicos
Esta solución es invariablemente la preferida por los propios bancos. Consiste en que ya sea
el gobierno mismo (en el plan inicial de rescate de Paulson, por ejemplo, es el Departamento
del Tesoro en USA) o una entidad especialmente creada y fundada por el gobierno que
compra activos de los bancos de los cuales quieren desprenderse. Por supuesto, asignarles el
precio al que se compraron esos activos es un asunto muy delicado, especialmente cuando
ahora no tienen un valor de mercado, como es el caso.
Si el gobierno compra esos activos a un precio muy alto, parecerá un premio por un mal
comportamiento, y acentúa el problema del riesgo moral (que se define más abajo), algo que
es políticamente inaceptable. Del otro lado, si el gobierno compra esos activos a un precio
muy bajo, no ayuda a recomponer el balance del banco. Comprar los activos tóxicos también
es con mucho la solución más cara. En consecuencia, la inyección de dinero directamente a
los bancos por parte del gobierno en forma de capital es mucho más efectiva
financieramente.
b. Nacionalizar la Banca
La segunda opción para que el gobierno apuntale los bancos es proveerles de capital
directamente, ya sea comprando sus acciones, o adquiriendo otras acciones preferentes de
nueva emisión. Por ejemplo, esto es lo que Warren Buffet hizo por Goldman Sachs en
Septiembre 2008 en USA : inyectó 5.000 millones de dólares en forma de acciones
preferentes que podrían darle no solo el 7% del capital sino también unos dividendos del 10%
garantizados de por vida. En Europa, los gobiernos típicamente han tomado el camino de la
nacionalización, aunque con menos ventajas que las que Warren Buffet obtuvo. La
nacionalización de los bancos es la opción que se tomó por ejemplo en Suecia en 1992, y en
2008 por primera vez para el Northern Rock en UK, y así para un amplio espectro de bancos
en todos los países, hasta mediados de Octubre 2008.
Hay dos ventajas en este enfoque comparado con el anterior de nacionalizar los activos
tóxicos. Primero, gracias al sistema bancario fraccional según el cual todo el dinero se crea
cuando los bancos conceden préstamos a sus clientes, pueden crear nuevo dinero hasta un
múltiplo del capital que tienen. Consecuentemente, si el factor de multiplicación
(apalancamiento) de un banco fuese 10, entonces inyectando 1000 millones de dólares en el
capital del banco haría posible que éste creara al menos 10.000 millones de dólares de nuevo
dinero, o pagar 10.000 millones de activos tóxicos. De hecho, el factor multiplicador es
típicamente mucho más alto. Por ejemplo, la ratio entre activos y capital de Lehman’s y
Goldman Sach’s era respectivamente 30 y 26, antes de que ambos desaparecieran. Algunos
bancos europeos tienen una ratio incluso mayor: BNP Parishas a 32; Dexia y Barclay se
estima que 40; UBS a 47, y el Deutsche Bank un enorme 83. 16 Entonces, poniéndose muy
conservador, es 10 veces financieramente más efectivo para los gobiernos reforzar los
balances de los bancos directamente que comprar los activos tóxicos.
La segunda ventaja de comprar las acciones en lugar de los activos tóxicos es que hay
generalmente un mercado que indica algún tipo de valor relativo entre diferentes bancos. En
contraste, cuando el mercado para activos tóxicos se ha agotado, no hay ese tipo de
indicadores, y las decisiones pueden ser muy arbitrarias.
Los propios bancos, por supuesto, prefieren evitar la disolución del patrimonio y el control del
banco que este enfoque supone. Políticamente, nacionalizar los bancos también suena a
socialización de la economía, como los antiguos estados comunistas nacionalizaron sus
bancos. Este tinte ideológico puede explicar porqué este enfoque no fue inicialmente
considerado en Washington.
Con todo, no hay que subestimar alguno de los no mencionados riesgos adicionales de la
crisis. El coste de rescatar el sistema financiero mundial indudablemente va a incrementar
significativamente la deuda gubernamental, que de alguna manera tendrá que ser financiada
desde algún lugar. Por ejemplo, los más grandes acreedores de USA actualmente (China,
Rusia y los países del Golfo) son rivales de USA, no aliados. La cuestión es: ¿Qué le pasará a
un ya inestable dólar durante tal lío?
16 La ratio de apalancamiento es: activos totales/capital, que es la inversa de la ratio de capital/activos. Las
estimaciones de ratios de capital/activos son respectivamente 2,4% para Barclays, 2,1% para UBS y 1,2% para el
Deutsche Bank, de acuerdo con The Economist September 27, 2008 pg 84. Ver también “Briefing” in Trends-
Tendances October 2, 2008 pg 17.

c. Problemas sin resolver
La primera objeción para nacionalizar los bancos o sus activos tóxicos es el bien conocido
problema del “riesgo moral”. Si los bancos saben que serán socorridos cuando están con
problemas, estarán tentados de asumir riesgos mayores mientras que en otra situación serían
prudentes. Cuando esos riesgos dan rendimiento, los beneficios se quedan en privado y se
convierten en generosos dividendos y bonos para los accionistas y los managers. Pero cuando
hay fallida, las pérdidas acaban siendo absorbidas por los contribuyentes. Los salvajes
programas actuales confirman que este problema aún no ha terminado, y es inevitable seguir
reforzando más con nuevos rescates.
Christine Lagarde, Ministra de Economía, Industria y Empleo en el actual gobierno de Sarkozy
en Francia, afirmó “hay que asumir el riesgo moral, y después... mantener el funcionamiento
de nuestros mercados es la principal prioridad. 17 Este es exactamente el argumento que se
ha usado en cada crisis sistémica...
En segundo lugar, incluso si ambas estrategias – salvar a los bancos y re-regulación del
sector financiero- se ponen en práctica razonablemente bien, nada resuelve el problema de la
“segunda ola”: el sistema bancario quedará atrapado en un círculo vicioso de contracción del
crédito que invariablemente acompaña a la masiva reducción del factor de multiplicación que
será necesaria. Dependiendo de como se haga la re-regulación, puede en realidad inhibir a
los bancos en proveer las finanzas necesarias para una rápida recuperación de la economía
real. En cualquier caso, dado el monto de las pérdidas a recuperar, tardará muchos años,
seguramente más que suficiente tiempo, para poner la economía real en serias dificultades. 18
En la práctica, lo que esto significa para la mayoría de la gente en USA y Europa, y en la
mayor parte del resto del mundo, es que, en palabras del profesor Nouriel Roubini, “esta
recesión será larga, dolorosa y profunda”. Estamos sólo al principio de un largo declive
económico.
Las implicaciones sociales y económicas ante tal escenario son difíciles de entender. La última
vez que nos enfrentamos a un problema de esta magnitud y alcance fue en 1930, y ese
evento derivó en problemas sociales y económicos que acabaron manifestándose
violentamente en una ola de fascismo y por último en la 2ª guerra mundial. Aún así, hay
importantes diferencias con la situación de los años 30. Hasta ahora, la situación es
económicamente menos extrema, en cuanto a desempleo y bancarrota de empresas, que en
los años 30.
Más importante todavía, el asunto financiero no es la única cosa con la que tenemos que
tratar: Coincide con algunos retos globales importantes, ahora ya bien documentados:
Cambio climático y extinción masiva de especies, aumento del desempleo estructural, y las
consecuencias financieras del envejecimiento sin precedentes en nuestras sociedades. En
algunos aspectos, por tanto, la crisis actual es menos dramática, y en otros mucho peor que
la que tuvo que vivir la anterior generación. Esta es exactamente la convergencia de
circunstancias que el pronóstico del 2001 predijo que tendríamos que enfrentar. 19
d. Nationalizing the Money Creation Process
Nacionalizar el proceso de creación del dinero, es en sí mismo un viejo planteamiento aunque
mucho menos convencional, que reaparece periódicamente en la literatura de la “reforma
monetaria”, especialmente durante los periodos de las mayores crisis bancarias, como la que
estamos viviendo ahora. Por razones históricas, el derecho de crear dinero fue transferido al
sistema bancario como un privilegio, originalmente para financiar guerras durante el siglo
XVII. Así, contrariamente a lo que mucha gente cree, nuestro dinero no lo crean los gobiernos
o los bancos centrales; se crea como deuda bancaria. Cuando los bancos son privados, como
son en casi todo el mundo, la creación de dinero es por tanto un negocio. Si el sistema
bancario abusa de su prerrogativa, este privilegio podría o debería ser retirado.
17 Michael Macenzie and John Authers “The week that panic stalked the markets.” Financial Times October 11/12,
2008. pg. 2.
18 Como fue el caso en 1930’s, podemos esperar que haya bolsas de excepciones en la evolución económica. Por
ejemplo, uno podría haber vivido muy confortablemente en los años 30 en latino América. Las excepciones esta vez
serán probablemente el área del Golfo y algunos otros países clave en la producción de petróleo.
19 Lietaer, Bernard, The future of money: Creating new wealth, work and a wiser world. (London: Random House,
1999).

La lógica no es nueva: el dinero es un bien público, y el derecho a la emisión de moneda de
curso legal corresponde al menos teóricamente a los gobiernos.20
Así, mientras que apoyar al sistema bancario a través de nacionalizarlo o de nacionalizar los
activos con problemas sea la clásica opción política, se puede esperar que re-emerjan
propuestas de nacionalizar el propio proceso de creación de dinero, tal como ya ocurrió
incluso en los años 30. Bajo un sistema monetario conducido por los gobiernos, estos podrían
simplemente poner dinero en circulación sin incurrir en intereses por su creación; los bancos
se convertirían sólo en agentes del dinero que tienen en depósito, no en creadores de dinero,
como es ahora el caso.
Esto convertiría definitivamente las crisis del sistema bancario en un problema del pasado.
Daría también la posibilidad de re-lanzar la economía a través de un estímulo Keinesiano a
gran escala, a un coste mucho menor para los contribuyentes, debido a que el dinero así
creado no requeriría intereses por ser reembolsado en el futuro.
Una objeción a un sistema económico dirigido por el gobierno, es que éste puede abusar de
ese poder, emitir más dinero del apropiado, y de ese modo crear inflación.
Aunque el argumento de la inflación es válido, no hay razón para que la propuesta de Milton
Friedman respecto a la emisión de dinero por los bancos centrales no pueda ser aplicada a los
gobiernos: poner una regla que obligue al cuerpo de emisión de dinero a fijar el incremento
de emisión en no más de un 2% al año, que refleje las mejoras de la productividad en la
economía. Además, dado que el método actual de creación de dinero a través de la deuda
bancaria ha hecho al siglo 20 uno de los siglos más inflacionarios de la historia, obviamente la
inflación no es un problema que se puede decir que sea inherente al proceso de que los
gobiernos emitan el dinero.
La razón más importante para que esta solución no parezca posible que se implante es que
tendrá una resistencia tenaz por parte del propio sistema bancario.
El sistema financiero ha sido siempre y todavía es un poderoso lobby, y perder el derecho de
crear dinero podría golpearles en el núcleo de su modelo actual de negocio. 21
20 Por ejemplo, la constitución de USA especifica que el poder de emitir dinero es una prerrogativa exclusiva del
Congreso. Hay una larga lista de citas famosas relacionadas con el tema de varios presidentes americanos y de
padres fundadores. Aquí hay algunos ejemplos:
- “Si el Congreso tiene el derecho constitucional de emitir papel moneda, se les dió a ellos, no para ser delegado a
individuos o corporaciones”. (Andrew Jackson, cuando disolvió el Segundo Banco de Estados Unidos)
- “La historia constata que los cambistas de dinero han utilizado todas las formas de abuso, intriga, fraude, y todos
los medios violentos posibles para mantener su control sobre los gobiernos al controlar el dinero y su emisión”
(James Madison);
- “Si el pueblo americano siempre permite a los bancos privados la emisión de su moneda, primero por la inflación,
después por la deflación, los bancos privaran a la gente de todas sus propiedades hasta que sus hijos despierten sin
hogar en el continente que conquistaron sus padres... El poder de emisión debe ser arrebatado a los bancos y
devuelto a la gente, a la cual pertenece propiamente”. (Thomas Jefferson);
- “El gobierno debería crear, emitir y hacer circular toda la moneda y el crédito necesarios para satisfacer el poder de
invertir por parte del Gobierno y el poder de comprar por parte de los consumidores. Adoptando estos principios, los
contribuyentes ahorrarían inmensas sumas en intereses. El dinero dejaría de ser el amo y se convertiría en el
sirviente de la humanidad”. (Abraham Lincoln);
- “La emisión de moneda debería residir en los gobiernos y estar protegida de la dominación de Wall Street. Nos
oponemos a ... disposiciones (que) podrían poner nuestra moneda y sistema de crédito en manos privadas”.
(Theodore Roosevelt);
-“Soy un hombre realmente infeliz. He arruinado mi país inconscientemente. Una gran nación industrial está
controlada por su sistema de crédito. Nuestro sistema de crédito está concentrado. El crecimiento de la nación, por lo
tanto, y todas nuestras actividades están en manos de unos pocos hombres. Hemos llegado a ser uno de los peor
regulados, uno de los gobiernos más completamente controlados y dominados, del mundo civilizado, ya no más un
gobierno de libre opinión, no más un gobierno por convicción y por el voto de la mayoría, sino un gobierno por la
opinión y bajo la presión de un pequeño grupo de dominantes hombres” (Woodrow Wilson, que fue el presidente que
firmó en 1913 el Acta de creación de la Reserva Federal)
Para más información o propuestas para re-nacionalizar la creación de dinero, ver Joseph Huber and James
Robertson, Creating New Money: A Monetary Reform for the Information Age (London: New Economic Foundation,
2000)
21 El actual modus operandi también proporciona un oculto subsidio permanente al sistema bancario a través del
seignoriage.
Huber and Robertson estimaron este subsidio anual en 49.000 millones de libras en UK; $114.000 millones
al año en USA; 160.000 millones de Euros para la zona Euro; y 17.4 Billones de Yen para Japón. Estos beneficios
corresponden a los gobiernos en caso de nacionalizarse el proceso de creación de dinero. Los detalles en que se
basan estas estimaciones en Joseph Huber and James Robertson’s Creating new Money: A
Monetary Reform for the Information Age (London: New Economic Foundation, 2000) pgs 79-84.

Nuestra propia objeción a esta solución es que, incluso si los gobiernos emitieran el dinero,
podrían protegernos de las crisis bancarias, pero no resolvería el problema sistémico central
de la inestabilidad de nuestro sistema monetario. En pocas palabras, puede protegernos de
los bancos pero no de la crisis monetaria.

V. Understanding Systemic Stability and Vitality
La solución que proponemos a continuación es nueva, y tiene que ver con la identificación de
la razón sistémica fundamental de nuestra inestabilidad monetaria y financiera. Entender esta
solución, de alguna manera requiere que revisemos algunos indicios de porqué es probable
un problema sistémico, que desarrollemos una comprensión científica de su naturaleza, y por
último que identifiquemos manera efectivas de arreglar el problema.
La buena noticia es que ahora sabemos mucho más que en 1930 y hay muchas más
herramientas disponibles que incluso hace una década. Consecuentemente, ahora es posible
identificar las causas profundas subyacentes, y también una nueva manera de tratar con
ellas. Además, esta nueva manera es una que los gobiernos pueden asumir y que también
resuelve una serie de otros asuntos sociales y económicos que existen incluso cuando no hay
crisis financiera.
A primera vista, puede no ser la solución preferida por los banqueros, pero puede también
estabilizar sus propias carteras al tiempo que estabiliza estructuralmente las economías del
mundo. Podría también darles una nueva línea de negocio, en actividades que pueden ser
muy atractivas para bancos locales y regionales. Introducir tal solución sistémica es el único
camino para evita que se repita periódicamente la crisis bancaria, a la cual están condenados
todos los enfoques convencionales, porque sólo tratan con algunos de los síntomas, y no con
la causa.
a. Beyond the Blame Game
Se gastará mucha energía en intentar asignar la culpa por el desastre. La codicia en el sector
financiero, la falta de perspicacia de los reguladores, las políticas que sobre enfatizan la deregulación,
y la incompetencia a varios niveles, todos se convierten en el blanco favorito.
Nuestra visión es que cualquiera o todos ellos pudieron de hecho haber jugado un papel, pues
en el fondo estamos tratando con un tema sistémico mucho más profundo, como ya dije.
Aún así, mientras que la crisis actual puede ser la más grande que hemos tenido, no es la
primera de este tipo. El Banco Mundial ha identificado no menos de 96 crisis bancarias y 176
crisis monetarias en los 25 años que hace que el presidente Nixon introdujo el régimen de
cambio flotante a principios de los 70. 22
Además, aunque menos frecuentes que en las dos últimas décadas, los ciclos de alzas y
bajas que implicaron crisis bancarias y monetarias, fueron, en palabras de Kindleberger,
extraordinariamente persistentes incluso antes de este período.23 Kindleberger describe no
menos de 48 crashes masivos desde la manía de los tulipanes de 1637 en Holanda hasta el
crash de 1929 en Wall Street.
Estos repetidos colapsos, en diferentes países y tiempos, bajo diferentes ambientes
reguladores, y en economías con muy diferente grado de desarrollo deberían verse como un
primer síntoma revelador de algún problema estructural o sistémico de fondo.
Si está implicado un asunto de tal profundidad, se explicaría porqué con cada nueva tanda de
regulaciones, como máximo, se consigue una reducción en la frecuencia de las crisis
banqueras y monetarias, con su horrible coste económico y socio-político. Si existe tal
profundo problema estructural, también se explicaría porqué incluso las personas más
brillantes y mejor educadas del planeta no han sido capaces de evitar grandes catástrofes
financieras, por más diligentemente que hacen su trabajo, tanto en el lado regulador como en
el servicio financiero. Finalmente, si nuestro sistema monetario es de hecho a nivel
estructural “un accidente esperando ocurrir” entonces incluso controlar la codicia a través de
estrechas regulaciones sólo aplazará el momento en que caerá el próximo desastre.
22 Caprio & Klingenbiel, 1996
23 Kindleberger, Charles Manias, Panics and Crashes ( New York: Wiley & Sons, 3d ed. 1996) pg 1.

b. La Estabilidad de Sistemas Complejos
Tenemos ahora pruebas científicas de que se trata de hecho, de un tema estructural. El
origen teórico de esta prueba puede sorprender a la comunidad económico-financiera, aunque
no debería ser una sorpresa para los científicos familiarizados con los ecosistemas naturales,
la termodinámica, la complejidad y la teoría de la información.
La naturaleza de este problema sistémico está científicamente descrita en algún sitio en
literatura evaluada entre colegas, aquí sólo se aporta un resumen corto y simplificado. Para
lectores que quieren pruebas técnicas y matemáticas de lo que se afirma aquí, por favor
consulten la documentación relevante. 24
En los últimos 25 años, se han hecho grandes progresos en la comprensión de qué hace que
los ecosistemas naturales sean sostenibles o no. Este trabajo es la extensión natural del
ganador del premio Nobel, el químico Illya Prigogine, y del trabajo de Erich Jantsch,
cofundador del Club de Roma, sobre la auto-organización de los flujos de energía en los
sistemas. De hecho, de acuerdo con Kenneth Boulding (1981), muchos recientes economistas
sostienen la visión energética. Esto cambió cuando los que apoyaban la visión mecanicista de
Newton a finales del siglo 19 (como Walras y Jevons) convirtieron lo económico en la visión
mecánica (actualmente todavía en vigor), de “actores racionales” y la fiable auto-restricción
de la Teoría del equilibrio general, un enfoque que dominó completamente no sólo toda la
literatura económica académica, sino también las salas de juntas y los locales políticos del
mundo. 25
Este nuevo enfoque, como se muestra más abajo, aporta una explicación muy concisa y
sólida de porqué necesitamos empezar a usar un nuevo juego de herramientas para entender
las dinámicas económicas y monetarias tal como se manifiestan de hecho en el mundo real.
En este enfoque, sistemas complejos como los ecosistemas, organismos vivos y economías,
todos se entienden como materia-energía y sistemas de flujo de información. Por ejemplo, la
famosa cadena trófica es también una red de materia/flujo de energía, constituida de
complejas relaciones entre organismos. Las plantas capturan la energía del sol mediante la
fotosíntesis; los animales comen las plantas; las especies entonces se comen unas a otras en
una cadena hacia el predador último, y al final los organismos mueren, se descomponen, y su
energía/materia es reciclada por las bacterias.
Décadas de estudio de los ecosistemas naturales en particular, han llevado a una
comprensión matemática muy sofisticada de cómo una estructura en red afecta a la viabilidad
a largo plazo de un ecosistema, como se aprecia en su equilibrio entre eficiencia y capacidad
de respuesta. La eficiencia mide la habilidad del sistema de procesar cantidades de materia
relevante, flujos de energía o de información. La capacidad de respuesta mide la habilidad del
sistema de recobrarse de disturbios. Con estas distinciones somos capaces de definir y
cuantificar con precisión la sostenibilidad de un sistema en un único diagrama.
En general, la capacidad de respuesta de un sistema se potencia con la diversidad y con más
interconexiones (caminos para la materia-energía y/o flujos de información) porque hay más
canales de interacción a los que recurrir en tiempos de problemas o cambios. Por ejemplo, un
pez depredador podría “conectar” adquirir energía y recursos, usualmente comiendo unas
tres o cuatro especies (por ejemplo tortugas y serpientes) o puede conectarse con solo una
(gambas). Un pez que depende de una sola especie para proveerse de comida lo tendrá difícil
para adaptarse si esa especie tiene dificultades por algún motivo. Los investigadores, usan la
cantidad de diversidad y conectividad para cuantificar la capacidad de respuesta de un
sistema.
24 Ver Robert Ulanowicz, Sally Goerner, Bernard Lietaer and Rocio Gomez “Quantifying Sustainability:
Efficiency, Resilience and the Return of Information Theory” Journal of Ecological Complexity forthcoming 2008.
25 La errónea clasificación de la economía como un sistema en equilibrio se explica brillantemente en los capítulos 2
y 3 de Beinhocker, Eric The Origin of Wealth: Evolution, Complexity, and the Radical Remaking of Economics
(Cambridge, Mass: Harvard Business School Press, 2006).

Diversidad y conectividad también juegan un importante papel en la eficiencia, pero en la
dirección opuesta: la eficiencia crece a través de la racionalización; un proceso en el cual
diversidad y conectividad decrecen. Además, a medida que un sistema de flujo se vuelve más
eficiente tiende a crear una especie de impulso auto-alimentado (técnicamente llamado
“autocatálisis”) que más bien elimina diversidad a medida que hace más racionalizado el
proceso. Generalmente los sistemas que crecen en eficiencia tienden a convertirse en más
dirigidos, menos diversos, y consecuentemente más quebradizos.
El punto principal es que la naturaleza no selecciona por la máxima eficiencia, sino por un
óptimo equilibrio entre los dos polos opuestos de eficiencia y capacidad de respuesta. Estos
polos, como hemos dicho antes, estiran en direcciones opuestas porque la capacidad de
respuesta crece con la diversidad y los apoyos desde múltiples caminos (conexiones),
mientras que la eficiencia crece eliminando diversidad y caminos redundantes hacia la
racionalización. El ecosistema más saludable es aquel con un óptimo balance entre esas dos
tensiones opuestas, porque las dos son indispensables para la sostenibilidad y la salud a largo
plazo.
Ahora tenemos una manera de medir cuantitativamente todos los componentes relevantes
por separado: producción total, eficiencia de producción, y capacidad de respuesta.
Además la base matemática se comporta bastante bien, de manera que existe un solo
máximo para un sistema en red dado. La curva de las relaciones entre sostenibilidad y sus
elementos constituyentes se pueden ver de forma general en la figura 1. Observad que hay
una asimetría: para lograr el óptimo, la capacidad de respuesta es más importante que la
eficiencia!
Como la capacidad de respuesta y la eficiencia de producción son ambas necesarias pero
estiran en direcciones opuestas, la naturaleza tiende a seleccionar aquellos sistemas que
tienen un óptimo equilibrio de las dos, que puede variar dependiendo del sistema. Sin
embargo: la sostenibilidad puede definirse como el óptimo balance entre eficiencia y
capacidad de respuesta. Un sistema es por tanto, sostenible al máximo cuando el equilibrio
alcanza su mezcla óptima. Esto puede ilustrarse gráficamente como en la figura 1.


Figura 1: La curva de la sostenibilidad trazada entre las dos polaridades de
eficiencia y capacidad de respuesta. La Naturaleza no busca el máximo de eficiencia,
sino el óptimo equilibrio entre estos dos requerimientos. Metafóricamente, esto se
parece a una pelota buscando el punto más bajo en la superficie curvada bajo la
influencia de la gravedad. Nótese que la capacidad de respuesta es algo así como
dos veces más importante que la eficiencia en el óptimo. Nótese también que la
flecha de la sostenibilidad apunta hacia abajo, para permitir preservar la metáfora
de la gravedad.

Hasta hace poco, la producción total y la eficiencia de producción han sido los únicos modos
de identificar el relativo éxito de un sistema, ya sea en la naturaleza o en economía. Ahora,
sin embargo, podemos distinguir si un determinado incremento en producción y eficiencia es
señal de un sano crecimiento o sólo una burbuja a relativamente corto plazo que está
condenada al colapso.
Además, podemos asumir que con el tiempo la naturaleza ha solucionado muchos de los
problemas de desarrollo en los ecosistemas, problemas con los que la humanidad todavía
forcejea en términos económicos. De lo contrario esos ecosistemas simplemente no existirían
hoy, Es también interesante notar que todos los ecosistemas tienen sus parámetros más
críticos dentro de un rango muy estrecho y muy específico, que se puede calcular con
precisión, se llama la “Ventana de Vitalidad”.26 Ver Figura 2


Figura 2: La “ventana de vitalidad” en la que operan todos los ecosistemas
naturales sostenibles. Todos los ecosistemas naturales invariablemente operan
dentro de un rango bastante estrecho a cada lado del punto óptimo.
3. Aplicación a otros sistemas complejos
Es crítico entender que estas conclusiones vienen desde la pura estructura de un sistema
complejo, y que por ello son válidas para cualquier red compleja con una estructura similar,
al margen de lo que se esté procesando en el sistema: puede ser biomasa en un ecosistema,
información en un sistema biológico, electrones en una red de energía eléctrica, o dinero en
un sistema económico.
De hecho, la cuestión que surgirá indudablemente es si lo que aprendemos de los
ecosistemas tiene sentido cuando lo aplicamos a las comunidades económicas. Este es
precisamente uno de los puntos fuertes de usar el modelo red en lugar de la metáfora de una
máquina. Como Goerner (1999) puntualizó: “todos los sistemas, no importa lo complejos que
sean, responden a alguna de unas pocas clases. Todos los miembros de una clase comparten
ciertos patrones comunes de comportamiento”. De forma similar “Lo maravilloso de esta
universalidad es que no importa mucho cuan cerca están nuestras ecuaciones de las elegidas
por la naturaleza, siempre que el modelo sea de la misma clase universal que el del sistema
real. Esto significa que podemos deducir la física adecuada de modelos muy simples.”
(Cvitanovic 1984)
26 Ulanowicz, R.E.. A Third Window: Natural Foundations for Life. Oxford University Press, New York.2008

Estas conclusiones son válidas no sólo para ecosistemas, sino para cualquier otro sistema
complejo con una estructura en red similar. Por ejemplo, Vaz y Carvalho (1994) han
representado el sistema inmunitario como una red. ¿No puede ser que el esclarecimiento de
su ventana de vitalidad aporte significativas nuevas perspectivas sobre la salud de un
organismo?
Los campos de ingeniería, negocios y economía se han enfocado casi exclusivamente en la
eficiencia, y por tanto constituyen un amplio campo abierto a la exploración de la validez de
los indicadores propuestos para mejorar la sostenibilidad.
Por ejemplo, las redes de energía eléctrica se han optimizado sistemáticamente durante
décadas hacia una cada vez mayor eficiencia técnica y económica. Ha sido como una sorpresa
para muchos ingenieros el hecho de que acercarse a la máxima eficiencia es la razón principal
de porqué los apagones a gran escala aparezcan de repente y sin razón como una venganza.
Hace pocos años, algunos de esos apagones azotaron amplias zonas de USA, por ejemplo. Se
puede disponer de los datos para modelar esos sistemas como redes porque es lo que
literalmente son. Se podría entonces cuantificar su eficiencia su resiliencia, y su ventana de
vitalidad. La solución de cómo reequilibrar tales sistemas para hacerlos menos quebradizos y
determinar su óptima sostenibilidad podría ser una obviamente “dura ciencia” de aplicación
de tests de los indicadores descritos.
4. Aplicación a los Sistemas Financieros
Nuestro sistema monetario global es también obviamente una estructura en red, en la que las
monedas nacionales monopolizadoras fluyen por todos los países (o grupos de países en el
caso del euro) e interconectan a nivel global. La justificación técnica de reforzar un monopolio
de monedas nacionales dentro de cada país, fue para optimizar la eficiencia de la formación
de los precios y el cambio en los mercados nacionales. En su documento inicial sobre este
asunto en 1955, Milton Friedman propuso que dejar a los mercados determinar el valor de
una moneda nacional ayudaría a mejorar la eficiencia total del sistema global. Esta idea fue
en realidad aplicada por el presidente Nixon en 1971, para evitar una caída del dólar en ese
momento. Desde entonces, se ha creado una infraestructura de comunicaciones a nivel
global, extraordinariamente sofisticada y eficiente para enlazar e intercambiar esas monedas
nacionales.
El volumen de comercio en los mercados de intercambio internacional alcanzó la
impresionante cifra de 3,2 trillones (3.200.000 millones) de dólares al día en 2007, a los
cuales se añadieron otros 2,1 trillones al día de monedas derivadas. 27 Nadie cuestiona la
eficiencia de esos mercados.
Esta falta de capacidad de respuesta del sistema, por tanto, no está en el aspecto técnico de
las redes informáticas (que todas tienen sistemas de seguridad) sino en el terreno de las
finanzas. Este hecho ha sido demostrado de manera espectacular por el gran número de
crashes monetarios y bancarios en los últimos 20 años. Esas crisis, particularmente cuando se
combinan la monetaria y la bancaria, son lo peor que le puede ocurrir a un país, aparte de la
guerra. Todo parece indicar que nuestra red global de monedas nacionales monopolizadoras
ha evolucionado hacia un sistema demasiado eficiente y peligrosamente quebradizo. Parece
funcionar con el piloto automático. Es irónico el hecho de que en cualquier lugar donde se
desencadena una crisis bancaria sistémica, se ayuda a los bancos más grandes a absorber a
los pequeños, con la lógica de que así se refuerza la eficiencia del sistema. Esta situación se
ilustra en la Figura 3.
27 Bank of International Settlements (BIS) 2005 Triennial Central Bank Survey of Foreign Exchange and
Derivatives Market Activity 2008 - Final Results . Washington, DC.




Figura 3: El ecosistema monetario global de hoy se está alejando del equilibrio
óptimo debido a su exclusivo énfasis en la eficiencia. Prevalece la creencia general
de que todas las mejoras tienen que ir en esa misma dirección (flecha roja), que nos
lleva más lejos de la óptima sostenibilidad. Por ejemplo, la monocultura global del
dinero/deuda bancaria como medio oficial de intercambio se justifica técnicamente
sobre la base de la eficiencia en la formación de los precios y el cambio dentro de
cada país. Existe una regulación masiva para mantener esos monopolios.
Internacionalmente, el cambio flotante se había justificado también porque es “más
eficiente”. Análogamente, en donde haya una crisis bancaria, al banco que es ya
“demasiado grande para caer” invariablemente se le anima a absorber a los más
pequeños, reduciendo más la diversidad institucional. Esto deja al sistema entero
sin diversidad e interconectividad, y por lo tanto con insuficiente capacidad de
respuesta o resiliencia. Tal sistema es “un accidente esperando ocurrir”, condenado
al colapso, por muy bien que la gente intente gestionarlo.
El punto tratado aquí es verdaderamente profundo y tiene implicaciones de amplio alcance
para todos los sistemas complejos, naturales y humanos, incluyendo nuestro sistema
económico mundial. Como capacidad de respuesta y eficiencia de producción son ambas
necesarias pero estiran en direcciones opuestas, la naturaleza tiende a seleccionar aquellos
sistemas, que tienen un equilibrio óptimo de las dos. Un sistema es sostenible al máximo
cuando el equilibrio alcanza su proporción óptima. Esta investigación también muestra porqué
poniendo demasiado énfasis en eficiencia, automáticamente se sacrifica diversidad e
interconectividad., y el sistema entero deviene inestable y colapsa.

5. La solución sistémica
La idea económica convencional asume de facto el monopolio de las monedas nacionales
como un hecho incuestionable. En contraste, hay evidencias que apuntan a la conclusión de
que la sostenibilidad monetaria sistémica requiere de una diversidad de sistemas de moneda,
de manera que puedan emerger múltiples y diversas vías de cambio y conexión monetaria,
como se ve en la Figura 4.




Figura 4: El efecto de las monedas complementarias diversas y múltiples.
El funcionamiento de múltiples monedas de diversos tipos podría llevar la economía
hacia una sostenibilidad más alta (flecha verde). Esto incuestionablemente reduce
la eficiencia, pero también incrementa la capacidad de respuesta de la economía en
general al facilitar las transacciones que de otro modo no ocurrirían, a través de una
diversidad y unas interconexiones que de otro modo no existirían.
La solución sistémica es por tanto incrementar la resiliencia del sistema monetario, aunque a
primera vista esto sea lo menos eficiente. Esta es la lección de miles de millones de años de
evolución en los ecosistemas naturales. Esto significa en la práctica poner varios tipos de
dinero en circulación para intercambios entre la gente y en los negocios, mediante la
utilización de monedas complementarias. Cuando estas monedas complementarias empiecen
a ser de uso general, esta estrategia probablemente asegurará también mucho mayor grado
de interconectividad en el sistema. Este enfoque seguramente parecerá poco ortodoxo a la
forma convencional de pensar, pero la manera convencional de pensar es precisamente la
que nos ha metido en este problema. Esto puede también resolver el dilema de qué hacer con
la actual crisis bancaria sistémica.
El argumento predecible desde la economía tradicional en contra de esta idea puede ser que
usar múltiples monedas dentro de una economía nacional es reducir la eficiencia del proceso
de formación de los precios y el del cambio entre los agentes económicos. Este argumento es
válido, pero sabemos ahora que ese énfasis es precisamente lo que ha reducido la resiliencia
del sistema, lo que lo está haciendo tan quebradizo.


VI. Nuestra Propuesta
Nuestra propuesta implica 3 componentes: a) acciones por parte del sector privado de
negocios, b) decisiones por parte de los gobiernos, y c) decisiones por parte de la ciudad y el
gobierno local.
a. El sector de los negocios
La economía “real” la de los negocios de manufactura y venta de bienes y servicios, será, de
forma predecible, la próxima víctima de la crisis financiera. Por mucho que hagan los
gobiernos por los bancos, para las empresas será mucho más difícil obtener crédito de los
bancos en los próximos años. Una vez que empieza el efecto dominó en la economía real,
cuando empieza una cadena de bancarrotas con todos sus efectos de desempleo y otros
problemas sociales, es incluso más difícil de parar que el dominó del sistema bancario.
Esperar que los gobiernos estarán en situación de salvar incluso importantes empresas
después de haber asumido el coste de rescatar a los bancos, es fútil. Sin embargo, hay algo
que las compañías pueden hacer ellas mismas para evitar los peores aspectos de este
problema.
Otro cuento
Érase una vez, durante una crisis similar a la que estamos viviendo ahora, que 16 hombres
de negocios se reunieron para decidir que podían hacer entre ellos. Cada uno había recibido
un aviso de su respectivo banco de que su línea de crédito se iba a reducir o eliminar;
entonces la bancarrota era sólo cuestión de tiempo. Se dieron cuenta de que el negocio A
necesitaba el préstamo del banco para comprar bienes del negocio B, que a su vez necesitaba
dinero para comprar material de sus proveedores. Así decidieron crear un sistema de crédito
mutuo entre ellos, invitando a sus clientes y proveedores a juntarse con ellos. Cuando el
negocio A compra algo de B, A recibe un crédito y B el correspondiente débito. Crearon su
propia moneda, cuyo valor era idéntico al de la moneda nacional, pero con la interesante
característica de que no generaba intereses. Un débito en esta moneda tenía que ser
reembolsado con ventas a un participante en la red y en la misma moneda.
El banco del país montó una campaña de prensa masiva para intentar aplastar esta
revolucionaria idea. Milagrosamente, esa campaña falló, y este pequeño sistema salvó a los
negocios implicados entonces. Se fundó una cooperativa entre los usuarios para llevar las
cuentas del funcionamiento con esa moneda. Pronto los participantes pudieron incluso pedir
prestado de la cooperativa en esa moneda al remarcablemente bajo interés del 1,5%. Ese
tipo de préstamos tenían que devolverse por inventario u otros bienes. Con el tiempo el
sistema creció e incluía un cuarto de los negocios del país.
Setenta años más tarde, un profesor americano se percató de que la economía de ese país
era bastante más estable que la de sus vecinos, e hizo un estudio econométrico que probaba
que el secreto para la estabilidad del país, fue esa extraña pequeña moneda no oficial que
estaba circulando entre los negocios en paralelo con la moneda nacional. Siempre que había
una recesión, el volumen de negocios en esta moneda no oficial crecía significativamente,
reduciendo así el impacto en las ventas y el desempleo. Cuando había un auge, los negocios
en la moneda nacional se incrementaban, mientras que la actividad en la moneda no oficial
proporcionalmente caía de nuevo. La sorprendente implicación de este estudio fue que el
espontáneo comportamiento contra-cíclico de este pequeño sistema en realidad ayudó al
banco central del país en sus esfuerzos para estabilizar la economía.
Esto no es un cuento de hadas, sino una historia real, la del sistema WIR. El país es Suiza y
los 16 fundadores se conocieron en Zurich en el año 1934. Y el sistema está todavía en
funcionamiento. El volumen anual de negocio de la moneda WIR es ahora de unos ($2 billion),
2000 millones de dólares al año, y el profesor americano es James Stodder de la universidad
Rensselaer. Su amplio estudio 28 de valiosos datos durante más de 60 años prueba lo
explicado en el cuento.
28 James Stodder, “Reciprocal Exchange Networks: Implications for Macroeconomic Stability”. Albuquerque, New
Mexico: Documento presentado en la “International Electronic and Electrical Engineering” (IEEE) “Engineering
Management Society” (EMS) August 2000,

El sistema WIR acepta actualmente depósitos y concede préstamos tanto en francos como en
WIR. 29
Proponemos que las empresas tomen la iniciativa de crear sistemas como (B2B= Business-to-
Business), a cualquier escala que tenga sentido para ellos. La gran ventaja, comparado con lo
que ocurrió en Suiza, es que con las tecnologías de la información que tenemos hoy, poner en
marcha este tipo de sistemas tomaría mucho menos tiempo que en 1930. Y, el tiempo va a
ser un factor crítico si se quieren evitar los estragos sociales y económicos que
desencadenará el desenredo de los complejos negocios de las cadenas de suministro. En USA,
se podría justificar un sistema para la nación entera. En Europa, idealmente se podría
concebir un sistema que funcionara al nivel europeo. De otro modo vamos a ver que un
montón de ventajas económicas conseguidas por la integración europea se quedarán en nada
en la próxima década.
Hay una cosa más que los negocios que se implican en tales sistemas debería considerar:
presionar a sus respectivos gobiernos para que acepten esa moneda temporalmente, para el
pago parcial de impuestos. Esto podría aplicarse solo temporalmente, por ejemplo durante el
período en el que el sistema bancario no esté en la situación de satisfacer su tradicional rol de
financiar la economía real en la medida necesaria. El pago parcial de impuestos –puede ser
tan poco como un 10 o un 20%- sería el incentivo más efectivo que los gobiernos pueden
ofrecer para acelerar la aceptación generalizada de esta moneda. Los que presionen tienen un
simple pero poderoso argumento: los gobiernos han gastado miles de millones de dinero de
los contribuyentes para salvar el sistema bancario, con la esperanza de poder evitar la
proliferación del problema a otros negocios. La estrategia propuesta aquí no cuesta dinero al
gobierno, sino que en realidad aumenta los ingresos por impuestos, y es la mejor manera
sistémica de evitar que el problema se extienda por todas partes, por mucho que hagan por
salvar los bancos.
b. Gobiernos nacionales
Cuando todo se haya dicho y hecho, los gobiernos no querrán o no podrán forzar a los bancos
para que den préstamos a la economía real. Por tanto tiene mucho sentido que, en adición y
en paralelo a aceptar el dinero usual deuda bancaria, durante el período de transición —hasta
que el sistema bancario se haya recuperado lo bastante para jugar el rol tradicional— se
acepte también alguna moneda complementaria para el pago de impuestos. Qué monedas
pueden ser aceptables para el pago de qué tipo de impuestos es una cuestión política que
cada gobierno puede decidir.
Como dijimos antes, al aceptar esta moneda en el pago parcial de impuestos, el gobierno da
un poderoso incentivo para que los negocios y la gente acepten esta moneda. Los gobiernos
podrían no estar implicados en la creación o gestión de esos sistemas. Su rol sería asesorar y
determinar los criterios de calidad y fiabilidad para que la moneda pueda ser aceptada por el
gobierno. Ellos también tienen un fuerte interés en cobrar en una moneda robusta. Es obvio
que la existencia de dicha moneda facilita intercambios que de otro modo no sucederían,
mientras que el dinero convencional o el crédito son difíciles de obtener. Estos intercambios
adicionales, a su vez, incrementan la recaudación de impuestos de los negocios implicados,
abriendo así un círculo virtuoso que contrarresta la reducción del crédito por parte de los
bancos.
Hay dos maneras para una entidad gubernamental de decidir qué porcentaje de impuestos se
puede pagar en moneda complementaria. La primera es determinar cuánto compra esa
entidad del sector negocios. Por ejemplo, si el 20% del presupuesto es para compras de un
específico grupo de empresas, puede tener sentido aceptar un 20% del pago en la moneda de
ese grupo. Otro enfoque es cobrar impuestos a los negocios en proporción al volumen de
intercambios que ellos realizan en esa moneda. En otras palabras, cualquier venta en dólares
es imponible en dólares, y lo mismo con la moneda complementaria. Por ejemplo, si una
compañía hace un 10% de sus ventas en moneda complementaria, los impuestos podrán ser
pagados en esa moneda en la misma proporción.
29 www.WIR.ch and http://en.wikipedia.org/wiki/WIR_Bank

Esta estrategia aumentará la recaudación para los gobiernos a diferentes niveles,
especialmente durante una recesión cuando esas recaudaciones menguarán. Cuando la gente
y los negocios están estrangulados por falta de dinero, la recaudación queda
automáticamente menguada también.
Aceptar algunos pagos en monedas distintas al dinero deuda bancaria, por definición
incrementa los ingresos gubernamentales. Esto no es una teoría. Por ejemplo, durante la
crisis del rublo a finales de los 90, el gobierno ruso aceptó impuestos corporativos pagados en
cobre. Lo que proponemos es mucho menos extremo: las monedas complementarias son un
medio estandarizado de intercambio que los gobiernos pueden usar para proveer servicios en
las localidades y comunidades que acepten la moneda complementaria. Una importante
decisión para gobiernos nacionales será permitir a las ciudades y a los gobiernos locales elegir
la moneda complementaria que les interese promover aceptando en ella el pago de impuestos
y tasas. Porqué esto es importante, se explica ahora.
c. Las ciudades y los gobiernos locales
Hay dos razones por las que recomendamos permitir a las ciudades y a los gobiernos locales
que pongan en marcha esta estrategia. En primer lugar, las ciudades y los gobiernos locales
serán las primeras entidades que entrarán en problemas aún más profundos que los que
tienen ahora, y en segundo lugar, dado que este enfoque es radicalmente nuevo, es
simplemente más seguro probarlo como sistema piloto a un nivel local o de ciudad, antes que
usarlo directamente a gran escala a nivel nacional. De hecho, las ciudades y otras entidades
gubernamentales locales se encontrarán en la primera línea para aguantar lo más duro de los
efectos sociales de la amenazante recesión, pues mientras que verán menguar su
recaudación de impuestos, la financiación convencional mediante dinero-deuda será más
difícil de obtener. Este tipo de problemas no se limitarán sólo a USA.
El diario londinense Observer, pregunta “¿Qué puede ocurrir, en medio de esas series de
pesadillas económicas para que las cosas se pongan incluso peor?” Algo como el total
agotamiento de las finanzas del gobierno local para pagar por las cosas que crean el
verdadero tejido de la sociedad americana. Imagina este ambiente a través del resto del
mundo, reduciéndose los servicios públicos a la mínima expresión.
Lo que es más desconcertante de la manera en que este tumulto está resultando, dice Sujit
Canagaretna, analista fiscal superior del Consejo de Estado del Gobierno (CSG) “es que la
mayoría de gobiernos estatales estaban ya en una terrible situación. Pero ahora las cosas han
empeorado considerablemente y los mercados de crédito tienen un auténtico ahogo en casi
todas las tesorerías estatales. Es tan grave que la actividad económica en la mayoría de los
estados está tocando fondo”...
El espectro de que una larga y penosa recesión se haga incluso mayor en todo el globo, es
preocupante. Nótese que esos dos problemas a los que se enfrentan los gobiernos en toda
América (caída de la recaudación de impuestos y reducido acceso a la deuda) son universales.
Prepárense para otra gran exportación americana.30
El segundo argumento es que un poco de diversidad en experimentar con una estrategia
nueva solo puede ser beneficioso para todos los afectados. Si algunas cuestiones específicas
se consideran prioridad política, otros tipos de monedas complementarias como la B2B
descrita antes se podrían considerar también. Por ejemplo, si la reducción del carbono se
considera una prioridad importante, se puede lanzar un programa de moneda para reducir el
carbono y que sea aceptada para el pago parcial de impuestos. Algunas aplicaciones de los
programas de eco-dinero en Japón son precedentes relevantes en este terreno. De forma
similar, los impuestos locales o regionales se podrían pagar parcialmente en dinero
convencional y en parte en monedas regionales. 31 O las empresas internacionales podrían
pagar sus impuestos en “Terras”, una propuesta para una moneda comercial global que está
totalmente respaldada por una cesta de artículos. 32
30 James Doran: “America’s Latest Export: Empty Municipal Coffers” The Observer October 12, 2008 pg 8.
31 Esta estrategia se explica en Bernard Lietaer Pour une Europe des Régions: les Regios, compléments nécessaires
a l’Euro (Paris: Fondation Mayer, 2008).
32 See www.terratrc.org for technical details.

En resumen, ahora está disponible un nuevo conjunto de herramientas para crear incentivos
para potenciar determinados patrones de comportamiento, tanto para corporaciones como
para individuos, y en la mayoría de los casos han sido probadas en algún lugar del mundo. 33
d. Algunas consideraciones prácticas
La velocidad de las aplicaciones prácticas de estas estrategias se facilita mucho en nuestro
tiempo, gracias a la disponibilidad de varios softwares para gestionar monedas
complementarias, e Internet como una herramienta de comunicación. Por ejemplo, la
cooperativa WIR de la que hablamos antes tiene un sistema operacional de gran escala en
Suiza en cuatro idiomas, que puede tratar simultáneamente con moneda nacional y WIR. Hay
también disponibles algunos otros softwares útiles para aplicaciones de monedas
complementarias específicas.
Podría ser una buena idea en este caso considerar el uso de software de fuente abierta,
porque permitiría la flexibilidad de añadir nuevas funciones, o nuevas monedas en la misma
tarjeta electrónica, sin tener que esperar a que los desarrolladores de software privado se
pongan al día. Por ejemplo, la fundación Strohalm en Holanda tiene un software de fuente
abierta para sistemas de crédito mutual, usado para aplicaciones con objetivo social, que ya
funciona en varios países. Igualmente, la Unión Europea ha fundado en cooperación con el
gobierno francés el desarrollo del sistema SOL que usa tres diferentes tipos de moneda
complementaria en la misma tarjeta electrónica. Esta aplicación está actualmente en fase de
prueba piloto en cinco regiones diferentes en Francia, y podría fácilmente expandirse a otras
lenguas, y también la aplicación para la moneda B2B que se ha descrito aquí.
Obviamente, poner en marcha una estrategia de esta naturaleza debería hacerse en
cuidadosos pasos, empezando con la aplicación piloto en una escala limitada. Un proyecto
para toda Europa, por ejemplo, se podría iniciar con una empresa cooperativa en una escala
más pequeña.
e. Respondiendo a algunas objeciones
Seguramente habrá alguna teórica objeción económica a la propuesta que se hace aquí: la
idea de varias monedas es menos eficiente en términos de formación de precios y de cambio.
Esta objeción es válida. Aún así, hemos demostrado,35 incluso en un documento revisado por
colegas 36 que enfatizar la eficiencia es de hecho la causa sistémica de la fragilidad de
cualquier sistema complejo, incluido el sistema financiero. Esa fragilidad se ha demostrado
espectacularmente durante la crisis bancaria global, pero el Banco Mundial ha identificado
antes de ésta, no menos de 96 fallidas bancarias y 176 crisis monetarias que han afectado a
130 países durante los últimos 25 años. Sin embargo, nuestra propuesta provee una solución
sistémica a la inestabilidad del sistema monetario, algo que las soluciones corrientes ni
siquiera tratan de conseguir. Las soluciones sistémicas son las únicas que evitarán tener que
volver sobre los mismos problemas en el futuro.
Por último, para el propio sistema bancario, nuestra propuesta implica que dejen
temporalmente el monopolio de la emisión de moneda legal, un compromiso mucho menos
drástico que perder, por ejemplo, el derecho de emitir moneda legal del todo, o llegar a la
nacionalización. Además, como dijimos antes, el ejemplo del sistema de moneda
complementaria WIR demostró ser un factor clave en fomentar la proverbial estabilidad de la
economía suiza, lo cual es positivo también para las carteras del sistema bancario.
f. Algunas ventajas del enfoque propuesto
Esta estrategia multi-escala y multi-participantes tiene varias ventajas para las diferentes
partes implicadas, especialmente durante el período de transición en el que sabemos que
hemos entrado.
- Este enfoque evitará o reducirá la estrangulación de la economía real a causa de la
contracción del crédito bancario que incuestionablemente va a ocurrir.
33 Ver Bernard Lietaer The Future of Money: Creating New Wealth, Work and a Wiser World (London:
Century, 2001) and Of Human Wealth: New Currencies for a New World (Boulder, CO: Citerra Press,
forthcoming 2008).
35 Bernard Lietaer, with Robert Ulanowicz and Sally Goerner: “Options for Managing Systemic Banking Crises
Working Paper October 2008.
36 Ver Robert Ulanowicz, Sally Goerner, Bernard Lietaer and Rocio Gomez “Quantifying Sustainability: Efficiency,
Resilience and the Return of Information Theory” Journal of Ecological Complexity forthcoming 2008.

- La decisión que los gobiernos podrían tomar (aceptar el pago parcial de impuestos en otra
moneda y no exclusivamente en la moneda deuda bancaria) está completamente dentro de
su propio poder de decisión política. Esta estrategia es también muy flexible: un gobierno
puede decidir aceptar pagos de algunos impuestos solamente, por un determinado
porcentaje, con unas específicas monedas complementarias, elegidas por su robustez y por
tener otros efectos positivos, y/o durante períodos específicos.
- Las monedas complementarias han demostrado ser una eficaz herramienta para permitir el
diseño de planes de incentivos en una amplia gama de temas, independientemente de que
haya una crisis o no. La evidencia de esto se puede encontrar en muchas publicaciones. 37
- Hasta ahora, los impuestos sólo se pueden pagar en moneda de curso legal que significa
dinero deuda bancaria. Cualquier moneda es un plan de incentivos, y nuestra manera
habitual de tratar con los impuestos y subsidios está limitada a la moneda nacional como
único instrumento. Con monedas complementarias, se abre toda una gama de opciones que
pueden concentrarse (y afinar de forma precisa) en los objetivos que se quieran alcanzar.
Podemos por tanto, adaptar las monedas complementarias aceptadas para el pago de
impuestos a los enormes retos que tenemos actualmente en el mundo.
- Tal vez más importante: esta estrategia evitará que se repita la peor parte del escenario de
1930, donde se dejó actuar plenamente a la estrangulación de la segunda ola, que resultó en
bancarrotas masivas de la economía productiva, desempleo intolerablemente alto y un
sufrimiento indecible, así como unas tóxicas consecuencias políticas que resultan en un
peligroso lío difícil de desenredar una vez iniciado. Hjamar Schacht, banquero central de
Hitler, apuntó correctamente que la popularidad electoral del nazismo se debió directamente
a la masiva desesperación y desempleo

VII. Conclusión: Tabla sintetizada de las opciones
La siguiente tabla resume las implicaciones de cada uno de los cinco enfoques ante una crisis
bancaria de gran escala, como se describe aquí.
Esas implicaciones son diferentes para los diferentes actores. Se considera: El impacto sobre
los banqueros, sobre los contribuyentes y el gobierno central, en los gobiernos locales, sobre
el efecto de la segunda ola, y sobre la causa sistémica.
Los diferentes iconos representan:
37Ver por ejemplo: Edgar Cahn No more Throwaway People (Washington: Time Banks USA, 2004);
Deirdre Kent healthy Money, Healthy Planet: Developing Sustainability through new money systems (New
Zealand: Craig Potton Publishing, 2005); Ellen Hodgson Brown The Web of Debt (Baton Rouge, Louisiana,
2007); Lietaer, Bernard The Future of Money (London, Random House, 2001); and Lietaer, Bernard &
Belgin, Stephen Of Human Wealth: New Currencies for a New World (Citerra Press, forthcoming 2008);
Greco, T. Money: Understanding & Creating Alternatives to Legal Tender Vermont: 2003; Cahn, E. No
More Throwaway People; Cahn. E. & Rowe J. Time Dollars.

Breve biografía del autor
Bernard Lietaer ha trabajado en el área de los sistemas monetarios durante 30 años en una
inusitada diversidad de funciones. Mientras estaba en el Banco Central de Bélgica co-diseñó y
puso en práctica el mecanismo de convergencia (ECU) para el sistema único de moneda
europea. Durante ese período, también trabajó como presidente del sistema de pago
electrónico de Bélgica. Su experiencia consultiva en aspectos monetarios en cuatro
continentes abarca desde corporaciones multinacionales a países en vías de desarrollo. Fue
manager general, co-fundador y jefe de intercambio de moneda para los Fondos Gaia Hedge,
uno de los fondos de intercambio independientes más grande del mundo, en cuyo momento
Business Week le identificó como el mejor tratante de moneda del mundo en 1992. Es el
autor de 14 libros, escritos en 5 lenguas, incluyendo “El futuro del dinero” traducido a 18
lenguas. Más información en www.lietaer.com.
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