diumenge, 30 de desembre de 2012

Jonathan Dawson, economia per a la transició


Estrategias económicas innovadoras

Jonathan Dawson, responsable del área económica del Schumacher College


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Jonathan Dawson de Gaia Education y Schumacher College impartirá un curso sobre Economía para la Transición hacia un nuevo mundo, en Madrid el 26 y 27 de Enero. También se puede participar online, desde cualquier lugar.
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En los países desarrollados en este momento el debate principal tiene que ver con la naturaleza del crecimiento y sus paradojas y contradicciones. Sufrimos una disonancia cognitiva, es decir, que nuestros valores no se corresponden con nuestra acciones. Tanto la comunidad científica como los sociólogos están de acuerdo en que el crecimiento ciego no tiene sentido y además es inviable. Los primeros con argumentos ecológicos, ya que la máxima “es imposible crecer infinitamente en un planeta finito” es cada vez más evidente; la capacidad de los sistemas naturales para sostener el crecimiento está dando señales claras de estar llegando a sus límites. Y los segundos, demostrando que en las sociedades del primer mundo los aumentos en los indicadores que miden el crecimiento económico no se traducen en un incremento en el bienestar y felicidad de las personas. Pese a ello los políticos insisten en su mensaje de seguir creciendo a toda costa.
En este contexto, Jonathan Dawson director del área de Economía del Schumacher College ofreció recientemente un seminario en Mallorca sobre estrategias económicas innovadoras. En medio de las fuertes turbulencias que atraviesa nuestra sociedad, Dawson apostó por devolver la economía al control democrático y hacerla más inclusiva. Pidió que “nos den la oportunidad de interpretar la democracia como compromiso de acción para nuestra comunidad”.
Estas fueron las ideas principales que aportó:
- Los políticos insisten en el crecimiento ciego, porque el sistema financiero necesita de una masa de personas y empresas que paguen sus deudas. La economía ya no es real, si no que la mayoría del suministro del dinero se crea por deuda con intereses. De esta forma se ha creado una perversión en la que millones de euros de deuda hacen que los ciudadanos y empresas luchen en una economía competitiva para pagar intereses.
- El sistema financiero está roto porque los bancos crean dinero sin relación con nada real. No es cierto que los ahorros se utilicen para financiar a otros.
- La economía responde a la misma lógica que el autobús de la película Speed. Lleva alojado en su motor una bomba y si reduce la velocidad o para, explota, es decir, está condenado a continuar para evitar el colapso.
- El paro es la mayor preocupación de los políticos y para que disminuya, necesitan que la economía siga creciendo a toda costa, porque si esto no sucede y la innovación tecnológica continúa creciendo a ritmo exponencial actual, la destrucción de empleo está condenada a aumentar.
- Los mercados bombean dinero hacia aquellas actividades más rentables, olvidando el resto. Y es un mecanismo sistemático de transferencia de dinero del pobre al rico.
- El Producto Interior Bruto, el indicador que mide el crecimiento de nuestras economías mide todo excepto aquello que hace que la vida merezca la pena.
- A partir del crash de 2008 se perdió una oportunidad, si en lugar de rescatar a los bancos se hubiera invertido en un New Green Deal se podría haber transformado el modelo obsoleto por un nuevo.
Por otra parte Dawson habló de tres importantes tendencias en la economíaa alternativa:
1. Resurgir de las cooperativas. Aumenta el apoyo mutuo en la creación de empresas.
2. Creciente interés en cómo funcionan los sistemas naturales para aplicar esa sabiduríaa a los modelos de negocio (biomímesis).
3. Potencial de Internet para conectar a muchos pequeños productores dispersos con los consumidores

Todo ello está provocando que los sistemas productivos masivos y centralizados del siglo XX estén dando paso a un modelo más disperso, descentralizado y flexible del siglo XXI.

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Jonathan Dawson de Gaia Education y Schumacher College impartirá un curso sobre Economía para la Transición hacia un nuevo mundo, en Madrid el 26 y 27 de Enero. También se puede participar online, desde cualquier lugar.

En temps de crisi millor cooperatives

Article publicat al diari  EL PAÍS

Las cooperativas aguantan el tirón

Las asociaciones generaron más de 8.000 puestos de trabajo en el primer semestre de 2012

Procesado de pepino en una cooperativa de El Ejido / JULIÁN ROJAS

Resistir a la crisis es un logro del que muy pocos sectores pueden alardear en estos tiempos tan convulsos para la economía española, que suma ya tres trimestres consecutivos en recesión y que no dará señales de mejora hasta el último tramo de 2013, según las previsiones de la Unión Europea. Las cooperativas, sin embargo, van más allá. Este modelo empresarial está dando muestras de aguantar mejor las turbulencias y no se conforma con mantener el empleo, sino que es capaz de responder a este delicado escenario con un repunte en la creación de puestos de trabajo.

Unos 800 millones de personas están involucradas de una u otra manera en el movimiento cooperativo en el mundo, lo que se traduce en más de 100 millones de empleos directos. En España, además de la Corporación Mondragón —la más importante experiencia de internacionalización cooperativa nacional, con 73 fábricas en 18 países—, se cuentan alrededor de 17.000 asociaciones.

El balance de 2012, año internacional de este modelo empresarial en Naciones Unidas, ha sido muy positivo para la Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (COCETA). Los puestos de trabajo generados por este sector entre enero y junio fueron más de 8.000, según la organización. Todo un hito si se considera que la destrucción de empleo se aceleró el mes pasado, cuando la Seguridad Social perdió 205.678 cotizantes, hasta ver reducidos sus afiliados a poco más de 16,5 millones de personas, el nivel más bajo desde 2003. Es más, la plataforma asegura que los empleos de esta categoría son estables y “de calidad”. Un 80% de los 250.000 trabajadores de cooperativas españolas cuentan con un empleo fijo al ser socios del grupo, y las mujeres acaparan la mitad de los puestos.

Aunque el modelo no está exento de dificultades y también sufre los estragos de la crisis, su balance de la primera mitad del año es muy positivo. El avance en la creación de puestos de trabajo fue del 200% en comparación con el mismo periodo de 2011. La destrucción de puestos de trabajo en los últimos 12 meses ha sido 6 puntos inferior al resto de las fórmulas empresariales y hasta 10 puntos más baja si se toma en consideración la última década.

Priman los servicios

Las cooperativas son empresas como las demás, cuyo objetivo consiste en proporcionar empleo a sus socios trabajadores, que acaban convirtiéndose en emprendedores. A diferencia de otros modelos de gestión empresarial, cuentan con la obligación de constituir un fondo de reserva —que sirve para garantizar su viabilidad y no se puede repartir entre los miembros, ni siquiera en caso de disolución— y uno de educación —que se utiliza también para promoción cultural y social de actividades vinculadas al cooperativismo—. Al cierre de 2011, un 65% de las 16.813 cooperativas registradas en España eran de trabajo asociado, de acuerdo con los últimos datos facilitados por el Ministerio de Empleo. Se trata de un porcentaje mucho más elevado frente a otros tipos de grupos, como los de agroalimentación (2.494) o de vivienda (2.125). Las cooperativas de trabajo, concentradas principalmente en Cataluña, Andalucía, País Vasco, Comunidad Valenciana y Murcia, cuentan con un peso homogéneo de hombres (51%) y mujeres (49%). Las principales áreas de actividad son los servicios (63%), la industria (22%), la agricultura (11%) y la construcción (4%). El Instituto Nacional de Estadística ha puesto de relieve que el empleo en cooperativa es más estable: mientras que la tasa interanual de sociedades mercantiles disueltas se eleva al 6,7%, en las cooperativas este índice baja hasta el 2,5%.

“El capital no prima sobre el empleo”. Así resume el presidente de COCETA, Juan Antonio Pedreño, la filosofía del movimiento cooperativista. Responsabilidad social, solidaridad, compromiso y flexibilidad son algunas de las claves que ofrece para explicar el éxito de este modelo, destinado, según él, a crecer en las próximas décadas. “Un empleo con valor añadido”, suelen repetir como un mantra los socios. El hecho de participar en todas las decisiones del grupo es para los trabajadores un fuerte aliciente de motivación, aseguran. Innovación e internacionalización completan el vademécum para escapar a la crisis.

Pepa Muñoz, de la cooperativa catalana Escuela Taller TEB, ha empezado su carrera profesional en el trabajo asociativo, porque desde siempre cree en la necesidad de “democratizar las relaciones económicas”. Esta fórmula es, para ella, una “manera de luchar por un modelo más solidario”. El primer núcleo de su cooperativa se formó en 1968 gracias a un grupo de padres preocupados por el futuro laboral de sus hijos, afectados por una discapacidad intelectual. Hoy cuenta con 618 trabajadores, de los cuales 450 son discapacitados. La mayoría de ellos están ocupados en actividades industriales, servicios a la comunidad y jardinería. “El escenario económico de los últimos años y la competencia de países asiáticos o del este de Europa nos han empujado hacia la diversificación”, explica Muñoz. A la palabra crisis prefiere la expresión “cambio de modelo”.

Para hacer frente al cada vez más complicado acceso a la financiación y a las escasas subvenciones, los socios de su cooperativa tuvieron que aplicarse un recorte salarial de entre el 4% y el 6% para no generar pérdidas y mantener la ocupación. La motivación es la piedra angular de su ideología. “Sabemos que el país está atravesando un momento difícil, pero entre todos aguantamos mejor”, destaca la socia de Escuela Taller TEB.

COCETA denuncia el desconocimiento a nivel institucional del funcionamiento de las cooperativas, sobre todo entre los encargados de asesorar sobre estas cuestiones. “El acceso a la información es uno de los mayores obstáculos a los que hay que enfrentarse a la hora de lanzarse en la experiencia cooperativa”, afirma Manuel Mariscal, vicepresidente de la organización empresarial. “Por ejemplo”, destaca, “pocos saben que en Murcia el 50% de los profesores son dueños de sus propios colegios o que el madrileño hospital de La Moncloa es una cooperativa. Somos como la hermana pobre de la economía española”. La petición de Mariscal es muy sencilla: “Queremos que nos conozcan. Una vez que la sociedad lo haga, ya nos utilizará”. En Murcia, por ejemplo, donde la confederación ha llevado a cabo un intenso trabajo de sensibilización a través de los medios de comunicación locales, este esfuerzo se ha plasmado en más de 1.500 cooperativas.

“Tampoco es una cuestión relacionada con la ideología política”, afirma el vicepresidente de COCETA, al destacar que las regiones que presentan el mayor número de grupos de trabajo asociado (el País Vasco, con 132 cooperativas constituidas en el primer semestre de este año, según el Ministerio de Empleo; Andalucía, 76; Cataluña, 69; la Comunidad Valenciana, 47) cuentan con administraciones de distinta orientación.
Los requisitos para dar vida a una cooperativa, sin embargo, son muy pocos. Dependiendo de la normativa de la comunidad, se necesita un mínimo de dos o tres personas, llamadas a elegir entre el régimen general o de autónomo para afiliarse a la Seguridad Social —se trata de la única fórmula empresarial que permite elegir entre estas dos opciones.

“Lo importante es constituir un grupo homogéneo que vaya en una única dirección”, sostienen Mariscal y Pedreño, pero sobre todo adherirse a los principios de base del modelo, como no buscar necesariamente el máximo beneficio en el menor tiempo posible o confiar en la fortaleza que ofrece el trabajo en red. Con estas premisas, según ellos, resulta mucho más complicado concebir una crisis que asole a todos a la vez. “La persona está por encima de cualquier cosa”, resumen. “No somos tan raros”.

Krugman: S'ha acabat el creixement?

Article publicat al diari   EL PAÍS

¿Se ha terminado el crecimiento?

De las perspectivas para una prosperidad a largo plazo sabemos menos de lo que pensamos


Planta de Mercedes en Vance, Alabama. / Bernard Troncale (Cordon Press)

La mayor parte de los comentarios económicos que se leen en la prensa se centran en el corto plazo: los efectos del precipicio fiscal sobre la recuperación estadounidense, las tensiones a las que se ve sometido el euro y el último intento de Japón de salir de la deflación. Esta atención es comprensible, dado que una depresión mundial te puede arruinar todo un día. Pero nuestros apuros actuales se acabarán con el tiempo. ¿Qué sabemos de las perspectivas para una prosperidad a largo plazo?
La respuesta es: menos de lo que pensamos.
Las proyecciones a largo plazo realizadas por los organismos oficiales, como la Oficina Presupuestaria del Congreso, por lo general dan por sentado dos cosas importantes. Una es que el crecimiento económico a lo largo de las próximas décadas se parecerá al crecimiento a lo largo de las últimas décadas. En concreto, se prevé que la productividad —el principal impulsor del crecimiento— aumente a un ritmo no muy diferente del de su crecimiento medio desde la década de 1970. Por otro lado, sin embargo, estas proyecciones por lo general dan por sentado que la desigualdad de ingresos, que se disparó a lo largo de las tres últimas décadas, solo aumentará con moderación en el futuro.
No resulta difícil entender por qué los organismos dan esto por sentado. Teniendo en cuenta lo poco que sabemos sobre el crecimiento a largo plazo, dar por hecho simplemente que el futuro se parecerá al pasado es una suposición natural. Por otra parte, si la desigualdad de ingresos sigue aumentando vertiginosamente, estamos ante un futuro distópico en el que se producirá una guerra de clases, y no es algo que los organismos gubernamentales quieran plantearse.
Así y todo, es muy probable que esta opinión generalizada se equivoque en uno o en ambos aspectos.
Si la desigualdad de ingresos sigue aumentando, se producirá en un futuro una guerra de clases
Recientemente, Robert Gordon, de la Northwestern University, provocó un revuelo al sostener que es probable que el crecimiento económico disminuya drásticamente y, de hecho, es muy posible que la época de crecimiento que se inició en el siglo XVIII esté tocando a su fin.
Gordon señala que el crecimiento económico a largo plazo no ha sido un proceso continuo: ha sido impulsado por varias “revoluciones industriales” específicas, cada una de las cuales estaba basada en un conjunto concreto de tecnologías. La primera revolución industrial, basada en gran medida en el motor de vapor, impulsó el crecimiento a finales del siglo XVIII y a principios del XIX. La segunda, que resultó posible, en gran parte, por la aplicación de la ciencia a tecnologías como la electrificación, la combustión interna y la ingeniería química, empezó en torno a 1870 e impulsó el crecimiento hasta la década de 1960. La tercera, centrada en torno a la tecnología de la información, define nuestra época actual.
Y, como señala Gordon correctamente, los beneficios, hasta ahora, de la tercera revolución industrial, aunque son reales, han sido mucho menos importantes que los de la segunda. La electrificación, por ejemplo, fue un invento mucho más importante que Internet.
Es una tesis interesante y un contrapeso útil frente a toda la sorprendente glorificación de la última tecnología. Y aunque no creo que tenga razón, la forma en la que probablemente se equivoca tiene implicaciones igual de destructivas para la opinión generalizada. El argumento en contra del tecnopesimismo de Gordon reside en gran parte en la suposición de que los grandes beneficios de la tecnología de la información, que solo acaban de empezar, provendrán del desarrollo de máquinas inteligentes.
La electrificación fue un invento mucho más importante, por ejemplo, que Internet
Si siguen estas cosas, saben que el campo de la inteligencia artificial lleva décadas rindiendo por debajo de sus posibilidades, lo cual es frustrante, ya que a los ordenadores les resulta increíblemente difícil hacer cosas que a todos los seres humanos les parecen fáciles, como entender palabras normales y corrientes o reconocer objetos diferentes en una foto. Últimamente, sin embargo, parece que se han derribado las barreras y no porque hayamos aprendido a reproducir el entendimiento humano, sino porque los ordenadores pueden ofrecer hoy día resultados aparentemente inteligentes buscando mediante patrones en enormes bases de datos.
Es verdad que el reconocimiento del lenguaje todavía no es perfecto; según el programa, una persona que llamó indignada me dijo que estaba “totalmente equivocado”. Pero eso es mucho mejor de lo que estaba hace solo unos años, y ya se ha convertido en una herramienta tremendamente útil. El reconocimiento de objetos está un poco rezagado: sigue produciendo emoción el hecho de que una red de ordenadores alimentada con imágenes de YouTube aprendiese espontáneamente a identificar a los gatos. Pero no hay un gran trecho desde esto hasta un sinfín de aplicaciones económicamente importantes.
Por eso puede que las máquinas estén listas dentro de poco para realizar tareas que actualmente requieren una gran cantidad de trabajo humano. Esto se traducirá por un rápido aumento de la productividad y, por tanto, por un crecimiento económico general elevado.
Pero —y esta es la cuestión fundamental— ¿quién se beneficiará de ese crecimiento? Por desgracia, es muy fácil sostener el argumento de que la mayoría de los estadounidenses se quedarán atrás, porque las máquinas inteligentes acabarán devaluando la contribución de los trabajadores, incluidos los trabajadores cualificados cuyas habilidades se volverán superfluas repentinamente. La cuestión es que existen buenas razones para pensar que la opinión generalizada reflejada en las proyecciones presupuestarias a largo plazo —unas proyecciones que determinan todos los aspectos de la actual discusión política— es totalmente errónea.
¿Cuáles son, entonces, las consecuencias de esta visión alternativa para la política? Bueno, es un tema que tendré que abordar en una futura columna.
Paul Krugman, profesor de Princeton, es premio Nobel de Economía de 2008
© New York Times Service 2012
Traducción de News Clip

dimarts, 18 de desembre de 2012

Conservar el Euro, añadir los dracmas


Publicat a la revista   Ecopolitica




De Franz Vasseur

¿Y si el debate no ha estado nunca en la alternativa "euro o dracma", sino "euro y dracmas"? La emisión de monedas regionales, complementarias del euro permitiría relanzar las economías locales preservando el valor del patrón monetario de la zona euro.
Roma y las monedas locales
Lejos de ser original, la coexistencia de dos o más monedas ha sido la norma durante toda la historia de la humanidad. El ejemplo más conocido: Roma. El imperio tenía una moneda común, el sestercio, que coexistía con más de una centena de monedas locales. El sestercio era de curso en todo el imperio, como el euro hoy, facilitando los intercambios, tanto comerciales como administrativos (entre el poder imperial y las provincias). El sestercio, gracias a su universalidad, servía para el pago de impuestos al poder central, la financiación de infraestructuras del imperio (como las famosas vías romanas), pero también como unidad de cuentas y, más prosaicamente, para la constitución del ahorro de cada uno.

Al mismo tiempo, las provincias y ciudades principales, sobre todo en Oriente [1], emitieron una o más monedas locales (cerca de 350 en el S.III d.C.), cuyo origen era anterior al imperio romano, que tuvo la inteligencia de dejarlas perdurar. Con esto, Roma permitía a cada economía conservar un poder de creación monetaria propia, pero limitada geográficamente. La inflación potencial se circunscribía a la provincia en consideración, el sestercio imperial permanecía estable (al menos durante el alto Imperio), referencia de un sistema monetario a la vez múltiple y unitario.
Darle a la máquina de hacer dinero
¿Qué interés? Simplemente darle a la máquina de hacer dinero localmente y asegurar el abastecimiento local en metálico en función de las necesidades reales, sin depender del poder central. De hecho, estas monedas locales, complementarias del sestercio, permitían a las provincias aportar a sus economías el oxígeno indispensable en caso de crisis: una liquidez determinada.
Esta es exactamente la herramienta que le falta hoy a Grecia. Sin poder devaluar su moneda, la economía griega está paralizada por la rigidez del euro. La austeridad exigida por sus compañeros de la Eurozona está legitimada para mantener el puesto del euro, pero es devastadora para una economía en punto muerto. De ahí la tentación de salir del euro y volver al dracma con el fin de poder crear libremente  liquidez, atenuar el peso de su deuda e invertir para transformar su economía.
De los dracmas a los efectos inflacionistas circunscritos
Retomando el ejemplo de Roma, Grecia podría permanecer en la zona euro emitiendo en paralelo dracmas regionales para relanzar su economía por la creación monetaria local. El carácter regional permite evitar la confusión con la vuelta a una moneda nacional, que debe ser el euro. Así pues, los dracmas, uno por región griega, emitidos por bancos centrales regionales, federados por la banca central nacional griega, reencuentran un papel de creación monetaria, pero indirecta, a través de la regiones. Por otro lado, el interés de estas monedas regionales reduce el impacto inflacionista potencial sobre los otros miembros de la zona euro.
La otra (inmensa) ventaja de esta solución que conserva el euro en Grecia es la de evitar el expolio de los ahorros griegos y así pues la caída inevitable de los bancos en caso de salir del euro. Porque si existe un peligro real de salir del euro, es este: la desecación de los circuitos bancarios, no sólo en Grecia sino también en España, Portugal, Italia, Francia… en resumen, el fin del euro y del sistema bancario actual.
¿Y en concreto? Por dar algunas pistas, pongamos que la moneda regional tuviera curso legal únicamente en la región en la que se emite. El dracma macedonio en Macedonia, el dracma ateniense en Atenas, etc. para realizar todos los pagos de los productos y servicios locales: alimentación, artesanos, alquileres, impuestos locales, espectáculos, etc. Corolarios de curso legal regional, los comerciantes y propietarios de la región estarían obligados a aceptar cualquier pago efectuado en dracmas, excepto el de los bienes industriales directamente importados sin transformación local (como un iPad por ejemplo).
Moneda regional, oxidable y electrónica
Los dracmas serían oxidables, es decir, que su valor se perdería después de un periodo de tiempo, por ejemplo 2 años. Esta característica evita la economización y obliga a su circulación, para irrigar la economía local. Estos dracmas regionales tendrían forma electrónica, tipo Moneo, que permita gestionar más fácilmente su carácter oxidable (como Skype, pero sin utilizar su cuenta de crédito). Por último, su conversión a euros no estaría disponible más que a los comerciantes (y no a los particulares) para los dracmas recibidos en pago, con un descuento del 5% (es decir, estos mismos comerciantes podrían utilizar estos dracmas con valor pleno para pagar a sus proveedores).
Su emisión se efectuaría a través de los salarios y las pagas de los funcionarios, a los que se les pagaría en parte en euros, en parte en moneda regional, por ejemplo un cuarto en moneda regional. Una sugerencia: que esta primera paga se acompañe de un aumento del 25% en la parte pagada en dracmas, con el fin de que el mensaje sea claro para todas y todos: se trata de una herramienta de recuperación.
Ejemplo
Tomemos un funcionario de Tesalónica, con un sueldo actual de 2000 euros por ejemplo. Recibirá 1500  euros y 500 dracmas de Tesalónica aumentados un 25%, o sea, 625 dracmas. Estos 625 dracmas le servirán para pagar por ejemplo sus cursos en la cooperativa de agricultores locales, una salida al teatro Dassous y pagar una parte de su alquiler: en resumen, poner en marcha la economía local. Y esto, conservando el valor del euro, referencia de nuestro sistema monetario, deseándole la misma longevidad que el sestercio: ¡cinco siglos!
Nota:
[1] En efecto, según el historiador Gilles Bransbourg, las monedas regionales tuvieron más presencia en las provincias de Oriente, probablemente con motivo de la mayor integración de Roma, la Galia, Bretaña e Iberia. De ahí a ver en esto un “núcleo duro” equivalente existente hoy día en Europa en Alemania y su periferia, hay un paso que no vamos a dar.
Texto traducido por Lourdes Alonso para Ecopolítica
Texto original publicado en: http://www.novo-ideo.fr/Garder-l-Euro-ajouter-les-Drachmes
 

divendres, 14 de desembre de 2012

Sense Euros també es pot comprar

Article publicat a  La Vanguardia

Las monedas alternativas se multiplican en Grecia para combatir la crisis

El número de redes de trueque ha pasado de cuatro antes de la crisis a 46 en el 2012 | Syriza pretende que las nuevas redes presten el 20% de los servicios sociales

   07/12/2012 
Andy Robinson | Siros
Enviado especial
La isla de Siros, con su elegante capital de Ermúpoli, ya tiene moneda propia, una alternativa a la divisa que ha hecho tanto daño a la economía griega en los últimos años. Se llama el sano -siglas en griego que significan "moneda de trueque de Siros"- y vale exactamente una hora de trabajo. Cualquier trabajo, desde enseñanza hasta psicoterapia, desde fontanería hasta limpieza. Una red local de habitantes de la isla intercambian servicios -y algún producto- registrando sus transacciones digitalmente. "Mañana he quedado en trabajar tres horas en la parcela de una vecina despejando la maleza", dijo Nikolas Sachnikas, estudiante de Diseño de la  Universidad del Egeo en la isla, que hace un proyecto sobre las redes de trueque. "Tendré tres sanos en mi cuenta y ella tendrá un balance negativo de 3 sanos", añadió.

Tras el éxito de las monedas alternativas en las ciudades de Volos y Patras en la península Helénica , donde miles de personas ya pueden intercambiar bienes y servicios básicos sin tener que recurrir al odiado euro, las redes ahora se van extendiendo por todo el país, desde Atenas hasta Creta, pasando por islas como Siros y Naxos. Antes de la crisis sólo había cuatro redes de intercambio alternativo en Grecia. Ahora hay 46. En algunas, como en Volos, Patras y Naxos, se ha creado una moneda física que puede usarse en mercadillos para aliviar problemas básicos mediante el intercambio de trabajo, comida o servicios médicos. Estas redes se conocen como sistemas locales de intercambio (LETS, por sus siglas en inglés). Otras redes, como en el caso de Siros, han creado bancos de tiempo en los que se intercambian servicios.

En Siros, una isla de 20.000 habitantes, el turismo -principalmente griego- ha caído el 30% en el último año y se ha recortado un 20% o un 30% el salario a los empleados públicos en la universidad y la administración regional. Y ahora empiezan los ajustes en la plantilla. Es un panorama cada vez más desolador. Pero en la mayoría de los casos, el sano no responde a necesidades primarias, sino que permite mantener algún gasto extra para la clase media. "Yo estoy dando clases de francés y recibo fruta y huevos de producción local o mermelada; no es para sobrevivir", dijo Filia Mildaki, psicóloga que participa en la red. Cada equis tiempo se celebran mercadillos de productos gratuitos.

El banco de tiempo en Siros "permite combatir el aislamiento del parado o el pensionista; conectando a la gente", dice Maria Russu, administrativa de la universidad cuyo salario se recortó de 1.200 euros mensuales a 1.000 en el último ajuste. Russu vive en el pueblo de Pagos, a 4 kilómetros de la capital donde cultiva la tierra. "A veces he incluido hortalizas en mi oferta del sistema del sano", dice. Para miles de griegos, estas monedas alternativas son un método menos frustrante de protestar contra la injusticia económica. "He protestado constantemente en los últimos dos años y, la verdad, estoy harta", dice Russu, que estudió en Alemania. "El sano es una respuesta constructiva a la crisis".

"Las redes ayudan a suavizar el golpe de la crisis atendiendo a necesidades sociales que ya no se cubren ni en el sector publico ni en el privado", explica Yorgos Stathakis, diputado del partido de izquierdas Syriza, uno de los impulsores de las redes de trueque y las monedas alternativas desde su cátedra de Ciencias Económicas en la Universidad de Creta. Pero son más que una medida anticrisis provisional, añade. "Eso va más allá de una respuesta de supervivencia; puede ser una forma de complementar el Estado de bienestar; en Syriza creemos que un 20% de los servicios sociales pueden proporcionarse mediante las redes". Syriza, el favorito para ganar las próximas elecciones en Grecia, ya prepara legislación para crear un marco jurídico para las redes de trueque y monedas paralelas.

En las 227 islas griegas habitadas, la economía de trueque no es un invento nuevo. "Estamos intentando intercambiar cosas como hacían nuestros abuelos", dice la psicóloga Filia Mildaki. No será fácil recuperar el pasado, advierte Stathakis. "Hace 40 años, el 30% del intercambio de servicios en esas comunidades se hacía sin dinero; mi abuela era médico en Creta y jamás le pagaban con dinero, sino con huevos o queso", dice. "Luego en los años 60 todo cambió; llegó el turismo, las rentas de las familias se dispararon y ahora poco se recuerda; estamos empezando desde cero".

Pero en las islas más remotas sí existe un enlace entre pasado y presente, según el escritor Roger Jinkinson, residente de la pequeña isla de Cárpatos y autor del libro Tales from a Greek island: el trueque vuelve a desempeñar un papel crítico en la comunidad. "Los jóvenes ven que no hay posibilidades de encontrar trabajo ni aquí ni en el extranjero; de modo que cultivan la tierra, cazan cabras montesas y pescan. Y el excedente se intercambia", explicó. "Las alcachofas se reparten entre los que no tienen tierra. Los higos y la fruta de la chumbera se reparten en el cafeneion (cafetería). Son viejas costumbres, pero recobran importancia ahora".

En Creta se han establecido cuatro redes de trueque. En Ierapetra, más de 300 personas utilizan ahora la nueva moneda kaereti (significa "ayuda sin beneficio" en el dialecto de Creta). Un kaereti vale un euro pero no es convertible. La red del kaereti permite el intercambio de productos como pescado, hortalizas locales, muebles de madera, jabones, chocolate casero y servicios como reparación eléctrica, fontanería, jardinería, diseño gráfico, asesoramiento jurídico o contabilidad. Se empiezan a incluir servicios de cuidar a gente mayor o enferma e incluso servicios médicos.

Mientras, en Siros, hay planes para juntar el sano con las monedas en otras islas, como Naxos y Tinos. Si ocurre, "el resultado sería el kano, la moneda en serie", dijo Russu. Muchos albergan dudas. "¿Para qué serviría una moneda única para las tres islas?", se pregunta Sachnikas. Y es que en Grecia -sacrificada en el altar de la unión monetaria europea-, el ámbito local ya es el único espacio en el que uno se siente medianamente seguro.

dilluns, 10 de desembre de 2012

Volos també confia en la moneda alternativa per reactivar l’economia



Aquest vídeo de la BBC explica l’experiència del troc al mercat local de Volos a Grècia que permet comprar  i fer intercanvis de bens i serveis sense la utilització de l’euro. L’euro i les monedes locals poden coexistir sense conflicte. La moneda local ajuda a l’intercanvi entre consumidors i productors i , per tant, ajuda a reactivar l’economia en època de crisi. 


dimarts, 4 de desembre de 2012

Jean Ziegler: Espanya no ha de pagar el deute



Article publicat a  El Confidencial

JEAN ZIEGLER DICE QUE ESPAÑA NO DEBE PAGAR LA DEUDA

El vicepresidente de la ONU que quiere "ocupar y nacionalizar la banca"

El vicepresidente de la ONU que quiere "ocupar y nacionalizar  la banca"
Jean Ziegler, vicepresidente del consejo consultivo de la Comisión de DDHH de la ONU. (Reuters)
23/05/2012   (06:00)

“Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Núremberg”. Con esta aplastante contundencia despacha Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU, su particular análisis del actual momento histórico.
La dilatada trayectoria diplomática de este profesor emérito en la Universidad de Ginebra y comprometido analista internacional, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación durante ocho años, impide que le tiemble la voz a la hora de señalar con el dedo inquisidor a los ‘culpables’ de la crisis sistémica. “No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”. En su último libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), que Ziegler presentó ayer en Madrid, pone sobre la mesa una serie de cuestiones molestas de las que otros diplomáticos ni siquiera se atreven a hablar en los pasillos de la ONU. Unas críticas irreverentes que ya ventiló en otros trabajos como El hambre en el mundo, Los nuevos amos del mundo y aquellos que se le resisten, El imperio de la vergüenza o El odio a Occidente.Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo
Su receta para revertir esta situación es, si cabe, tan radical o más que su tesis sobre la generación de las desigualdades: “Ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Una extremista postura que lo lleva incluso a criticar la incapacidad de movimientos de la sociedad civil como el 15M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos. “Reconozco que son símbolos importantes y que han logrado la simpatía de la sociedad, pero todavía son insuficientes para quebrar la actual relación de fuerzas si no desembocan en una huelga general indefinida. Hay que darse cuenta de que en el orden mundial reina una violencia estructural que se debe combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”.
La migración de los grandes fondos especulativos a los mercados de materias primas, principalmente de la agroalimentación, la cual creció exponencialmente en el trienio 2005-2008 como explica Ziegler en su último libro, “es el origen de esta crisis genocida porque han disparado el precio de los alimentos básicos”. A pesar de la ‘destrucción masiva’ conceptualizada por Ziegler, el diplomático exhibe su característico optimismo de luchador a contracorriente y asegura que esta situación creará la conciencia social necesaria para “multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista, que acabarán derrumbándolo y creando un nuevo orden mundial”.
La insurrección será por el hambre o no será
El primer paso, explica, es darse cuenta de que “los criminales financieros son el enemigo común de los europeos, de los africanos y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos”. Para Ziegler, esta toma de conciencia será el advenimiento de una nueva forma de solidaridad internacional entre todos los pueblos, que posteriormente se transformará en un “frente de resistencia intercontinental”. La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente
Un convencimiento “total”, pero que se transforma en duda cuando se le pregunta por los riesgos y los pilares sobre los que se fundará este alzamiento popular. “Es un misterio, no puedo hablar de la revolución porque se trata de la libertad liberada en el hombre y los procesos revolucionarios son imposibles de prevenir porque tienen sus propias leyes y no son conocidas”.
Lo que sí tiene claro Ziegler es que la insurrección, como ha ocurrido en la mayoría de estos procesos a lo largo de la historia, se producirá por el hambre. “La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”. En este contexto, indica, la lucha de clases es “absolutamente inevitable porque las oligarquías capitalistas no serán capaces de reeditar el genocidio americano de los indios, ya que es imposible matar a todo un país como España y hacerle aceptar permanentemente las cadenas”.
“España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima”
Las “cadenas” a las que retóricamente se refiere este diplomático de la ONU estarían impuestas por las políticas económicas de la austeridad, que califica como “absurdas y destructoras”. Los teóricos del neoliberalismo, añade, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros. Estas políticas tienen un límite objetivo y no van a resolver los problemas”.Hollande y Obama deben formar una alianza en favor de las políticas económicas del crecimiento
En contraposición a estas recetas neoliberales, Ziegler defiende unas políticas centradas en el crecimiento. Esta es la única esperanza que deposita en los representantes políticos, aunque matiza que de forma “extremadamente leve”. Sus protagonistas no podrían ser otros que François Hollande y Barack Obama. “Ambos deben formar una alianza por el crecimiento basada en la inversión pública, el incremento del salario mínimo, las prestaciones sociales, la búsqueda del pleno empleo y la lucha contra la desindustrialización”.
Para el vicepresidente del consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU estas políticas no son la solución final si no van acompañadas de un despertar de la sociedad civil y, sobre todo, del impago de la deuda. “Los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”.
Una perspectiva que lo lleva incluso a cometer el atrevimiento de recomendar a los españoles  que objeten en la declaración de la renta al porcentaje del gasto dedicado a la deuda pública. Una campaña lanzada desde el 15M que califica de “necesaria, inteligente y eficaz”. Todos estos elementos en su conjunto, unidos a la inflación, podrán acabar con las “deudas injustas”.
Refundar la ONU para instaurar un nuevo orden mundial
La Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central en el futuro escenario mundial. Como explica Ziegler, la ONU se fundó con el objetivo principal de defender el interés general de los pueblos y promulgar los principios recogidos en la Carta de los Derechos Humanos. Sin embargo, “los mercenarios han pervertido su papel y destruido su credibilidad moral”. Entre ellos, no duda en señalar al exsecretario general Ban Ki-moon o al presidente del consejo de selección de los relatores, el hondureño Roberto Flores, “quien apoyó el golpe de Estado en su país en 2009”.Los mercenarios han pervertido el papel de la ONU y destruido su credibilidad moral
Para Ziegler, la refundación de esta organización pasa por imprimirle “mucha más democracia” eliminando el poder de veto de las naciones integrantes del Consejo de Seguridad, limpiándola de “golpistas” y eliminando las prebendas del FMI y el BM. El neoliberalismo delictivo, concluye el diplomático, “se cura con política”.

dilluns, 3 de desembre de 2012

Els experts demanen a Rajoy un canvi de la política energètica

Article aparegut al diari finanzas.com


Más de 50 expertos piden a Rajoy que cambie la política energética

Noticias EUROPAPRESS
El grupo, que se ha dirigido también a los grupos del Congreso, asegura que se necesitan planes específicos para reducir el consumo
Más de 50 expertos de toda España, liderados por un grupo de profesores de la Universidad de Valladolid, han advertido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de que la salida a la actual crisis económica está supeditada a un cambio en el actual modelo energético, basado fundamentalmente en el petróleo.
Así se lo trasladó en una carta surgida en el seno del curso 'El Futuro de la Energía', organizado por el grupo de Energía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid y en la que, según ha podido saber Europa Press, advertían al Ejecutivo, así como a los grupos parlamentarios y a la sociedad, del agotamiento del petróleo, constatado por la Agencia Internacional de la Energía, del constante encarecimiento de su precio y de la explotación de recursos "cada vez más remotos y contaminantes".
En la carta, contestada por el director del Gabinete de la Presidencia, Jorge Moragas, con una somera explicación sobre el proyecto de ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética, los expertos reconocen que el petróleo es un combustible "de difícil sustitución" pero apuntan que la crisis energética, "olvidada" en el actual escenario económico, es "clave" en la coyuntura por la que atraviesa el país por su papel como "motor de la economía".
El carbón, el gas natural y el uranio comenzarán a experimentar su declive, "con gran probabilidad", en dos décadas lo que, para los firmantes, conllevará "importantes consecuencias" en el campo de la economía, "especialmente en la de países como España, acostumbrados a un alto consumo pero apenas poseen recursos energéticos no renovables".
Recuerdan, además, las dificultades ya existentes para pagar la factura energética que, sólo en el caso del petróleo, equivale al cuatro por ciento del Producto Interior Bruto, "y más aún en el contexto actual de crisis económica y endeudamiento", a lo que han añadido su consideración sobre el preponderante papel de la escasez energética en la inestabilidad económica mundial.
"Cabe la posibilidad de que, ante el agotamiento de los combustibles fósiles, caigamos en la tentación de explotar recursos cada vez más inaccesibles como el gas o petróleo de esquisto por métodos de fractura hidráulica, como ya estamos viendo en España. Este tipo de extracciones no dejan de ser sino parches que no resuelven los problemas a medio plazo y ofrecen frecuentemente un remedio peor que la enfermedad, pues tienen nefastas consecuencias sobre recursos como tierras fértiles, bosques y acuíferos", han alertado.
El agotamiento de los combustibles fósiles conlleva, en su opinión, una "paulatina sustitución" por energías renovables aunque la transición, que tiene que superar las perspectivas "cortoplacistas" de cuatro u ocho años de los gobiernos, "no va a ser sencilla en absoluto" ya que el declive del petróleo no podrá ser compensado "al menos en los tiempos previstos y en los volúmenes que la sociedad mundial está exigiendo en la actualidad".
Las medidas de ahorro y el desarrollo de las energías renovables con el fin de frenar, "en la medida de lo posible", el cambio climático, conllevan un apoyo a la investigación en tecnologías de generación, acumulación y eficiencia energética así como el hecho de "no frenar" la implantación de renovables, lo que a su vez precisa de medidas de regulación por parte de las administraciones públicas.
"Más allá de la eficiencia"
El profesor del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Valladolid Carlos de Castro, firmante de la misiva, ha puesto además de manifiesto la necesidad de concienciar a los ciudadanos de la existencia de este "grave" problema, que obliga a ir "mucho más allá" de un criterio de eficiencia para desarrollar planes específicos dirigidos a la reducción del consumo energético, especialmente del vinculado con el petróleo.
Tras alertar de que los países con mayores problemas financieros en Europa son, precisamente, los más dependientes del crudo, De Castro ha asegurado que, frente al problema de los combustibles fósiles, hay que promocionar, como ya se ha mencionado, el desarrollo de las renovables, de las que "se ha pasado de largo".
"El Gobierno español debe abrir los ojos ante esta enorme realidad y darse cuenta de que urge cambiar rápida y decididamente hacia otros patrones de consumo y producción de energía. En sus manos está concienciar y movilizar masivamente a la población española o seguir silenciando problemas tan graves".
"Una transición de este estilo tarda décadas y hay que planificarla", ha explicado el profesor del Departamento de Física Aplicada, quien rubricó la carta junto a otros profesores de la UVA como Fernando Frechoso Escudero, director de la Cátedra de Energías Renovables; Luis Javier Miguel González, profesor del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática; Margarita Mediavilla Pascual, profesora del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática; Oscar Carpintero, profesor del Departamento de Economía Aplicada, y César Chamorro Camazón y Eloy Velasco Gómez, profesores del Departamento de Ingeniería Energética y Fluidomecánica.
A ellos se unieron, entre otros, Francisco Castrejón, director de la Unidad de Teoría de Fusión del CIEMAT; Pedro Prieto Pérez, vicepresidente de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN); Ignacio Cruz Cruz, director del Departamento eólico del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT); Gorka Bueno Mendieta, profesor del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones de la Universidad del País Vasco; Xoan Doldán García, docente del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela o Francisco Alvarez Molina, ex presidente de la Bolsa de París y presidente de 'ETICA Family Office'.
El filósofo de la Ciencia y escritor Jordi Pigem; el profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la UPC Juan Martínez Magaña y Antonio García-Olivares, científico Titular Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, en Barcelona, firmaron la mencionada carta junto a otras decenas de expertos radicados en España o en el extranjero