dimecres, 27 de febrer de 2013

Las pensiones y el fin del crecimiento

Del  Blog de un activista e investigador ecologista de Florent Marcellesi

In ecología política, Economía on 27 febrero 2013 at 10:22
old_alone_man1
Florent Marcellesi, Coordinador de Ecopolítica, Jean Gadrey, economista y miembro del consejo científico de ATTAC Francia, Borja Barragué, investigador de la Universidad autónoma de Madrid.
Publicado en Diario Público, el 27 de febrero del 2013.

El futuro de las pensiones se plantea con demasiada frecuencia basándose en el crecimiento económico infinito y olvidando completamente la crisis ecológica. Se nos dice a menudo, incluso desde la izquierda, que si el Producto Interior Bruto (PIB) fuese en 2050 más del doble que en 2013 (o sea, una tasa de crecimiento medio del 1,9% anual), no habría un verdadero problema de financiación: si el «pastel» aumenta, puede distribuirse una mayor parte a las personas jubiladas sin quitarle nada a nadie. Es el argumento que, por ejemplo, encontramos en el artículo de Vicenç Navarro publicado el 6 del 2013 en El País (disponible en su blog). Dada nuestra cercanía ideológica con este autor en torno a la cuestión de la justicia social, el propósito de este artículo es debatir algunas de sus aserciones para que los movimientos transformadores integren el fin del crecimiento en sus reflexiones y en su práctica.
Vicenç Navarro comienza su argumentación mediante la constatación de un hecho según él de especial importancia: “El del aumento de la productividad, es decir, que un trabajador dentro de 40 años producirá mucho más que un trabajador ahora” (…) “casi el doble en 2050 que ahora, con lo cual podría mantener casi al doble de pensionistas.” Esta visión se fundamenta en considerar los aumentos de productividad como intrínsecamente positivos, sin cuestionar su calidad y orientación. En este sentido, el caso del sector agrícola, que Vicenç Navarro tomó como ejemplo, es paradigmático. Comenta que “hace 40 años el 18% de los españoles adultos trabajaba en la agricultura. Hoy solo el 2% lo hace, y este 2% produce mucho más de lo que producía [el 18%] hace 40 años.” Sin embargo, el sistema agroalimentario global ha conseguido producir tanta cantidad con tan poca mano de obra sobreexplotando los recursos naturales (y las personas). Es un modelo insostenible (e injusto) que requiere enormes cantidades de petróleo para fertilizantes, pesticidas, ultra-mecanización del campo, transporte globalizado, refrigeración, etc. y es responsable de hasta el 57% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. En la era del crecimiento, buena parte de los aumentos de productividad alcanzados por la sociedad industrial son productivistas, es decir, nocivos para la sostenibilidad.
Por supuesto, eso no significa que todos los aumentos de productividad sean contraproducentes. En ciertos sectores, como puede ser la agroecología, las energías renovables, la movilidad sostenible, etc., hay aumentos de productividad defendibles desde un punto de visto ecológico y social. Sin embargo, durante la transición hacia una sociedad justa y ambientalmente viable, disminuirá la productividad en muchos sectores en los que se pasaría de producciones «insostenibles» a producciones «sostenibles» con respecto a las redes antiguas dado que hace falta más trabajo (un 30% más en la agricultura ecológica por ejemplo) para producir las mismas cantidades con menos energía. Dicho de otro modo, una cesta de agricultura ecológica relocalizada es menos “productiva” que una cesta de agricultura intensiva globalizada, pero es más saludable y más respetuosa del medioambiente y de las generaciones futuras. Por tanto, una sustitución virtuosa (menos desempleo, menos energía) se traducirá por una disminución de los aumentos de productividad en términos económicos clásicos.
Segundo, Vicenç Navarro argumenta que “si la productividad creciera un 1,5% por año, que es el promedio de crecimiento en los últimos 50 años, el PIB de España en 2060 sería 2,20 veces mayor que en 2007” (lo cual significaría que en 2060 quedaría mucho más dinero tanto para pensionistas como para no pensionistas). Sin embargo, el incremento medio de productividad en los últimos 50 años esconde otra realidad menos entusiasta: en este mismo periodo de tiempo ha habido una decadencia estructural de los aumentos de productividad (en España, oscilaba en los años 70 entre el 3% y el 6% y desde los años 2000 entre el 0% y el 2%) y es muy probable que siga así, sobre todo en los sectores productivistas. En este sentido, contrariamente a las tesis clásicas, asistiremos a escala macroeconómica a una fuerte caída de los aumentos de productividad y, por tanto, del crecimiento cuantitativo, debido al agotamiento de los recursos naturales (principalmente fósiles) y el cambio climático. Puesto que no existe progreso tecnológico que nos vaya a sacar de la crisis ecológica (que es a la vez energética, climática y alimentaria), hay motivos suficientes para pensar que los países de la OCDE van a salir del breve periodo de su historia en que los aumentos de la productividad, fuente esencial de su crecimiento (de las cantidades), han constituido el núcleo de su modelo económico y del progreso.
Pero incluso concediendo que fuera posible, ocurre que no es deseable volver a la senda del crecimiento, aún menos tal y como se ha venido produciendo éste en los últimos años en España. Desde el punto de vista ecológico, el crecimiento no es la solución, sino más bien el problema. Por ejemplo, sólo con un ligero aumento del PIB mundial (¡ni siquiera del español!) de un 1% anual y una hipótesis de mejoras tecnológicas muy optimista, ya superaríamos en 2050 en un 25% las metas de disminución de emisión de gases de efecto invernadero que evitarían un aumento de temperatura de más de dos grados (umbral crítico a no superar según la comunidad científica).
Ya es hora de cuestionar la paradoja que consiste en defender los derechos de las generaciones futuras ante al cambio climático y en olvidar esta variable cuando se trata de sus pensiones a largo plazo. He aquí algunas propuestas para imaginar “unas pensiones sin crecimiento” (algunas propuestas coinciden, sin duda alguna, con otras de V. Navarro):
  1. Las pensiones de las generaciones futuras no requieren crecer más, sea como sea el crecimiento, sino distribuir la riqueza ya existente así como reducir las desigualdades. Significa hacer un balance de los miles de millones de euros recuperables anualmente sin crecimiento cuantitativo tomando el dinero de ahí donde está (plusvalías, economía sumergida, presupuestos militares, etc.).
  2. Desarrollar los servicios fuera de la lógica mercantil (salud, cultura, movilidad…) y el acceso a las riquezas no económicas (vínculos sociales, participación, naturaleza…) para fomentar el «vivir-bien» de las personas mayores en un mundo sostenible. Al centrarse en el poder adquisitivo, se confunde el «poder de vivir bien» con el «poder pagar» y se profundiza en la mercantilización del mundo.
  3. De este modo, favorecer los ingredientes del vivir bien de los jubilados en una sociedad sostenible en torno a cuatro pilares: autogestión, solidaridad, ciudadanía y ecología. Ello, sin duda, implica recursos financieros, pero de forma sobria y compartida.
  4. Fijar una renta máxima definida como un múltiplo razonable de una renta básica de ciudadanía decente para poner fin a la pobreza monetaria, como la de las personas mayores (en especial las mujeres). Eso sería económica, social y ecológicamente eficiente, y garantizaría el poder adquisitivo de las bajas y medias pensiones más proclives a caer en situaciones de riesgo de pobreza y exclusión social.
  5. Reflexionar sobre la financiación de las pensiones y de los servicios colectivos gratuitos o subvencionados, públicos o asociativos, dedicados a la mejora de la calidad de vida de las personas mayores y a sus actividades en la ciudad, lo cual sería decisivo para las personas de ingresos modestos.
  6. Promover una sociedad con altas tasas de empleo remunerado y sin crecimiento de las cantidades: es posible combinando aumentos de la sostenibilidad y de la calidad como fuentes de valor agregado, distribución equitativa del trabajo, reducción de la jornada laboral y de las desigualdades. Este tipo de “pleno empleo” (verde y decente) es una importante baza para la financiación de las pensiones.
  7. Mantener el derecho a una jubilación de buena calidad a los 65 años. A la vez que redistribuye el trabajo, relativiza la influencia excesiva del trabajo sobre la vida y sobre la Naturaleza. Para las personas mayores asociadas a algún tipo de organización no lucrativa, no faltan precisamente las actividades de voluntariado de utilidad social y ecológica.
  8. Luchar por la igualdad de las mujeres y los hombres con respecto al empleo de calidad y a los salarios. Buscar la igualdad profesional de género sería una enorme fuente de riqueza económica, con un resultado final de empleos socialmente útiles. Ello permitiría sumar varias decenas de miles de millones de euros a la financiación de la protección social.
El debate sobre las pensiones no puede escapar de la crisis ecológica y del fin de la era del crecimiento. Es un imperativo que los movimientos transformadores integren esa realidad y hagan propuestas novedosas para combinar a la vez justicia social y sostenibilidad ecológica.

Florent Marcellesi, Jean Gadrey, Borja Barragué son coautores del libro “Adiós al crecimiento. Vivir bien en un mundo solidario y sostenible” (El Viejo Topo, en prensa).

Cap a un nou model econòmic sostenible i estacionari


Les tendències polítiques de fons en el darrer any, a saber, l’augment de la participació ciutadana per la repolitització de la societat, l’erosió dels partits grans i el creixement dels petits, l’augment d’influència del moviment dels descontents i indignats, tenen com a causa que el sistema econòmic vigent tan ben defensat pels principals partits, la patronal i el mainstream del pensament intel•lectual, no és capaç de donar resposta a les necessitats d’una cada vegada major part de la població. Bàsicament, això es deu a la incapacitat del model capitalista vigent de sortir de la crisi mitjançant  el creixement econòmic, que és incapaç de prosperar sense incórrer en l’agreujament dels desequilibris econòmics o mediambientals existents i que ha portat com a conseqüència el reforç de les  polítiques d’austeritat  enteses com a retall dels drets bàsics de la ciutadania i amb greus conseqüències sobre el seu benestar. Els resultats del model vigent són:

Fortíssima accentuació dels desequilibris de renda i riquesa entre l’1% que viu millor que  mai i el 99% restant. Els darrers resultats de les enquestes de pressupostos familiars,  financera de les famílies, o de condicions de vida ens mostren la polarització de la societat on s’incrementen les diferències entre rics i pobres, i on les classes mitjanes es pauperitzen i creix la població que pateix privacions extremes. La concentració dels esforços d’ajust pressupostari es produeix en les classes populars i mitjanes, en  els decils de renda que van del 10 al 90%. Dos indicadors significatius: a l’any 2011 les SICAV van veure créixer el seu patrimoni en un 50% i es va batre el record de vendes d’automòbils de luxe.

No sols no es crea ocupació sinó que se’n destrueix d’una forma molt intensa. La taxa d’atur juvenil s’apropa al 60 % tot i la reducció de la taxa d’activitat i per a la gent aturada de més 50 anys les perspectives són  de no tornar a treballar mai més. A més, la combinació d’atur i d’envelliment demogràfic previstos fan que la sostenibilitat futura del sistema de pensions estigui en perill.

El  volum de deute públic i privat no ha parat de créixer i ha arribat a xifres insostenibles. I com que el deute creixent genera interessos creixents  i un servei del deute en creixement exponencial, només es pot pagar en una  economia en constant expansió, la qual cosa és impossible en un planeta finit, no hi ha forma de tornar-lo.

El desequilibri ecològic del planeta és més gran que mai. Tots els paràmetres ambientals i de recursos naturals estan en el seu punt més baix. Els ésser humans constitueixen un subsistema biòtic dins del planeta Terra i no costa molt concloure que continuar defensant un model socioeconòmic sustentat en el principi del creixement exponencial, que no respecta les regles de la naturalesa, les que es basen en els model estacionaris  porta a una autodestrucció col•lectiva.


Podríem omplir unes quantes planes per descriure la decadència del capitalisme en els darrers anys però per raons de síntesi, si n’hem de triar una característica, escollim la seva dualitat , d’una banda el sistema productiu, és a dir, el que té per objectiu proveir la humanitat de béns i serveis, i d’altra el sistema financer, el casino-especulatiu, els del mal anomenats “mercats”, amb un desequilibri creixent en favor del segon i un creixent pes dels paraïsos fiscals i la independència dels capitals de les regulacions nacionals i internacionals. El valor del comerç i de les finances s’ha multiplicat enormement i ja  té molt més pes que el valor de la producció. En una economia globalitzada a on el capital és més mòbil que els productes i la ma d’obra  i a on  "lliure comerç i llibertat de moviments de capitals" en realitat significa " desregulació del comerç internacional, competència fiscal i  opacitat fiscal " el que havia de portar-nos a uns mercats en competència per a la innovació i la qualitat i amb una relació d’intercanvi justa i equilibrada s’està convertint en el domini dels oligopolis, dels especuladors i dels planificadors fiscals a la cerca del màxim guany i  la mínima imposició  per una banda i en un increment de la competència deslleial mitjançant el  menyspreu a les condicions de treball dignes i a la sostenibilitat mediambiental per altra (o fins i tot coincidint ambdues problemàtiques).

La financiarització del sistema productiu arriba extrems grotescos. Això es pot veure en les dues imatges següents publicades en l’estudi de M. Kennedy,  “Dinero sin inflación ni tasas de interés”, amb dades de final de segle passat per Alemanya, no fa gaires anys. En aquest estudi s’analitzen els costos d’un producte o servei tenint en compte tot el cicle de producció, des de l’extracció de les matèries primeres fins la venda del producte. Es conclou que , de mitjana, el 50% del cost del producte correspon al pagament d’interessos (en color fosc) en el gràfic,  El pes dels interessos varia segons el producte, entre el 12% del primer cas, el de la recollida de residus, fins el 77% en el darrer, el lloguer d’habitatges socials. Els altres dos casos analitzats són la potabilització d’aigües, amb un cost financer del 38%, i la depuració d’aigües residuals, amb un 47%.




En color fosc, la porció de cost financer en quatre productes o serveis
   Figura 1

La figura següent analitza el balanç d’aportació al finançament del sistema de la ciutadania alemanya, classificada per decils segons el seu nivell de renda.. El decil de més renda és el 10 i que menys en té és el número 1 Resulta sorprenent comprovar que mentre els primers vuit grups de renda, de l’1 al 8, són contribuents nets, el novè grup no fa cap contribució neta, i el desè, el de major renda, és qui rep totes les contribucions dels altres. Per tant, l’actual sistema financer constitueix un formidable instrument de transferència de recursos financers cap els més rics per la via del pagament d’interessos de capital. Igual que en el cas anterior, molt probablement aquest esquema s’hagi agreujat en els darrers anys.




Figura 2

I quin és el motor d’aquests desequilibris? La necessitat del creixement econòmic. Per créixer cal endeutar-se i els interessos a pagar són de tipus compost, generant unes magnituds que creixen de forma exponencial, convertint el sistema econòmic en una mena de joc piramidal. Qui va al darrera en el joc ha de pagar els guanys de qui va davant. Sense creixement el sistema va a la fallida. Resulta clar que ens cal un nou model que no obligui a créixer pel simple fet que haguem de pagar els interessos del deute i, en canvi, no aporti cap benefici, ni personal ni col•lectiu, al 99% de la societat .

No sols això, existeix des dels anys 80, promoguda en primera instància pel governs Reagan i Thatcher i el predomini de la branca més neoliberal de l’economia ortodoxa, una progressiva reducció de la participació de les rendes del treball en el conjunt de les rendes, reforçada pels processos globalitzadors que han fet que el consum intern dels països avançats que mantenia l’economia productiva en marxa es mantingués gràcies a l’endeutament creixent de les famílies.

A més, l’entrada d’Espanya en el sistema Euro, va facilitar la circulació del crèdit, impulsant un creixement de l’endeutament privat fins els 300% del PIB i el públic fins el 90% del PIB, finançat en bona part amb els excedents que els països centrals de l’euro generaven amb una balança per compte corrent superavitària de manera exagerada amb els països de la perifèria com Espanya. En total, un endeutament nacional de gairebé el 400% del PIB.

Té sentit mantenir un sistema que amb la fórmula de interès compost no fa sinó transferir recursos monetaris als que més tenen, sense distribuir la renda, i causant alhora un greu alteració de l’equilibri natural de la terra ? Molts diem que no.

No ha arribat l’hora de parar màquines i pensar si no podem funcionar sota un model econòmic diferent ? Molts diem que sí.

Hem d’acceptar que ja hem crescut molt, potser massa, i que el que ara toca és esforçar-nos en repartir el que tenim, que és molt,  per entrar a continuació en una lògica de model econòmic estacionari en el que no es generin desequilibris.

A Catalunya, i també en el món occidental, hi ha suficient riquesa i es pot generar suficient renda i per tant consum sostenible de recursos com perquè tothom visqui d’una manera digna i pròspera. El que cal és repartir i compartir els bens i serveis  que tenim i generem d’una forma justa i duradora. I cal dir que la riquesa i la renda  sostenibles permeten mantenir els incentius suficients per retribuir a qui més esforci i a qui més contribueixi mitjançant la seva feina a que s’assoleixin més altres quotes de benestar i prosperitat per a tothom i sense comprometre a les properes generacions.

Hem de invertir les prioritats del model econòmic, a on fins ara maximitzar els guanys dels inversors, les grans empreses i les classes benestants han estat la prioritat a satisfer i les classes baixes i mitges s’han quedat el sobrant, i passar a un model on la prioritat sigui satisfer les necessitats bàsiques i una vida digna de tothom, essent  el sobrant  el que retribueixi l’esforç dels més emprenedors i agosarats en fer millorar les condicions de vida col•lectives, no el seu interès particular.

El model econòmic que proposem estaria caracteritzat pel principis següents:

1. Un nou  model econòmic estacionari, sense creixement en consum de béns físics o energètics, seguint els principis dels sistemes existents a la naturalesa.

2. Abandonament progressiu del principi del lucre  com a motor prioritari de la producció econòmica tot substituint-lo pel principi de la cooperació econòmica.

3. Disseny de sistemes econòmics autocentrats basat en el consum de béns de proximitat i relacionals , com ja ho són molts dels serveis. Això estalviarà una quantitat enorme de recursos i generaria molts llocs de treball locals.

4. Un sistema financer en que la banca privada coexisteixi  amb una potent banca pública, parapública i banca ètica,  que es centri  en el finançament del teixit productiu local, l’innovació i l’emprenedoria i no en les activitats especulatives o que dilapidin els recursos naturals.

5. Un sistema monetari que doni suport a la transformació cap el nou model econòmic, ajudi a reduir l’endeutament i elimini la dependència dels governs del mercats.

6. El proveïment d’energia estarà basat en les energies renovables i per fer-ho, cal també reduir el nivell de consum energètic per càpita. Ens cal fer ja una revolució energètica.

7. Proposem un canvi radical en la política fiscal que ha d’estar basat en la captació de nous recursos per convergir amb el països avançats en ingressos per poder finançar adequadament els serveis públics per la via de:


  • Combat decidit contra el frau fiscal. Resulta escandalós el que està passant amb les gran empreses, les SICAV, les amnisties i els paradisos fiscals.
  • Una forta taxació als moviments especulatius de capital,  a les transaccions financeres  i en general a totes les plusvàlues generades amb l’especulació amb recursos finits o béns de necessitat com el sól i l’energia o els aliments.  
  • Una igualació dels tipus fiscal per a les rendes del treball, les del capital i les transmissions patrimonials. No pot ser que la major part de nosaltres estiguem pagant, entre IRPF i IVA, entre el 25 i 35 % d'impostos dels nostres ingressos i que les gran corporacions internacionals tributin un tipus mitjà del 5% dels seus beneficis a través de l'impost de societats
  • Una tributació especial a les empreses en règim de monopoli públic (autopistes, concessionaris de servei, aigua, energia, etc..) que espoliï els guanys extraordinaris monopolístics, tot incentivant la innovació i la millora contínua.
  • Una tributació  ambiental singular a les activitats que alteren l’equilibri natural
  • Implantació d’un impost sobre el carboni i a totes les activitats humanes ( empresarials, governamentals o privades) per tal de promoure l’estalvi energètic i  orientar el consum i producció cap a patrons més sostenibles. Caldran acords internacionals per implantar mesures aduaneres que evitin el dumping ambiental. 



8. Nova concepció en l’organització dels serveis públics per la qual  aquests s’han de prestar de la manera més eficient possible i potenciant  la col•laboració  públic-privada sense afany de lucre.

9. Aconseguir una millor distribució de la gran riquesa que ja  tenim i que ha de permetre que ningú passi privacions i pugui desenvolupar el seu projecte de vida.

10. Eliminar l’atur mitjançant la distribució  del treball que tenim i generar llocs de treball  en els jaciments potencials existents en serveis lligats a  l’estat del benestar, l’educació, la recerca i la innovació  i  l’economia sostenible

11. Assegurar uns ingressos mínims a tothom a canvi de contraprestacions per a la comunitat que reforcin l’estat del benestar i la sostenibilitat Aquesta renda bàsica universal ha de ser finançada amb una nova fiscalitat  sobre les rendes i amb els estalvis per l’eliminació de les prestacions i subsidis assistencials existents.

12. La combinació de repartiment del treball, més una renda bàsica universal amb una nova fiscalitat sobre la renda i treballs per a la comunitat permetrà eliminar de cop i a curt termini l’atur i la pobresa, millorant a les  rendes baixes, reduint les desigualtats  entre rics i pobres però incrementant els incentius a l’esforç individual i en favor del bé comú.

13. La convergència amb la fiscalitat europea ha de permetre a més, garantir l’accés universal a la salut, a l’educació -incloses la de 0-3,  la universitària i la contínua durant la vida laboral-, l’atenció a la dependència i a una vivenda digna.


I, per acabar, afegirem que, com que tot això és complicat de fer, des d'ICV demanem a les altres forces polítiques interessades en la proposta i a les organitzacions i moviments socials, l’elaboració d’un full de ruta comú, així com el suport de la comunitat científica, per trobar una proposta catalana que substanciï aquesta proposta. ICV vol iniciar acompanyada aquest camí de canvi de model econòmic.


MOTIU DE LES ESMENES A LA PONÈNCIA  DE LA X ASSEMBLEA D’ICV

La implementació d’algunes de les actuacions esmentades  depenen d’acords internacionals i de consensus generals, però algunes altres es poden aplicar més ràpida i fàcil al nostre país si hi ha la voluntat de fer-ho. A continuació exposem els arguments de les al•legacions a la ponència de la X Assemblea, que proposen actuacions que podem prendre a nivell de país, sense esperar altres acords internacionals. Totes elles van dirigides a pal•liar els efectes de la crisi en un termini curt de temps:

ICV vol oferir una alternativa  a les retallades en un context econòmic on no és possible ni desitjable augmentar el deute ni es veuen uns perspectives plausibles de créixer el suficient per reduir l’atur en un temps raonable que eviti el malbaratament  de la  generació més ben formada de la història sinó es a costa de tornar a un model de desenvolupament insostenible. El nostre repte és canviar un patró de creixement econòmic que està esgotat  i construir  un sou sistema pròsper, però sostenible econòmica i ambientalment i  sobre la base de mantenir un Estat del Benestar de qualitat.

Mantenir els beneficis socials de l’estat del benestar controlant el deute, tot mantenint les restriccions pressupostàries a les que estem sotmesos, només és possible amb una nova reorganització que garanteixi la cobertura de les necessitats bàsiques: una renda bàsica, treball, vivenda, salut, educació  i serveis socials. Haurem d’introduir en el nostre vocabulari diari la paraula compartir: compartir el treball, però també coneixements, béns i serveis. Organitzar la societat al voltant del concepte “compartir”  permetrà  estalviar despeses i ser alhora més sostenibles, tot mantenint un nivell de benestar de qualitat que no hem de perdre.

Però no ens conformem amb la idea que el subsidi d’atur o la renda mínima o la renda bàsica que les substitueix cobreixin les necessitats personals i familiars. El treball és també un dret universal. El treball no només ens garanteix uns ingressos, sinó que té molts altres beneficis: ens dóna dignitat, fa sentir-nos útils i és un factor d’integració social, genera riquesa i és una font d’ingressos per a la comunitat a través dels impostos. No n’hi ha prou en garantir una renda mínima. Hem d’evitar els perills d’un sistema purament assistencialista cap els més desfavorits que els desincentiva a trobar feina ja que aleshores, perden les prestacions. Cal garantir que tothom pugui participar en la generació  de la riquesa a través del seu treball. Aquesta necessitat és tant urgent, i les taxes d’atur són tan elevades, que no podem esperar a què el propi mercat creï els llocs de treball que s’han perdut durant la crisi. Això requeriria un període massa llarg (es parla de 10 o fins i tot 30 anys) i seguint les pautes del model actual només es podria fer amb un creixement econòmic que generés encara més deute, condemnant a la desesperança a massa gent i, sobre tot, a massa joves i a la gent més gran.

D’altra banda, no podem oblidar que les economies més madures no aconsegueixen eliminar les taxes d’atur per sota d’uns mínims malgrat no hi hagi crisi. És inversemblant  pensar que la sortida de la crisi eliminarà aquest problema estructural.

Els països europeus que tenen menors taxes d’atur són  també el que tenen un percentatge més elevats de treballadors a temps parcial o que treballen menys hores en mitjana. Alemanya, en moments de baix creixement econòmic, ha aplicat mesures per evitar l’augment de l’atur mitjançant  acords amb les empreses de reduir la jornada laboral amb compensacions  econòmiques per part del govern que els han donat bons resultats. Estem parlant de les polítiques de flexibilització laboral (Kurzarbeit, no confondre amb els minijobs)  implantades per primer cop per Schröder, que al contrari que al nostre país, no pretenen facilitar als empresaris l’expulsió de treballadors quant la demanda  baixa, sinó que tenen com a objectiu principal frenar l’augment de l’atur evitant que els treballadors quedin exclosos del mercat laboral amb els perjudicis individuals i socials que això comporta. Per aconseguir aquest objectiu ens cal un pacte social entre treballadors, empresaris i l’estat, incloent-hi una major democràcia industrial, amb el foment de les formes empresarials cooperatives i la participació dels treballadors en la direcció empresarial. La justícia no consisteix només en redistribuir la riquesa, sinó fer-ho també amb el treball, com qualsevol altre bé o servei que tingui un valor social.

Cal reformular completament el  sistema de protecció per desocupació per a què no depengui exclusivament  del temps treballat ni del lloc ocupat. Per això proposem una renda bàsica universal que garanteixi que tothom, hagi treballat o no, hagi exhaurit o no les seves prestacions contributives, tingui uns ingressos mínims i tingui alhora els incentius i els serveis públics de suport adequats per tal que es pugui inserir-se o reinserir-se laboralment el més aviat possible. Això evitarà també que hagi d’acceptar qualsevol feina, precària, il•legal o mal pagada. Igualment cal que es desenvolupin els mecanismes adients que promoguin la millora i adaptació contínua en la qualificació professional cap a un nou model productiu de prosperitat ecològica i compartida.

La fiscalitat és una de les eines importants d’una societat per aconseguir els canvis desitjats. Cal que aquesta fiscalitat incrementi els recursos, que inclogui una taxa sobre les transaccions financeres, que permeti la redistribució de la riquesa, però que a l’hora sigui capaç de reorientar el consum i la producció, que la faci energèticament més eficient, menys malbaratadora d’uns recursos naturals, tots exhauribles, i que vagi dirigida a mitigar el canvi climàtic. La crisi no ens pot fer oblidar els reptes molt reals als que el món s’haurà d’enfrontar en les pròximes dècades; possibles crisi en la producció d'aliments, sobre el clima, en el proveïment d'energia i recursos naturals (incloent-hi l'aigua). Per poder centrar-nos en fer front a aquests desafiaments extrems és essencial que tinguem un sistema  econòmic estable que no ens aboqui a unes crisis que d’altra banda són inevitables amb el sistema monetari actual.

Hem vist com la crisi financera ha frenat la circulació del diner. Els bancs han restringit la concessió de préstecs, que és la seva principal funció, ofegant el finançament de les empreses que són les que generen riquesa i llocs de treball. Per sortir de la crisi cal donar  un suport decidit al teixit productiu, centrat a les empreses arrelades al territori. Cal donar el suport que necessiten per reflotar-les, tot impulsant la seva modernització ecològica, promovent el model cooperatiu i les activitats creadores de nova ocupació. Tenim dues eines orientades a aconseguir aquests objectius: en primer lloc, la fiscalitat verda destinada a penalitzar les activitats  mediambientalment més negatives. I en segon lloc facilitar el crèdit a les empreses i la circulació del diner.

Els països europeus no tenen la potestat de crear euros, però això ho fa la banca quan concedeix crèdits. Qui té el poder de crear el diner és qui decideix en quins sectors s’ha d’invertir i en quins no i, per tant, és qui decideix cap a on s’orienta la societat. Hem deixat el poder de creació del diner en mans de la propietat privada, principalment dels bancs, per acabar comprovat com la seva irresponsable actuació han acabat  afectant tota la societat, mentre que els beneficis es privatitzaven. Aquests són arguments de pes per replantejar-se l’existència d’una banca pública que permeti que els governs recuperin eines d’intervenció social. Però la nostra crítica al sistema financer va més enllà: posem en tela de judici les bases del sistema monetari actual i denunciem les conseqüències negatives que comporta la creació del diner del no res, amb una metodologia que és sinònim de deute.  El retorn del deute amb interès ens obliga a créixer de forma indefinida. Però això no és possible en un món finit. D’altra banda, el diner basat en el deute necessita un retorn ràpid, una rendibilitat a curt termini, la qual cosa impedeix  invertir en projectes sostenibles amb rendiments a més llarg termini. En aquesta línia, apostem pel dret a decidir també de si hem continuar pertanyent a un sistema monetari que ara no serveix per atendre les necessitats dels ciutadans sinó la dels mercats.

Cal també explorar el camp de les monedes complementàries que poden facilitar el comerç en un moment de manca de liquiditat monetària com el que actualment estem patint. Cada vegada hi ha més exemples de pobles i ciutats que estant introduint aquestes monedes per potenciar el comerç i relocalitzar els negocis, a més de facilitar l’intercanvi entre persones que poden oferir béns o serveis però que han quedat excloses del mercat o estan a l’atur.

Com a resum, volem assenyalar que estem en un moment de canvi. El vell model econòmic ha deixat de ser útil. Hem  de construir-ne  un de nou amb totes les incerteses que això suposa, però més incertesa suposa quedar-se ancorats en el vell i fracassat paradigma o esperar a que fent més del mateix ens en sortirem. La urgència del moment ens obliga a ser creatius i agosarats. Les velles receptes ja no ens serveixen. Tot i que les noves estan en procés de discussió i d’elaboració, volem posar sobre la taula aquesta nova proposta en benefici de tota la societat.

Iniciatives per al  Decreixement 

Febrer 2013


dimarts, 26 de febrer de 2013

Emprendedores con alma social


Article publicat al diari El País   el 25/2/2013

Las llamadas ‘empresas sociales’ se hacen un hueco donde no llega el Estado ni el sector privado

La Comisión Europea quiere darles un marco jurídico propio para favorecer su crecimiento

La empresa Mil Historias da trabajo a personas en riesgo de exclusión. / Santi Burgos
Su trabajo debe repercutir en que la sociedad mejore, pero deben conseguirlo manteniendo la rentabilidad económica. Son proselitistas de su propio modelo de emprendimiento y a menudo trabajan en red. Y cada día son más numerosos en España. Son las llamadas empresas sociales, y poco a poco empiezan a abrirse un hueco importante en el tejido empresarial europeo.
“El emprendedor social busca obtener beneficios, no para enriquecerse, sino para reinvertirlos en el propio proyecto, quiere que su compañía sea sostenible y, de forma paralela, busca el impacto social de su empresa. El objetivo de estos proyectos es dar solución a un problema social, sea de la envergadura que sea. Esto hace que sean empresarios muy involucrados con su idea de negocio, que trabajan con mucha ilusión”, explica Marta Solórzano, codirectora del curso de experto universitario en Emprendimiento e Innovación social de la UNED y profesora de organización de empresas. “Como es un sector que se enfrenta a muchas dificultades, saca recursos de donde a otros no se les ocurre y, debido a ese fin social, logra involucrar a personas que no se implicarían igual en iniciativas puramente empresariales”.
La primera dificultad estriba en definir qué es exactamente el emprendimiento social. En ello está la Comisión Europea. Aunque comparten con muchas ONG su finalidad social, las empresas sociales tienen que ser económicamente sostenibles y concebirse así desde el principio, aunque reciban puntualmente alguna subvención. Esta es la descripción de estas empresas aceptada por todo el mundo académico, a nivel internacional, y asumida por la propia Comisión Europea. Pero esta reconoce, a su vez, que es un problema que “no haya un modelo legal definido para estas empresas”, que “se posicionan entre el sector privado tradicional y el sector público”. Aunque sí está claro que la característica esencial que las diferencia del resto “es que tienen un objetivo social y societario combinado con el espíritu empresarial del sector privado”.
Así, la consideración de empresa social se aplica ahora a las compañías según su forma jurídica. Por ejemplo, estarían incluidos en esta definición desde los centros especiales de empleo a las cooperativas, las empresas de inserción laboral y las sociedades anónimas laborales, entre otras. Pero dentro de estas formas jurídicas hay compañías más volcadas en el llamado “beneficio social” que otras. De la misma manera que hay empresas que tienen como objetivo esencial la búsqueda de un bien social y que no son computadas porque están registradas con otra forma jurídica.
“Este tema se está tratando aún en la Comisión Europea, porque como hay un déficit de fondos públicos para cubrir el Estado de bienestar se ha detectado que las empresas sociales son un sustituto ideal para hacer actividades que antes realizaban las empresas sostenidas con fondos públicos. También hay muchos servicios que realizan las ONG con fondos públicos que podrían experimentar un cambio. Por ejemplo, una ONG puede montar un centro especial de empleo que consiga financiación para la venta de sus productos o servicios”, señala Mercedes Valcárcel, doctora en Ciencias Sociales, especializada en este tipo de emprendimiento y en la valoración de su impacto social. Valcárcel ha colaborado en el Grupo de Expertos en Emprendimiento Social de la Comisión Europea y es una de las creadoras de laFundación Isis, que apoya este tipo de iniciativas.
Estos proyectos buscan el beneficio para reinvertir en sí mismos
El recorte en las subvenciones públicas está llevando a muchas ONG a intentar reconvertirse en empresas sociales, para intentar ser sostenibles económicamente mediante el uso de herramientas de tipo empresarial.
En España no hay cifras disponibles sobre un sector en el que existe una gran variedad de modelos: desde pequeñas compañías que venden fruta y verdura ecológica y emplean a trabajadores en riesgo de exclusión social hasta empresas que venden objetos hechos con material reciclado o firmas que idean aplicaciones móviles con contenidos educativos destinados a la población de África.
Un ejemplo de organización con fines sociales es Emáus, que está constituida como una fundación. Emáus obtiene beneficios, pero los reinvierte en el proyecto, por eso, con la nueva definición que adopte la Comisión Europea, es presumible que en el futuro este tipo de iniciativas sean consideradas empresas sociales, y puedan optar, como tales, a ayudas específicas. Emáus, entre otras cosas, se dedica al préstamo de bicicletas en ciudades españolas. Las bicis se encuentran repartidas por diferentes puntos estratégicos de la ciudad llamados bancadas, realizadas con la más moderna tecnología, que previene el vandalismo. El usuario se identifica en la bancada con una tarjeta emitida previamente y retira la bici.
En España están muy centrados en ayudar a colectivos desfavorecidos
Otro ejemplo es la Fundación Ana Bella . En este caso se trata de una ONG que también trabaja como una empresa social. Se dedica a la acogida y apoyo a mujeres víctimas de la violencia de género y, entre otras actividades, ha montado un servicio de catering con productos de comercio justo y ecológicos, servido por camareras que forman en cursos que imparte la propia organización.
Las empresas que tienen proyectos destinados a España están muy centradas en ayudar a colectivos especialmente necesitados de apoyo, como personas discapacitadas, enfermos mentales, exdrogodependientes, expresidiarios, mujeres maltratadas, parados de larga duración o jóvenes con formación escasa. Las compañías enfocadas a la ayuda en los países en desarrollo buscan cubrir necesidades básicas, relacionadas, por ejemplo, con la alimentación, la electricidad, el acceso al agua potable, la educación o la sanidad.
“Dado que en Europa hay confusión sobre lo que es empresa social y lo que no, la Comisión Europea lanzó en 2011 la Social Business Iniciative. La Comisión está trabajando en la creación de todo un ecosistema a nivel europeo a favor del emprendimiento social para crear mecanismos y estructuras que promuevan el acceso a financiación, mejorar la visibilidad de estas empresas y establecer un marco jurídico claro para este tipo de compañías”, señala José Luis Ruiz de Munain, consultor de emprendimiento social y asesor para su desarrollo en el sureste asiático, además de director adjunto del curso de experto en este tema que imparte la UNED.
¿Cuál es el canal de financiación de las empresas sociales? El mismo que el de las compañías tradicionales, responden los expertos. Puede ser pública o privada; o las dos cosas. Aunque en este tipo de compañías cala más la financiación colectiva o en masa (una nueva fórmula de financiación, conocida con el término inglés crowdfounding), que consiste en que se busca una pequeña financiación de un amplio grupo de personas. Lo usan desde pequeñas compañías a artistas desconocidos en busca de apoyo para su trabajo. También hay mecenas que invierten en estas empresas, algo que suele estar supeditado a que el proyecto, aparte de tener valor social, lo tenga económico.
Los expertos trabajan en traducir el valor social en económico
Margarita Albors tiene desde 2010 una incubadora de empresas sociales,Socialnest, una organización sin ánimo de lucro. Tras estudiar ingeniería industrial, esta emprendedora social hizo un máster en empresas en la Universidad de Harvard y, ya de vuelta, decidió fundar esta organización en España. “Quería crear un centro donde se facilitara la creación de empresas, la participación ciudadana en las compañías y la mejora social”, explica Albors. “Los emprendedores vienen a nosotros con una idea de cambio social y necesitan saber cómo ejecutarla. Son principalmente personas con estudios medios o universitarios, de titulaciones muy diversas, con una media de 35 años y experiencia laboral, pero no en cómo montar una empresa. Por lo general son personas que tienen inquietud por contribuir a las mejoras sociales, que lo llevan dentro. Muy concienciadas con temas como el medio ambiente, la desigualdad o la pobreza”.
Socialnest ayuda cada año a entre siete y 10 emprendedores a poner en marcha sus proyectos. Esta ONG se financia mediante patrocinios de eventos sobre emprendimiento social, subvenciones europeas, ayudas de particulares y cuotas simbólicas que pagan las empresas que ayudan a crear. “Aunque queremos ser económicamente sostenibles y estamos trabajando para serlo”, aclara Albors. Dan también formación y organizan talleres. Más de 40 profesionales hacen de mentores y orientadores de los aspirantes a emprendedores. “Hay mucha gente que tiene esta inquietud por ayudar, pero no sabe cómo canalizarla, tanto de emprender como de ayudar a los que lo hacen, por eso pensé en montar Socialnest”, cuenta Albors. Ayudan a impulsar proyectos de muy diversos temas y organizan el Día del Emprendedor Social en España.
Uno de los proyectos surgidos de Socialnest es una red que pone en contacto a personas que tengan huertos en desuso con otras que quieran cultivarlos de forma ecológica. Otro consiste en la construcción de un electrodoméstico que convierte el aceite usado en jabón. Y otro es el que ha montado Sophie Vakili, una francesa afincada en España desde hace 10 años. “Es una tienda online de venta de artículos de moda y decoración hechos únicamente con materiales reciclados y realizados de una manera ética”; explica Vakili. “El objetivo de la empresa es contribuir a reducir el volumen de desechos en el medio ambiente”, dice. Esta emprendedora ha trabajado para diseñadores y ha lanzado la página web primero en francés, aunque vende también a compradores en España. Tiene bolsos hechos con mangueras de bombero (“un material que no se puede desechar porque no es biodegradable”), artículos de moda realizados con anillas de latas u objetos de decoración hechos con botellas.
“Llevo solo dos meses y he empezado por centrarme en Francia, pero quiero ampliar en breve a Bélgica o Suiza. Con el proyecto llevo dos años y en lo que tardé mucho es en hacer el plan de negocio. Aunque es un buen ejercicio, luego ves que la realidad es totalmente diferente de lo que has previsto. Sobre todo me vino bien para saber quién podía ser mi público objetivo, pero la realidad de cómo llegar a ellos es complicada, y el plan financiero sirve de poco, no sabes lo que necesitas hasta que inicias el negocio”, cuenta.
Estas iniciativas son una alternativa ante la reducción de recursos públicos
Esta emprendedora autofinancia su empresa con los fondos que capitalizó del paro y, por el momento, ha invertido algo menos de 15.000 euros. El 10% de los beneficios los donará a una ONG, aunque ha empezado por el dar el 3% hasta que el negocio arranque. “No es realista dar más, de momento”, asegura.

Los precursores

Las empresas sociales surgen del papel clave de dos personajes. El primero es Muhammad Yunus, premio Nobel de la Paz en 2006 por incentivar el desarrollo social y económico desde abajo, con el desarrollo de los microcréditos. A finales de los años setenta creó el Banco Grameen para pobres, que permitió el acceso a las finanzas de comunidades en riesgo de exclusión.
El segundo personaje clave es el norteamericano Bill Drayton, premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 2011, que, tras un viaje a India en los años ochenta, montó Ashoka, una asociación de emprendedores sociales que en la actualidad es la más grande del mundo y apoya a unos 3.000 proyectos en 60 países. Sin embargo, los expertos resaltan que, a diferencia del proyecto de Yunus, Ashoka defiende el emprendimiento para dar solución a un problema social, independientemente de la idea de non loss, non dividend, es decir, no pone el acento en el modelo de negocio. Otra diferencia es que Grameen es emprendimiento en comunidad, mientras que Ashoka ficha a gente con ideas innovadoras, apoya al individuo.
“Mi concepto es el del upcycling, que es reciclaje hacia arriba”, explica Vakili. “Es decir, conviertes, por ejemplo, el plástico reciclado en un plástico de calidad, de mayor valor, haces bolsos de lujo de mangueras de bombero o con cámaras de aire”. “Intento vender el producto porque sea chulo, por el diseño, por la calidad, porque hay gente que lo está haciendo realmente bien, esto ya no es una cosa para jipis”, afirma la emprendedora. “Hay gente que te compra por el fin social o por el ecológico, pero el producto les tiene que gustar para que la empresa funcione”. Los plásticos que vende los trabajan y diseñan dos mujeres en un pequeño taller de Madrid, los productos de anillas de latas, en Brasil, un grupo que trabaja con el comercio justo, y las botellas, una diseñadora de Barcelona. “Mucha gente te dice que son productos caros para estar hechos de basura y les explico que la basura no es gratis y que además lleva todo un proceso de limpieza y todo un proceso manual, y el diseño”.
Como en el caso de Vakili, en muchas empresas sociales se generan “ecosistemas en torno a la empresa”, explica Marta Solórzano. “Están formados por las personas a las que afecta el problema social, con el proyecto empresarial, con los recursos humanos que trabajan en él y, finalmente, con el cliente que sabe que aporta algo que va más allá de la compra de algo”, añade.
Uno de los problemas a los que se enfrenta este sector es la medición del impacto social de estas empresas, algo vital para lograr financiación. Raúl Contreras, economista y empresario que lleva 15 años “trabajando por la inclusión social desde lo económico”, montó hace 11 años con un equipo de personas una empresa social en el barrio de La Coma, en Paterna (Valencia), para crear herramientas financieras alternativas. También ha fundadoNittúa, “una asociación y cooperativa de trabajo asociativo sin ánimo de lucro que lucha por la innovación social desde la economía, con el objetivo de crear un ecosistema económico inclusivo”, explica. Y uno de los temas en los que trabajan en Nittúa es precisamente el estudio de la medición del valor social de los proyectos.
“Estudiamos todas las metodologías que hay y elegimos una de ellas como la más adecuada, que se llama tasa de recuperación de inversiones sociales —Social Return on Investment (SROI)—. Este índice indica la eficacia y la eficiencia de las inversiones. Aunque tiene una carencia: solo trabaja con elementos tangibles, por ejemplo, lo que se ahorra un Gobierno si la gente no vuelve a prisión. Un intangible sería, por ejemplo, cuánto vale que una persona deje de consumir cocaína, que una familia deje de estar desestructurada y se normalizase, o que una persona recobre la autoestima”. ¿Qué ocurre al no incluir estos intangibles en la medicación del impacto social de un proyecto? “Lo que pasa es que se confunden valor y coste, de ahí nuestro empeño en introducir estos intangibles, porque si retiramos ese valor añadido, ¿qué aportamos a esta sociedad? Además, si cualquier empresario supiera traducir el valor social en valor económico, porque dispusiera de un ciclo que lo posibilitara, empezaría a resultarle interesante contratar a gente con problemas sociales”, responde este experto.
¿Dónde hay más empresas sociales? En los países con más emprendedores, responden los expertos. Destacan tres: Estados Unidos, donde está el origen de todo esto y donde hay un sector privado filantrópico importante; el Reino Unido, donde el emprendimiento tiene mucha tradición y el Estado de bienestar está menos cubierto desde el sector público que en otros países, y Francia, donde siempre ha habido preocupación por la ayuda social. Y destacan que, en general, en el sur de Europa hay un alto interés en impulsar este tipo de iniciativas.

dijous, 21 de febrer de 2013

Resum de la Conferència sobre RENDA BÀSICA


FNH 20/2/2013

Ponents: Daniel Raventós, David Casassas

Definició RB: assignació monetària “incondicional” que rep tota la població. L’assignació és personal i indefinida

Característiques rellevants:

  • Comporta l’eliminació de tot tipus de subsidis als més desfavorits i la desaparició de la pobresa
  • Afavoreix l’equitat ja que pressuposa  un llindar mínim d’ingressos que assegura l’existència material ( per sobre del llindar de la pobresa) i també un sostre màxim a la riquesa i a segons quins tipus de pràctiques. S’estima que la  seva implantació significaria una pèrdua d’ingressos per al 15% més ric de la població i un guany per al 60% més pobre. La resta de la població no patiria canvis substancials.  
  • La RB és acumulativa. A partir d’ella tot el que es guanya està sotmès a impostos
  • Incrementa la llibertat ciutadana
  • Empodera al treballador a l’hora de negociar en el mercat de treball
  • Possibilita emprendre riscos als emprenedors que busquen altres possibilitats de treball autogestionat 
  • Empodera la dona i tothom que treballa sense rebre cap retribució monetària (cura a les persones, a la família..) i per tant canvia les relacions de poder a la llar
  • Possibilita la  flexibilitat en la organització del treball i en l’entrada i sortida del mercat laboral a les diferents etapes d la vida 
  • Senzilla d’implementar. No necessita molt control ni molta burocràcia

No és una utopia: és possible finançar-la amb una reestructuració fiscal tant de l’impost a les persones físiques com de l’impost de les rendes de  patrimoni ( es va fer una simulació economètrica a l’any 2005 i ara s’actualitzarà amb les dades del 2010).

Hi ha algunes experiències que demostren que funciona i que no fomenta el “parasitisme social” : Alaska la té implantada per a tothom i Mèxic DF la té implantada per a la gent major de  68 anys.


Actualment, i a  rel de la crisi, alguns partits polítics i moviments socials del país la defensen (Bildu, Equo, A Nova, 15M...) 

Bibliografia on line:

Renda básica (Sin permiso)
Preguntas y respuestas mas frecuentes




dilluns, 18 de febrer de 2013

Recordatori: Renda Bàsica

Conferència  sobre "Renda Bàsica" organitzat per la Fundació Nous Horitzons, en col·laboració amb el grup de treball  Iniciatives per al Decreixement,  que se celebrarà el proper dimecres 20 de febrer a les 18'30 hores a la seu de la Fundació Nous Horitzons (Passatge del Rellotge, 3. Barcelona). En aquest primer debat comptarem amb la participació de David Cassasas i de Daniel Raventós, tots dos professors de sociologia a la UB, i d'Agustí Colom, coordinador de l'Àmbit de Polítiques Econòmiques d'ICV, que serà l'encarregat de moderar el debat.
Aquest cicle té l'objectiu de mostrar  experiències i alternatives en l'àmbit de l'economia. Creiem que és una bona oportunitat per conèixer de primera ma altres propostes i encetar debats i reflexionar sobre les alternatives a l'actual sistema econòmic.
Us agrairem que ens feu arribar la vostra confirmació bé responent aquest mail o bé trucant al telèfon 93 301 06 12 ( preguntar per Rosa Mateu o Sandra Cruz).

diumenge, 17 de febrer de 2013

Notes sobre el deute il·legítim




JLNB. febrer 2013 

No pensem aquí fer un tractament ni tant sols superficial d'aquests conceptes.  Simplement donarem unes idees mínimes i remetrem a la bibliografia per al seu estudi. Aquestes notes pretenen introduir l’esmentada bibliografia.


Què sentén per deute il·legítim

Històricament és el concepte de deute odiós el primer en aparèixer. Alenxander Nahun Sack en 1927 ho defineix en la seva obra The efectes of State  Transformations  on  their Públic Debt and other Finalcials  Obligations, a on  es diu que si un poder despòtic s'endeuta no en l'interès de l'estat, sinó per enfortir el seu règim despòtic, reprimir la seva població.... aquest deute és odiós per a la població de l'estat[i].

El concepte de deute odiós i il·legítim se superposen, si bé aquest últim és més ampli.

Hi ha moltes classificacions del deute il·legítim segons el fonament jurídic al qual es recorri. Proposem, a nivell expositiu, agrupar aquests fonaments  en tres punts[ii]:

1.    Els relacionats amb la legalitat del contracte.
2.    Quin ha estat l'ús al qual s'han dedicat els recursos obtinguts amb el deute.
3.    Situació econòmica en la qual es troba el país.

Dintre del primer es trobaria com a motius dil·legitimitat  la incompetència  del contractant, la corrupció del mateix,  la coerció i  el dol com a vici del consentiment. També podem incorporar la immoralitat del contracte per raons de ajuda lligada (a la signatura de contractes amb empreses estrangeres), per exemple.

Respecte a l'ús caldria analitzar si els projectes portats a terme són rendibles, suposen perjudici per a la població, s'ha convertit deute privada en deute públic o s'han emprat per tornar antics préstecs il·legals, entre altres motius.

Pel que fa a la situació econòmica hi ha tres punts clars: el de força major, l'estat de necessitat i el canvi fonamental de les circumstàncies.

La literatura que tracta aquests temes tenen com a objectiu final l'impagament del deute. Així l'últim punt no necessàriament suposa parlar de deute il·legítim, però sí de la no  devolució.

Tot el que s'ha dit té fonament jurídic internacional i inclús nacional. El criteri fonamental és que la devolució del deute no està per sobre de tota situació i que per tant linteresos financers no són els únics a tenir en compte.

En 1980, la Comissió de Dret Internacional de les Nacions Unides deia: Un Estat no podria, per exemple, tancar les seves escoles, universitats i tribunals, eliminar la seva policia i desatendre els seus serveis públics fins al punt d'exposar a la seva població al desordre i l'anarquia, simplement amb el fi de disposar de fons necessaris per fer front a les seves obligacions amb prestadors estrangers[iii].

El camí per no tornar el deute, nogensmenys, no són els tribunals internacionals, sinó que, històricament,  és una decisió unilateral del país que es tracti[iv].

Els casos més recents i que més interès han suscitat, han estat els d'Argentina i el dEquador. Aquest últim va portar a terme una auditoria del deute, la qual va consistir en un anàlisi de les clàusules dels contractes, del destí dels fons i de la situació en la qual es trobava el país.

Carlos Játiva, ambaixador  de lEquador a París descriu el procés assenyalant que no es tractava d'una reestructuració per manca de diners, sinó per l'existència d'indicis d'il·legitimitat. Així mateix el president Correa assenyalà que la renegociació del deute havia de tenir en compte no tant sols les exigències dels creditors, sinó també les demandes del govern, prenen en consideració les possibilitats de pagament del país, únicament després d'haver satisfet les necessitats del poble[v].


Podem considerar, doncs,  un deute il·legítim atenen al tipus de despesa que finança i a les condicions en les quals sha signat el contracte.  La qual cosa implica que una auditoria del deute és una auditoria amb dues vessants el de la despesa i el de les condicions globals de la signatura del contracte. Començarem per tractar la despesa.

Dintre d'aquesta auditoria s'haurà de separar la despesa generada pels estabilitzadors automàtics, és a dir per aquella  produïda per l'increment en l'assegurança de l'atur i la despesa social en general causada  per la crisis, i per la disminució dels ingressos degut a la reducció  de l'activitat econòmica. Ens haurem  de centrar, doncs,  en la utilització de la despesa una vegada s'ha separat l'efecte del concepte anterior.

Dintre de l'import restant podrem considerar com a deute il·legítim entre altres  el que s'ha generat per  la conversió de deute privat en públic, en especial les ajudes als bancs, així com la inversió  innecessària en estructures publiques, al qual s'ha d'afegir les situacions de cost desproporcionat d'aquestes encara que siguin necessàries. També podem afegir subvencions a empreses privades no justificades per motius de bé públic, com la que es concedeix  a determinats mitjans de comunicació imprès.

El tipus dinterès il·legítim

Entrant en lanàlisi de la legitimitat del contracte hem de plantejar un altre factor del deute: el tipus dinterès. De fet dades necessàries per calcular  si un deute és explosiu són el volum del deute, el tipus dinterès i l'evolució prevista del dèficit o superàvit primari.

El tipus d'interès al qual estan sotmesos els estats europeus de la zona euro és  aquell que fixa el mercat. No poden recórrer als Bancs Centrals per a préstecs directes, ni, per suposat, monetitzar el deute, una vegada es va signar el Tractat de Maastricht al 1993. Això comporta beneficis directes per als  Bancs que guanyen el diferencial entre el préstec que reben del BCE, i l'interès que cobren als estats una vegada s'ha aplicat la prima de risc.

És pot considerar  legítim el benefici que en treuen els bancs de laplicació daquesta situació?

Si donem una ullada als tipus dinterès dintre de l'eurosistema (zona del euro i segment espanyol) publicats   pel Banco de España, veiem que a novembre d'aquest any 2012,  el tipus de les subhastes setmanals (operacions principals de finançament) és del 0,75% i el de les facilitats marginal de crèdit el 1,75%. Les operacions a llarg termini també se situen en un tipus dinterès del 0,75%. No es troben operacions a un interès més alt i en els dos últims anys podem dir que els tipus més alts no han superat 1,50% en el cas de les operacions principals.



El mecanismes  per reduir el tipus dinterès poden ser variats, des d'un increment de la inflació per la diferència, fins la solució proposada per Yanis Varoufakis en el seu article A modest proposal for Europe, escrit conjuntament amb Stuart Holland, en el qual es contempla, entre altres, la conversió de part del deute  amb un cost més reduït.  En tot cas es necessita una política monetària diferent a nivell europeu[vi].


Proposta conceptual

Deute il·legítim

Considerarem  que un deute és il·legítim quan finança activitats que se situen fora del bé de la col·lectivitat, ja perquè beneficia a una persona o empresa concreta sense que  tingui repercussió social o perquè encara que la tingui representa una injustícia comparativa per a la resta i existeixen solucions alternatives.

En el cas de l'ajuda als bancs, si aquesta és a fons perdut es converteix en una injustícia per a la resta d'empresaris i per a tota la societat. Quan les ajudes són d'aquest tipus únicament s'entenen per la posició de domini que sobre l'economia i la política tenen els bancs. Existeixen alternatives que no passen per la subvenció, no necessàriament la nacionalització però sense excloure-la, per no incórrer en el possible desastre  sistèmic que suposaria deixar en fallida a l'entitat financera.

Així mateix shan de considerar la legalitat i la legitimitat de la firma del contracte.

Auditoria del deute

Si es vol fer una auditoria del deute en realitat  el que cal fer és una auditoria de la despesa i de les condicions de la firma del contracte.






[i] Citat en The concept of Odious Debt in Public internacional Law, de Robert Howse.  UNCTAD/OSG/DP/2007/4, pàg. 2.
[ii] Un llibre important que recull l’experiència de Sud-Amèrica per aplicar-la a l’Europa en crisi és La deuda o la vida. Europa en el ojo del huracán, dirigit per Damien Millet y Éric Toussaint. Icaria 2011. Els autors són membres del grup CADTM. Comitè pour L’Annulation de la Dette du tiers Monde. Especialment interesants els capítols XXI i XXII dedicats a explicar com suspendre el pagament del Deute i com declarar la seva nul·litat. Les línies que segueixen són una extracció d’aquest dos capítols, si bé que reordenats. També és una bona introducció Les crimes de la dette. Editat pel mateix Comitè pour L’Annulation de la Dette du tiers Monde el 2007.

[iii] Anuari de la Comissió de Dret Internacionalde la ONU(ACDI),1980, Volum I, A/CN.4/ SERA/ 1980,  pàg 148

[iv] Decisión soberana de declarar la nulidad y/o la supresión de pago de la deuda. Hugo Ruiz Diaz Balbuena. 8 de septiembre de 2008. www.cadtm.org/Decision-soberana-de-declarar-la

[v] Carlos Játiva: Deuda soberana, el ejemplo de Ecuador. Le Monde Diplomatique en español. Julio 2012. Reeditat  en El Atlas Financiero. Fundación MONDIPLO i UNED.

[vi] Aquesta proposta es pot trobar en la seva versió anglesa i la traducció al francés al blog de icvdecreixement sota el títol: Yanis Varoufakis i una proposició modesta per a l’Eurozona. També hi ha una petit resum introductori.