dijous, 31 de desembre de 2015

Predicciones para 2016

Post publicat al bloc d'Antonio Turiel  Oil Crash 

 jueves, 31 de diciembre de 2015


Queridos lectores,

Ahora que 2015 está acabándose, es el momento de formular cuáles son las previsiones que intuimos para el futuro cercano de nuestra sociedad, en un momento crítico de la crisis de sostenibilidad que nos aqueja. Este ejercicio de pronosticación, siempre difícil e incierto, se va haciendo cada vez más complicado a medida que la crisis se va desarrollando, pues lo complejo de nuestra sociedad hace que las interacciones sean cada vez más no-lineales y pequeñas desviaciones llevan a grandísimos efectos, generalmente negativos. Por tanto, los pronósticos que ahora formularé se tienen que tomar como lo que son, un mero ejercicio para intentar adivinar por dónde irá el futuro, con pocas probabilidades de éxito.

Antes de pasar a analizar los pronósticos para el año 2016,  veamos primero el acierto y desacierto de mis previsiones que en su momento hicimos para el año que ahora acaba:

  • Volatilidad del precio del petróleo: El pronóstico no se ha cumplido, pues por lo que parece los tiempos característicos de esta volatilidad son ahora mucho más largos que al principio de la crisis energética, en 2008, en buena medida debido a todos los artificios contables con los que se está intentando mantener el fracking a flote. El precio no ha oscilado, como anticipaba, sino que ha tendido a la baja durante todo el años y está actualmente en precios de principios de siglo.
  • Grandes conflictos internacionales: Viendo la escalada bélica en Oriente Medio y la creciente conflictividad con Rusia por el derribo de su caza por Turquía, considero que esta previsión ha sido bastante acertada, con matices: no hay nuevos países que hayan entrado en situación de colapso, pero ciertamente el conflicto en Siria e Irak se ha internacionalizado de una manera completamente insospechada hace doce meses.
  • Estallido de la burbuja del fracking: De manera semejante a la previsión sobre la volatilidad del petróleo, esta previsión claramente no se ha cumplido durante el año 2015, aunque en la actualidad el fracking ya ha comenzado su retirada. Por lo que parece, los plazos típicos para el desarrollo de estas crisis son más extensos de lo que yo anticipaba hace un año.
  • 2015 será el año del peak oil: A falta de que pase algún tiempo que nos permita confirmarlo, esta predicción parece haber sido muy acertada, inclusive los comentarios finales que en ella formulé.
  • Recesión europea:  Como dice Jesús Nácher en la Proa de Argo, algo huele a rata en Europa. La situación de los bancos europeos es muy mala, el Banco Central Europeo rebaja aún más su tipo de referencia y en general, a pesar del oxígeno que ha dado los bajos precios del petróleo, la economía europea no acaba de remontar. La cosa no pinta nada bien, los problemas ya han comenzado, pero a pesar de ello no se puede considerar de momento que la crisis sea evidente. Parcialmente acertada.
  • Recesión en España: Sin lugar a ninguno tipo de dudas, completamente errónea: el retraso de la evolución prevista para el precio del petróleo ha retrasado también los problemas en España, y a pesar de que no se han hecho las necesarias reformas estructurales el hecho es que el PIB español ha crecido más que considerablemente  en 2015 (más de un 3%). El paro no ha subido sino que ha descendido y se sitúa en la actualidad en el 20%, alto pero lejos del 28% previsto. La única nota un poco menos desacertada es la caída del IBEX 35, que aunque lejos del 20% previsto ha sido de un considerable  7% (indicio de la subsistencia de graves desequilibrios económicos).
  • Vuelco electoral en España: Bastante acertada. No se preveía el ascenso de Ciudadanos, pero ciertamente el bipartidismo ha quedado muy comprometido, y posiblemente lo estaría aún más si la crisis económica fuera evidente en España.
  • Impasse en Cataluña: Curiosamente, esta previsión ha sido completamente acertada: la subida del bloque de Podemos (que cayó respecto a los resultados de ICV en septiembre, pero fue la primera fuerza en Cataluña en las generales de diciembre) y, sobre todo, que la pugna entre independentistas y no independentistas continuaría encallada durante 2015.
  • Desestabilización climática: 2015 no ha sido un año sin verano, pero por lo demás la previsión -bastante vaga, eso es cierto- ha sido acertada: el sistema climático continúa mostrando signos de fuerte desestabilización y de hecho la corriente de chorro polar ártica (el famoso Jet Stream) está completamente desestabilizada, y más que lo está con la irrupción de tormentas y anomalías de temperatura que hacen que ésta supere prácticamente los 0 grados en el momento (inverno boreal) en el que el hielo debería estar regenerándose con fuerza.
  • Cierre de este blog: Se consideraba poco probable y afortunadamente no ha pasado.

Vaya, como ven en 2015 la mayoría de las previsiones fueron bastante desacertadas. El origen del error fue un mal cálculo de los tiempos característicos previstos para la evolución de los diversos factores, principalmente el estallido de la burbuja del fracking. Este estallido se ha podido postergar a costa de crear más tensión y acercarnos a una posibilidad de cambio más brusco y catastrófico. Pero no anticipemos y vayamos por fin a las previsiones para este año:

  • Situación del precio del petróleo: Como se ha podido comprobar este año, los bajos precios del petróleo no han tirado como deberían de la demanda de los países avanzados, sumidos como están en graves crisis de demanda interna, fruto principalmente de la disminución de la renta disponible de las clases medias. El efecto benéfico de los bajos precios del petróleo no se está traduciendo en un aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos y así, desde el lado de la demanda, la situación es de muy lenta recuperación, casi de impasse. Es poco probable que esta situación cambie durante 2016. Dado que los sistemas de almacenamiento están ya bastante saturados, es posible que el precio aún caiga algo más, sobre todo durante la primavera de 2016. Estos precios tan bajos no pueden prolongarse durante mucho más tiempo, y mi previsión es que la quiebra de algunas empresas de mediana importancia y/o el colapso de un nuevo país productor durante 2016 hará que finalmente el precio del petróleo empiece a remontar con fuerza, probablemente hacia el verano, incluso aunque las perspectivas económicas en Occidente no sean nada buenas.
  • Estallido de la burbuja del fracking: Ahora que la producción de petróleo de fracking ha comenzado por fin a caer, veo inevitable que los bancos que han creado el esquema económico que le ha dado soporte se vean arrastrados por la deuda creada, puesto que es difícil justificar buenas perspectivas si los pozos cierran. Esta burbuja debería desencadenar una crisis financiera de cierta importancia en los EE.UU., acompañada de una considerable crisis económica y aumento del paro en ese país, y con un probable contagio de la crisis al resto del mundo. Dado que no se ha producido el reajuste de demanda que yo preveía para 2015, esta crisis podría perfectamente cursar simultáneamente con unos altos precios del petróleo, lo cual la haría aún más grave.
  • Será cada vez más difícil ocultar que se ha producido el peak oil: Dada la importante desinversión en el sector petrolero, la caída del volumen total de hidrocarburos producidos será bastante perceptible, posiblemente de 2 millones de barriles diarios o incluso más de 2015 a 2016. Se justificará diciendo que no hay demanda, que es el resultado de la crisis económica mundial, se buscarán paralelismos con la crisis de 1973, etcétera. Saldrán repetidamente expertos economistas en los medios asegurando que el problema es coyuntural y debido a la crisis, y en caso de ser preguntados negarán categóricamente que el problema se deba a la escasez de petróleo. A pesar de ello, seguramente se oirán más que otras veces algunas voces discrepantes y menos complacientes, que apuntarán a que, efectivamente, el planeta ha llegado a su máxima capacidad de producir hidrocarburos líquidos, y alguno más osado puede llegar a comentar que lo mismo está pasando con el carbón y el uranio.
  • Recesión europea:  En 2016 la recesión se hará evidente, y más cuando estalle la burbuja del fracking en los EE.UU. Esta crisis se verá agravada por los altos precios del petróleo y tiene todos los visos de ser muy grave, ya que grandes bancos "sistémicos" se verán severamente afectados; podría llegar a superar la recesión de 2008. España no será una excepción, y con su complicado clima político será difícil tomar medidas decididas para parar la sangría; de hecho, muchos analistas apuntarán a la necesidad de "mejorar la gobernabilidad de España" por un sentido de Estado y afrontar mejor la crisis económica.
  • Las guerras europeas: El conflicto en Siria e Irak se recrudecerá, especialmente cuando se vea que se puede acabar con Estado Islámico (lo cual no es una cuestión tanto logística como política). El problema es que surgirán problemas graves en otros países que son importantes o incluso críticos para Europa: Libia, Egipto, Malí, Níger, Nigeria o Argelia son algunos de los ejemplos más evidentes, pero otros países, por ejemplo los exportadores de petróleo de la zona del Golfo, podrían verse arrastrados por el descontento de su población a causa de los recortes sociales  y la subida general de precios causada por los grandes déficits fiscales que implica la pérdida de ingresos por la exportación de petróleo. La extensión de Estado Islámico a todos estos países hace anticipar una creciente conflictividad en toda la zona, con grave afectación de los intereses europeos. La tentación de nuevas aventuras bélicas será especialmente grande, y no podemos descartar ver nuevas actuaciones militares europeas de envergadura durante 2016.
  • ¿Y la española?: España tiene intereses importantes en países que actualmente atraviesan dificultades fiscales. Por un lado, Francia presiona a España para que tome su relevo en Malí (de interés principalmente francés, en realidad, para proteger las minas de uranio de Níger). Por el otro, una guerra civil como la que parece estar gestándose en Argelia obligaría a España a tomar una parte activa (el 60% del gas consumido en España es de origen argelino). Sin embargo, la situación política en España dificultará que nuestro país se involucre decididamente en ninguna acción bélica importante, incluso aunque los intereses económicos españoles resulten fuertemente lesionados. Esto también servirá para que no pocos comentaristas lamenten la falta de gobernabilidad del país.
  • España, ingobernable: Los resultados de las elecciones del pasado diciembre nos muestran que ningún pacto que no incluya al conservador PP y al socialista PSOE llevará a formar un gobierno. Dentro del PSOE hay disensiones y hay quien pugna no sólo por un apoyo con condiciones, sino incluso por una gran coalición PP-PSOE. El actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se resiste a ello, entre otras cosas porque comprende que tal pacto sería el fin del PSOE. Así las cosas, el escenario más probable es la repetición de las elecciones legislativas españolas en unos meses, y posiblemente en ese momentos los efectos de la nueva recesión se estén empezando a notar. Las nuevas elecciones no dejarán una situación más clara que la actual, pero probablemente el PSOE retrocederá aún más y eso facilitaría la defenestración de Pedro Sánchez y el ascenso de otro candidato (o candidata) más proclive a un pacto con el PP, inclusive una gran coalición. Esta gran coalición podría tomar medidas de recortes sociales adicionales, muy impopulares, que posiblemente podrían ir acompañadas de algunas medidas de restricción de libertades individuales, y además podría involucrar a España en alguna guerra de su interés. Por supuesto que esta gran coalición supondría el fin del PSOE, pero podría garantizar la gobernabilidad de España durante cuatro críticos años, y probablemente sería insólitamente saludada como algo conveniente por la mayor parte de los medios.
  • Cataluña, camino a la independencia: Después del estrambótico espectáculo de la última asamblea nacional de la CUP, veo como muy probable que finalmente la CUP se decida a apoyar, con matices, la investidura de Artur Mas como President de la Generalitat de Catalunya. De acuerdo con la hoja de ruta trazada, el nuevo Govern debería tomas las medidas adecuadas para que en un plazo máximo de 18 meses se alcance la independencia; además, se someterá a una moción de confianza este mismo año 2016, para ver que está cumpliendo. Seguramente con esa moción tan prematura Artur Mas pretende desmontar la amenaza de que le perjudiquen en la parte final de su legislatura, aunque de manera improbable podrá la Generalitat conseguir avanzar por el camino de la independencia tras los 18 meses previstos. Pero como la única medida política que se podría ofrecer desde España alternativa al proceso catalán es un referéndum, y esa opción solo la defiende un partido sin posibilidad de gobernar (Podemos), la hoja de ruta de los partidos independentistas seguirá sin cambios. Si la gran coalición triunfa en España la tensión dialéctica entre Gobierno estatal y autonómico subirá de tono, y al final el Gobierno de España tendrá que tomar medidas expeditivas para suspender la autonomía de Cataluña por la fuerza. Este último evento (la suspensión de la autonomía) me parece más probable para 2017, cuando se esté agotando la hoja de ruta catalana, pero no es descartable que llegase a pasar durante 2016.
  • Desestabilización climática: los dramáticos eventos climáticos de 2015 serán sucedidos por eventos también muy graves durante 2016: no se puede descartar que, debido a las realimentaciones positivas (e.g., liberación del metano del permafrost y clatratos marinos) estemos ya en una fase de aceleración del cambio climático. Debido a las anomalías actuales en el Ártico veo muy probable que el hielo marino ártico no se recupere tanto este invierno y, en particular, que sea más fino y frágil, con lo que en 2016 se podría marcar un mínimo histórico de cobertura de hielo en verano. Este hecho, y  la finalización del fenómeno El Niño de 2015 hará más probable un episodio de "año sin verano" en Europa durante 2016. Además, no descarto que se produzcan algunos fenómenos poco usuales, particularmente ciclogénesis explosivas de inusitada violencia en Europa y huracanes más intensos en general.
  • Cierre de este blog: Aún lo considero poco probable, aunque la posible deriva autoritaria española, sobre todo con una creciente militarización de la conciencia ciudadana, puede acabar por ponernos en aprietos.

En resumen: 2016 puede ser un año de drásticos cambios. Si la velocidad de éstos es más paulatina de lo que yo preveo (como, siendo honestos, afortunadamente suele pasar) o si finalmente se acelera, eso no cambia el hecho de que seguimos un curso muy negativo y que en cualquier momento puede encima empeorar.

Salu2,
AMT

dimecres, 30 de desembre de 2015

Los retos del “sexteto ecologista” en la XI legislatura

Article publicat a Ecopolítica

Die Abgeordneten der Grünen (l-r) Gert Bastian, Petra Kelly, Otto Schily und Marieluise Beck-Oberdorf, begleitet von rund 200 Sympathisanten, am 29.3.1983 auf dem Weg zum Bundesparlament. Bei dem "Spaziergang" wurde auch eine abgestorbene Tanne mitgeführt. Zum ersten Mal zogen auchVertreter der Grünen in den Bundestag ein. Die überwiegend unkonventionell gekleideten 28 Abgeordneten plazierten sich in der Mitte des Plenums zwischen SPD und CDU/CSU. Auf dem Wege zum Bundeshaus hatten ihnen rund 200 Anhänger der Friedens- und Ökologiebewegung aus dem In- und Ausland das Geleit gegeben.

Introducción

Leí hace poco un relato sobre la transformación de los zapatistas al llegar a la selva de Lacandona. Éste cuenta cómo el cuadrado de la teoría política salió abollado del contacto con los seres humanos reales y que, gracias a esas abolladuras, pudo comenzar a rodar por las comunidades hasta convertirse en un círculo [2].
Hoy hace ya una semana de las elecciones parlamentarias del 20D y éstas parecen haber traído (al menos) una noticia agradable: cinco personas estrechamente vinculadas al mundo del ecologismo han sido elegidas diputadas: Josep Vendrell, Rosa Martínez, Jorge Luis Bail, Aina Vidal SáezJuantxo López de Uralde y Pedro Arrojo. Aquí vamos a centrarnos en algunos de los retos que tendrán que afrontar.
Probablemente esta es la primera vez que tantas personas provenientes de partidos que incluyen y visibilizan la ecología como esencia de sus programas entren al Congreso [3] así que no es extraño que nos preguntemos ¿Serán capaces de arrancar las malas hierbas y hacer florecer la semilla del ecologismo entre los restantes parlamentarios? ¿Echará a rodar de alguna forma la ecología en las instituciones gracias al “sexteto ecologista”?
Teniendo presente la transversalidad temática que abarca el ecologismo desde las perspectivas de la ecología política proponemos aquí un compendio de temas –brevísimo y que mezcla conscientemente propuestas de corte más institucional con otras netamente realizables a través de la sociedad- que creemos no pueden pasar desapercibidos para éstos diputados, tanto por la relevancia social de los mismos como por la importancia de tejer los hilos que nos vinculan al mundo en que vivimos y nos implicamos como activistas.
Cuatro generaciones de Derechos pendientes
Para empezar debemos repensar, recuperar y revitalizar las cuatro generaciones de derechos que bien se han visto mermadas en las pasadas legislaturas o bien jamás han sido completamente desarrolladas en nuestro país y que en este artículo estructuramos a través de cuatro generaciones de derechos. Es de justicia hacer un apunte: aunque hablemos de cuatro generaciones de derechos –otros autores hablan de tres al unir las dos primeras o cinco separando los derechos digitales- únicamente se ordenan por su momento de aparición, no por tener prevalencia unas sobre otras. Remitiéndonos a los términos de la legalidad internacional, esta idea quedó así expresada por la ONU en la Declaración y Programa de Acción de Viena de 1993, cláusula nº5 [4] (Esteban Rubio, 2015:iii)
PRIMERA GENERACIÓN: libertad de expresión y manifestación, derechos de las personas migrantes
La primera generación de derechos, relativa a los Derechos Civiles, relativos a las libertades de expresión, circulación, manifestación, etc. que tan mermada ha quedado tras la cooptación por parte del Gobierno de la televisión pública de modo que se garantice la participación popular en el que sigue siendo el medio de comunicación de mayor impacto sobre la población, el endurecimiento del Código Penal y el recorte en el acceso a la Justicia (así como la falta de solución a los pocos recursos de la misma). Asimismo, acabar con las políticas de discriminación, aislamiento, demonización contra los inmigrantes cerrando los CIEs y derribar las vallas de Ceuta y Melilla, que no son sino quien más sufre las políticas extractivas aplicadas desde el Norte al Sur global, refugiados del hambre, guerras, “conflictos de baja intensidad” y el cambio climático y de la interesada laxitud con la que examinamos el efectivo cumplimiento de los Derechos Humanos en función de sobre quién aplique la lupa nuestros gobiernos.
Especial mención merece la eliminación de la Ley 4/2015, de 30 de marzo de Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza) que derogó la anterior ley de protección ciudadana 1/1992 y que limita y coacciona las libertades más básicas a través de multas más propias de un Estado policial y que deja prácticamente al arbitrio de la policía qué criterios aplicar a la hora de reprimir concentraciones.
SEGUNDA GENERACIÓN: edad para ejercer el voto, voto rogado, transparencia y participación
Los derechos de segunda generación, de participación política, han de buscar primero ajustar la fórmula electoral (es decir, número de escaños, tamaño de la circunscripción y fórmula de reparto) para que sea realmente proporcionada, para lo cual muchos politólogos sugieren que sería buena idea sería aumentar el tamaño de la circunscripción a la Comunidad Autónoma.
Asimismo, se ha de buscar el aumento de la participación de la ciudadanía reduciendo la edad para ejercer el voto a los 16 años y eliminando requisitos para el sufragio activo y pasivo a extranjeros residentes y eliminando el voto rogado como ha pedido insistentemente durante esta campaña la Marea Granate, quizá previendo incluir incluso escaños para las personas residentes en el extranjero como sucede en Francia.
Pero no solo se debe perseguir el aumento de los cauces de representación y participación en la gestión política institucional y en el control de su actividad aumentando la transparencia, sino asegurar y ampliar las formas horizontales de gestión local y de gestión de la economía, aumentando los canales a dichas redes, ya sean online o presenciales (pues hay que tener presente la brecha digital intergeneracional), a las asociaciones y a los colectivos tradicionalmente excluidos del espacio público, mujeres, menores de edad, ancianos, inmigrantes y pobres, entre muchos otros.
TERCERA GENERACIÓN: reformular y ampliar el bienestar
En la próxima legislatura habrán de recuperarse los derechos sociales de tercera generación perdidos muy vinculados a la protección que brindan los servicios asociados al concepto del Estado de Bienestar: laborales, educativos, sanitarios y sociales, como los relativos a las pensiones, el derecho al aborto por plazos temporales y no sujeto a condiciones, aumentar la protección social de las personas en riesgo de inclusión, los permisos de maternidad y paternidad y un largo etc. que persiga universalizar las prestaciones y acabar con la mal llamada austeridad (que realmente debería ser la moderación y sencillez y no el recorte del bienestar de las personas) y su consagración constitucional en el artículo 135 CE.
1. Atajar la emergencia social, acabar con la desigualdad y la pobreza, renta básica y máxima
El “sexteto ecologista” deberá afrontar también la emergencia social que se ha agravado durante los años más duros de la crisis y que persiste entre aquellos que no cotizamos en el IBEX 35 de forma tenaz, empezando por la pobreza (infantil, energética, etc.), frente a la cual deberemos decidir si ahondamos qué modelo asistencial queremos para el país [5].
                      eficiencia-equidad
Dados los datos con los que se suele trabajar, observamos que el modelo mediterráneo no es ni equitativo, entendido como la mejor distribución de beneficios de dichos recursos entre la población ni eficiente, según el cual se saca el mejor provecho a los escasos recursos disponibles. Ésta carencia se cubre habitualmente desde las redes familiares, ayudándose unos a otros, a diferencia de lo que sucede en el modelo nórdico, al cual es habitual hacer referencias como el modelo a imitar.
El área mediterránea por las circunstancias en las que se ha desarrollado su historia jamás ha disfrutado plenamente de las ventajas de un Estado del Bienestar pleno ni ha desarrollado una “cultura administrativa” propia, al margen de la existencia o no de una autoridad jerarquizada como es el Estado. Personalmente creo que desarrollar un formato de colaboración asociativo que cree una red de recursos organizada de abajo a arriba local-supramunicipal-regional, etc. que aproveche los vínculos comunitarios tradicionales hoy debilitados es el mejor camino hacia una universalización de las prestaciones sociales en el área mediterránea [6], al margen de que en las circunstancias actuales y para un ecologismo que trabaje a nivel institucional ligar los términos universal y público estatal sea casi una necesidad frente a malintencionadas equivocaciones que suelen traer un interés de mercado y la lógica del beneficio económico detrás más que la utilidad social de los recursos.
Una de las propuestas estrella para acabar con la desprotección es la de introducir una renta básica universal y garantizada a todos los mayores de edad, reivindicación en absoluto descabellada avalada por varios estudios de viabilidad en todo el territorio nacional y que cuenta incluso con propuestas y puestas en práctica en Euskadi y Catalunya [7]. Remitirnos únicamente a los beneficios que supondría para la reactivación de la economía sería quedarnos cortos de miras con la fuerza que tiene una idea capaz de dotarnos de la certeza de que no tendremos nuestros ingresos limitados al capricho del mercado laboral. Ésta propuesta debe implicar a la fuerza pensar en términos decrecentistas, pues ello nos permite entender la renta básica no como una fuente extra de ingresos adicionales con las que sustentar un consumo creciente de bienes materiales, sino como la posibilidad de reformular los tiempos en los que pensamos y actuamos, dejando mucho más espacio para el ocio y el cultivo de nuestra felicidad, así como para la participación en actividades colectivas asociativas de todo tipo. En ese sentido el movimiento slow y los conceptos del procomún tiene mucho que decir y aportar a las nuevas formas de entender la vida en comunidad.
Hablar de emergencia social necesariamente nos lleva a mencionar los desahucios y la creciente desigualdad. Baste recordar que incluso si nos limitásemos a mencionar la legalidad vigente se ha de recordar que conforme al artículo 33.2 de la Constitución la propiedad tiene una función social, concepto también presente en la Constitución Italiana de 1947 (art. 42), en la Ley Fundamental de Bonn de 1949 (art. 14.2) y en otras tantas cartas constitucionales europeas y latinoamericanas [8]. Es cierto que a día de hoy es un título que no es de directa aplicación (vgr. art. 53.2 CE) y por tanto no puede reivindicarse con la misma fuerza que los derechos de primera y segunda generación, pero cuando el número de viviendas vacías de España supone el 30% de las viviendas vacías en Europa [9], se hace evidente que los límites materiales no suponen un problema para la ampliación del parque público de vivienda, sino los intereses económicos de los fondos buitre, entre otros.
Obviamente, también se habrá de visibilizar la creciente desigualdad de ingresos que se ha acentuado en nuestro país, el cual ya era superior a la media de la UE incluso antes de la crisis económica. Ésta cuestión debe atajarse tanto a través de las medidas propuestas como introduciendo unos niveles de renta máxima y mayor progresividad impositiva, así como persiguiendo con mayor énfasis el fraude fiscal de las grandes fortunas y realizando las correspondientes auditorías de deuda pública de las administraciones de manera que quede reflejado a quién sirven.
2. Una nueva economía, otro consumo, del reparto y reducción trabajo al ocio
Ya hemos mencionado algunas ideas claves en materia económica, pero no está de más recordar que la acción en éste campo debe estar orientada hacia una economía decrecentista en términos de consumo de recursos, no orientada hacia el crecimiento como forma de sustentar el Estado del bienestar, pues ésta lógica draconiana del aumento infinito de recursos en un planeta finito es cuanto menos peligrosa, pues en tiempos de recesión nos lleva al aumento de la pobreza y la desigualdad y en tiempos de bonanza nos lleva al colapso ecológico.
Inspirarnos en los conceptos de biomímesis (tener presente los procesos naturales a la hora de inspirar nuevas soluciones para el consumo de recursos) y bioeconomía, que toma las leyes de la termodinámica y de las magnitudes físicas de coste de formación de recursos y energía como son la entropía y la entalpía son pasos necesarios para sustituir los índices conforme a los cuales se mide la riqueza, como pasar del PIB al IDH. Baste decir que en los años 50 la medida de la riqueza de una nación era la producción de carbón y acero. Los índices económicos pueden y deben cambiar acorde a las necesidades de la población. La economía, como hacen en esencia todas las ramas de la ciencia no establece unas leyes absolutas. La falsación (la búsqueda de teorías aceptadas provisionalmente hasta que se encuentra una de mayor validez) ha de formar parte de esta ciencia si no quiere caer en el dogmatismo y para eso nombres como el de Georgscu-Roegen o Tim Jackson tienen que comenzar a sonarnos familiares.
Ya tratamos la cuestión del consumo en otros artículos [10] [11], pues es definitivamente una de las cuestiones que debe ocupar nuestro tiempo si queremos controlar nuestra vida. Es actualmente el leitmotiv del sistema capitalista y el origen del deterioro ambiental mundial. Repensar nuestro consumo, se han de aumentar la protección y derechos de los consumidores, promoviendo un etiquetado responsable que indique la huella ecológica que produce cada producto en su ciclo de vida así como su envase ha de hacer nacer necesariamente la necesidad de fomentar el consumo local, de cercanía y de temporada, creando redes de producción y autogestión con la vista puesta en los conceptos de la economía del bien común, potenciando los huertos urbanos, las cooperativas de consumo, las monedas locales/sociales y los bancos de tiempo como parte del sistema de adquisición de bienes y servicios.
Asimismo se habrá de buscar desmaterializar el imaginario de nuestra sociedad, que tan interiorizado tiene la idea de tanto tienes tanto vales, para lo cual se deberán tomar pasos para limitar seriamente la publicidad comercial del espacio público y los medios que nos incitan a sentirnos desgraciados si no tenemos el producto anunciado o no nos parecemos al photoshopeado retrato que ocupa el anuncio de turno.
Si queremos cambiar nuestro concepto en torno a la acumulación material debemos hacer un ejercicio de pedagogía que excede los meros comportamientos. Para facilitar que la acumulación no sea la medida de la sociedad debemos librarnos del trabajo asalariado como motor de la sociedad de consumo. En torno a las propuestas más institucionales observamos como los partidos verdes europeos se han hecho eco durante largo tiempo de la necesidad de aplicar el Green New Deal y el Horizonte 20 20 20, los cuales buscan la creación de empleos verdes (asociados a la preservación o mejora ambiental), los cuales según los últimos informes de la Comisión Europea podrían llegar a crear 20 millones de puestos de trabajo [12] indudablemente una propuesta interesante dados los en torno a 27 millones de desempleados de la Unión Europea.
También hemos oído desde a Alberto Garzón debatir sobre la propuesta del trabajo mínimo garantizado como forma de reducción del paro utilizando al Estado como empleador frente a la idea de la renta básica, pero si no vamos más allá y comenzamos a cuestionarnos el trabajo en sí como actividad no podremos ver crecer una sociedad que no se estructure en torno al horario laboral.
En ese sentido, comenzar a reducir la jornada laboral (quizá hacia las 21 horas que propone la NEF [13]) y flexibilizar los horarios es primordial para garantizar el paso del trabajo como tripalium (origen latino de la palabra “trabajo” consistente en una tortura originaria del S. XII) y avanzar hacia el otium [14], de forma muy similar a como ya ironizaba Lafarge contra el trabajo y el consumo ya en El derecho a la pereza en 1880.
3. Una educación universal emancipadora no esclavizante
Como ya hemos expresado, estos cambios en materia económica y social no pueden perdurar sin grandes cambios en nuestro sistema de valores. En ese sentido la reforma del sistema educativo ha de orientarse hacia el abandono de las concepciones fabriles de la educación. En una sociedad del bienestar como la nuestra reducir los tiempos de formación a una etapa (cada vez más reducida) de nuestra vida sólo parece perseguir la consecución de obreros hiperespecializados, totalmente ignorantes del trabajo de sus semejantes y totalmente embebidos en la lógica de la competitividad y la acumulación como triunfo.
Frente a esto, una educación que se prolongue a lo largo de toda nuestra vida, con diferentes caminos y un amplio grado de libertad, que incida en valores para desmaterializar las conciencias, que fomente valores como el feminismo y el respeto a la diversidad sexual y sociocultural como ya expuso Marc G. Olabarría (2015) [15]. Hoy los nuevos métodos pedagógicos como los de Paulo Freire apenas tienen demanda y únicamente existen para algunos privilegiados. La inversión en materia educativa es esencial, se ha de implicar a toda la comunidad para fomentar la curiosidad en especial en las primeras etapas de la formación de las personas, se ha de garantizar una educación universal de calidad y gratuita tanto pública (entendida como “estatal” o institucional) como privada, aumentando los recursos del profesor, disminuyendo la ratio de alumnos por clase, facilitando la movilidad y las becas de estudios, movilidad e investigación e implicando a los alumnos en su propio proceso de aprendizaje y en la comunidad educativa a todos los niveles, desde preescolar hasta la formación superior y universitaria, por citar algunos principios.
CUARTA GENERACIÓN: derechos de autorrealización, a un medio sano y a la paz
Finalmente, crear nuevas formas de articular los derechos de autorrealización, en ocasiones llamados de solidaridad o de los pueblos, la cuarta generación, asociados al bienestar entendido de forma más íntima y profunda que el bienestar material proporcionado por la seguridad de alimento y cobijo, que incluye un ambiente sano, la convivencia pacífica de los pueblos, la inclusión de las diferentes comunidades, los derechos culturales y educativos y, en esencia, a la libre autodeterminación de nuestro destino en la búsqueda de la felicidad, esto es, en esencia lo que persigue la idea de dignidad como principio básico fundamentador del resto de derechos, el “derecho a tener derechos”, que para mí refleja perfectamente éstas palabras de Errico Malatesta al hablar del anarquismo: “el máximo bienestar, la máxima libertad, el máximo desarrollo posible para todos los seres humanos, sin querer ser oprimido ni opresor
1. Encaje territorial, modelo de Estado y derecho a decidir
Para referirme a esta cuestión hago mía aquí una frase de Daniel Guerín cuando dijo que “el anarquismo tiene espaldas muy anchas, y lo aguanta todo” para aplicarla al ecologismo y específicamente al caso español. A poco que leamos a diferentes autores no podemos encontrar una definición óptima que defina “una” posición ecologista. Desde propuestas más federales a confederales, a la organización que propone Murray Bookchin al hablar de confederamismo democrático y cuyo ejemplo vivo es la actual organización del pueblo kurdo, las propuestas son muchas, pero sin duda, una postura ecologista pasa por aumentar la horizontalidad y autonomía de la toma de decisiones -como la jefatura de Estado hereditaria- y librarse de la imposición de posturas, en diferente grado según el modelo propuesto).
Creo por tanto que estar a favor de cuantos elementos sirvan para definir entre los interesados el encaje territorial de las diferentes regiones, estados o cuantas formas territoriales se desee perfilar (como podría ser el llamado derecho a decidir) no es una posición que esté en contra del ecologismo, que por la naturaleza de las cuestiones que trata no debería entender las fronteras como impedimento para defender sus ideas, y si para ello se ha de reformar la Constitución, que así sea.
Si de mí dependiese realizar una propuesta institucional de reforma (esperemos que no, pues realmente me decanto preferiblemente por las formas autogestionadas y confederales), separaría la jefatura de Estado de la presidencia y mantendría la bicameralidad del poder legislativo, separando las competencias de manera nítida, dejando el Senado como cámara de representación territorial, con voz de las Comunidades y Estados que integran el país, permitiendo un desarrollo federal asimétrico que –y ésta es la clave- permita una mayor elasticidad a la hora de desarrollar las instituciones en las Comunidades Autónomas, de manera que los respectivos estatutos no fueran meras copias del Estado central, compensándolo desde el Senado a través del análisis de las leyes y medidas que han tenido éxito en los territorios para estudiar la forma de extender dichas fórmulas exitosas a otros territorios, de manera que a la vez que se respete el camino determinado por las comunidades se garantice la igualdad de derechos en las diferentes unidades del sistema.
2. Fomentar el autoconsumo eléctrico, acabar con el fracking, los combustibles fósiles y la fisión nuclear
En cuestiones energéticas el fomentar las formas de autoconsumo en red con fotovoltaicas y otras renovables, aplicando el balance neto y reformulando el Real Decreto 900/2015 de autoconsumo para que sea verdaderamente una herramienta para que los consumidores puedan organizarse  fomentando una distribución no sólo del consumo sino de la producción, de manera que se fortalezca la idea de horizontalidad en la gestión de recursos frente a la dependencia y jerarquización de las energías fósiles como un proceso gravemente complejo y tutelado por el interés de las comercializadoras eléctricas, que (además) continúan aprovechándose de la ausencia de una auditoría pública del coste de producción energética que ha provocado el déficit de tarifa.
Asimismo, el “sexteto ecologista” debe plantarse ante las técnicas de gas de esquisto o fracking así como a las energías fósiles, tanto el petróleo como el gas, cuyo máximo esperpento representa en este país el Plan Castor o las nucleares de fisión sin renunciar por ello a la investigación en torno a la fusión o los usos energéticos de las baterías de hidrógeno.
3. Protección ambiental y animal
No puede faltar tampoco la defensa de las posiciones que tradicionalmente dieron lugar al ecologismo conservacionista, dotándolas de medidas de nuevo cuño que fomenten la justicia social y la defensa del ecologismo de los pobres, como la reforma de la ley de montes, la ley de costas o la ley de minas para fomentar la protección del territorio, de la biodiversidad y ecosistémica combinada con las técnicas tradicionales de protección para desincentivar la especulación urbanística, en la misma línea que ya intentara la reforma de la ley de suelo de 2008,  incorporando además los objetivos que se han marcado desde la Unión Europea para crear ciudades limpias y sostenibles con un transporte intra e interurbano público y que permita el uso de la bicicleta y el desarrollo cultural. Asimismo, se habrá de abordar la cuestión relativa a los transgénicos de manera científica y racional, aplicando el principio de precaución en la introducción de nuevos productos y especialmente aumentando la información y la protección de productores y consumidores evitando la usura y el control por parte de los propietarios de las patentes.
En materia de protección animal también los ecologistas habrán de dar pasos hacia la prohibición de las “tradiciones” más crueles contra los animales, como son la mayoría de las prácticas asociadas a la tauromaquia. Especialmente interesantes son las reflexiones de PACMA en cuestiones de Derechos de los animales [16] (Pastor; Fresco; Zamora García, 2015), fuerza con más votos de cuantas se han quedado fuera del parlamento.
4. Derechos humanos y pacifismo como eje de la posición internacional
Decía el expresidente Mújica que vivimos en una era llena de mediocridad, donde los representantes no son capaces de mirar más allá de sus intereses nacionales, su deuda y sus aliados, y que jamás abordan de forma valiente cuestiones como la pobreza y el hambre o el deterioro ambiental, impulsando los conceptos de Justicia Ambiental y Ecocidio.
Debemos, como ya intentara Petra Kelly, potenciar la alianza entre los ecologistas a nivel mundial. Estructurar la acción internacional en torno al escrupuloso respeto de los derechos humanos, el pacifismo –pese a las acusaciones de buenismo [17] (Pastor, 2015)- y los convenios de protección ambiental ha de ser el centro de la denuncia de éstos diputados, apoyando unos y otros para fomentar la integración regional y la estabilidad sin el interés espurio del comercio internacional detrás, como bien podría representar el apoyo a palestinos y kurdos, al pueblo griego frente a la troika o la democratización en Túnez, así como la integración y cooperación con Latinoamérica, ocupando una posición mediadora de intereses a la que por nuestros lazos históricos y geográficos podemos aspirar entre el mundo árabe, una Unión Europea más integrada y justa y Latinoamérica.
CONCLUSIÓN
Como podemos ver un mundo de posibilidades y cuestiones por resolver se abren al “sexteto ecologista”, ello por tanto no puede implicar el abandono de los demás del activismo con los movimientos sociales y el resto de la familia ecologista, pues aunque sin duda mucho puede hacerse desde el Congreso, para que a una idea a la que efectivamente ha llegado su tiempo no marchite debemos cuidar sus raíces y aportar la felicidad que nos acompaña en las calles.
Notas
[0] FOTO: los diputados verdes alemanes (de izquierda a derecha) Gert Bastian, Petra Kelly, Otto Schily y Marieluise Beck-Oberdorf, acompañados por más de 200 activistas ecologistas y pacifistas, se dirigen a la sesión inaugural de la X legislatura del Bundestag el 29 de marzo de 1983 (era la primera legislatura en la que Die Grünen conseguía representación en el Bundestag). Petra Kelly llevó una conífera en una maceta y un ramo de flores y los sitúo en la mesa de su escaño durante dicha sesión.
[1] El autor es estudiante de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid y co-coordinador del Área de Política y Sociedad de EcoPolítica.
[2]
Ocalan, Abdullah (2015), “Confederalismo Democrático, Otro mundo es posible” Prólogo, Ed. notas de Walter, pág. 15.
[3] Consiguiendo habitualmente ICV (coaligado con Ev, en solitario o con EUiA) entre 1 y 2 diputados desde 1996.
[4] ESTEBAN RUBIO, Luis (2015), Año 10.015 de nuestra Era. Parte II. Summer is Coming – Introducción, pág. 9 [en línea] [18 noviembre 2015] Disponible en: https://ecopolitica.org/ano-10015-de-nuestra-era-parte-ii-summer-is-coming/ [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[5] VV.AA European Social Model [en línea] [mayo 2013] Disponible en: http://datab.us/i/European%20social%20model [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[6] He de aclarar que ésta es una opinión a nivel personal, que requeriría un desarrollo en condiciones o por lo menos la búsqueda de antecedentes o intentos previos.
[7] Sanzo González, Luis (2005) La introducción de la renta básica en España en Cuadernos de Relaciones Laborales, vol. 23, no. 2 [en línea] Disponible en: http://revistas.ucm.es/index.php/CRLA/article/view/CRLA0505220123A/32339 [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[8] Ríos Álvarez, Lautaro. (2012) El principio constitucional de la función social de la propiedad 3.4 Su acuñación constitucional RDJ Doctrina, Tomo LXXXIV, Nro. 2, 57 a 73 págs. 111-136.
[9] 2015, Amnistía denuncia que España tiene el 30% de viviendas vacías de Europa [en línea] El Periódico – Sociedad martes 23 de junio 2015 http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/amnistia-denuncia-que-espana-tiene-viviendas-vacias-europa-4297926 [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[10] del Peral Pedrero, Rafael (2013) Reflexiones sobre el consumo. Crítica a la destrucción creativa [en línea] [20 de noviembre 2013] https://ecopolitica.org/reflexiones-sobre-el-consumo-critica-a-la-destruccion-creativa/ [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[11] Sekulova, Filka (2015) Navidades, felicidad y decrecimiento. ¿Qué relación hay entre el consumo y la felicidad? creativa [en línea] [22 de diciembre 2015] Disponible en: https://ecopolitica.org/navidades-felicidad-y-decrecimiento-que-relacion-hay-entre-el-consumo-y-la-felicidad/ [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[12] EUROPEAN COMMISSION, (2015) Green Jobs: Employment potential and Challenges, European semester thematic fiche, pág. 5 [en línea] Disponible en: http://ec.europa.eu/europe2020/pdf/themes/2015/green_jobs.pdf [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[13] The New Economics Foundation, (2102) 21 horas. Una semana laboral más corta para prosperar en el siglo XXI. Barcelona, Icaria.
[14] Yagües, Miguel, (2013) El Otium y la búsqueda de la felicidad pública [en línea] [16 de octubre de 2013] Disponible en: https://ecopolitica.org/el-otium-y-la-busqueda-de-la-felicidad-publica/ [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[15] G. Olabarría, Marc (2015) EcoloQUEERsmo Parte I. [en línea] [25 de agosto de 2015] Disponible en: https://ecopolitica.org/?s=EcoloQUEERsmo [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[16] Pastor, Sara; Fresco, Ignacio; Zamora García Javier (2015) Entrevista a Laura Duarte, portavoz de PACMA – Reflexiones sobre los derechos de los animales y el movimiento animalista [en línea] [22 de octubre de 2015] Disponible en: https://ecopolitica.org/entrevista-a-laura-duarte-portavoz-de-pacma/ [último acceso 27 de diciembre de 2015].
[17] Pastor, Sara, (2015) Sobre terrorismo, “buenismo” y pragmatismo [en línea] [4 de diciembre de 2015] Disponible en: https://ecopolitica.org/sobre-terrorismo-buenismo-y-pragmatismo/ [último acceso 27 de diciembre de 2015].

dimarts, 29 de desembre de 2015

Suiza será el primer país que eliminará la creación de dinero de la nada

Article publicat a  El Blog Salmón
28/12/2015
El Gobierno federal de Suiza confirmó el pasado jueves que celebrará un referéndum para decidir si se debe prohibir a los bancos comerciales la atribución de crear dinero de la nada, con el cual se facilita la especulación financiera. Esta información la habíamos adelantado en septiembre y ahora es confirmada por The Telegraph. En un breve comunicado, el Consejo Federal del gobierno suizo señaló que se recibieron más de 110 mil firmas válidas para impulsar el referéndum.
La campaña fue liderada por el movimiento Swiss Sovereign Money, conocido como Iniciativa Vollgeld', y está destinado a limitar la creación de dinero, al exigir a los bancos privados mantener el 100% de sus reservas contra sus depósitos. "Los bancos no deben crear dinero de la nada para sí mismos, y solo podrán prestar el dinero que tienen de los ahorradores o de otros bancos", señalan en la organización.
De cumplirse esta iniciativa, Suiza sería el primer país en terminar con la creación de dinero de la nada, justamente el motor que está detrás de las crisis financieras y el hinchamiento de las burbujas especulativas.

La creación de dinero de la nada

La creación de dinero es el proceso por el cual se incrementa la oferta de dinero de un país o una región monetaria, como la zona euro. Si bien los bancos centrales pueden introducir nuevo dinero en la economía en lo que se denomina política monetaria expansiva, son los bancos comerciales los que que crean la mayor cantidad de dinero cuando generan préstamos para compras inmobiliarias, de automóviles o consumo.
Aunque mucha gente piensa lo que dice a teoría (que los préstamos se realizan con los depósitos que previamente han hecho los ahorrantes), lo cierto es que los bancos crean dinero cada vez que hacen un préstamo dado que el volumen de préstamos es muy superior a los depósitos existentes. Por eso que cada préstamo de un banco genera nuevo dinero. El optimismo en los períodos de auge lleva a la banca a expandir exponencialmente los préstamos con lo que la cantidad de dinero en la economía se dispara.
Uno de los mecanismos de expansión de la cantidad de dinero es el conocido como Sistema de Reserva Fraccionaria, donde la cantidad de dinero real (oferta de dinero) es un múltiplo bastante mayor de la Base Monetaria ofrecida por el banco central. En este caso se habla de multiplicador monetario, y está relacionado inversamente con la tasa de reservas del sistema financiero. A menor valor de la tasa de reservas, mayor es el valor del multiplicador. Si la tasa de reservas es del 20 por ciento el multiplicador es 5, multiplicándose por 5 veces la base monetaria, Si la tasa de reservas es del 5 por ciento, se multiplica por 20 veces la base monetaria. En los período previos al estallido de la crisis de 2008 se comprobó que hubo bancos cuya tasa de reservas era de 0,1 por ciento, multiplicando por mil la base monetaria.
Lo de Suiza puede ser el primer golpe serio al sistema financiero para romper la adicción a la creación de dinero. El sistema financiero se ha hecho adicto a la creación de dinero de la nada y con ello a la interminable cadena de burbujas especulativas.

dilluns, 28 de desembre de 2015

Max Neef: “La obsesión por el crecimiento es un disparate”

Article publicat a la revista   El Torno

Entrevista realizada por la Fundación DECIDE a Manfred Max Neef, Economista de la Universidad de Chile, quién elaboró ideas en torno al desarrollo sustentable, la economía ecológica y el desarrollo a escala humana.

Max Neef
Entrevista  realizada por la Fundación DECIDE a Manfred Max Neef, Economista de la Universidad de Chile, quién elaboró ideas en torno al desarrollo sustentable, la economía ecológica y el desarrollo a escala humana. En 1983 gana el premio Right Livelihood Award, considerado el premio nobel alternativo de economía, y en 1993 fue candidato a Presidente de la República en Chile. Conversamos con Manfred sobre la coyuntura política actual, los debates sobre crecimiento económico, modelos de desarrollo en Chile y latinoamérica y sus propuestas sobre economía ecológica.
Buen día, Manfred. En el último tiempo hemos observado que la izquierda, o los movimientos sociales a groso modo, fueron más o menos exitosos en instalar ciertas ideas o posiciones a lo largo del siglo XX: los derechos humanos, derechos sociales, algunas reivindicaciones de género. Pero a partir de la caída de la Unión Soviética quedó bastante huérfana de ideas –de la proposición de un modelo- en el plano económico; a diferencia de lo que ocurre entre actores vinculados al mundo ambiental y a propuestas que giran en torno a la sustentabilidad, que logran escapar de los marcos de la modernidad, entendido como economías basadas en costos y beneficios.

-Bueno, parece  evidente que la economía convencional y tradicional no ha respondido a lo que debería haber respondido. De que exista una tremenda testarudez de parte de quienes son del mainstream, no quita que sea y siga siendo un fracaso tremendamente peligroso y brutal. Esta economía neoliberal mata más gente que todos los ejércitos del mundo juntos, y no hay ningún acusado, no hay ningún preso, no hay ningún condenado. Todos los horrores que estamos viendo en el mundo, gran parte de ellos, tienen un trasfondo que está anclado a esta visión de tratamiento y práctica económica.La obsesión del crecimiento, para empezar, es un disparate. Porque una elemental ley natural, que todo el mundo conoce, es que todos los sistemas vivos crecen hasta un cierto punto en que dejan de crecer. Tú dejaste de crecer, yo deje de crecer, el árbol grande deja de crecer, pero no deja de desarrollarse. Seguir forzando el crecimiento para consumir más y seguir produciendo una infinita cantidad de cosas innecesarias, generando una de las instituciones más poderosas del mundo como lo es la publicidad, cuya función es una y muy clara: hacerte comprar aquello que no necesitas, con plata que no tienes, para impresionar a quienes no conoces. Eso evidentemente no puede ser sustentable.Ahora, frente a las alternativas, desde luego para mí la más importante, es la visión de la economía ecológica. Porque a diferencia de la economía tradicional, la economía ecológica es una economía que está al servicio de la vida y tiene características fundamentalmente opuesta a la convencional. La economía convencional -que es la hija de la economía neoclásica- desde una visión ontológica, se sustenta en una visión mecánica, newtoniana: el humano, la economía y el mundo son mecánicos. Y en un mundo mecánico tú tienes sistemas que tienen partes. Partes que descompones, analizas y vuelves a armar. Del otro lado, la economía ecológica se sustenta en una visión orgánica. Los sistemas no tienen partes, sino que participantes, los cuales no son separables. Lo cual significa que todo está intrínsecamente unido y relacionado. Esto por lo demás ya es un mensaje que hace más de 90 años nos viene dando la física cuántica, pero ese mensaje ha tardado en llegar a las ciencias sociales. En este sentido, la economía ecológica o cualquier nuevo sistema económico debe en mi opinión, sustentase en cinco postulados fundamentales y un principio valórico irrenunciable. El postulado número uno: la economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía. Dos: el desarrollo tiene que ver con las personas y la vida, no con objetos. Tres: crecimiento no es lo mismo que desarrollo, y el desarrollo no precisa necesariamente de crecimiento. Cuatro: ninguna economía es posible al margen de los servicios que prestan los ecosistemas. Y cinco: la economía es un subsistema de un sistema mayor y finito que es la biosfera, por lo tanto el crecimiento permanente es imposible. Y el principio valórico irrenunciable que debe sustentar una nueva economía es que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar por sobre la reverencia a la vida. Si tú recorres estos puntos vas a ver que lo que hoy tenemos –en la economía neoliberal- es exactamente lo contrario. Hoy en día llegamos al extremo, comienzo del siglo XXI, que hay más esclavos de los que había antes de la prohibición de la esclavitud en el siglo XIX. Esclavos en serio, no en sentido figurado, de los cuales el 60% son niños y las demás, principalmente, mujeres.
Usted mencionaba la idea del crecimiento cero. Pero pareciera ser, cuando se le habla a gobiernos latinoamericanos, incluidos los de izquierda, que el crecimiento cero no es para nosotros: primero debemos crecer y luego podemos hablar de crecimiento cero, ¿está usted de acuerdo?

-Hay crecimientos que son necesarios y justificables, y hay crecimiento que es totalmente innecesario. Y, desde luego, no confundir crecimiento con desarrollo que son dos cosas distintas. Si usted crece para desarrollarse, se puede pensar. Pero si usted crece a raíz de agotar recursos renovables y no renovables, eso es estúpido. Fíjese usted qué es lo que ocurre en la macroeconomía convencional, es tan absurdo que la pérdida de patrimonio se contabiliza como aumento de ingreso. Si yo arraso este bosque, eso me genera crecimiento e ingreso, pero ¿cuál es el resultado? Quedamos pobres. Destruí el suelo, en ese proceso crecí, pero el resultado es que quedé más pobre. Con mis colegas planteábamos lo que se conoce como la hipótesis del umbral, que ya está completamente confirmada, y que ya deja de ser hipótesis. En toda sociedad hay un período en el cual el crecimiento económico conlleva un mejoramiento de la calidad de vida, pero sólo hasta un punto. El punto umbral. Luego del cual si hay más crecimiento empieza a decaer la calidad de vida. Hay distintos componentes de la calidad de vida, pero llegado un determinado crecimiento, la calidad de vida de la ciudad empieza a decaer, ¡pero la ciudad crece! Claro que hay países que necesitan crecer, hay países que están en la extrema pobreza, pero tiene que ser un crecimiento que efectivamente contribuya a la superación de la pobreza. Porque el crecimiento que se sustenta nada más que en el consumismo, no genera desarrollo ni mejora la calidad de vida. Hago una pregunta elemental, ¿tú crees que es necesario que hayan 185 tipos de shampoos? ¿Seríamos inmensamente más pobres si hubieran 50 tipos de shampoos? Entonces, en todo orden de cosas es lo mismo. Tú estás ocupando recursos valiosísimos para producir cosas innecesarias, eso genera crecimiento, pero no desarrollo.
La noción de “bienes comunes”, hemos trabajado en este concepto porque entendemos que viene a liberarnos del eje “bien público – bien privado” que ha perdido progresivamente el sentido que justificó su existencia en el contexto de las luchas del siglo XX.

-Para mí esas son contribuciones lingüísticas que no corresponden a la realidad. Para mí no hay ninguna diferencia entre un bien público y un bien privado: es parte de la naturaleza. Que tenga dueño, que no tenga dueño, o que tenga muchos dueños me da igual. Lo que interesa es la característica de ese bien y cuál es la función de ese bien, no el concepto de propiedad que hay detrás. Y entonces, como ya lo dije antes, se trata de entender que nosotros estamos absolutamente integrados a la naturaleza. De tal manera, que hay que entender que esos bienes son parte integral de un todo. Cualquier acto que nosotros cometamos que tiene que ver con la destrucción de ese bien, es un acto de suicidio colectivo. Tú te estás suicidando y se está suicidando la sociedad en la medida que destruyes los bienes de la naturaleza que no se pueden reponer. Por supuesto si tú cortas un árbol y facilitas que pueda volver a crecer, bueno, no hay problema, eso es lo normal, eso no es depredar. Depredar es ir mucho más allá de lo que realmente se necesita. Y en ese sentido todos los bienes son importantes y puedes decir que todos los bienes son comunes. Lo de público y privado es una cuestión leguleya que sirve para el abuso, como en el caso del agua en Chile, que es grotesco. Te compraste el agua de ese río y el vecino no puede sacar ni un vaso de agua, eso es monstruoso, te fijas. Pero eso es la parte jurídica, la parte que nosotros fabricamos, que no se corresponde a lo que debe ser nuestra relación con todos los bienes que son naturales. Luego puedes agregar la propiedad, pero debes entender que eso es parte de un todo, y si alguien tiene una propiedad, esa persona tiene una responsabilidad muy clara respecto a ese bien.Desde la izquierda, hablando históricamente, se entendió alguna vez que valía la pena reivindicar la propiedad pública en términos de recursos. En el caso de Chile, eso estaba muy claro con la nacionalización del cobre, entendiendo que detrás de eso iba a haber una redistribución, una democratización en la gestión del recurso. Pero ahora –dictadura y Concertación de por medio- vemos que de eso hubo bastante poco. Codelco, por ejemplo,  siendo una empresa pública contamina e interviene más que cualquier empresa privada.
Mucha gente se imagina que el socialismo y el capitalismo son absolutamente opuestos. Pero en términos ambientales son idénticos, como también en su relación con la tecnología. La naturaleza está ahí para ser explotada y eso es válido tanto para el socialismo como para el capitalismo. La única diferencia que hay entre los dos es en la distribución de la riqueza. En uno la distribuye el Estado y en el otro, el mercado. Izquierda y derecha a mí no me dice nada. Es una lucha histórica donde esas categorías ya cumplieron su función y ya no sirven. Hoy día yo te pregunto, ¿qué es una persona de izquierda? Hace 40 años se sabía muy bien. Ahora yo te saco 40 personas que se dicen de izquierda y les pido que en una frase digan qué significa ser de izquierda, voy a tener 40 respuestas distintas. Hoy la gente se alinea por otras cuestiones, el ambiente, el cambio climático, esas son otras preocupaciones que no vienen ni con derecha ni con izquierda. No vamos a decir que solo la derecha es culpable del cambio climático: son todos culpables del cambio climático. Entonces, hay que trabajar con nuevas categorías y no quedarse trancado en el siglo XX o, peor aún, en el siglo XIX.
Ahora, ¿cómo cree usted que se tienen que gestionar esos recursos? ¿Qué experiencias se pueden rescatar?

La única manera de hacerlo bien es en la medida de estimular y reforzar con el mayor vigor posible las economías locales, lo pequeño, el municipio, cuando mucho la región. Porque para comenzar, ahí tú tienes identidad, tú eres alguien. Porque, ¿en qué consiste ser chileno? La banderita macanuda, el himno, esa es una lesera. Tu identidad está en la ciudad donde naciste, y particularmente en el barrio donde creciste. Yo soy porteño del cerro Artillería, del paseo 21 de Mayo, ahí está mi identidad, el resto es una abstracción que no tiene más sentido. En ese sentido, las experiencias más exitosas y más interesantes son las que se están haciendo hace tiempo en Escandinavia, particularmente en Suecia. El Natural Step, el paso natural de Suecia, consiste en un gran consenso nacional que ha llevado a una economía responsable, los únicos que no están en crisis en Europa por lo demás. Y como consecuencia de eso, al movimiento de los eco-municipios hoy. Algo que empezó hace 30 años en un municipio muy pequeñito en la región del Ártico sueco, donde dijeron “bueno, nosotros somos tan pobres que no podemos esperar nada de nadie, tenemos que inventar la manera de desarrollarnos”. Y  tuvieron un éxito extraordinario, y hoy dos tercios de los municipios son así. Pero finalmente, ¿qué es un ecomunicipio? Es un municipio que tiene autonomía financiera, autonomía energética, autonomía en transporte, en educación, en cultura, autonomía completa. El 100% del impuesto que tú pagas se queda aquí, no se va al centro para que ellos decidan qué hacer con la plata. ¿Qué significa eso?, ¿cuál es el impacto psicológico que produce eso? Que tú estás viendo lo que hacen con tu plata. Si no te gusta lo que están haciendo, sabes a donde ir y a quien decirle. Aquí qué hacen con tu plata, ¿tienes idea? Cero. Aquí en Chile, acá en Valdivia, si tú quieres poner un semáforo te lo tiene que autorizar Santiago. Un chato que está en un escritorio que en su vida ha venido a Valdivia. Bueno, como esas experiencias, hay otras igualmente notables en Inglaterra, los Transition Towns, los pueblos de transición, que incluso tiene sus propios medios de pagos.
¿Cómo es eso?
-Generan sus propios medios de pagos, con su propio dinero, y ese dinero gira localmente. Todos los negocios locales compran y venden con ese dinero. Y ese dinero lo puedes convertir a moneda nacional si te vas a otra parte. Pero lo que significa es que todo lo que tú generas como excedente gira ahí mismo, y estimula ahí mismo la economía. O sea, genera un boom económico. Además no es dinero que puedas acumular con fines especulativos, porque tiene una duración limitada. O sea, es un dinero que tiene que estar activo. Esos son medios de pagos locales.
Para hacer eso, ¿cómo construimos con actores subalternos, actores sociales, alternativas que tengan posibilidades reales de disputar ese poder?
-He llegado a una conclusión hace mucho tiempo: tú no puedes confrontarlos, porque vas a perder el tiempo. Debes empezar a hacer acciones locales tú. Cuando fui candidato a la presidencia me preguntaban lo mismo, y yo decía “mire, imagínese que usted está en un potrero y a 100 metros suyo está un rinoceronte furioso, listo para atacar. Lo más estúpido que usted puede hacer es suponer que también es un rinoceronte y atacarlo, no le deja ni en polvo. Entonces, ¿cómo se puede derrotar a ese rinoceronte? La nube de mosquitos. Una nube de mosquitos puede volver loco al rinoceronte hasta que se cae al precipicio, y no puede matar a ningún mosquito, porque los mosquitos tienen dos atributos que son claves: Uno, que siempre permanecen juntos y, dos, que no hay ningún mosquito jefe, o sea, es una sociedad no descabezable. Entonces tú tienes que joder, joder y joder, ese es el rol de los movimientos sociales. Y mira como están surgiendo en España, los que están surgiendo en Inglaterra. En Inglaterra imagínate, ahora sale un sujeto de izquierda de frentón. En Estados Unidos ahora, el que está detrás de Hillary Clinton, el que está subiendo más, es un socialista químicamente puro de Vermont. Los movimientos sociales en Alemania, los Piratas. Entonces esos son los mosquitos, y esa es la única manera.
Para terminar, ¿qué está leyendo actualmente?
-Actualmente, los filósofos idealistas alemanes del siglo XVIII, especialmente a Schelling, que me ha vuelto a fascinar. Porque todo esto que ya hablamos, lo dijo él hace más de 200 años. Todo esto que es el romanticismo alemán es fascinante. Porque lo fascinante que surge en ese movimiento del este de Alemania, Leipzig, esas zonas maravillosas, es que en ese momento el ser humano descubre la naturaleza. La naturaleza es producto del romanticismo alemán. Fíjate, si tu analizas la pintura, toda la historia de la pintura, hasta ese momento la naturaleza era el telón de fondo de una persona y su retrato. Allí, por primera vez aparece una pintura de la naturaleza. Por Caspar Friedrich en Alemania, que después se extiende al resto de la pintura. En la literatura lo mismo. Más interesante todavía, recuerdo que mi gran amigo, el historiador Rafael Bernal, hizo un estudio a fondo de los cronista de la conquista de América, todos los cronistas de la conquista, siglo XVI. ¿Y sabes qué? Descubrió una cosa impresionante, no hay ningún cronista que describa la naturaleza. Cómo puedes entender tú, que alguien que viene de una zona semidesértica como Castilla o Andalucía, y de repente está frente al monte Chimborazo o al medio de la Amazonía no describa lo que ve. Lo único que describe es la fatiga, el dolor, la lucha, las dificultades, el enemigo, la batalla, pero el paisaje no existe. El paisaje y la naturaleza existen a partir del romanticismo y de la filosofía idealista, especialmente Schelling.

divendres, 25 de desembre de 2015

Renta básica, reforma del Senado, reparto del trabajo: lo más debatido del programa de EQUO

Post publicat al blog de  Rafa Font, de Equo
La construcción del programa electoral sigue adelante. En esta fase ya existe un primer borrador completo, que está siendo sometido a discusión. Los tres temas más debatidos de la misma son los siguientes:
  • Para el Senado, considerado por las intervinientes como inútil, hay dos opciones sobre la mesa: eliminarlo, o encontrar un modelo bicameral que funcione. Por ejemplo cambiando la forma en la que se eligen representantes. Acceder al debate sobre Democracia y Libertades.
  • ¿Cómo se compaginaría implantar una Renta Básica con el sistema de pensiones? Hay dos opiniones encontradas: que la renta básica sustituya a las pensiones, o que se mantengan de forma paralela. Enlace al capítulo “Asegurar los derechos”.
  • ¿Es posible repartir el empleo público existente? El borrador propone “impulsar el reparto del trabajo en el sector público”, lo que significaría transformar 20 puestos de 40 horas semanales, en 25 puestos de 32 horas. Continúa en el apartado sobre el modelo de producción.
Otros aspectos del programa, como la sección sobre Cultura, no han tenido aún debate. La discusión continúa en la Equomunidad.

dilluns, 21 de desembre de 2015

Iglesias supedita su apoyo al PSOE a que Sánchez acepte un referéndum

Article publicat a El País 
  • "Cualquier fuerza política que no entienda la plurinacionalidad de nuestro país está dispuesta a entregar el gobierno al PP", afirma el líder de Podemos


Podemos ha condicionado este lunes la hipótesis de apoyar al PSOE a que su líder, Pedro Sánchez, acepte el derecho a decidir y el referéndum catalán. El candidato de la formación, Pablo Iglesias, ha rechazado hablar de líneas rojas, ha negado tajantemente que esté dispuesto a permitir un Gobierno del PP, pero ha advertido que “cualquier fuerza política que no entienda la plurinacionalidad de nuestro país está dispuesta a entregar el Gobierno al PP”. “Parece que los señores que mandan en el PSOE no entienden que España es un país diverso y plurinacional”, ha afirmado el secretario general de Podemos, que con sus alianzas territoriales en Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia ha logrado 69 diputados en el Congreso.
“Ni por activa ni por pasiva, Podemos va permitir un Gobierno del PP, ni con votos a favor ni con la abstención”, ha asegurado Iglesias, quien ha recordado que su formación ha quedado por encima del PSOE en ocho comunidades. Ha sido la más votada en Cataluña y en el País Vasco y se ha situado en segunda posición en la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana, Galicia, Baleares, Canarias y Navarra. Esta circunstancia lleva ahora al partido que nació hace menos de dos años a intentar una negociación de la reforma de la Constitución. Iglesias plantea cinco cambios, que califica de “inaplazables e imprescindibles”, para blindar el reconocimiento de los derechos sociales, cambiar el sistema electoral, prohibir las puertas giratorias, introducir un mecanismo revocatorio de los mandatos del Gobierno y consagrar el derecho de las comunidades a decidir su encaje territorial. El referéndum catalán es, en este contexto, “absolutamente imprescindible”.
Iglesias ha rechazado hablar de investidura y de pactos, aunque ambas cuestiones estarán sobre la mesa del Consejo Ciudadano, máximo órgano de dirección del partido, que se convocará después de Navidad. “Creo que los cambios que se están produciendo son evidentes. Nosotros no estamos hablando ahora de plantear nuestra investidura, sino de tender la mano. Cuando se vuelva a votar en España la tendencia va a continuar”, ha considerado antes de llamar a acometer una nueva Transición. “Tiene que haber un nuevo compromiso histórico en España”.
El líder de Podemos ha vuelto a mostrarse poco conciliador con Pedro Sánchez. Ha recordado que ese partido ha obtenido el peor resultado de la historia de la democracia y que ha perdido seis millones de votos. El resultado electoral, en su opinión, le coloca en una situación de debilidad. “El PSOE tiene que entender la pluralidad de este país y asumir el resultado. Parece que están más preocupados en hacer unas primarias internas que en España”. En cualquier caso, ha rechazado el término línea roja. “Ni líneas rojas ni negociaciones programáticas. Esas garantías son un pegamento de país. Es el momento de hablar de este país”. “A nosotros”, ha dicho, “nos toca ahora asumir la responsabilidad de Estado”.

divendres, 18 de desembre de 2015

Consumir más, conservar más: lo sentimos, pero no podemos permitirnos ambas cosas

Article publicat a Sin Permiso 

George Monbiot

28/11/2015
El crecimiento económico está haciendo trizas el planeta y nuevas investigaciones sugieren que no puede conciliarse con la sostenibilidad.
Lo podemos tener todo: esa es la promesa de nuestra época. Podemos poseer cualquier artilugio que seamos capaces de imaginar…y hasta unos cuantos que no. Podemos vivir como monarcas sin comprometer la capacidad de la Tierra para sustentarnos. La promesa que hace posible todo esto es que a medida que las economías se desarrollan, se vuelven más eficientes en su uso de los recursos. Dicho de otro modo, se desacoplan.
Hay dos clases de desacoplamiento: relativo y absoluto. El desacoplamiento relativo significa utilizar menos materiales con cada unidad de crecimiento económico; el desacoplamiento absoluto significa una reducción total en el uso de recursos, aunque la economía siga creciendo. Casi todos los economistas creen que el desacoplamiento – relativo o absoluto – constituye un rasgo inexorable de crecimiento económico.
Sobre esta noción descansa el concepto de desarrollo sostenible. Se sitúa en el centro de las conversaciones sobre cambio climático de París del mes que viene y de cualquier otra cumbre sobre cuestiones medioambientales. Pero parece que no tiene fundamento.
Un documento publicado este mismo año en Proceedings of the National Academy of Sciences propone que hasta el desacoplamiento relativo que decimos haber logrado es un constructo de falsa contabilidad. Señala que gobiernos y economistas han medido nuestros impactos de un modo que parece irracional.
La falsa contabilidad funciona del siguiente modo: toma las materias primas que extraemos en nuestros respectivos países, las añade a nuestras importaciones de cosas de otros países y le resta luego nuestras exportaciones para acabar en algo denominado “consumo material interno”. Pero al medir sólo los productos que se mueven de un país a otro, en lugar de las materias primas necesarias para crear esos productos, subestima enormemente el uso total de recursos por parte de los países ricos.
Por ejemplo, si los metales se extraen y procesan en el propio país, esas materias primas, lo mismo que la maquinaria y la infraestructura utilizadas para producer un metal acabado  se incluyen en las cuentas de consumo material interno. Pero si compramos un producto de metal en el exterior, sólo se cuenta el peso del material. De modo que a medida que la minería y las manufacturas se desplazan de países como el Reino Unido y los EE.UU. a países como China e India, da la impresión de que los países ricos usan menos recursos. Una medida más racional, llamada huella material, incluye todas las materias primas y los usos económicos, donde quiera que sea que se extraigan. Cuando se toman en cuenta, desaparecen esas aparentes mejoras de eficiencia. 
En el Reino Unido, por ejemplo, el absoluto desacoplamiento que parecen mostrar las cuentas de consumo material se ve reemplazado por una gráfica completamente distinta. No solo no existe un desacoplamiento absoluto, es que tampoco hay desacoplamiento relativo. De hecho, hasta la crisis financiera de 2007, la gráfica seguía la dirección: relativa incluso respecto al aumento de nuestro producto interior bruto, nuestra economía se estaba volviendo menos eficiente en su uso de materiales. Contra todas las predicciones, se estaba produciendo un reacoplamiento.
Si bien la OCDE ha afirmado que los países más ricos han reducido a la mitad la intensidad con que utilizan recursos, el nuevo análisis sugiere que en la UE, los EE.UU., Japón y las demás naciones ricas, no se ha producido “mejora alguna en absoluto en la productividad de los recursos”. Esta es una noticia asombrosa. Parece convertir en un sinsentido todo lo que se nos ha dicho acerca de la trayectoria de nuestros impactos medioambientales.
Envié el document a uno de los principales pensadores británicos sobre esta cuestión,  Chris Goodall, quien ha sostenido que el Reino Unido parece haber alcanzado un “pico de materiales”: dicho de otro modo, que se ha producido una reducción total en nuestro uso de recursos, también conocida como desacoplamiento absoluto. ¿Qué pensaba él?
Dicho sea en su inmenso honor, respondió que “en términos generales, tienen, por supuesto, razón”, aunque el nuevo análisis parece socavar el supuesto que ha elaborado.
Tenía él, sin embargo, varias reservas, sobre todo acerca del modo en que se calculan los impactos de la construcción. También consulté al principal experto académico sobre el tema, el profesor John Barrett. Me dijo que él y sus colegas habían llevado a cabo un análisis similar, en este caso sobre el uso de energía y las emisiones de invernadero en Gran Bretaña, “y encontramos un patrón similar”. Uno de estos documentos revela que mientras que las emisiones de dióxido de carbono cayeron oficialmente en 194 millones de toneladas entre 1990 y 2012, esta aparente reducción queda más que cancelada por este CO2 que contratamos comprando cosas en el extranjero. Esto se elevó 280 millones de toneladas en el mismo periodo.
Docenas de trabajos más llegan a conclusiones semejantes. Así, por ejemplo, un informe publicado en la revista Global Environmental Change llegó a la conclusión de que cada vez que se dobla la renta, un país necesita un tercio más de tierra y océanos para apoyar su economía debido al aumento de su consumo de productos animales. Un trabajo reciente de la revista Resources llegó a la conclusion de que el consumo global de materiales ha aumentado en un 94% en 30 años y se ha acelerado desde el año 2000. “En el curso de los últimos 10 años no se ha alcanzado ni siquiera un desacoplamiento relativo a escala global”.
Podemos persuadirnos de que vivimos de la nada, flotando en una economía sin peso, como predijeron ingenuos futurólogos en la década de 1990. Pero se trata de una illusion creada por la irracional contabilidad de nuestros impactos medioambientales. Esta ilusión permite una aparente reconciliación de medidas políticas incompatibles.
Los gobiernos nos apremian a consumir más y conservar más. Debemos extraer más combustibles fósiles del subsuelo, pero quemar menos. Deberíamos reducír, reutilizar y reciclar lo que entra en nuestros hogares y al mismo incrementarlo, desecharlo y substituirlo. ¿De qué otro modo puede crecer la economía del consumo? Tendríamos que comer menos carne parea proteger el planeta vivo, y comer más carne para impulsar el sector agrícola-ganadero. Esas medidas políticas son irreconciliables. Los nuevos análisis sugieren que el crecimiento económico es el problema, independientemente de que la palabra “sostenible” se le atornille encima.
No es solo que no encaremos esta contradicción; apenas sí hay quien se atreva a nombrarla. Es como si la cuestión fuera demasiado grande, demasiado aterradora como para contemplarla. Parecemos incapaces de enfrentarnos al hecho de que nuestra utopía es también nuestra distopía, que la producción parece indistinguible de la destrucción.
es uno de los periodistas medioambientales británicos más consistentes, rigurosos y respetados, autor de libros muy difundidos como The Age of Consent: A Manifesto for a New World Order y Captive State: The Corporate Takeover of Britain, así como de volúmenes de investigación y viajes como Poisoned Arrows, Amazon Watershed y No Man's Land.
Fuente:
The Guardian, 24 de noviembre de 2015

dimecres, 16 de desembre de 2015

El acuerdo de París sobre clima: entre milagro, desastre y (posible) punto de inflexión Por Florent Marcellesi

Article publicat a EFE VERDE
El acuerdo de París sobre clima: entre milagro, desastre y (posible) punto de inflexión Por Florent Marcellesi (*)
Tribuna de Florent Marcellesi (Equo UE) para #CDO (Creadores de Opinión Verde) en la blogosfera de @efeverde en la que hace balance de los resultados de COP21 del clima

 Por Florent Marcellesi (*) , portavoz de EQUO en el Parlamento Europeo.

 Al aprobar el acuerdo de París, George Monbiot declaró en The Guardian: “En comparación con lo que podría haber sido, es un milagro. Y en comparación con lo que debería haber sido, es un desastre”. Sin duda, es una de las frases que mejor resume los sentimientos encontrados que muchos nos llevamos de vuelta de la cumbre climática de COP21.

Primero, es un milagro. Alcanzar un acuerdo universal de este tipo, es decir firmado entre 195 países con intereses y visiones totalmente antagonistas, es digno de elogio. Arabia Saudí (representada por su ministro del petróleo), Polonia, Venezuela y Argentina defendían con mucho empeño los intereses del petróleo, gas y carbón. China y la India insistían una y otra vez en la “diferenciación” para no aportar financiación al fondo verde y por poder crecer (y por tanto emitir) todavía unos años más.
Las islas del Pacífico y del Caribe, y en general los más vulnerables como muchos países de África, lanzaban constantes gritos de socorro y alerta: para ellos, el cambio climático es simplemente una cuestión de supervivencia. Estados Unidos no podía asumir un acuerdo demasiado vinculante, por la espada de Damocles de su Senado. La Unión Europea, con unos de los compromisos más altos de reducción (en comparación con los demás), buscaba nuevas alianzas para obligar a los países emergentes a reconocer que el mundo ya no era el mismo que en Kioto y que ellos también tenían que desembolsar su parte. De por medio, Francia, como anfitriona, sacaba sus mejores dotes de diplomacia: a Fabius, el presidente de la COP21 y su equipo, le debemos al menos el haber alcanzado un acuerdo con un objetivo a largo plazo mejor que previsto y no repetir el fiasco de Copenhague.
Y por supuesto que es un acuerdo de mínimos, lleno de ganchos variopintos y contradictorios para que todos los países puedan volver a sus casas con la cabeza alta. Con el tipo de gobernanza mundial débil que tenemos y con los mimbres geopolíticos actuales, difícilmente podría ser otra cosa. Tampoco se puede esperar mucho más teniendo en cuenta las corrientes culturales dominantes: sintiéndolo mucho, las opiniones públicas mayoritarias y sus reflejos gubernamentales en COP21 no apoyan las tesis más ambiciosas que defendemos el movimiento por la justicia climática. Pero si ni siquiera el cambio climático está presente en el debate electoral español en plena cumbre, ¡cómo vamos a pretender que los negociadores sean más ambiciosos!
Al mismo tiempo, es un desastre. A nivel científico, queda poca duda de que el acuerdo de París es totalmente insuficiente para lograr el propio (y buen) objetivo a largo plazo que se marca: no superar 1.5°C de aumento de temperatura al final de este siglo. Con los compromisos actuales de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) presentada por los países, el aumento de temperatura va más bien hacia los 3°C, poniendo en riesgo la vida y la dignidad de millones de personas en el mundo. Tampoco se ha incluido en el acuerdo el sector de la aviación y el transporte marítimo, hoy responsables de un 10% de las emisiones de GEI. Sin regular de manera concreta ambos sectores el objetivo del 1,5ºC es ilusorio.
Por otra parte, la nueva formulación sobre balance de las emisiones de gases de efecto invernadero para la segunda mitad del siglo XXI es muy ambigua. Tal como ha quedado, se trata de un objetivo mucho menos ambicioso que la necesaria descarbonización de la economía y que dependerá de la interpretación de cada país (ojo que llega aquí la industria de la captura y almacenamiento de CO2). Existe pues una incoherencia flagrante (además de sabida y reconocida) entre instrumentos y compromisos prácticos del acuerdo con sus metas políticas a largo plazo.
Ahora bien, si esta incongruencia en el contenido es desde luego el punto más dudoso y decepcionante de COP21, es también necesario analizar el acuerdo en término de dinámica social y política. Ante todo, no pasemos por alto una victoria fundamental: hemos ganado la hegemonía cultural climática. Hemos ganado el discurso y el corazón. El cambio climático, esta gran lucha del siglo XXI, ya no solo marca la agenda internacional sino también el imaginario social. Si bien es cierto que es necesario pasar de las palabras a los hechos, al mismo tiempo para pasar a los hechos es imprescindible tener primero una palabra fuerte. Ya la tenemos, París le ha dado legitimidad planetaria.
Además, no pasemos por alto tampoco el conjunto de reacciones al acuerdo, no solo las nuestras. Por ejemplo, los republicanos estadounidenses ya sueñan con tumbarlo por ser, según ellos, un acuerdo que va en contra del comercio. Por su parte, el lobby europeo del carbón se queja de que “Naciones Unidas retrata las energías fósiles como enemigo público N°1”. Desde luego se habrá percatado de que el mercado del carbón cayó en picado durante la cumbre climática. Sin duda, sensibles como son a las señales psicológicas y económicas, los mercados de las energías fósiles han leído y anticipado el artículo 2.1.c que llama la reorientación de las inversiones financieras hacia las actividades bajas en carbono (y se han enterado del potente movimiento de desinversión de las energías fósiles).
Visto desde un punto de vista dinámico, París abre una brecha. Muy pequeña pero una brecha que se cerrará o se ampliará según nuestra capacidad de crear a todos los niveles geográficos las correlaciones de fuerzas necesarias en favor de un mundo sin fósiles y carbono. Que este acuerdo sirva para algo dependerá por tanto de la capacidad social y política en cada país, empezando por España y Europa, de exigir, por una parte, el cumplimiento del acuerdo y, por otra, de acelerar desde la ciudadanía y las instituciones la transición ecológica y energética hacia otro modelo justo y sostenible. Para ello, aprovechemos todos los ganchos del acuerdo que nos sirvan, y en particular su significado simbólico y emocional. Es hora de una movilización sin precedentes para una lucha sin precedentes hacia la era de la responsabilidad climática. Así que seamos estrategas, hagamos del acuerdo un punto de inflexión.