dijous, 30 d’abril de 2015

Economistas de Harvard y Citigroup llaman a eliminar el dinero en efectivo

Publicat a  El Blog Salmón



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La profunda crisis que vive el sistema financiero tiene a la economía en un callejón sin salida. Los bancos centrales han agotado todo su arsenal de políticas de estímulo y la economía permanece estancada. A siete años del estallido de la crisis y las cuantiosas inyecciones de liquidez, el dinero sigue sin fluir, y la promesa de la recuperación se ha desvanecido. El precario equilibrio entre inflación y deflación tarde o temprano se romperá. Para muchos, el problema es el dinero y las múltiples operaciones que escapan a su control: desde la creación de dinero de la nada por parte de la banca, a los abusos de los paraísos fiscales y los contrabandistas. Tarde han detectado los inconvenientes de los paraísos fiscales, el lucrativo negocio del lavado de dinero, la evasión y los fraudes fiscales a gran escala.

Por eso que la idea de terminar con el dinero en efectivo ha comenzado a tomar fuerza en el último año. Si inyectar cientos de miles de millones de euros y dólares a la economía no la ha reanimado, significa que el dinero se va justamente al lado oscuro donde no queda ninguna huella de su uso. Para evitar esta metástasis que deja en estado de coma a la economía, Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, y Willem Buiter, economista jefe de Citigroup, están proponiendo la abolición del dinero en efectivo. Ambos son de la opinión de que las actuales tasas de interés negativas a los depósitos no están significando un repunte de la economía dado que los grandes capitalistas evaden impuestos al transar sus operaciones en efectivo. Rogoff recuerda el caso de una redada realizada contra los barones de la droga en México, donde se encontraron 250 millones de dólares contantes y sonantes.
No deja de ser de interés que esta vez sean dos economistas del mainstream, de la corriente principal del capitalismo, quienes aboguen por una práctica de control monetario que elimina una de las características centrales del dinero como es el anonimato de su poder y las operaciones que facilita. Para Rogoff y Buiter la existencia del dinero en efectivo es hoy el principal obstáculo para salir de la crisis y avanzar hacia la prosperidad, dado que el dinero real, al parecer, está en muy pocas manos. Con esto promueven el fin de los billetes y la creación de una sociedad en la que no exista el dinero en efectivo, y en la cual los pagos puedan hacerse a través de la multiplicidad de dispositivos móviles y digitales.

Hay que abolir los billetes y monedas

Rogoff ha sido uno de los principales economistas en proponer la abolición del dinero en efectivo. En su documento de trabajo Costs and Beneficts to Phasing Out Paper Currency Costos y beneficios de la eliminación del papel moneda, propone deshacerse de los billetes y monedas a favor de las transacciones electrónicas. Para Rogoff la única manera de evitar la evasión de impuestos, el lavado de dinero y el contrabando es eliminando el dinero físico. Los bancos centrales han fracasado con sus planes de estímulo y sus tasas de interés negativas a los depósitos dado que la economía no se ha reanimado. Esto es porque los grandes capitales prefieren mantener el dinero en efectivo.
Hasta el momento los planes de limitar los pagos en dinero en efectivo han fracasado, o se mantienen en cotas aún muy elevadas. Francia, cuyo límite a las transacciones en efectivo a los no residentes es de 15 mil euros, ha intentado bajar el límite a mil euros, pero aquí choca con los intereses de Alemania, que no tiene ningún límite a las transacciones en efectivo. Para Rogoff, las transacciones en efectivo deben abolirse dado que la situación económica empeora día a día por el abuso de los barones del dinero, cuyos grandes flujos de dinero en efectivo no son declarados.

Sólo billetes de 5 euros

Buiter, más cauto, señala en su informe que solo deberían permitirse los billetes de pequeña denominación (5 euros), eliminando todos los billetes superiores a esa cifra. Hace años, se pedía la eliminación de los billetes de 500 euros (es el billete de mayor denominación mundial) y todavía está vigente, ¿a quien sirve? Buiter reconoce la inefectividad de las tasas de interés negativas dado que "nadie va a tener su dinero en el banco a una tasa negativa que va reducir su riqueza cuando lo puede tener en efectivo sin sufrir ninguna reducción". Mantener el dinero en efectivo es una manera fácil y eficaz de evitar las tasas nominales negativas.
Para evitar este problema y salir del estancamiento económico Buiter propone tres medidas directas: i) abolición del papel moneda, ii) existencia de una moneda tributaria, y iii) eliminar el tipo de cambio fijo entre la moneda y el coeficiente reservas/depósitos de la banca. Buiter aplica una estricta Regla de Taylor para demostrar que la Reserva Federal debió aplicar una tasa negativa desde el año 2009 que debió llegar a -6 por ciento en 2010.
Us Effective Rate Taylor Rule
Consciente de que su idea es bastante polémica (Orwell, Huxley y Ray Bradbury se sonrojarían), Buiter se encarga de plantear y responder las desventajas que observan sus detractores: i) de partida, sostiene que deben seguir existiendo los billetes de pequeña denominación (5 euros), para las transacciones de los más pobres, aquellos que no tienen ninguna opción de hacer operaciones vía teléfono móvil; ii) los gobiernos y los bancos centrales perderían ingresos por señoreaje, algo que puede crear resistencias; iii) el uso único del dinero electrónico puede hacer perder privacidad (lo comparan con la Stasi, de la ex-Alemania Oriental, olvidando que EEUU, como mostró Edward Snowden, es aún peor); iv) la exclusividad de los pagos electrónicos puede crear nuevos riesgos de seguridad; v) la abolición del dinero en efectivo creará serias resistencias. Para Buiter, estos últimos argumentos para rechazar la eliminación del dinero en efectivo son débiles.
Actualmente el dinero en efectivo se utiliza en el 85 por ciento de las transacciones globales, lo que da cuenta de la magnitud del cambio que proponen Rogoff y Buiter, idea que está encontrando serias resistencias dentro de la misma ortodoxia de la que provienen estos autores.
La idea de personas intercambiando pagos a través de sus teléfonos móviles revive algunas imágenes de la ciencia ficción como en las obras de Ray Bradbury. Pero el mundo está formado por clases sociales muy dispares y solo los "alfa", como en la obra de Huxley, Un mundo feliz, gozan de los privilegios tecnológicos y de los respaldos financieros para desenvolverse en el mundo con los widgets de su móvil. A su vez, la idea de un mundo centralizado donde un gran ojo vigila lo que hace cada ciudadano remite a Orwell y su 1984. Esto es lo que asusta de los ideas de Rogoff y Buiter, hasta ahora defensores del modelo económico que lanzó a la economía mundial por el barranco... Pero si tras siete años de crisis están promoviendo ideas que tienden a coartar la libertad de las personas para manejar su dinero, es porque las cosas se pondrán mucho peor.

dimarts, 28 d’abril de 2015

Lograr que la economía crezca reduciendo emisiones requeriría una tasa de descarbonización del 6,2 % para 2033

Notícia de  l'Agència EFE
  • Así lo pone de manifiesto el informe “El Cambio Climático en España, 2033: Hacia una economía baja en carbono”, elaborado por la Escuela de Organización Industrial con el apoyo de la Fundación PwC y presentado hoy en Madrid por los responsables de sostenibilidad de grandes empresas españolas, como Iberdrola, Banco Santander o Abengoa.
España reduciría hasta un 17% sus emisiones en 2033 apostando por las renovables Instalación de energías renovables. Imagen de archivo de EFE
Caty Arévalo.- Madrid, 27 abr (EFEverde).- España podría reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero entre un 7 y un 17 % para 2033, manteniéndose en la senda marcada por la ciencia para que la temperatura del planeta no aumente más de 2 grados, pero para ello tendría que apostar fuertemente por las renovables.
Así lo pone de manifiesto el informe “El Cambio Climático en España, 2033: Hacia una economía baja en carbono“, elaborado por la Escuela de Organización Industrial con el apoyo de la Fundación PwC y presentado hoy en Madrid por los responsables de sostenibilidad de grandes empresas españolas, como Iberdrola, Banco Santander o Abengoa.
El informe detecta que, de no aplicar las medidas ya aprobadas, las emisiones causantes del cambio climático crecerán entre un 72 y un 83 % en 2033 respecto a 1990.
Las emisiones seguirían en aumento aún implantándose las actuaciones ya acordadas que supondrían un incremento de los gases nocivos que emitimos a la atmósfera de entre un 4 y un 16 %.
Esto indica que, al ritmo que vamos, el crecimiento económico en España no lograría “desacoplarse” del incremento de emisiones en las próximas décadas y la tasa de descarbonización se mantendría negativa: en un -1 %, ha explicado María Luz Castilla, directora de Sostenibilidad y Cambio Climático del PwC.
Lograr que la economía crezca reduciendo emisiones requeriría una tasa de descarbonización del 6,2 % para 2033, lo que supondría un decrecimiento de las emisiones de entre un 7 y un 17 %, que según los autores sería factible “apostando por la innovación y el desarrollo tecnológico”, y promoviendo “cambios de hábitos”.

Descarbonizar el sector eléctrico

Para conseguir este objetivo el informe advierte de que hay que “descarbonizar el sector eléctrico, con un mayor desarrollo de las renovables para el mismo.
De esta manera el objetivo es que el mix eléctrico se sitúe en 2033 en torno a los 150 gigatoneladas de CO2 por kilovatio generado, respecto a los 300 de 2012.
“Una mayor producción eléctrica con menores emisiones, que incluya además de a las renovables a la generación hidráulica, permitiría cubrir más del 40 % de la demanda primaria nacional”, concluye este informe.
El escenario no contempla a las nucleares que, si cierran conforme vayan cumpliendo los cuarenta años de vida, cesarían actividad en 2024.
El texto alerta, no obstante, de que para cubrir la demanda sería necesario contar con generación térmica, que, en el mejor de los escenarios, contribuiría en más del 50 % al total generado.
Mantenernos en la buena senda hacia la descarbonización requeriría un incremento de la eficiencia energética del 30 %, así como la renovación del parque de edificios de manera que la edificación emitiese en 2033 un tercio de lo que contamina ahora.
Requeriría también, según este documento, el desarrollo de los biocombustibles de segunda y tercera generación, junto al mejor aprovechamiento de la biomasa; así como desplazamientos particulares fundamentalmente basados en el coche eléctrico.
Dar esta vuelta de tuerca hacia una economía baja en carbono compensa, a tenor de estos datos: “Por cada década que nos retrasemos en poner en marcha medidas, nos costará un 40 % más reparar los daños que va a causar el cambio climático”, ha indicado Castilla.
Y es que las proyecciones climáticas para España hablan de incremento de temperatura, con mayor frecuencia e intensidad de olas de calor; de más períodos secos y más frecuencia de las precipitaciones intensas.
En esa línea, el informe de la EOI pide a las administraciones un “un marco regulatorio claro que incentive los cambios de comportamiento hacia una economía baja en carbono, impulsar la fiscalidad verde, y apoyar el desarrollo de tecnologías para la descarbonización”.EFE

diumenge, 26 d’abril de 2015

Resum proposta MESSE presentada al Fòrum d'alternatives a l'atur, pobresa i la desigualtat a Catalunya


Resum de la proposta al Fòrum d'alternativas a l'atur, pobresa i la desigualtat a Catalunya celebrat els dies 24, 25 i 26 d’abril de 2015

 Model econòmic social, sostenible i estacionari (MESSE)

La nostra proposta parteix de la base que les  crisis (social, econòmica i ambiental)  que patim són  conseqüència d’un model econòmic insostenible basat en el creixement infinit  en un planeta finit . Les solucions a la crisi social i econòmica han de ser coherents i compatibles amb les solucions per resoldre la crisis ambiental. En cas contrari,  com defensen encara les polítiques tant  liberals com les keynesianes creixentistes, no hi haurà una solució sostenible. Per això la nostra proposta té  dues vessants: una de caràcter més  general ,  que planteja recuperar l'equilibri ecològic,  i l’altre específica per resoldre l’atur, la pobresa i reduir les desigualtats.  
  •   General:  Proposem l’economia estacionària, en equilibri amb el planeta, que significa:
  1. Escala sostenible: la dimensió de l'economia s'adapta a la capacitat dels ecosistemes per proveir recursos i absorbir residus
  2. Distribució justa: les persones tenen les mateixes oportunitats d'obtenir riquesa i ingressos
  3.  Assignació eficient: dels recursos limitats
  4. Alta qualitat de vida: el creixement econòmic deixa pas a les coses que realment importen a la gent, com la salut, el benestar, l'ocupació segur, el temps lliure, la fortalesa comunitària i l'estabilitat econòmica
Proposem  un canvi de model productiu  cap a una economia baixa en carboni , la transició  energètica cap a les renovables, l’eficiència i l’estalvi . L’augment dels llocs de treball dels  sectors de l’estat del benestar i R+D. Enfortir les relacions de col·laboració  i cooperació per aconseguir una societat més cohesionada , solidària i resilient.
  •   Específica: per resoldre l’atur, la pobresa i reduir les desigualtats proposem:
  1. Reducció de la jornada laboral  i repartiment del treball per resoldre l’atur: s’aconsegueix  treball remunerat per als aturats i temps de lleure  per als ocupats
  2.  Renda Bàsica Incondicionada al nivell del 60% de la renda mediana (per definició és el llindar de la pobresa) (uns 7500 € anuals a Espanya ) per eliminar la pobresa
  3. Reforma fiscal progressiva,  per sustentar la Renda Bàsica i els serveis públics i que combinada amb les dues altres mesures permet reduir les desigualtats  fins als nivells dels països més igualitaris

dijous, 23 d’abril de 2015

FORUM D’ALTERNATIVES A L'ATUR, LA POBRESA I LA DESIGUALTAT A CATALUNYA

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dimecres, 22 d’abril de 2015

EL CINISMO HUMANITARIO OCCIDENTAL

Publicat a   Crisis Energética
Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar.
¡Proletarios de todos los países, uníos! .”
Karl Marx. El Manifiesto comunista
Pateras 2
Lejanos ya aquellos días del internacionalismo proletario, denostado hasta la saciedad (en el opulento Occidente, que también aumenta sus desigualdades internas), el intento marxista de unir a los proletarios en condiciones de vida dignas y asomados hoy a la realidad espantosa de unas desigualdades crecientes, vemos una brecha cada vez más insalvable.
El intento utópico marxista de principios del siglo XX no cuajó finalmente, aunque su primer golpe (parto doloroso, sin duda) fundió en una igualdad considerable distintas repúblicas al hacerse soviéticas. No trata este artículo de volver a hurgar en las causas o incluso logros de aquel fallido intento, ni tampoco aceptaría que nadie denostase y tachase de imposible la visión de un mundo más igualitario y justo que originalmente se proponía.
De otra forma, no tendrían sentido, salvo el de un cinismo galopante, las voces que hoy gritan escandalizadas por los miles de ahogamientos en el Mediterráneo y los portavoces que se rasgan las vestiduras y claman que hay que hacer algo por estos desheredados, los nuevos proletarios que surgen como zombis de la nada, cuando occidente ya creía superado el propio concepto de proletariado.
Aquí no me rasgaré las vestiduras por estas enormes desgracias humanas, sino que trataré de ofrecer una visión más “marxista”, en el sentido de “materialismo histórico”, que trataba de analizar el mundo con un método científico. Van pues, los datos para ayudar a conocer nuestra triste realidad.
20150421 Mapa del mundo con PIB per capita
20150421 Tabla de PIB
Figura 1, PIB per cápita en 2013, según el Fondo Monetario Internacional. Datos de Wikipedia. http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_%28PPA%29_per_c%C3%A1pita
Si observamos el Producto Interior Bruto por persona en el mundo, vemos unas brutales desigualdades entre países, especialmente entre los de origen de los viajes desesperados en patera o en trenes de la muerte o con coyotes y los países de destino con los que estos desesperados sueñan.
Aunque ciertamente la economía no explica todo en este mundo, existe una muy fuerte y estrecha vinculación entre el nivel económico de una población y uno de los valores más queridos por el occidente desarrollado: la esperanza de vida.
Si observamos el gráfico de la figura 2, vemos que la esperanza de vida a la que puede aspirar una comunidad o un pueblo, tiene una relación muy directa con un cierto nivel de PIB
20150421 Esperanza de vida y PIB
Figura 2. Relación entre esperanza de vida de los diferentes países del mundo y su renta o PIB per capita. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Renta_per_c%C3%A1pita
Lo importante de este gráfico es mostrar que la esperanza de vida sube muy directamente como la espuma cuando los niveles de PIB son ínfimos, con cada poquito de subida del PIB por persona. Y también muestra, que a partir de un cierto momento (en torno a los 10.000 dólares de PIB por persona y año, grandes aumentos de los ingresos no conducen a vivir mucho más.
Otra forma de verlo es con el indicador llamado índice de Desarrollo Humano (IDH)
20150421 IDH
Figura 3. Relación entre Índice de Desarrollo humano (IDH) de los diferentes países del mundo y su renta o PIB per capita. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Renta_per_c%C3%A1pita
Este índice, adoptado por Naciones Unidas mide más el bienestar humano que la riqueza material o la simple duración estadística de la vida humana promediada. La curva tiene también una relación muy estrecha con el PIB por persona. Y también muestra que incrementos pequeños de riqueza para los más desheredados pueden producir mucho bienestar y alcanzar ciertos niveles de dignidad humana (hacia el 0,7 ya se estaría en ellos), mientras que con incrementos importantes del PIB per capita no se mejora sustancialmente en mucho más desarrollo Humano.
Pero sigamos analizando. El consumo de energía primaria en el mundo (que integra consumos particulares de cada tipo de energía, hasta la que se consume de forma eléctrica, que es de más calidad y exige más desarrollo), tiene también otra mirada similar, como ya he mostrado en otras ocasiones.
20150421 IDH vs Energía
Figura 4. Fuente: Datos de United Nations Development Program. http://www.thewatt.com/node/170
También aquí la curva de los países muestra que con muy poco aumento de consumo de energía por persona, se pueden alcanzar cotas de desarrollo humano (bienestar humano) considerables. E igualmente, que a partir de un cierto nivel de consumo, situado en unos 2.000 kilos de petróleo equivalente por persona y año, el bienestar no aumenta de forma relevante, aunque el consumo de energía por persona se multiplique cinco o seis veces. Otra reveladora identidad de nuestra realidad mundial.
El gráfico tiene dos variantes que siguen mostrando esta identidad de relaciones y sacando a la luz el drama de los desequilibrios enormes entre los distintos países del mundo. Una de ellas es la representación, con una curva igualmente de relación muy directa con las anteriores y que vincula a su vez el nivel de desarrollo humano (bienestar) y las emisiones de CO2 por persona y país. De nuevo se muestra que se puede emitir poco y mantener un nivel de desarrollo humano digno y que aumentar las emisiones de forma desaforada no condice necesariamente a un mucho mejor nivel de bienestar humano
20150421 Emisiones vs IDH
Figura 5. Emisiones de CO2 por persona y año frente al nivel de desarrollo humano por países. Fuente http://www.thewatt.com/node/170 con datos de United Nations Development Program
20150421 huella vs IDH
Figura 6. http://en.wikipedia.org/wiki/Sustainability

La otra variante es la de la figura 6, que muestra la relación existente entre el desarrollo humano (bienestar human)o que tienen o disfrutan los ciudadanos de algunos países y la huella ecológica que generan estos mismos países. De nuevo, se observa que para vivir bien o con un mínimo de dignidad o bienestar humano, no es necesario consumir desaforadamente.
Pero si volvemos a la relación entre consumo de energía y nivel de PIB por persona en todos los países y grandes regiones del mundo, la figura 7 es bastante incontestable:
20150421 Consumo de energía por países y regiones y PIB
Figura 7. Consumo de energía y PIB per capita por países y regiones. Datos BP Statistical Review 2011 y elaboración propia
En la figura se representa el consumo por persona en cada país o gran región, en vatios de potencia equivalente (en negro), y el PIB también per capita de cada país o región, representado por una estrella roja. En el eje de abcisas se representa la población humana. Este gráfico analizado de forma combinada con los anteriores gritan varias evidencias:
1. La relación entre disponibilidad energética y uso de la energía está muy directamente vinculada al PIB de los países y regiones del mundo (ver los niveles de consumo de energía primaria, que son el sumatorio de los distintos tipos de energía y el nivel de PIB representado por la estrella roja de cada país o región.
2. Aproximadamente el 70% de la población humana, que llamaremos de países empobrecidos, vive con el 30% de los recursos energéticos (y por los gráficos anteriores vemos que una proporción similar de los recursos naturales y bienes y servicios), mientras el 30% de la población de los países enriquecidos dispone del 70% de los recursos planetarios. Este brutal nivel de desigualdad explica muchas cosas sobre las tragedias migratorias y las crisis humanitarias. La desigualdad ha ido creciendo con el tiempo y sólo la limitación de algunos recursos claves, entre otros el petróleo, ha propiciado que algunos países empobrecidos, llamados emergentes, con una masa crítica suficientemente grande, hayan podido reducir ligeramente estas desigualdades con los países enriquecidos, aunque también, copiando a los países enriquecidos, a base de detraer en beneficio propio del pastel general o mundial de recursos del que disponen países empobrecidos y enriquecidos.
3. Si la energía es la capacidad de realizar trabajo y el trabajo es la esencia de la actividad humana que determina el nivel de actividad económica, disponer de energía y del control de sus mecanismos de exploración, extracción, transporte y refino de la misma para su uso, determina bastante fielmente, a su vez, el nivel de PIB y con éste, el nivel de esperanza de vida de las poblaciones del mundo y también el nivel de su bienestar.
4. Al mismo tiempo, el mundo industrial y tecnológico que hemos construido, nos dice que se han alcanzado estas cuotas no si un precio enrome, como es que los que más disfrutan sean los que más contaminan (per capita), aunque sus maquinarias de propaganda nos traten de convencer de lo contrario presentando datos por países y no por persona y también y sean los que consumen como si tuviesen entre tres y cinco planetas como el que tenemos a su disposición. Esto se ve meridianamente claro en las figuras 5 y 6 más arriba.
5. Con los conocimientos que tenemos en la actualidad, sabemos que los recursos energéticos fósiles son finitos. Ya estamos en el cenit de la producción mundial de petróleo y muy pronto en la del cenit del gas y del carbón, que hoy representan un 80% del consumo energético mundial. Si a esto se suma la biomasa, de la que por el agotamiento de los bosques ya no se puede esperar más, tenemos el 90% de nuestra dieta energética actual. El resto es energía nuclear, también limitada en reservas de uranio y con su propio cenit a la vista y energía hidroeléctrica, con la limitación absoluta de uso de embalses en cuencas. Las modernas renovables, apenas producen electricidad y no llegan pese a sus enormes despliegues, ya ralentizados en los dos últimos años ni al 3% del consumo mundial de electricidad, que es el 1% del consumo de energía primaria.
Por tanto, no podemos esperar que en el futuro, ninguna fuente milagrosa de nueva energía venga a solucionar las graves diferencias de uso que hoy existen en el mundo, como se evidencia en la figura 7.
De hecho, incluso aunque surgiese esa milagrosa nueva fuente de energía, hay que plantearse seriamente si habría que hacer uso de ella y seguir destrozando más el planeta con la enorme capacidad de transformación de la naturaleza (no otra cosa es la energía en tanto en cuanto “capacidad de realizar trabajo”) que ofrecería esa nueva fuente.
De nuevo las matemáticas y la ciencia pueden ayudar a analizar los posibles escenarios evolutivos de la sociedad mundial, con el gráfico de la figura 8
En este gráfico se observa que cualquier intento de hacer llegar a los países empobrecidos del mundo a los niveles de, por ejemplo, la Unión europea de los 15 conllevarían, matemáticamente hablando a la necesidad de duplicar el consumo de energía mundial actual que está en los 13.000 millones de toneladas de petróleo equivalente por año.
20150421 PIB y consumo de energía modelos EEUU y Europa
Figura 8. Consumo de energía primaria por tipos de energía y países y regiones
Lo que es peor, cualquier intento de los países empobrecidos de alcanzar el “American Way of Life” o modo de vida americano (ese que el presidente George W. Bush decía que era “innegociable”), implicaría que el mundo debería cuadruplicar su consumo de energía y como consecuencia, también el uso de materias primas y de recursos naturales que conlleva esa mayor disponibilidad de energía, como hemos visto.
Estas diferencias son tan onerosas y alcanzan tal nivel entre países empobrecidos y enriquecidos, que los movimientos como el del 0,7% del PIB, porque el que en Occidente se propone destinar esta cantidad del PIB de los países enriquecidos a la mejora o desarrollo de los países empobrecidos, queda en un ridículo espantoso por su absoluta inutilidad. Supone una nueva y sibilina forma de ofrecer limosna a los empobrecidos para que los enriquecidos puedan dormir más tranquilos. No, es otra la vía que hay que tomar. Ni es el 0,7%, ni el 7%. Está más cerca, matemáticamente hablando del 70% lo que los países enriquecidos deberían ofrecer o entregar o mejor dicho, dejar de esquilmar a los países empobrecidos para alcanzar cotas de equidad, justicia social y equilibrio planetario.
Todavía peor, en la actualidad, de las figuras 6 y 8 se puede desprender que incluso con el consumo tan desigual e injusto que deja a muchos por debajo del nivel de la mínima dignidad humana, mientras otros derrochan como si no hubiese mañana, ya estamos consumiendo como si hubiese un planeta y medio, donde tenemos solo uno. Hemos ya sobrepasado, según Naciones Unidas, el umbral de sostenibilidad planetaria con los consumos actuales y algunos países y regiones enriquecidas, lo han sobrepasado cuatro o cinco veces. Por tanto, malas noticias para los que piensan en que se podrá seguir creciendo. La reducción de la desigualdad y una mejor distribución de la riqueza solo se pueden dar HACIA ABAJO en el consumo de energía y bienes materiales
El SÍMIL DEL CONDENSADOR EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
En electrónica se estudia el comportamiento de los condensadores. Se trata de dispositivos electrónicos que constan básicamente de dos placas conductoras separadas bien por aire, que es un aislante o mal conductor, a veces separadas por el vacío que es un mejor aislante que el aire y generalmente por un material aislante llamado dieléctrico.
20150421 Condensador
Figura 9. Esquema de un condensador
Si se aplica una diferencia de potencial a ambas placas, estas se cargan, una con cargas positivas y otra con cargas negativas de forma proporcional al voltaje que se aplica. La carga que el condensador es capaz de acumular como diferencia entre placas determina la capacidad del condensador. La carga que puede soportar el condensador de diferencia de potencial entre extremos está también en función de la superficie y tipo de placas conductoras en ambos lados, de la llamada permitividad del aislante. Se conoce como rigidez dieléctrica el campo máximo que puede soportar el dieléctrico o aislante de un condensador sin romperse o perforarse por el salto de los electrones en busca de igualar el potencial con las cargas positivas del otro lado. Y se conoce como factor de pérdida de un dieléctrico o aislante la cantidad de energía eléctrica que un condensador puede almacenar con esta diferencia de potencial, debido a las graduales e inevitables fugas de electrones que suceden a través del mismo con el tiempo que el condensador está cargado y soportando esta diferencia de potencial.
Conviene en este punto resaltar que por muy bueno que sea el aislante, hay siempre un nivel de diferencia de potencial suficientemente grande, con capacidad de romper o perforar el dieléctrico o aislante y hacer saltar a los electrones hacia las cargas positivas. El mundo de la electrónica lo que hace es regular de forma ordenada y en su propio provecho, para realizar funciones útiles, las cargas y descargas de los condensadores.
Nuestro mundo se está comportando en estos momentos de manera bastante similar a un gigantesco condensador, pero sobre todo los que vivimos en países enriquecidos nos resistimos a analizar las causas y mucho menos a proponer soluciones que pudiesen amortiguar las desgracias de este mundo. El símil sería algo así:
Las injustas relaciones entre países de los últimos siglos (en terminología marxista, de intercambio desigual), han ido cargando gradualmente de tensión, por un lado a la placa de los países empobrecidos con una carga negativa de electrones. Por el otro, los países enriquecidos se han ido favoreciendo, en le lado de la placa con cargas cada vez más positivas.
20150421 simil de condensador y batería
Figura 10. Símil entre la situación mundial actual y un condensador en carga
Todo especialista en electrónica sabe que si la carga aumenta de forma imparable y constante, hay que ir aumentando el dieléctrico o aislante y mejorando sus propiedades. Este símil se ve perfectamente en muchos lugares, donde los enriquecidos, para proteger sus privilegios, levantan muros como el muro israelí de la vergüenza para aislar a Gaza y a los pueblos de Cisjordania. O las vallas de Melilla y Ceuta o los multimillonarios sistemas de vigilancia costera en el Estrecho de Gibraltar. O con dispositivos pensados más para evitar que los “electrones” del sur salten a la placa del norte a disfrutar de las cargas positivas, como el de la Operación Tritón en Italia, financiada por la Unión Europea, que realmente para ayudar a los desesperados a no ahogarse en el intento. O como el vergonzante muro fronterizo de miles de kilómetros que EE.UU. ha levantado en su frontera con México.
20150421 Dielectricos fronterizos
Figura 11. Algunos ejemplos de “dielectricos” o aislantes fronterizos entra países enriquecidos y países empobrecidos.
Pero al igual que con los condensadores, por mucho aislante o dieléctrico que se coloque, si la diferencia de potencial entre ambos lados es lo suficientemente grande, seguirán saltando los electrones en el condensador y los seres humanos entre fronteras de enriquecidos y empobrecidos. Siempre terminarán los electrones perforando el dieléctrico o los seres humanos rompiendo vallas y muros y eludiendo a las patrullas.
CONCLUSIONES
Hablemos claro y dejémonos de cinismos:
La principal causa de la inmigración africana a Europa o latinoamericana a EE.UU. y similares, es la desesperación de los empobrecidos que no alcanzan un nivel mínimo de dignidad humana y la perversa y engañosa visión de la opulencia y el derroche en el otro lado. Es la creciente diferencia de potencial, el aumento de la tensión y de las desigualdades entre ricos y pobres. Los proletarios están al otro lado de la valla. También están en nuestros soportales, durmiendo en cajas de cartón, aunque no los veamos.
La creciente y vergonzosa diferencia de potencial no se va a poder resolver con engaños falsos prometiendo a los empobrecidos que si se liberalizan alcanzarán nuestro nivel de vida. No hay energía, no hay recursos materiales ni recursos naturales para que todos vivamos como los norteamericanos; ni siquiera como los europeos. Si los hay para alcanzar niveles de vida mínimamente dignos. Ver de alcanzar el cuadrante superior izquierdo de la figura 6 como modelo deseable; un modelo que alcanza un Índice de Desarrollo Humano suficiente para toda su población, pero en un nivel de huella ecológica que no destroza el planeta.
Pero antes de proponer a los empobrecidos (países en el tramo inferior izquierdo de la figura 6) que aspiren a ese modelo austero y difícil y no al modelo consumista y depredador de Occidente, es el opulento Occidente (países en el tramo superior y hacia la derecha de la figura 6), el que tiene que renunciar a esos niveles indecentes de consumo insostenible y proponerse un movimiento hacia el cuadrante superior izquierdo. Esta es la parte más difícil y utópica de la propuesta, porque se trata de los países beneficiados (a costa de la sostenibilidad planetaria y del destrozo y contaminación de nuestro soporte de vida común), se trata de los que poseen la ventaja, el control del comercio, de las finanzas, los que tienen el poder militar; los que muy previsiblemente no quieran, ni sus dirigentes políticos, ni siquiera los más conscientes de sus ciudadanos.
A todos ellos, a todos nosotros, los del lado de la acumulación de cargas positivas, del llamado Estado del Bienestar (a costa de otros y del planeta) un par de sugerencias:
1. Por un lado, a mi no me engañáis con las caridades del 0,7% o con las lágrimas de cocodrilo y los minutos de silencio cada vez que 700 empobrecidos se ahogan o prometiendo presupuestos siempre ridículos para mantas y para acoger en centros a los electrones y humanos que siguen saltando a pesar del dieléctrico. No es suficiente y lo sabéis. No tenéis vergüenza hablando del efecto de llamada, como si los principios físicos se pudiesen vulnerar o las criminales diferencias sociales que hemos creado se pudiesen ignorar o tapar con vallas, con muros, con aviones y barcos, o negociando con gobiernos peleles y crápulas en el otro lado para que hagan las tareas de policía malo y contengan la marea humana lejos de nuestra vista en sus propios países a bastonazos y tiros. Esto solo se arregla rebajando literal y físicamente las diferencias de tensión entre unos y otros y ya sabéis el camino.
2. Os pongáis como os pongáis, el modelo está agotado. Los enriquecidos tienen o tenemos también el destino de terminar en la zona izquierda del cuadro 6, sea por decisión voluntaria o sea por la fuerza de los hechos, cuando los dieléctricos o aislantes terminen por no servir de nada y las tensiones se igualen. Que sea en la parte superior del lado izquierdo, con un nivel aceptable de dignidad humana para todos o que sea el caos completo para todos y todos terminemos en el lado inferior izquierdo, sólo depende de si somos capaces de tomar conciencia de este problema y actuar de forma diferente a una bacteria o a un gen egoísta, como hemos venido haciendo hasta ahora.
Los intentos tradicionales de los poderosos o enriquecidos de frenar la marea humana, esos miles de millones de proletarios del mundo que solo tienen las cadenas por perder y que se empiezan a rebelar serán imparables, mientras haya diferencias onerosas e insultantes y ellos se estén muriendo en la miseria.
Los intentos realizados en las dos últimas décadas para intentar mantener el control de los recursos del planeta, especialmente los energéticos, mediante el uso de la fuerza militar, han probado no sólo que no se han conseguido los objetivos de mantener los privilegios y acallar a los esquilmados, sino que han acelerado el agotamiento del modelo, del que la crisis sistémica y global que padecemos desde hace ya más de siete años es el exponente más visible. Los intentos de controlar el crudo en Oriente Medio han provocado un desastre humanitario sin precedentes en Irak, Siria. También en el norte de África en Libia, lo que ha supuesto este aluvión humano de desesperados lanzados directamente a la edad de piedra desde un nivel de relativo bienestar que antes tenían. Avalancha humana de la que ahora nos lamentamos, con cínicos rasgados de vestiduras de los incapaces de reconocer esta responsabilidad en el desaguisado. Nigeria es otro país que aporta muchos desesperados, mientras seguimos impertérritos extrayendo sus recursos de forma salvaje y sin conciencia. Mientras, en el enriquecido occidente, nos construimos argumentos ridículos que puedan seguir justificando nuestra intervención en defensa del expolio tradicional. La geografía del petróleo ya lo he dicho varias veces, coincide cada vez más sospechosamente con la del terrorismo y especialmente con la del terrorismo islámico.
Depende de nosotros, si. Sobre todo, de nosotros los occidentales.
Pedro Prieto. Madrid, 21 de abril de 2015

dimarts, 21 d’abril de 2015

La economía circular o la invención del círculo

Publicat a   El Diario.es
  • ¿Para qué y cuánto crecer? Y sobre todo ¿a qué coste?
  • La propuesta de la economía circular no es nueva y contribuye a desviar el debate acerca del crecimiento económico y sus consecuencias.
Últimamente oímos hablar bastante de economía circular en las discusiones acerca del desarrollo económico y su interacción con el medio ambiente. En particular, en Europa se ha puesto de moda este término desde que el 25 de septiembre de 2014 se aprobara la comunicación de la Comisión Europea al Parlamento, al Consejo Económico y Social y al Comité de las Regiones, llamada " Hacia una economía circular: un programa de cero residuos para Europa".
El concepto no es para nada nuevo. China venía trabajando desde hacía tiempo en una iniciativa de consumo y producción sostenible, llamada economía circular, que ya se basaba en la mejora en el uso de recursos (eficiencia de uso), en el fomento del reciclaje y en la reducción de los residuos. Esto se materializó en forma de Ley el 29 de agosto de 2008, cuando se aprobó la  Ley de Economía Circular de la República Popular de China.
En ambos casos, el lado positivo es que se reconoce que hay que ir más allá de la linealidad del proceso económico que entiende la economía ortodoxa (se toman recursos del ambiente, se transforman con capital y trabajo, y se consumen). Se explicita que todo ese proceso implica generación de residuos y destrucción de la naturaleza, y precisamente se proponen mejoras en la eficiencia de uso y el reciclaje como soluciones. Sin embargo, como veremos, y a pesar de ser un paso adelante, esta propuesta sigue siendo insuficiente.
Desde la UE se plantea la economía circular como una reinvención del concepto de desarrollo sostenible primero, y economía verde, después, que habían sido criticados por parte de ecologistas, economistas ecológicos y otros, por su falta de ambición y su dilución semántica. Sin embargo, lo que se nos viene encima con la economía circular es todavía peor. La creencia en un cierto optimismo tecnológico, en la que se apoya esta propuesta, es muy conveniente para el mantenimiento del  statu quo, pues evita que nos cuestionemos el modelo de desarrollo en el que estamos inmersos, y en el que la crisis se define como la falta de crecimiento económico. En efecto, bajo la ilusión de la economía circular, parecería que el crecimiento puede continuar de manera ilimitada, pues estamos reciclando los residuos y convirtiéndolos en nuevos recursos. Por si fuera poco, cada vez somos más eficientes en el uso de recursos y necesitamos menos cantidad de los mismos para generar una unidad de valor añadido. Así que todo suena muy bien. El problema es que en este planteamiento hay dos errores fundamentales.
El primero es que siguen sin tenerse en cuenta leyes básicas de la física, como la Segunda Ley de la Termodinámica, que en una de sus acepciones vendría a decir algo así como que todo proceso implica un consumo de energía. La aplicación en lo que nos ocupa es que el propio proceso de reciclaje de recursos implica, por un lado, una pérdida de recursos, pues el reciclaje no es posible al 100%, y por otro, un gasto energético en el propio proceso de reciclado. El segundo error es no tener en cuenta la Paradoja de Jevons, que nos dice que las mejoras en la eficiencia de uso de un recurso no siempre llevan a un menor uso del recurso, sino que pueden derivar, por el contrario, en un uso mayor. Un ejemplo claro de esto lo tenemos en los automóviles. Las mejoras en la eficiencia de uso (consumo por km.) no han derivado en que consumamos menos energía en nuestro transporte, sino en que realicemos más kilómetros con nuestros vehículos privados.
Solo por estos dos motivos ya se cae el argumento de la economía circular. No se nos puede olvidar que el crecimiento económico siempre implicará un mayor uso de recursos, a pesar de todas las iniciativas de eficiencia de uso que se implementen o todos los programas de fomento del reciclado. Por esto, no podemos dejarnos embelesar por conceptos como la economía circular, que desvían el debate acerca de la necesidad o no del crecimiento económico y de sus consecuencias tanto ambientales como sociales.
Como bien nos recordaba Joan Martínez Alier en su artículo en el diario mexicano La Jornada del 5 de abril de 2015, este debate se podría articular en torno a conceptos ya discutidos desde los años 70 del pasado siglo como el estado estacionario de Herman Daly (1973), el decrecimiento de Gorz (1972), o algunos más recientes como el Sumak Kawsay o Buen Vivir propuesto desde Ecuador. El mismo economista ecológico Nicholas Georgescu-Roegen nos recordaba en esos mismos años que el propósito del proceso económico era el disfrute de la vida.
De hecho, la sostenibilidad siempre ha estado presente en los pueblos, al menos hasta la aparición y generalización de los combustibles fósiles, que nos permitieron esa emancipación temporal de la tierra, en palabras del economista ecológico y último discípulo de Georgescu-Roegen, Kozo Mayumi. El mismo Mayumi, nos da un ejemplo de una cierta armonía y circularidad en el flujo de materiales en el Tokio del Shogunato Tokugawa (que en aquella época se llamaba Edo) entre 1603 y 1867.
Edo, con más de un millón de habitantes, diseñó lo que hoy día llamaríamos un sistema agro-silvo-pastoril en el que convivían las plantaciones de arroz con la regeneración forestal para el mantenimiento de los servicios ecosistémicos y la gestión del ganado. La alta fertilidad de los cultivos de arroz, necesarios para alimentar a una población tan grande, se mantuvo gracias a la colaboración ciudadana. Por un lado, se realizaron obras hidráulicas que permitieron el riego por gravedad de las terrazas, por otro se prohibió el sacrificio de animales, lo que evitó el sobrepastoreo y la deforestación, pero lo más importante fue la instauración de un sistema de recogida y aprovechamiento de las heces humanas para el aporte de nutrientes a los campos de arroz.
En fin, la conclusión es muy sencilla: en este caso no están inventando de nuevo la rueda sino el círculo. Economía circular en el sentido de aprovechamiento de los residuos y eficiencia en el uso siempre ha habido en todas las sociedades, de una manera u otra. Los debates acerca del crecimiento son viejos, aunque hay que seguir haciéndolos pues siempre tendremos nuevas propuestas del statu quo que intentarán desviarnos de la discusión fundamental, ¿para qué y cuánto crecer? Y sobre todo ¿a qué coste?

diumenge, 19 d’abril de 2015

El FMI insiste en la posible confiscación de ahorro privado para reducir deuda pública

Article publicat a Libremercado  que profunditza en el mateix tema publicat un any abans també pel FMI:  El FMI sugiere expropiar el 10% de la riqueza de las familias para reducir deuda pública

El Fondo advierte de la aplicación de quitas y la expropiación de riqueza privada para reducir la histórica deuda pública de los países ricos.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde | Archivo

Un nuevo documento del Fondo Monetario Internacional (FMI) vuelve a poner a sobre el tapete la posibilidad de aplicar quitas soberanas y expropiar parte de los ahorros de las familias para reducir el ingente volumen de deuda que acumulan los gobiernos de los países desarrollados. En su último informe sobre Vigilancia Fiscal (Fiscal Monitor), publicado el pasado octubre, dicha entidad advertía de la posibilidad de confiscar hasta el 10% del patrimonio que acumulan los hogares para reducir la deuda pública a niveles de 2007, antes de de que estallara la actual crisis financiera.
Ahora, son los destacados economistas Carmen M. Reinhart y Kenneth S. Rogoff -ex economista jefe del FMI- quienes insisten en un reciente estudio publicado por el Fondo que, muy posiblemente, numerosos estados se verán obligados, de una u otra forma, a aplicar distintas fórmulas para reducir su elevado endeudamiento público, desde la reestructuración (quitas y/o espera) y reconversión de deuda, hasta elevada inflación, represión financiera (impuestos, tasas de interés negativas,etc.) o bien una combinación de varias de estas medidas.
La conclusión del informe es clara: la historia demuestra que los gobiernos suelen optar por este tipo de salidas en caso de elevado endeudamiento público, y la situación actual no será muy distinta. De este modo, Reinhart y Rogoff prevén la quiebra parcial (default) de diversos países, refiriéndose en particular a la periferia del euro, y la reducción de deuda pública mediante la transferencia de recursos desde los ahorradores privados hacia el Estado.
Según ambos economistas, la combinación de crecimiento y austeridad para reducir el endeudamiento soberano es necesaria, pero será insuficiente para resultar eficaz por dos razones: por un lado, el PIB de los países ricos registrará un tímido avance en los próximos años debido, precisamente, a la elevada deuda pública; y, por otro, las medidas de austeridad son difíciles de aplicar porque suelen ser muy impopulares. ¿Conclusión? Los inversores en deuda pública y los ahorradores pagarán la factura de los gobiernos.

La deuda pública más alta en 200 años

En la actualidad, el conjunto de las economías avanzadas acumula el mayor volumen de deuda pública de la historia reciente. En concreto, se aproxima al 100% del PIB, un nivel no visto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, según el estudio, si se mira más atrás en el tiempo, se aproxima a su punto más elevado de los dos últimos siglos.
A ello se suma, igualmente, una deuda externa (pública y privada) que también registra tasas récord, no vistas en las últimas décadas, superando el 250% del PIB de los países ricos. Se trata de un indicador relevante, ya que la separación entre deuda pública y privada es muy tenue durante las crisis financieras, como bien demuestran los numerosos rescates públicos de bancos llevados a cabo en los últimos años por multitud de países, de modo que la vulnerabilidad de los estados es aún más alarmante de lo que refleja, simplemente, el nivel de deuda pública.

Vías para reducir la deuda

Así pues, los datos demuestran que el mundo desarrollado atraviesa una grave crisis de endeudamiento, similar a la acontecida tras la Segunda Guerra Mundial o la Gran Depresión de los años 30. Y por entonces, tal y como recuerdan Reinhart y Rogoff, la mayoría de gobiernos optó por el default y la expropiación de riqueza al sector privado para reducir sus abultadas deudas.
El estudio del FMI cita cinco posibles vías para solventar el sobreendeudamiento:
  • Crecimiento.
  • Austeridad.
  • Suspensión de pagos y reestructuración de deudas.
  • Alta inflación.
  • Represión financiera y una constante dosis de inflación.
La combinación de crecimiento económico y austeridad es la excepción. Lo habitual, sin embargo, es la tercera opción (default) y la quinta (represión financiera e inflación), según reflejan las experiencias históricas de similar naturaleza a la actual acontecidas en los dos últimos siglos.



Más allá de la mera suspensión de pagos, el informe cita la posibilidad de aplicar una intensa "represión financiera" para que los estados reduzcan sus deudas. Najo este término se engloban múltiples medidas, desde la nacionalización de fondos de pensiones, hasta la puesta en marcha de medidas fiscales para incentivar la compra de bonos estatales, la aprobación de nuevos impuestos y tasas especiales sobre el ahorro y el patrimonio de las familias (de una vez o constantes en el tiempo), así como determinados controles de capital para evitar o limitar la salida de fondos del país, o la instauración de tipos reales negativos durante varios años (inflación superior al tipo de interés, con la consiguiente disolución de deudas y pérdida de poder adquisitivo en depósitos y otros activos).
En todo caso, esta particular fórmula de "represión financiera" consiste, básicamente, en redistribuir la riqueza mediante la transferencia de fondos desde los ahorradores (familias y empresas) hasta los acreedores (estados y bancos).
Pero los analistas del FMI no son los únicos que contemplan este tipo de opciones. Philipp Bagus, profesor de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos y autor del libro La tragedia del euro, coincide en que algunos de los gobiernos de los países ricos intentarán generar inflación, impagar su deuda y, en última instancia, aplicar un impuesto único sobre la riqueza para solventar su sobreendeudamiento.