divendres, 27 de juliol de 2012

André Gorz, darrer escrit: “La sortida del capitalisme ja ha començat”

Darrer escrit de André Gorz, publicat el 17 de setembre de 2007, dies abans de la seva mort.

Versió castellana de l'article pubicada a ecorev

La cuestión de la salida del capitalismo nunca ha sido tan de actualidad: se plantea hoy de una manera novedosa y con la necesidad urgente de una radicalidad nueva. Debido a su propio desarrollo, el capitalismo ha alcanzado un límite interno y externo que es incapaz de superar y que le convierte en un sistema que sobrevive gracias a subterfugios a la crisis de sus categorías fundamentales: el trabajo, el valor, el capital.
La crisis del sistema se manifiesta tanto a nivel macro-económico como a nivel micro-económico. La principal causa es el cambio radical tecno-científico que introduce una ruptura en el desarrollo del capitalismo y arruina, con sus repercusiones, la base de su poder y su capacidad para reproducirse. Intentaré analizar esta crisis primero bajo la perspectiva macro-económica, y segundo a través de sus efectos en el funcionamiento y la gestión de las empresas.
La informatización y la robotización han permitido producir cada vez más mercancías con cada vez menos trabajo. El coste del trabajo por unidad de producto no ha dejado de disminuir y el precio de los productos tiende a bajar. Sin embargo, cuanto más disminuye la cantidad de trabajo para una producción particular, más tiene que aumentar el valor producido por trabajador -su productividad- para que la masa de beneficio no disminuya. Obtenemos por tanto esta paradoja aparente: cuanto más aumenta la productividad, más tiene que aumentar ésta para evitar que el volumen de beneficio disminuya. La carrera hacia la productividad tiende a acelerarse, los recursos humanos a reducirse, la presión sobre el personal a endurecerse, el nivel y la masa salarial a disminuir. El sistema evoluciona hacia un límite interno donde la producción y la inversión en la producción dejan de ser lo suficiente rentables.
Las cifras prueban que se ha alcanzado este límite. La acumulación productiva de capital productivo no ha dejado de experimentar una regresión. En los Estados Unidos, las 500 empresas del índice Standard & Poor’fs disponen de 631 millones de millones de reservas líquidas ; la mitad de los beneficios de las empresas americanas proviene de operaciones en los mercados financieros. En Francia, la inversión productiva de las empresas del CAC 40 ni siquiera aumenta cuando sus beneficios se multiplican.
Puesto que la producción ya no es capaz de valorizar todos los capitales acumulados, una parte creciente de ellos se queda bajo la forma de capital financiero. Se constituye una industria financiera que no deja de refinar el arte de hacer dinero comprando y vendiendo solamente diversas formas de dinero. El dinero mismo es la única mercancía que produce la industria financiera a través de operaciones cada vez más arriesgadas y cada vez menos controlables en los mercados financieros. La masa de capital que la industria financiera drena y gestiona supera desde luego la masa de capital que valoriza la economía real (el total de los activos financieros representa 160.000 millones de millones de dólares, es decir de tres a cuatro veces el PIB mundial). El “valor” de este capital es puramente ficticio; descansa en gran parte sobre el endeudamiento y el “good will”, es decir sobre anticipaciones: la Bolsa capitaliza el crecimiento futuro, los beneficios futuros de las empresas, el futuro alza de los precios inmobiliarios, las ganancias que podrán aportar las reestructuraciones, fusiones, concentraciones, etc. Las cotizaciones de la Bolsa se hinchan de capitales y de sus plus-valías futuras : los bancos incitan a las familias a comprar (entre otras cosas) acciones y certificados de inversión inmobiliaria, a acelerar así el alza de las cotizaciones, a pedir prestado a sus bancos importes crecientes en la medida que aumenta su capital ficticio bursátil.
La capitalización de las anticipaciones de beneficios y crecimiento mantiene un endeudamiento creciente, alimenta la economía en liquidez, debidos al reciclaje bancario de plus-valías ficticias, y permite a los Estados Unidos un “crecimiento económico” que, basado en el endeudamiento interno y externo, es claramente el motor principal del crecimiento mundial (incluso del crecimiento chino). La economía real se convierte en un apéndice de las burbujas especulativas sustentadas por la industria financiera. Hasta el inevitable momento en que las burbujas estallan, arrastran a los bancos hacia bancarrotas en cadena que amenazan de colapsar el sistema mundial de crédito, y que amenazan a la economía real de una depresión severa y prolongada (la depresión japonesa dura ya quince años).
Siempre podremos culpar a la especulación, a los paraísos fiscales, a la opacidad y a la falta de control de la industria financiera (en particular los “hedge funds”), pero la amenaza de depresión, incluso de colapso que pesa sobre la economía mundial, no se debe a la falta de control: se debe a la incapacidad del capitalismo de reproducirse. Sólo se perpetua y funciona sobre bases ficticias cada vez más precarias. Pretender la redistribución, a través del impuesto, de las plus-valías ficticias de las burbujas precipitaría exactamente lo que intenta evitar la industria financiera: la desvalorización de masas gigantescas de activos financieros y la quiebra del sistema bancario. La “reestructuración ecológica” sólo puede agravar la crisis del sistema. Es imposible evitar una catástrofe climática sin romper de manera radical con los métodos y la lógica económica que impera desde hace 150 años. Si prolongamos la tendencia actual, se multiplicará el PIB mundial por un factor 3 o 4 hasta el 2050. Sin embargo, según el informe del Consejo sobre el Clima de la ONU, las emisiones de CO2 tendrán que disminuir de un 85% hasta esta fecha para limitar el calentamiento climático a 2ºC máximo. Más allá de 2ºC, las consecuencias serán irreversibles y no controlables.
Por tanto el decrecimiento es un imperativo de supervivencia. Pero supone otra economía, otro estilo de vida, otra civilización, otras relaciones sociales. Sin estas premisas, sólo se podrá evitar el colapso a través de restricciones, racionamientos, repartos autoritarios de recursos característicos de una economía de guerra. Por tanto la salida del capitalismo tendrá lugar sí o sí, de forma civilizada o bárbara. Sólo se plantea la cuestión del tipo de salida y su ritmo con el cual va a tener lugar.
Ya conocemos la forma bárbara. Prevalece en varias regiones de África, dominadas por jefes de guerra, por el saqueo de las ruinas de la modernidad, las masacres y tráfico de seres humanos, en un panorama de hambrunas. Los tres Mad Max eran novelas de anticipación. En cambio, no se suele plantear una forma civilizada de salida del capitalismo. La evocación de la catástrofe climática que nos amenaza conduce generalmente a considerar un necesario “cambio de mentalidad”, pero la naturaleza de este cambio, las condiciones que lo hacen posible, los obstáculos que hay que saltar parecen desafiar la imaginación. Proyectar otra economía, otras relaciones sociales, otros métodos y medios de producción y otros modos de vida se tacha de “irrealista”, como si la sociedad de la mercancía, del asalariado y del dinero fuera infranqueable. En realidad una multidud de indicios convergentes sugieren que ya se ha iniciado esta superación y que las probabilidades de una salida civilizada del capitalismo dependen ante todo de nuestra capacidad de distinguir las tendencias y las prácticas que anuncian su factibilidad.
[2] El capitalismo debe su expansión y su dominación al poder que ha adquirido en un siglo, tanto en la producción como en el consumo. Al privar primero a los obreros de sus medios de trabajo y de sus productos, se ha garantizado progresivamente el monopolio de los medios de producción y ha conseguido subsumir el trabajo. Con la especialización, la división y la mecanización del trabajo en grandes instalaciones, los trabajadores se convirtieron en los apéndices de las megamáquinas del capital. Se tornó así imposible para los productores apropiarse de los medios de producción. Gracias a la eliminación del poder de aquéllos sobre la naturaleza y el destino de los productos, se ha asegurado al capital el cuasi-monopolio de la oferta, es decir el poder de anteponer en todos los ámbitos las producciones y los consumos más rentables, así como el poder de crear los gustos y deseos de los consumidores y la manera con la que iban a satisfacer sus necesidades. Este poder es el que la revolución informacional empieza a agrietar.
En un primer momento, el objetivo de la informatización fue la reducción de los costes de producción. Para evitar que esta reducción de costes conllevara la correspondiente baja de los precios de las mercancías, había que, en la medida de lo posible, sustraerlas a las leyes del mercado. Esta sustracción consistía en conferir a las mercancías cualidades incomparables gracias a las que parecen no tener equivalente y dejan de ser por tanto simples mercancías.
El valor comercial (el precio) de los productos tenía, por lo tanto, que depender más de sus cualidades inmateriales no medibles que de su utilidad (valor de uso) sustancial. Estas cualidades inmateriales -el estilo, la novedad, el prestigio de la marca, la rareza o “exclusividad”-tenía que conferir a los productos un estatuto comparable al de las obras de arte. Éstas últimas tienen un valor intrínseco: no existe ningún patrón que permita establecer entre ellas una relación de equivalencia o “precio justo”. No son por tanto verdaderas mercancías. Su precio depende de la rareza, de la reputación del creador, del deseo del comprador eventual. Las cualidades inmateriales incomparables proporcionan a la empresa productiva el equivalente de un monopolio y la posibilidad de asegurarse una renta de novedad, rareza, exclusividad. Esta renta esconde, compensa y a menudo sobrecompensa la disminución del valor en su aceptación económica que la reducción de los costes de producción genera para los productos en tanto que mercancías por esencia intercambiables entre sí según la relación de equivalencia. De un punto de vista económico, la innovación no crea valor: es el medio para crear una rareza fuente de renta y conseguir un sobreprecio en detrimento de los productos competidores. La parte de la renta en el precio de una mercancía puede ser diez, veinte o cincuenta veces más grande que su coste de producción, y no sólo se aplica a los artículos de lujo; también se aplica a los artículos del día a día como zapatillas de deporte, camisetas, móviles, discos, pantalones vaqueros, etc.
Sin embargo, la renta no tiene la misma naturaleza que el beneficio : no corresponde a la creación de un aumento de valor, de una plus-valía. Redistribuye la masa total del valor a favor de las empresas rentistas y en detrimento de los otros; no aumenta esta masa.
Cuando el incremento de la renta se convierte en la meta determinante de la política de las empresas -más importante que el beneficio que, por su parte, choca con el límite interno que hemos indicado antes- la competencia entre empresas descansa ante todo sobre su capacidad y rapidez de innovación. De ella depende ante todo la amplitud de su renta. Por tanto intentan superarse con el lanzamiento de nuevos productos o modelos o estilos, con la originalidad del diseño, con la inventiva de sus campañas de marketing, con la “personalización” de sus productos. La aceleración de la obsolescencia, que va de la mano con la menor durabilidad de los productos y de la menor facilidad para repararlos, se convierte en el medio decisivo para aumentar el volumen de ventas. Obliga a las empresas a inventar continuamente necesidades y deseos nuevos, a atribuir a las mercancías un valor simbólico, social, erótico, a difundir una “cultura del consumo” que apuesta por la individualización, singularización, rivalidad, envidia, es decir, lo que he llamado en otro escrito la “socialización antisocial”.
En este sistema todo se opone a la autonomía de los individuos; a su capacidad de reflexionar juntos sobre sus objetivos y necesidades comunes; de concertarse sobre la mejor manera de eliminar el despilfarro, de ahorrar recursos, de elaborar juntos, como productores y consumidores, una norma común de lo suficiente -lo que Jacques Delors llamaba una “abundancia frugal”. Sin duda alguna, la ruptura con la tendencia del “producir más, consumir más” y la redefinición autónoma de un modelo de vida que aspira a hacer más y mejor con menos, supone la ruptura con una civilización donde no se produce nada de lo que se consume y no se consume nada de lo que se produce; donde los productores y consumidores están separados y donde cada uno se opone a sí mismo ya que es siempre lo uno y lo otro a la vez; donde todas las necesidades y todos los deseos se centran en la necesidad de ganar dinero y el deseo de ganar más ; donde la posibilidad de autoproducción para el autoconsumo parece fuera de alcance y ridículamente arcaico -sin razón.
Sin embargo, la “dictadura de las necesidades” pierde fuerza. La influencia que las empresas ejercen sobre los consumidores se vuelve más débil a pesar del aumento exponencial de los gastos para el marketing y la publicidad. La tendencia a la autoproducción gana de nuevo terreno gracias al peso creciente que tienen los contenidos inmateriales en la naturaleza de las mercancías. El monopolio de la oferta escapa poco a poco al capital.
No era difícil privatizar y monopolizar contenidos inmateriales mientras los conocimientos, idea, conceptos utilizados en la producción y concepción de las mercancías se definían en función de máquinas y de artículos en los que se incorporaban para un uso concreto. Máquinas y artículos se podían patentar y la posición de monopolio quedaba protegida. La propiedad privada de los conocimientos y de los conceptos se hacía posible, ya que eran inseparables de los objetos que les materializaban. Eran un componente del capital fijo.
Pero todo cambia en el momento en que los contenidos inmateriales no son inseparables de los productos que los contienen, ni siquiera de las personas que los poseen; cuando acceden a una existencia independiente de todo uso particular y se convierten en susceptibles de ser reproducidos en cantidades ilimitadas por un coste ínfimo, tras su traducción en programas.
Entonces se pueden convertir en un bien abundante que, por su disponibilidad ilimitada, pierde cualquier valor de cambio y cae en el dominio público como bien común gratuito – salvo si se consigue impedirlo al prohibir el acceso y el uso ilimitados para los cuales está hecho.
El problema que enfrenta “la economía del conocimiento” proviene del hecho de que la dimensión inmaterial de la que depende la rentabilidad de las mercancías no es, en la edad de la informática, de la misma naturaleza que éstas últimas: no es propiedad privada ni de las empresas ni de sus colaboradores ; no tiene un carácter privatizable y no puede por consiguiente convertirse en una verdadera mercancía. Sólo se puede disfrazar de propiedad privada y mercancía al reservar su uso exclusivo a través de artimañas jurídicas o técnicas (códigos de acceso secretos). No obstante este disfraz no cambia nada a la realidad de bien común del bien así disfrazado: sigue siendo una no-mercancía no vendible cuyo acceso y uso libres están prohibidos porque permanecen siempre posibles, porque le amenaza las “copias ilícitas”, las “imitaciones”, los usos prohibidos. Incluso el autodenomidado propietario no los puede vender, es decir transferir la propiedad privada a otro, como lo haría con una verdadera mercancía ; sólo puede vender un derecho de acceso o de uso “bajo licencia”.
Así la economía del conocimiento se basa en una riqueza cuya vocación es la de ser un bien común, y los patentes y copyrights que debieran privatizarlo no cambian nada: la era de la gratuidad se expande de manera irrefrenable. La informática y el Internet atacan las bases del reino de la mercancía. Todo lo que se traduce en lenguaje numérico y reproducible, comunicable sin gastos tiende irresistiblemente a convertirse en un bien común, incluso en un bien común universal cuando es accesible a todos y utilizable por todos. Cualquiera puede reproducir con su ordenador contenidos inmateriales como el diseño, planes de construcción o de montaje, fórmulas y ecuaciones químicas; inventar sus propios estilos y formas; imprimir textos, grabar discos, reproducir tablas. Más de 200 millones de referencias están actualmente accesibles bajo licencia “creative commons”. En Brasil, donde la industria del disco comercializa 15 nuevos discos al año, los jóvenes de las favelas graban 80 discos por semana y los difunden en la calle. Las tres cuartas partes de los ordenadores fabricados en 2004 se construyeron en favelas con los componentes de materiales desechados. El gobierno apoya a las cooperativas y agrupaciones informales de autoproducción para el auto-abastecimiento. Claudio Prado, que dirige el departamento de cultura numérica en el ministerio de Cultura de Brasil, hace poco: “El empleo es una especie en vía de extinción Tenemos la intención de saltarnos esta fase sin interés del siglo XX para pasar directamente del siglo XIX al siglo XXI”. Por ejemplo se ha apoyado oficialmente la autoproducción de ordenadores: se trata de favorecer la “apropiación de las tecnologías por los usuarios con un objetivo de transformación social”. La próxima etapa será lógicamente la autoproducción de medios de producción. Volveré sobre este tema.
Lo importante por el momento es que la principal fuerza productiva y la principal fuente de rentas caen progresivamente en el dominio público y tienden hacia la gratuidad; que la propiedad privada de los medios de producción y por tanto el monopolio de la oferta son cada vez menos posibles; que por consiguiente la influencia del capital sobre el consumo se relaja y éste puede tender a emanciparse de la oferta mercantil. Se trata aquí de una ruptura que ataca la base del capitalismo. La lucha emprendida entre los “programas propietarios” y los “programas libres” (libre, “free”, es también el equivalente en inglés de “gratuito”) ha sido el inicio del conflicto central de esta época. Se extiende y se prolonga en la lucha contra la mercantilización de las riquezas primas -la tierra, las semillas, el genoma, los bienes culturales, los saberes y las competencias comunes que constituyen la cultura cotidiana y que son las condiciones previas a la existencia de una sociedad. Del resultado de esta lucha dependerá que la salida del capitalismo tenga lugar de forma civilizada o bárbara.
Salir del capitalismo implica necesariamente nuestra emancipación de la influencia que ejerce el capital sobre el consumo y de su monopolio sobre los medios de producción. Significa restablecer la unidad del sujeto de la producción y del sujeto del consumo y retomar la autonomía en la definición de nuestras necesidades y de su modo de satisfacción. El obstáculo insalvable que el capitalismo había colocado en este camino era el carácter mismo de los medios de producción que había creado : constituían una megamáquina donde todos eran sirvientes y que nos dictaba qué fines perseguir y qué vida llevar. Este periodo llega a su fin. Los medios de autoproducción high-tech convierten la megamáquina industrial en virtualmente obsoleta. Claudio Prado alega “la apropriación de las tecnologías” porque todos pueden apropiarse la clave común de todas : la informática. Porque, como lo pedía Iván Illich, “cada uno puede utilizarla sin dificultad tan a menudo o tan poco como lo desea” sin que el uso que hace de ella usurpe la libertad de otros de hacer lo mismo”; y porque este uso (se trata de la definición de Illich de las herramientas conviviales) “estimula la realización personal” y amplía la autonomía de todos. La definición que Pekka Himanen da de la Etica Hacker es bastante parecida : un modo de vida que antepone “la felicidad de la amistad, del amor, de la libre cooperación y de la creatividad personal”.
Las herramientas high-tech existentes o en curso de desarrollo, generalmente comparables a periféricos de ordenadores, apuntan hacia un futuro donde prácticamente todo lo necesario y deseable podrá ser producido en talleres cooperativos o comunales; donde las actividades de producción se podrán combinar con el aprendizaje y la enseñanza, con la experimentación y la investigación, con la creación de nuevos gustos, perfumes y materiales, con la invención de nuevas formas y técnicas agrícolas, de construcción, de medicinas, etc. Los talleres comunales de autoproducción estarán interconectados a escala global y podrán intercambiar o poner en común sus experiencias, invenciones, ideas, descubrimientos. El trabajo será productor de cultura, la autoproducción un modo de plenitud.
Dos circunstancias abogan en favor de este tipo de desarrollo. La primera es que existe bastante más know-how, talento y creatividad de lo que la economía capitalista es capaz de utilizar. Este excedente de recursos humanos sólo puede ser productivo en una economía donde la creación de riqueza no se someta a criterios de rentabilidad. La segunda es que “el empleo es una especie en vía de extinción”.
No digo que estas transformaciones radicales vayan a tener lugar. Sólo digo que por primera vez podemos querer que se realicen. Los medios existen, así como la gente que los ponen en práctica metódicamente. Es probable que sean los sur-americanos o sur-africanos los primeros que decidan recrear en los suburbios desheredados de las ciudades europeas los talleres de autoproducción de su favela o de su township de origen.
André Gorz, Revue critique d’écologia politique, 17/09/2007.
El Guaita  22/7/12

Fiscalitat ambiental, per a què i com?


aneu al link: fiscalitat ambiental



dimarts, 24 de juliol de 2012

Menys per viure millor! Serge Latouche, Jordi Pigem i Joan Matínez Alier a Rupià



Serge Latouche , Jordi Pigem i Martínez Alier a Rupià el 27 de juliol a les 19h. a la plaça: Menys per viure millor! Decreixement,



Treballar menys per treballar totes, valors per un món en transformació, alternatives vers les retallades i el deute. 
Recollida de signatures per la Iniciativa Legislativa Popular -ILP- de dació en pagament, paralització dels desnonaments i lloguer social, adhesió a les manifestacions del 27J per la reducció urgent dels privilegis de diputats i senadors, cancel·lació de sous vitalicis, subvencions a partits i sindicats. Insummisió davant del deute il·legítim etc.etc.

Debat: Com fixar les bases per a una prosperitat sense creixement econòmic a costa del limitats recursos naturals i vers una igualtat d'oportunitats per a tots el pobles de la terra per a utilitzar els recursos renovables i la sobirania alimentaria. En un planeta finit no és poden explotar els recursos naturals de manera infinita, en un planeta finit no hi cap una especulació  per a donar guanys a uns pocs i augmentar la pobresa de la majoria, no podem suportar per més temps l'augment de l'explotació de recursos miners, la mà d'obra barata d'altres continents, la transformació d'Europa i EUA en societats de serveis terciaris, on l'atur i la repressió creixen i les entitats especulatives fan el seu negoci a costa de la pobresa de la immensa població abocada a la pobresa, misèria, atur, desnonaments i desesperació. Cal proposar alternatives URGENTS.

Logística: EeA, Núria Vidal de Llobatera a Rupià. Si voleu quedar-vos a dormir porteu tendes de campanya i bicicletes per anar de l'estació de Flaça a Rupià  (la gent que puja de Barna ho fan amb el tren ve de Barcelona a Flaça dijous sobre las 17.00 i surt de Barcelona (Regional 15.16 des de Sants) És pot anar a peu o en bicicleta des de Flaça a Rupià. Si veniu amb bici també podreu anar a la platja, quan us ve de gust ( a 10km) . Sobre tot feu-nos-ho saber a la meva adreça si veniu amb tendes i penseu quedar-vos alguns dies als seminaris de decreixement que acompanyaran aquesta trobada de dijous a diumenge, per a organitzar els àpats i espais per acampar (nuriavidaldellobatera@gmail.com; 972.76 70 20; 686 28 33 29)

Serge Latouche, economista francès, professor èmerit de la Universitat de Paris, celebre ideòleg i partidari del decreixement econòmic, crític a la ortodòxia econòmica productivista capitalista relacionades amb el desenvolupament i progrés que produeix més riquesa material als rics i menys igualtat d'oportunitats i més pobresa als pobres. Segons S. Latouche "El decreixement, com a tal, no és veritablement una alternativa concreta; més aviat seria la matriu que dona lloc a l'eclosió de múltiples alternatives. Evidentment qualsevulla proposta concreta o contra-posada és a l'hora necessària i problemàtica" Cal doncs debat. Autor entre altres de: 
.
·  Sobrevivir al desarrollo: de la descolonización del imaginario económico a la construcción de una sociedad alternativa, Ed. Icaria (2007).
·  La apuesta por el decrecimiento: ¿cómo salir del imaginario dominante?, Ed. Icaria (2009).
·  Pequeño tratado de decrecimiento sereno, Ed. Icaria (2009).
·  Decrecimiento y posdesarrollo: el pensamiento creativo contra la economía del absurdo, Ed. Icaria, 2009.
·  La hora del decrecimiento”, Ed. Octaedro (2011).

Jordi Pigem, filosof de la ciència veí de l'Empordà,  Segons J. Pigem "Per una bona crisi cap a una societat més sana, sabia i ecològica. El sistema es desmunta i tenim una oportunitat insòlita de canviar el món". Autor entre d'altres: 
·  Buena crisis: Hacia un mundo postmaterialista (Kairós, 2009) 
·  GPS (global personal social). Valores para un mundo en transformación. (Kairós, 2011), 
·  Heu dit austeritat?. Psicologia de la (ir)racionalitat económica (2012). 

Joan Martínez Alier, veí de Rupià, catedràtic emèrit de la UAB, Membre fundador i ex-president de la International Society for Ecological Economics, impulsor de l'ecologisme polític i dels pobres arreu del món ."La contabilitat econòmica no té en compte els danys ambientals ni el valor dels recursos esgotables. L'actual crisi econòmica ha de donar lloc a un canvi de tendència en les emissions de CO2 als països occidentals, en els quals les seves economies han entrat en el que graciosament és diu "creixement negatiu", La prosperitat sense creixement econòmic és possible com defensava fa uns mesos  Tim Jackson assessor dels laboristes britànics.  Autor en altres de:

·  1972Cuba: economía y sociedad (con Verena Stolcke)
·  1984L'Ecologisme i l'economia
·  1991La economía y la ecología (con Klaus Schlüpmann)
·  1992De la economía ecológica al ecologismo popular
·  1997Pobreza, desarrollo y medio ambiente. VVAA
·  1999Introducció a l'economia ecològica
·  2000Economía ecológica y política ambiental (con Jordi Roca i Jusmet)
·  2001Naturaleza transformada. Estudios de Historia Ambiental en España (con Manuel González de Molina)
·  2003¿Quién debe a quién? deuda ecológica y deuda externa (con Arcadi Oliveras)
·  2010El Ecologismo de los pobres: conflictos ambientales y lenguajes de valoración  Nueva edición.(Editorial Icaria (2011)

Organitza : Entitats TER-FLUVIÀ


dijous, 19 de juliol de 2012

Recull d'articles sobre decreixement

Recull d'articles publicats en el  newsletter del juliol de Research & Degrowth 


How to shrink the French Economy? by Erik Assadourian - Wall Street Journal
http://online.wsj.com/article/SB10001424052702303901504577461853663432964.html#articleTabs%3Darticle

In Praise of Leisure ? Chronicle
http://chronicle.com/article/In-Praise-of-Leisure/132251/

Myth of Perpetual Growth is killing America ? Market Watch
http://www.marketwatch.com/story/myth-of-perpetual-growth-is-killing-america-2012-06-12

Degrowth and employment ? La Vanguardia (Spain)
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120608/54308791161/aniol-esteban-trabajar-menos-supone-trabajar-todos-y-vivir-mas.html 

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120515/54293524626/claus-offe-sueldos-todos-minimos.html

Mujica: ?Yo no soy pobre? - La Republica (Uruguay)
http://www.diariolarepublica.net/2012/06/mujica-yo-no-soy-pobre/

Happiness: No longer the dismal science? - The Economist (UK)
They argue that happiness can be measured objectively; that it differs systematically across societies and over time; that happiness has predictable causes and is correlated to specific things (such as wealth, income distribution, health and political institutions); and that therefore it should be possible for the government to create the right conditions for happiness to flourish.
http://www.economist.com/blogs/feastandfamine/2012/04/happiness?fsrc=nlw%7Cnewe%7C4-6-2012%7C1317139%7C37991134%7C

Shoots, greens and leaves - The Economist (UK)
Rich countries prospered without worrying much about the environment. Poor and middle-income countries do not have that luxury.
http://www.economist.com/node/21556904

Nous Horitzons. Decreixement econòmic: nous arguments sobre els límits del decreixement



Monogràfic de la revista Nous Horitzons publicat el 19/4/1012 sota  el títol "Decreixement Econòmic: nous arguments sobre els límits del creixement" Trobem en el primer bloc, el de Diagnòstic les reflexions de Joaquim Sempere, Giorgos Kallis, Federico Demarí i François Schneider, Sara Moreno, Oriol Leira i Stefano Puddu i Zaida Muxí; a l'apartat d'Experiències trobem els articles de Montse Escutia, Álvaro Porro, Quim Pérez, Enric Pardo i Juan del Río i Susana Martínez. El Clàssic recull l'article d'Iring Fetscher sobre Ecologia, creixement del producte interior brut i crisi. Aquest número s'inicia amb l'article introductori de Herman Daly, referència imprescindible de la reflexió sobre decreixement a nivel global. 

dimarts, 17 de juliol de 2012

Com contractar energia verda


Post publica a la web d' Equo Catalunya

Como contratar electricidad 100% renovable


 Un informe 100% renovable de David Quiñones Miranda (Ingeniero en electrónica)
El mercado energético
Actualmente es posible consumir electricidad renovable y limpia en cualquier hogar de España aunque en dicho domicilio no existan instalaciones de paneles solares fotovoltaicos o aerogeneradores. Se trata de una transacción indirecta por la que el consumidor paga por una energía renovable generada en otro punto del sistema eléctrico
Red eléctrica y centrales energéticas
La electricidad que llega a nuestros hogares proviene de una única red eléctrica de alta tensión gestionada por Red Eléctrica Española (REE) y que a su vez está interconectada con las redes eléctricas de nuestros países vecinos. A esta red inyectan electricidad centrales de ciclo combinado, térmicas, nucleares, y… también hidroeléctricas, eólicas y fotovoltaicas de origen 100% renovable. Es lo que se conoce como “mix energético”.
Es decir, toda la energía que se produce en el mercado energético, sea renovable o no, llega a una sola red eléctrica y de esta a nuestros hogares.
Puede consultarse en tiempo real la energía que se está inyectando en la red electríca, la demanda prevista y la programada en https://demanda.ree.es/demanda.html . Incluso están computadas las emisiones de CO2


Distribuidores y comercializadoras
De la Red Electrica de alta tensión, las empresas distribuidoras a través de sus redes de baja tensión pasan la energía a nuestros hogares. Cuando contratamos por primera vez la luz nos dirigimos por lo general a una de estas distribuidoras de referencia (Endesa, Iberdrola, Fenosa, etc…) que nos asignan la Tarifa de Último Recurso o TUR con una comercializadora de último recurso de la misma empresa distribuidora.
Los precios de la TUR están fijados por el gobierno. Además de las comercializadoras de último recurso, existen las comercializadoras del mercado libre de energía con diferentes tarifas de luz, gas o ambas combinadas. La teoría es que el consumidor disponga de opciones para favorecer la competencia y que pueda elegir la tarifa que más le convenga y en teoría más barata.
Las comercializadoras se encargan de comprar grandes paquetes de energía a los mayoristas (propietarios de las centrales) y venderlos en pequeñas porciones a los consumidores (la factura de la luz).
Este mercado está regulado por la Comisión Nacional de la Energía. Existe un comparador de tarifas en el que al introducir la ubicación del hogar o local te muestra las ofertas de las diferentes comercializadoras. http://www.comparador.cne.es/ .

Paquetes de energía verde
Las comercializadoras tiene la posibilidad de comprar paquetes de energía procedentes de fuentes renovables (solar, eólica, hidraulica…), existiendo la posibilidad de garantizar al consumidor que toda la energía que consume procede de fuentes renovables aunque se reciba esta energía de forma indirecta.
Es decir, cuando se contrata el suministro de energía 100% renovable, la comercializadora se compromete a adquirir tanta energía renovable como consuman sus clientes.
Comercializadoras exclusivas de energía renovable
De las comercializadoras que garantizan el suministro de energía renovable y libre de emisiones de CO2 existen compañías que ofrecen exclusivamente contratos de suministro de energía verde.

SomEnergía – www.somenergia.coop
 Es una cooperativa de autoconsumo con sede en el Parque Científico y Tecnológico de la Universidad de Girona. El proyecto de creación de la cooperativa se inició en noviembre de 2009 por parte de un grupo de ex-alumnos y profesores de la Universidad de Girona y otros colaboradores, con la intención de seguir los pasos de iniciativas como Ecopower (Bélgica), Enercoop (Francia) o Greenpeace Energy (Alemania).
El objetivo de esta cooperativa es ofrecer a sus socios la posibilidad de consumir energía 100% renovable a un precio similar al de la electricidad convencional, así como desarrollar proyectos rentables de energías renovables que generen la electricidad consumida por sus socios evitando dentro de lo posible la compra de paquetes en el mercado energético.
Para disponer de un contrato de suministro de SomEnergía hay que hacerse socio de la cooperativa (100€ reembolsables al salir de la cooperativa). Un socio tiene derecho a disponer de 2 contratos de suministro, asi como la posibilidad de invertir en los proyectos de generación de energía renovable de SomEnergia.
Todos los trámites se realizan en la web www.somenergia.coop/es .Ofrecen servicio a toda España. Se realizan charlas y asambleas de socios periodicas a traves de los grupos locales, principalmente en Cataluña, pero se van desarrollando grupos en el resto de España (Madrid, Navarra, Andalucía, Valencia y Mallorca).
En julio de 2012 hay contabilizados más de 3.000 socios (unos 1000 socios más desde febrero de 2012).
El 5 de junio del 2012, obtuvo el Premio Medio Ambiente en la modalidad de Iniciativa de Protección Medioambiental convocado por el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Catalunya.

Gesternova – www.gesternova.com

Es la primera comercializadora exclusiva de energía renovable. Nace en 2005 como iniciativa del 60% de los socios de la Asociación de Productores de Energías Renovables – APPA.
Gesternova desarrolla dos actividades complementarias, por un lado, la representación de productores de energía exclusivamente renovable ante REE, CNE y OMEL, y por otro, la comercialización al usuario final exclusivamente de energía 100% renovable.
Los trámites de contratación se realizan a través de su página web.
Su sede social está en Aravaca (Madrid).

Otras comercializadoras de energía renovable
Existen comercializadoras que ofrecen contratos de suministro de energía renovable 100% aunque también disponen de contratos convencionales con energía procedente del “mix energético” o invierten en fuentes de energía no renovable.

HC Energía – www.hcenergía.com
Fue conocida como Hidrocantábrico hasta su compra por Energias de Portugal (EdP). Es un grupo de empresas energéticas nacidas a principio del siglo XX y además de comercializador opera como distribuidor en la zona norte de España.
Los contratos de suministro eléctrico doméstico que ofrece HC Energía son garantizados 100% renovable. Sin embargo los contratos de suministro para negocios y empresas son convencionales.
HC Energía es propietario de 9 centrales hidroeléctricas de las que obtiene la mayor parte de la energía certificada 100% renovable. Además dispone de 3 centrales térmicas y una participación del 15% de la central nuclear de Trillo.
E-ON España – www.eonespana.com
Es la filial española de la empresa pública alemana E-ON. En 2006 optó por la compra de Endesa, que finalmente fue adquirida por un consorcio de Endesa y Enel. A raiz de esta operación y por dictamen de la Comisión de la Competencia Europea compró Electra de Viesgo y otras centrales térmicas.
E-ON España es propietario de 5 centrales térmicas de carbón y 3 centrales de ciclo combinado además de 3 centrales hidráulicas de más de 150MW, así como centrales minihidraulicas, eólicas, termosolares y de biomasa. Todas suman un total de 4600 MW de los cuales 500 MW son de renovables.
E-ON dispone de dos contratos de suministro doméstico de electricidad 100% renovable. Por otra parte ofrece otros contratos con electricidad de procedencia múltiple.

Autoabastecimiento y cambio de marco normativo
Otra posibilidad para consumir electricidad 100% renovable se trata de la autoabastecimiento mediante la instalación en los hogares de paneles fotovoltaicos, miniaerogeneradores y otras tecnologías.El abaratamiento y la simplicidad de instalación de estos dispositivos hace factible la inyección de electricidad de forma distribuida a viviendas particulares e incluso a la red general. En la mayoría de los casos se trata de colocar el panel o el aerogenerador en el tejado y conectarlo a una pequeña centralita enchufada a la red doméstica.
Se espera que próximamente se modifique el marco normativo de manera que sea posible la instalación de contadores bidireccionales que permitan la lectura de la electricidad consumida por un domicilio desde la red general así como la electricidad introducida a la red desde la instalación generadora doméstica.
Con esta solución el consumidor se ahorra la compra de los kilovatios generados por su instalación y obtiene soporte energético cuando las condiciones meteorológicas no permitan la generación de electricidad, sin embargo a diferencia del marco normativo actual, esta electricidad no sería comprada por la empresa distribuidora, sino simplemente compensada sobre el consumo de la red general.
Manifestación de independencia del autor del informe
El autor del informe:
  • No ha recibido remuneración alguna por la elaboración del informe.
  • No desempeña cargos de administración, ni directivos, ni puestos de empleo ni de supervisión interna en ninguna de las empresas recogidas en este informe.
  • No tiene interés financiero en ninguna de las empresas recogidas en este informe.
  • No presta servicios de ningún tipo en ninguna de las empresas recogidas en este informe.
  • No percibe un porcentaje significativo del total de los ingresos anuales de ninguna de las empresas recogidas en este informe.
  • No tiene vínculos de consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado, con los empresarios o con los directivos o administradores de las empresas o entidades incluidas en este informe. A efecto de lo dispuesto en este último punto, tienen consideración de directivos los directores generales, gerentes o equivalentes de éstos, con excepción de aquellos puestos de nivel de subdirector o inferior, siempre que su nivel órganico dentro de la empresa no sea de primer o segundo nivel.
Objeto y alcance del informe
El informe se ha realizado por voluntad propia de Equo Catalunya sin mediar conversaciones previas con las entidades recogidas en él. No se ha recibido, ni se espera recibir, ni se aceptará cualquier tipo de remuneración, gratificación o trato de favor por la elaboración de dicho informe.
El informe se ha realizado con el único objetivo de apoyar e incentivar el consumo de electricidad renovable y mejorar con ello el bien común de la sociedad. La inclusión o no de las diferentes sociedades se ha decidido en función de si ofrecían contratos de energía 100% renovable sin considerar otros aspectos sociales de las propias sociedades. En Equo Catalunya, apostamos por determinados modelos económicos que no han sido tenidos en cuenta en la elaboración del informe por considerar que no forman parte del objeto del informe “Como contratar electricidad 100% renovable“.
El informe se ha realizado gracias al trabajo voluntario de sus afiliados y simpatizantes.
En caso de no querer figurar en este informe, no duden en ponerse en contacto con Equo Catalunya para que podamos suprimir su empresa o entidad del informe con la máxima brevedad posible.
En caso de echar en falta alguna empresa o entidad o bien, información significativa de las empresas o entidades incluidas en este informe, os agradeceríamos que os pongais en contacto con Equo Catalunya para que podamos incluir los datos recibidos en el informe con la máxima brevedad posible (siempre que cumpla con los requisitos necesarios para ser incluida).

Licencia Creative Commons
Como contratar electricidad 100% renovable por Equo Catalunya y David Quiñones Miranda se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.

divendres, 13 de juliol de 2012

Els límits al creixement

Article publicat al diari Ara el 13/07/2012


Els límits al creixement

JOAN MAJÓ 
Els límits al creixement

El títol d'aquest article també ho va ser, l'any 1972, d'un dels llibres per a mi més importants de la segona meitat del segle XX. Vivíem unes dècades de grans creixements econòmics i demogràfics, i no hi havia gaires raons per pensar que aquesta situació no pogués continuar durant molts anys. Per això, l'aparició d'aquest informe, demanat pel Club de Roma a un grup d'experts del MIT, va caure com una bomba. El missatge era clar: "El creixement econòmic té un límit, perquè els recursos del planeta són limitats i alguns ja estan propers a l'esgotament. Si no canviem la dinàmica demogràfica i econòmica, arribarem aviat al bloqueig". En el concepte de recursos cal incloure-hi els minerals, els energètics, els alimentaris i la capacitat de la naturalesa per absorbir els residus que produeix l'activitat humana.
És bo, després de 40 anys, fer un repàs del que ha passat: algunes previsions de l'informe van ser massa pessimistes i no es van complir tan aviat com es deia. Això es pot valorar molt positivament, però per desgràcia va provocar una certa desqualificació de l'informe en el seu conjunt, i un relatiu oblit de seu missatge central: "El creixement té un límit marcat pel planeta, i ens hi estem acostant perillosament". Va ser un cop per a moltes consciències, però no va ser un cop prou fort, i no va tenir totes les conseqüències econòmiques i polítiques que hauria calgut. Com més temps va passant, més clar és que els perills que l'informe detectava eren reals i obligaven a decisions que no s'han pres amb prou valentia. Faig una menció ràpida de cinc aspectes dels quals cal parlar.
1. Metalls. Les reserves de minerals metàl·lics són superiors a les que es preveien aleshores, però la riquesa d'aquestes noves reserves va disminuint i augmenta molt l'energia necessària per a la seva extracció . Això fa que siguin irrecuperables per sota d'un cert límit de riquesa. El límit no el marca la desaparició d'un metall de la crosta de la terra, sinó l'energia necessària per poder utilitzar-lo. N'hi segueix havent, però no ens serveixen. Alguns metalls poden ser substituïts per productes sintètics, però com que es produeixen a partir de petroli i la seva producció necessita molta energia, això accelera l'esgotament dels combustibles. El reciclatge dels ja utilitzats és una bona alternativa, però també necessita molta energia.
2. Combustibles. La major part de l'energia que consumim prové dels fòssils (petroli, gas i carbó) que contenen carboni. Les reserves no estan pas esgotades, però la seva producció ja comença a entrar en un període de descens, mentre que la seva demanda segueix creixent pels augments de població i pels nivells de consum. També podem explotar noves reserves descobertes (especialment de gas) però l'energia necessària per a la seva extracció va sent cada vegada una part més important de la que finalment obtenim, i el rendiment baixa moltíssim. S'imposa una utilització directa de l'energia solar (eòlica o fotovoltaica) o un canvi a un combustible que no contingui carboni. Cada vegada és més difícil que pugui ser l'urani.
3. Emissions de CO. Malgrat tot, crec que els límits no els marcarà l'esgotament de les reserves, sinó la urgència creixent de reduir el nivell d'emissions de CO produïdes per la combustió del carboni, que està provocant l'escalfament global del planeta. La superfície verda de la Terra (sobretot els boscos) i els oceans no poden reciclar les quantitats de CO que estem emetent, i la seva concentració va augmentant. El debat sobre aquest fenomen és estèril, ja que els efectes són comprovables. S'han de reduir les emissions. S'ha de disminuir l'ús de combustibles compostos de carboni.
4. Aliments. És el recurs fonamental per a les persones, i no és el que està més compromès. La fam actual no és un problema de producció, sinó de distribució. La producció no ha tocat sostre. Però si calgués augmentar-la molt toparíem amb dos problemes importants. La producció total d'aliments depèn de l'extensió de la terra agrícola i del rendiment per hectàrea. Augmentar la terra de conreu suposa fer desaparèixer boscos i això incidiria negativament en la reducció del CO, perquè disminuiríem la capacitat d'absorbir-lo. I l'augment del rendiment s'ha aconseguit amb adobs químics, el component fonamental del qual és el fòsfor, precisament un dels minerals amb reserves a la baixa i sense substitut...
5. En rellegir el llibre amb perspectiva, queda clar que l'element que més ha permès anar allunyant els límits ha estat el progrés tecnològic, que ha produït nous descobriments, noves formes d'explotació, nous materials substitutius, nous sistemes de reciclatge i nous processos més eficients d'utilització. Però és un fet constatat que gairebé sempre tots aquest camins suposen utilitzar més energia. Tots els altres problemes es poden resoldre amb més energia, però o la captem del sol o la produïm o l'estalviem. El progrés tècnic ens havia permès no preocupar-nos gaire pel creixement del consum. Però això s'ha acabat, perquè estem topant amb el límit real: l'energia.
Per un futur sostenible hem de desenvolupar més coneixements i més tecnologia, i hem de fer que la societat vigili i l'economia orienti cap a una millora de l'ús, el cost, el valor, el consum, el repartiment i l'eficiència de l'energia, reduint alhora les conseqüències no volgudes del seu ús.
Tots els articles de:Joan Majó
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dijous, 12 de juliol de 2012

Actualització dels arguments a favor del Peak Oil

Article publicat a la web de  Crisis Energética

¡Que siga la fiesta, el Peak Oil es un mito!


 Fuente: gráfica utilizada en el informe de Leonardo Maugeri sobre la capacidad productiva global de petróleo en 2020.

Cuando en 1998 los dos geólogos retirados Colin Campbell y Jean Laherrère publicaron el artículo "El fin del petróleo barato" en Scientific American, el precio medio del petróleo ese año fue de 12$/barril (unos 17$/barril en dólares de 2011). Al año siguiente, The Economist publicaba su famosa portada con el titular "Drowning on oil" (ahogados en petróleo) y un artículo en el que proclamaba que el precio del petróleo podría llegar a caer hasta los 5$/barril. Ese mismo año la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su World Energy Outlook 1999 (WEO 1999) afirmaba que "los precios del petróleo se mantendrían planos hasta 2010, en la media de 17$/barril del periodo 1991-1995, para después incrementarse gradualmente hasta 2015, reflejando una esperada transición hacia el petróleo no convencional" (página 26).
Pero lo que sucedió a partir de ese momento dió la razón a Campbell y Laherrère: el petróleo dejó de ser barato (el precio medio anual del petróleo Brent aumentó un 774% entre 1998 y 2011), y también se cumplió la afirmación de la entradilla de su artículo en Scientific American: "la producción global de petróleo convencional empezará a declinar antes de lo que la mayoría espera, probablemente dentro de los próximos diez años".
De cuando se le dio la razón (discretamente) a ASPO
Muchas cosas han cambiado desde entonces. En su WEO 2010, la AIE reconocía que el pico del petróleo convencional ocurrió en 2006, con una media anual de 70 millones de barriles diarios (mbd). Hay que aclarar que el "petróleo convencional" comprende básicamente los hidrocarburos que se extraen como líquidos, para distinguirlos de petróleos no convencionales como las arenas asfálticas, las pizarras bituminosas, el petróleo ultrapesado (que tiene la consistencia de una melaza) o los biocombustibles. De un tiempo a esta parte, las estadísticas del petróleo suelen referirse a una nueva categoría, llamada "todos los líquidos", que incluyen no solo el petróleo convencional, sino también el petróleo no convencional, incluyendo también los condensados asociados a la extracción de gas natural (etano, propano, butano y otros que pueden sustituir al petróleo como matería prima en las refinerías) e incluso las llamadas ganancias de refinería (ganancias en volumen al refinar el petróleo, aunque el contenido energético sea el mismo). De esta manera, juntando en una misma categoría volúmenes de sustancias con contenidos energéticos muy diferentes (los líquidos del gas natural contienen entre un 60 y un 70% de la energía calorífica del petróleo convencional), obtenemos una medida correcta del volumen extraído, pero no de su contenido energético (ajustada a la energía calorífica los volúmenes de extracción podrían ser hasta 5 mbd menores que los actuales).
Por tanto, Campbell y Laherrère estaban en lo cierto en 1998, y las predicciones de la AIE y de The Economist de la misma época se demostraron erróneas. De hecho, la AIE inició en 2004 un importante cambio de actitud y de metodología en sus análisis. Si hasta ese momento habían calculado el futuro suministro de petróleo de acuerdo a las proyecciones de crecimiento económico, asumiendo que la demanda siempre sería satisfecha, a partir de ese momento empiezan a introducir requisitos para que se cumpliesen sus previsiones, como por ejemplo que las inversiones fuesen "las necesarias", o que se confirmasen las estimaciones de reservas de petróleo del United States Geological Survey (USGS), ya que de lo contrario, "el pico del petróleo podría llegar el 2015 o antes" (WEO 2004, página 102).


En 2005, ya en plena crisis de precios del petróleo, la agencia publica su informe "Saving Oil in a Hurry: Measures for Rapid Demand Restraint in Transport", en el que ofrece consejos a los estados miembros de la OCDE para mejorar su capacidad de "manejar la volatilidad de los mercados y posibles interrupciones del suministro" (página 3). A partir de ese momento, la AIE, y especialmente su economista jefe Fatih Birol, se embarcan en una campaña para advertir al mundo de que "podemos sufrir una crisis de suministro petrolero de aquí a 2015 si no hay suficiente inversión en los mercados, si no hay un crecimiento de la producción a un nivel que compense la demanda, y si el crecimiento de la demanda no se amortigua en los países de la OCDE, China y la India".
Llegados a 2008, los altos precios del petróleo, consecuencia de una fuerte demanda frente a una producción estancada, como sostiene el economista James Hamilton de la Universidad de San Diego, contribuyen al inicio de la recesión en los EE.UU., y por extensión, en el resto del mundo. Los precios se desploman por un tiempo, y la demanda de petróleo empieza a descender en los países de la OCDE (un 7,4% en el periodo 2007 - 2011), aunque esto se ve más que compensado por el crecimiento en el resto de países (cuya demanda de petróleo crece en el mismo periodo un 14,7%). A nivel global, la demanda desciende en un 1,9% entre 2008 y 2009, pero vuelve a aumentar un 3,5% entre 2009 y 2011 gracias de nuevo a los países en desarrollo. Con la producción de petróleo convencional estancada en una meseta oscilante entre los 72 y los 76 mbd desde 2004 (estas son cifras medias anuales) y la demanda neta aún aumentando pese a la crisis financiera y económica en los países industrializados, han sido los petróleos no convencionales y los líquidos asociados a la extracción de gas natural los que han permitido seguir satisfaciendo la demanda, eso sí, a unos precios cada vez mayores. Precios, por cierto que lastran considerablemente las posibilidades de volver al crecimiento económico experimentado en las décadas pasadas y que tan necesario se presenta para salir de la crisis de crédito en la que nos encontramos actualmente.
Frente a estos antecedentes, ¿cómo es posible entonces que en los últimos tiempos se hayan publicado numerosos artículos en los que se da por muerta la idea del cenit del petróleo? ¿Cómo es posible que reconocidos medioambientalistas como George Monbiot hayan dicho recientemente que "estábamos equivocados acerca del pico del petróleo: hay suficiente petróleo para freir el planeta"?
Antes de proseguir, es conveniente echarle un vistazo a los argumentos y a las afirmaciones que se utilizan para justificar que hay que olvidarse del cenit del petróleo, para entender exactamente qué es lo que ha pasado y si está justificado que las evidencias presentadas al principio de este texto y la propia misión de ASPO y AEREN deban ser revisadas. Y una de las primeras reflexiones que producen la lectura de algunos de los artículos en prensa aparecidos últimamente, que presentan el cenit del petróleo como una teoría marginal, es que no merecen siquiera una crítica. La razón es que cuando se discute un argumento la primera obligación del crítico es entender ese argumento. Así, todo aquel que utilice la cifras de reservas para desacreditar el cenit del petróleo merece que se le ignore. Igual suerte debería merecer todo aquel que describa el cenit del petróleo como una teoría. El cenit del petróleo es un fenómeno observado en todos los yacimientos maduros, se puede considerar como "teoría" discutible (en eso no nos ponemos de acuerdo ni siquiera los que reconocemos el cenit del petróleo global como algo que nos afectará en el medio plazo) sus efectos, pero nunca se debe cometer el error de poner en duda que los yacimientos petrolíferos llegan a una tasa máxima de extracción para luego declinar. No obstante, la desinformación no descansa, y no está el nivel de la discusión como para renunciar a clarificar las cosas, incluso cuando los argumentos van cargados de falacias argumentativas.
El optimismo petrolero vende bien cuando bajan los precios
The Wall Street Journal publicó el pasado 26 de junio el artículo "Has Peak Oil Peaked?", en el que se afirma que "si estamos en el cenit del petróleo, entonces las reservas globales no deberían estar aumentando y la capacidad de producción debería haber llegado a su máximo o estar descendiendo". La afirmación demuestra que el autor del texto es de los que no comprenden la verdadera naturaleza del cenit del petróleo, este no depende del volumen total de reservas, sino de los flujos de petróleo que llegan al mercado, de la velocidad a la que lo hacen y de su coste (tanto dinerario como energético). Baste un ejemplo para demostrarlo. Si comparamos la evolución de las reservas de petróleo mundiales en el periodo 1998 - 2011 con la evolución de la extracción (se escoge un periodo lo suficientemente largo como para permitir que un descubrimiento se desarrolle comercialmente, lo que puede llevar de 7 a 10 años), veremos que mientras que las reservas han aumentado un 51%, la extracción lo ha hecho en un 13%. Si esta diferencia indica simplemente que el mercado "no necesita más petróleo", ¿por qué ha aumentado el precio un 774% en el mismo periodo? Y frente a la realidad del precio, ¿por qué los productores no han corrido a poner esas reservas en el mercado y aprovechar así los altos precios? Por tanto, el volumen de las reservas no debería ser un argumento válido para desestimar la realidad del cenit del petróleo, existen ingentes recursos de hidrocarburos en el subsuelo del planeta, pero el criterio para convertirlos en reservas no es ni mucho menos universal y a menudo responde a motivos políticos (en el caso de las compañias estatales, que controlan la mayor parte de las reservas mundiales), o económicos (en el caso de compañias privadas que cotizan en bolsa).
Esto pone de manifiesto otro problema: ¿son fiables los datos de las reservas? Los datos utilizados aquí provienen del British Petroleum Statistical Review of World Energy, publicado anualmente. Pero la petrolera británica incluye esta advertencia en su informe estadístico anual:
La serie de datos de reservas probadas de petróleo y de gas del BP Statistical Review of World Energy de junio de 2011 no necesariamente cumple con las definiciones, normas y prácticas utilizadas para la determinación de las reservas probadas a nivel de empresa, por ejemplo, bajo las normas contables del Reino Unido que figuran en la Declaración de Prácticas Recomendadas, "Contabilidad para la exploración de petróleo y gas, desarrollo, producción y actividades de clausura" (SORP Reino Unido ) o según lo publicado por la Comisión de Bolsa y Valores estadounidense, ni representan necesariamente la opinión de BP de las reservas probadas por país. Por el contrario, las series de datos se ha compilado utilizando una combinación de fuentes oficiales primarias y datos de terceros.
Dicho de otra manera, los datos que publica BP no son los mismos que la compañía utiliza a nivel interno. Cuando BP habla de "fuentes primarias" se refiere a datos oficiales proporcionados por compañías y estados. Dado que el 72,4% de las reservas probadas de petróleo están en manos de la OPEP y esta explota sus reservas a través de compañías nacionales, esto quiere decir que simplemente BP acepta los datos ofrecidos por estas sin realizar más indagaciones. Para tener una idea de la fiabilidad de estos datos, hay que recordar un episodio de mediados de los años 80 del pasado siglo cuando Arabia Saudita, Irak, Irán, Kuwait y otros miembros de la OPEP doblaron sus reservas sin que hubiese mediado ningún nuevo descubrimiento. En apenas cuatro años las reservas de petróleo de la OPEP crecieron un 62%, unos 300 Gb (Gb = gigabarriles, equivale a mil millones de barriles). ¡En el año 1989 esto supuso que las reservas probadas mundiales de petróleo aumentaron un 29,2%! (hoy esa cantidad de petróleo sigue suponiendo un nada despreciable 18%).
Figura 1: Reservas probadas de petróleo de los países de la OPEP 1980-2011

Fuente: British Petroleum Statistical Review of World Energy 2012
El pasado 19 de junio, en la web de la BBC se publicó el artículo "Shortages: Is 'Peak Oil' Dead?". En este, su autor aduce que en 2008 el mundo alcanzó un nuevo récord de producción de petróleo convencional de 73,5 mbd, aunque si consultamos la referencia que proporciona, veremos que este récord se ha superado en 2011 con 74 mbd. Aún así, si tomamos como año inicial 2004 por ser el año en el que la demanda y los precios empiezan a dispararse, ¿tiene alguna relevancia estadística un aumento de la extracción de un 2,2%, cuando en el mismo periodo los precios han crecido un 192% (Brent)? En todo caso estamos en una meseta técnica de la producción, y no se puede hablar de un récord significativo, si la extracción hubiese respondido a la demanda con su misma fuerza, no hubiésemos experimentado el mismo nivel de precios.
En Business Insider, el pasado 28 de junio se hicieron eco de un informe de Citigroup publicado en febrero de 2012 titulado "Resurging North American Oil Production and the Death of the Peak Oil Hypothesis" (que fue seguido de otro titulado "Energy 2020: North America, the New Middle East?"). Y aquí nos encontramos con uno de los principales motivos, sino el único, de esta avalancha de artículos e informes que desacreditan el fenómeno, que no teoría, del cenit del petróleo: el resurgir de la producción de petróleo en norteamérica.
Otro informe, "Oil: The Next Revolution" se ha sumado recientemente al de Citigroup. Su autor es Leonardo Maugeri, economista y antiguo ejecutivo de la petrolera italiana ENI. Maugeri, junto con otros economistas como Morris A. Adelman o Michael Lynch, no es un recién llegado al debate sobre el cenit del petróleo. Ya en 2006 publicó "The Age of Oil: The Mythology, History, and Future of the World's Most Controversial Resource", un libro sobre la historia del petróleo en el que ya expuso sus argumentos en contra de la escasez de petróleo.
Maugeri gana en optimismo a los optimistas (pero no convence)
El reciente informe de Maugeri, para cuya elaboración ha contado con el apoyo económico de British Petroleum a través de su Geopolitics of Energy Project, afirma que en 2030 la capacidad de producción global de petróleo alcanzará los 110,6 mbd. Vale la pena detenerse en la distinción entre "producción" y "capacidad de producción". Según el informe de Maugeri, Arabia Saudí tiene actualmente una capacidad de producción de un poco más de 12 mbd, sin embargo nunca ha alcanzado ese volumen de producción, lo más cerca que ha estado ha sido en 2005 con una media de 11 mbd y en 2011 con una media de 11,1 mbd. Los principales productores que contribuirán a esa capacidad de producción de 110,6 mbd en 2030 son, de mayor a menor, Irak, EE.UU., Canadá y Brasil.
Sin duda Irak es el país más prometedor en cuanto al crecimiento de su capacidad productiva, no solo posee las terceras mayores reservas mundiales de petróleo convencional por detrás de Arabia Saudí e Irán, sino que a causa de sus problemas geopolíticos (guerra Irak - Irán, guerra del Golfo, invasión de EE.UU.), sus reservas no han sido explotadas con la misma intensidad que las de sus vecinos. Maugeri pronostica que Irak podrá resolver sus problemas de seguridad y que su industria petrolera podrá alcanzar una capacidad de casi 8 mbd en 2020. De hecho, Irak está muy cerca de alcanzar el nivel de extracción anterior a la invasión estadounidense de 2003, y en 2009 se inició un ambicioso proceso de subastas para atraer inversores extranjeros por un volumen total de 12 mbd. Nadie duda de que Irak tiene un gran potencial, pero su futuro petrolero está condicionado a su estabilidad política, y a la de la región entera.
Por su parte, el resurgir de la extracción de petróleo en los EE.UU. se está convirtiendo en un espectáculo mediático en torno a la ansiada "independencia energética", y esto se refleja tanto en los informes de Citigroup como en el de Maugeri. Según Citigroup, los EE.UU. podrían estar produciendo 15,6 mbd en 2020, ¡superando su cenit de extracción de 11,2 mbd en 1970! Maugeri es algo más cauto y "solo" prevé una capacidad de producción de casi 12 mbd en 2020, superando también el cenit nacional de 1970. Estos enormes aumentos en la capacidad de producción (en 2011 los EE.UU. promediarion una extracción de 7,8 mbd) se basan fundamentalmente en la explotación de las enormes reservas de petróleo de esquistos, y otros yacimientos situados en estratos de baja permeabilidad como areniscas o calizas (no confundir con los esquistos de petróleo, estos son roca generadora de petróleo inmadura, mientras que aquellos son petróleos líquidos atrapados en formaciones de pizarra u otros estratos de muy baja permeabilidad).
Figura 2: Producción de petróleo y líquidos del gas natural en los EE.UU. 1949-2010.

Fuente: http://peakenergy.blogspot.it
El problema del petróleo de esquistos de las formaciones Bakken y Eagle Ford es el de todos los petróleos no convencionales. Las características de los yacimientos (en este caso la baja permeabilidad del estrato que contiene el petróleo atrapado entre los poros de la roca) hacen que para poder extraer el petróleo se requiera un mayor número de perforaciones y técnicas más costosas como la hidrofractura o las perforaciones horizontales. Tanto los yacimientos de Bakken y Eagle Ford son conocidos desde hace décadas, y lo mismo sucede con las técnicas necesarias para su explotación, lo único que ha cambiado es que ahora los precios del petróleo sí hacen rentable, de momento, su extracción.
Otra de las características de las operaciones de explotación de este tipo de yacimientos, característica que comparten con los yacimientos de gas de esquistos, es que las tasas de declino en los primeros años de explotación son altísimas, de hasta un 90%. Este hecho, combinado con la baja productividad de cada pozo (entre 60 y 150 barriles diarios) obliga a un ritmo incesante de perforación si se quiere mantener el nivel de extracción, y por ende, un nivel de precios adecuado (que Maugeri estima para el West Texas Intermediate de 70$/barril. muy por debajo de los costes que CERA ha estimado anteriormente, sobre los 90$/barril). Y no es la única cuestión en la que Maugeri se muestra incluso más optimista que los tradicionalmente optimistas. Si la Energy Information Administration estadounidense ha pronosticado que la producción de petróleo de esquisto puede alcanzar los 1,2 mbd en 2035, Maugeri afirma que en 2020, el nivel de producción puede ser de 3,6 mbd.
¿Son estos desarrollos suficientes para justificar las esperanzas de que los EE.UU. alcancen la independencia petrolera? ¿Justifican estos volúmenes la afirmación de que hay que olvidarse del cenit del petróleo? La siguiente gráfica pone un poco de perspectiva:
Figura nº 3: Producción de petróleo en los EE.UU. 1990 - 2010 y proyección hasta 2035.

Fuente: http://peakenergy.blogspot.it
EE.UU. es un excelente ejemplo del cenit del petróleo, dado que no han existido grandes obstáculos para el desarrollo de sus recursos, ni ha faltado tampoco tecnología ni dinero. En la figura nº2 un se puede observar un cenit principal en 1970 seguido de un repunte cuando se empiezan a explotar los yacimientos de Alaska, y otro menor cuando se desarrolla la extracción de aguas profundas en el Golfo de México. Esto es, la tecnología y los nuevos descubrimientos que esta habilita no le dan la vuelta a la situación (no se vuelve a los niveles de extracción anteriores), aunque sí extienden la extracción en el futuro. La gráfica muestra un tercer repunte gracias a la suma del petróleo de esquistos y el petróleo de aguas profundas del Golfo de México, pero aún muy lejos de darle la vuelta a la situación. E incluso con los hiperoptimistas supuestos de Maugeri, en los que los EE.UU. podrían estar produciendo casi 12 mbd en 2020, actualmente los estadounidenses consumen 18 mbd, de los que 11 mbd son importados, por lo que difícilmente puede hablarse de independencia energética respecto al petróleo (a no ser que la demanda descienda de manera abrupta, algo que en el medio plazo solo puede conseguirse mediante la destrucción forzada de la demanda causada por una crisis económica).
En resumen, los argumentos utilizados para intentar desacreditar la idea de que estamos en una meseta de extracción petrolera cuya más que probable evolución a la baja será muy difícil evitar en los próximos 5 o 6 años están basados en la extrapolación del crecimiento de la extracción de petróleos no convencionales mediante técnicas muy costosas y que dependen de un alto precio del petróleo. Esto es básicamente lo que la AIE había defendido hasta 2004, momento en el cual cambiaron radicalmente su visión del asunto.
De hecho, para defender sus argumentos, Maugeri tiene que retorcer los datos para escapar de las nuevas estimaciones que la AIE ha hecho en los últimos años. Como demuestra Steve Sorrell (del Sussex Energy Group y uno de los autores del informe de la UKERC) y Christophe McGlade (UCL Energy Institute) en un breve comentario, "Maugeri ha realizado unas asunciones muy optimistas sobre las tasas de declive medio global, sin aportar una justificación adecuada y ha tergiversado las estimaciones hechas por otros". Y esto lo ha hecho fundamentalmente presentado estimaciones de la tasa de declive de los yacimientos extremadamente optimistas si las comparamos con las ya de por sí optimistas estimaciones de las principales agencias y consultoras en la materia.
Cuando un yacimiento de petróleo alcanza el máximo de producción (comúnmente porque la presión natural del yacimiento desciende o porque ya no se considera rentable compensar esta pérdida de presión mediante métodos de recuperación como la inyección de agua o gases) esta empieza a declinar inmediatamente. El término "tasa de declive" se refiere a la reducción en la extracción de un pozo o yacimiento de un año a otro, expresado en tanto por ciento. Cuando se calcula la tasa de declive global, hay que tener en cuenta que algunos yacimientos ya están en declive (han pasado su cenit particular) y otros no. También se distingue entre la "tasa de declive real o observada" y la "tasa de declive natural", la que se observaría si no se tomasen medidas como la perforación de más pozos, o la utilización de técnicas de recuperación mejorada (como el aumento de presión mediante la inyección de líquidos o gases). Es una práctica común en este tipo de cálculos compensar la tasa de declive de cada yacimiento dependiendo de su contribución al total, ya que no es lo mismo una tasa de declive del 5% en un pozo que produce 20.000 barriles diarios (bd) que en uno que produce 500.000 bd.
En su informe, Maugeri afirma que la AIE proyectó un incremento del 10% en la tasa de declive media mundial del petróleo hasta 2010, cuando IHS-CERA predijo una tasa del 4,5% de declive, pero la tasa de la AIE se refiere al declive natural de los yacimientos que han pasado su cenit, mientras que la tasa de IHS-CERA se refiere a la tasa de declive observado en todos los yacimientos en 2008. Maugeri no explicita qué asunciones para la tasa de declive usa en sus cálculos, aunque afirma que no hay evidencia de que sea mayor que un 2-3%. De la tabla que Maugeri incluye (tabla 1) se puede deducir (si se resta la columna de "Producción neta adicional o pérdida" de la columna "Producción adicional ajustada") las asunciones hechas en cuanto a la tasa de declive: restando los 18,6 mbd resultantes de las adiciones (o restas en la capacidad de producción) de los 27,4 mbd que se esperan que se añadan entre 2012 y 2020 se obtiene 11 mbd de pérdida de capacidad causada por el declive de los yacimientos que ya han pasado su cenit petrolero. Estos 11 mbd resultan en una tasa de declive media de 1,6% durante el periodo, menos de la mitad de las estimaciones de la AIE y CERA para 2008 (4,1% y 4,5% respectivamente). Si aplicasemos las asunciones de la AIE al análisis de Maugeri, el resultado final sería una capacidad productiva de petróleo para 2020 de 95,1 mbd, en línea con las estimaciones del escenario continuista de la AIE para 2020 (94,6 mbd).
Tabla 1: Capacidad de producción mundial de petróleo hasta 2020 (mbd).
País Capacidad de producción finales 2011 Producción adicional sin restricciones Producción adicional ajustada Producción neta adicional o pérdidas* Capacidad de producción 2020
Arabia Saudí 12,3 0,9 0,9 0,9 13,2
EE.UU. 8,1 7,6 4,7 3,5 11,6
Rusia 10,2 1,2 0,8 0,4 10,6
Irak 2,5 10,4 5,1 5,1 7,6
Canadá 3,3 6,8 3,4 2,2 5,5
Brasil 2 6 3,3 2,5 4,5
China 4,1 0,7 0,5 0,4 4,5
Irán 3,8 0,5 0,2 -0,4 3,4
Kuwait 3 1 0,4 0,4 3,4
EAU 2,7 0,86 0,8 0,7 3,4
Venezuela 2,7 2,3 1,2 0,5 3,2
Nigeria 2,4 1,7 0,8 0,4 2,8
Angola 1,9 1,38 1 0,7 2,6
Kazajstán 1,6 1,6 0,9 0,9 2,5
Qatar 2,1 0,7 0,5 0,3 2,4
México 3 0 0 -0,7 2,3
Argelia 2,1 0,7 0,5 0,2 2,3
Líbia** 1 1,2 1,2 1,2 2,2
Noruega 2,3 0,4 0,2 -0,4 1,9
Azerbayán 1,1 0,4 0,3 0,1 1,2
India 0,9 0,6 0,3 0,2 1,1
Indonesia 1 0,4 0,3 0 1
Reino Unido 1,2 0,2 0,1 -0,5 0,7
Subtotal 75,3 47,54 27,4 18,6 93,9
Otros 17,7 2 1,2 -1 16,7
Total mundial 93 49,54 28,6 17,6 110,6
De los cuales:
Petróleo 78 86
GNL 15 24,6
* Se incluye el agotamiento y el crecimiento de las reservas.
** La producción de Líbia en 2011 se vió limitada por la guerra civil. Antes de la guerra civil la capacidad de producción era de 1,9 mbd.
Fuente: Maugeri 2012
En definitiva, la proliferación de barriles especulativos se está convirtiendo en una de las garantías preferidas ahora que el crédito se ha vuelto precavido, y la opinión fabricada acerca del mito del cenit del petróleo sirve de aliado a petroleras y petroestados (y sorprendentemente a algún ecologista despistado, como veremos a continuación). Se están vendiendo las bondades de los barriles no convencionales como se vendieron en su día los productos financieros que están acelerando el colapso del sistema financiero mundial: como un triunfo de la tecnología y los mercados. No es de extrañar que la mayoría de sus voceros sean economistas y no geólogos.
Monbiot, un ejemplo perfecto (más una opinión personal)
George Monbiot es un conocido escritor y comentarista sobre temas de medioambiente que suele escribir artículos en el diario británico The Guardian. Recientemente publicó un artículo, "We were wrong on peak oil, there is enough oil to fry us all", en el que afirma literalmente que una "explosión en el suministro de petróleo se ha burlado de nuestras predicciones". Utilizando el informe de Leonardo Maugeri y las expectativas creadas en EE.UU. por los petróleos de esquistos Monbiot declara que el problema "no es que haya poco petróleo, sino que hay demasiado". Recientemente Monbiot ya había sufrido otra dolorosa caída del caballo cuando afirmó declararse partidario de la energía nuclear en otro artículo, "Why Fukushima made me stop worrying and love nuclear power", argumentando que abandonar ahora la energía nuclear supondría un alto precio para la lucha contra el cambio climático, pues, como sucedió en Japón tras el accidente de Fukushima, las centrales cerradas se sustituirían con gas natural pero sobre todo con carbón.
Polémicas nucleares aparte, el caso de Monbiot es el ejemplo perfecto de la complicada relación que tienen muchos militantes ecologistas respecto al fenómeno del cenit del petróleo. Para la corriente principal del ecologismo, que bien podría estar representada por Greenpeace, el cenit del petróleo es un problema inexistente. ¿Cómo puede ser un problema que el petróleo vaya a disminuir su participación en el mix energético de manera inesperada? ¿Cómo puede ser un problema que el precio del petróleo se dispare si esto beneficia a las alternativas? ¿No son acaso buenas noticias? En mi opinión, la cuestión del cenit del petróleo introduce una molesta complicación en las estudiadas campañas diseñadas por el ecologismo mayoritario (y que conste que algunas son excelentes y prestan un gran servicio a la sociedad, como las campañas antinucleares de Greenpeace).

Y la razón, siempre en mi modestísima opinión, es que con el cenit del petróleo se empezó a hablar de cuestiones que no formaban parte del catálogo de argumentos utilizados hasta el momento por las corrientes del ecologismo mayoritario. Se empezó a hablar de la Tasa de Retorno Energético (TRE), es decir, de la energía que hay que invertir para captar, transformar, transportar y almacenar energía, de la necesidad de contar con suficientes reservas minerales para una transición energética (lo que supone en el fondo disponibilidad de energía), y también de la imposibilidad de seguir creciendo en lo material y energético de manera indefinida, poniendo en duda de paso las teorías macroeconómicas dominantes. Cuestiones todas ellas que supongo son conocidas por los expertos, pero que nunca protagonizan las campañas de concienciación del ecologismo mayoritario.

Exceptuando a Ecologistas en Acción en España, quiénes han asumido en su programa la imposibilidad del modelo de crecimiento y toda las derivadas que afectan a la obligada transición a un modelo 100% renovable, el ecologismo en general (y pido perdón por el trazo grueso de esta afirmación) ha ignorado el cenit del petróleo, centrándo su mensaje en la cuestión del cambio climático. Esto posiblemente ha hecho más fácil las campañas de concienciación, pero es una simplificación que a mi juicio conlleva más perjuicios que ventajas. Centrar la problemática energética solo en la cuestión de las emisiones es como solo preocuparse de lo que sale por el tubo de escape sin entrar a valorar lo que ocurre en el resto del motor.

El cambio climático es un síntoma, posiblemente el más preocupante y el que requiere una actuación más urgente, de un problema mayor: la crisis del modelo energético actual. Más de un 80% del mix energético mundial está alimentado por los combustibles fósiles, que son finitos y además su combustión contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero que calientan el planeta. Según la AIE nuestra trayectoria actual de emisiones nos llevará a un aumento de 6ºC sobre la temperatura media global anterior a la industrialización, un escenario a todas luces catastrófico. Frente a esto, el cenit del petróleo, el del gas natural y el del carbón pueden parecer bendiciones del cielo: como habrá menos gas, menos carbón y menos petróleo las emisiones se reducirán.
Pero lo que no se suelen plantear los que prefieren centrarse en las emisiones, o bien se lo plantean pero entorpece sus inmaculadas campañas, es que una inesperada carestía de combustibles fósiles también perjudicaría el despliegue de las energías renovables. Con el aumento del precio del petróleo y el gas aumentan también el precio de las materias primas necesarias para la fabricación de las instalaciones que captan los flujos de energías renovables (recordemos, el sol es renovable, los paneles solares y los molinos eólicos no). Ya se ha visto la capacidad del precio del petróleo de poner patas arriba la economía mundial y cómo algunos países pioneros en la implantación de las energías renovables se han visto obligados a recortar drásticamente estos programas (si bien, como sucede con en el resto de recortes, la elección de dónde recortar es una decisión política, y en este caso profundamente desacertada).
El único impacto negativo que parece reconocerse del cenit del petróleo es que la situación de las emisiones empeoraría porque el cenit del petróleo y de otros combustibles fósiles no significan su agotamiento total sino una disminución de los flujos, debido a que cada vez más estos se componen de combustibles fósiles no convencionales, más caros, de un acceso más dificultoso y sobre todo, con unas emisiones asociadas mucho mayores, es decir que incluso con una menor extracción de petróleo las emisiones podrían ser mayores.

Personalmente siempre he luchado contra el apartheid energético que supone desligar cambio climático del cenit del petróleo, y he procurado alejarme de cierto tufo negacionista frente al cambio climático que algunos activistas del cenit del petróleo demuestran cuando pretenden ganar al juego de "qué es más importante, cambio climático o cenit del petróleo" (yo también he criticado algunos escenarios del IPCC, los más extremos, pero eso importa poco cuando un aumento de la temperatura media global de más de 2ºC parece ya inevitable). Es necesario integrar todas esas realidades, e incluso ir más allá, porque como se ha podido comprobar en los últimos tiempos, en el lado del statu quo fosilista no pierden tiempo a la hora de presentar un futuro que es "más de lo mismo".
Los recientes artículos e informes que desacreditan la "teoría" del cenit del petróleo son una campaña orquestada, no es coincidencia que aparezcan cuando los precios del petróleo se toman un respiro (no hay consuelo posible, el precio del barril baja porque se huele una nueva recesión que dependiendo de lo que suceda en China podría ser realmente global). Esta campaña solo beneficia a las grandes petroleras, a los petroestados y a los que preteden que el moribundo statu quo actual siga arrastrándose unos años más (y seguir enriqueciéndose con él). Pero no hay que detenerse en el desmentido, me preocupa más la dispersión de esfuerzos de aquellos que realmente creen que el problema medioambiental está en la raízde la crisis global. No basta con denunciar al lobby fosilista, hay que conocer bien el problema para poder actuar de manera eficaz.

Los problemas de fondo van más allá de los cálculos sobre reservas de petróleo o si es posible seguir igual sustituyendo chimeneas por molinos eólicos. La obsesión de algunos por convertirse en certeros heraldos del apocalipsis acertando la lotería de la fecha del cenit del petróleo tampoco ayuda a hacer llegar a la población un discurso integral en el que se explique con pelos y señales que nuestros problemas no son meramente técnicos, sino que implican a todo el edificio intelectual en el que se sostiene nuestra sociedad.
No se puede hablar solo de petróleo sin pensar en el carbón y en su pernicioso efecto sobre las emisiones de gases de efecto invernadero. No se puede hablar solo de una solución renovable sin hablar del problema del crecimiento. No se pueden solucionar nuestros problemas medioambientales si no reconocemos antes que nuestro sistema económico está basado en la continua expansión del consumo material y que esté está acercándose peligrosamente a los límites de los recursos y los sumideros planetarios. No se puede fiar todo a la técnica y/o a los mercados porque estos, en el mejor de los casos son solo herramientas que han de servir a nuestros propósitos, y no al revés.
No hay solución al problema medioambiental dentro de este sistema socioeconómico, ese debería de ser el objetivo número uno del movimiento ecologista. Y aunque necesitaremos a la ciencia y a la técnica, idolatrarla, como hacen los que pretenden ignorar las realidades del cenit del petróleo o los límites a la expansión de las renovables, ayudan a posponer el gran debate, que no es técnico, sino político, social, humano, filosófico incluso: la revisión de la idea de progreso frente a los retos de un planeta profundamente desigual en lo económico y lo material, sin un nuevo paradigma, se hace cada vez más difícil ofrecer esperanza material a los pobres del mundo desde una minoría rica que parece preferir la autodestrucción a compartir y cooperar. Y una vez aclarado esto, podemos discutir si son galgos o podencos.
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